Esto que estás leyendo es una página Web, una página que es la continuación modernizada de otra anterior (1999-2004) que murió por culpa de sus importantes éxitos pero también de los múltiples fracasos que acumuló durante años. Esto que tienes antes tus ojos es la continuación de aquel viejo espacio lleno de vida y en el que tanta ilusión deposité, un sitio en el que trabajaron conmigo algunas personas para que fuera un buen punto unión, reunión y sana discusión.
¿Significa la puesta en marcha de este blog, bitácora o cómo sea que queráis llamarlo, el final absoluto de aquella vieja página Web? No, sin duda. Estoy tratando de recuperar algo de la información que tenía allí antes pero que está desperdigada por varios sitios y en varios formatos. Alguna, la mayoría, sé que está perdida para siempre y con ella una parte de mi memoria.
Quizá se puedan recuperar algo de ese todo anterior o quizá sólo algunas pequeñas cosas pero, en todo caso, seguiré luchando por tood aquello que acumulamos durante años y que ahora anda pierdo por el ciberespacio.
Después de leer los primeros párrafos de esta presentación más de uno me pregunta qué hago yo aquí escribiendo un blog sin ganar ni un euro, o al menos un dólar (muy devaluado), quemando muchas horas de sueño y de mi escasísimo tiempo libre, estrujando los sesos (con s) para escribir textos, escudriñando muchas otras páginas Web con información valiosa, esforzándome en actualizar el contenido del blog todos los días, mandando miles de correos cada semana a todos los destinatarios de la lista de distribución, contestando los comentarios, conversando con los lectores, controlando el número de visitas; horas y horas husmeando dónde, cómo y cuándo pinchan aquí, allí y acullá... Sé que más de uno no entiende por qué hago todo esto; incluso yo, a veces, también tengo esa duda.
Y esa duda sigue… pero el gusto por estar aquí es más fuerte.
He creído conveniente empezar de nuevo con una nueva dirección y un dominio propio (www.musicayvino.com); elegí para mi blog un nombre sonoro y fácil de memorizar, una combinación de dos palabras con un marcado significado lúdico/jocoso.
Por una parte opte por la palabra música, el supremo arte de la armoniosa combinación de sonidos y tiempos, y, por otro lado, por otra palabra también muy impactante, vino, la ciencia que engloba la sabia mezcla de uvas y tiempos para obtener un líquido que es el placer de los dioses.
Con mis textos y vuestras colaboraciones pretendo agitar conciencias, chinchar a algunos, pisarles los callos a otros, escandalizar a unos cuantos con temas rompedores pero, siempre, tratando de que disfrutemos todos. Si unos u otros me atacan por los temas que iré planteando, lo celebraré y consideraré que he alcanzado mis objetivos. Y si me río en el camino que vaya transitando, pues eso saldré ganando.
En resumen: entrad en mi página, haced que suene de fondo una buena y selecta música, serviros una copa con un buen vino tinto y poneos cómodos: ¡empieza el viaje!
Comentarios recientes
hace 3 horas 47 mins
hace 3 horas 56 mins
hace 5 horas 22 mins
hace 13 horas 16 mins
hace 13 horas 21 mins
hace 13 horas 26 mins
hace 13 horas 41 mins
hace 18 horas 2 mins
hace 19 horas 52 mins
hace 19 horas 54 mins