Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Viernes, a 2 de Enero de 2015

 

Por Ángel Villarino (Pekín) para elconfidencial.com

¿Se ha planteado alguna vez seriamente la posibilidad de comerse a su perro? ¿Y la de echar a patadas al gato y sustituirlo por otro ser vivo menos dañino para el planeta, como un canario o un conejo? Con un punto justo de ironía, los neozelandeses Robert y Brenda Vale elevan éstas y otras ocurrencias a actos heroicos en un libro recién publicado en su país: un curioso estudio plagado de cifras que desmenuza el impacto ambiental de las mascotas.

Las conclusiones de “Time to Eat the Dog: The Real Guide to Sustainable Living son igualmente escandalosas. La pareja Vale asegura que “un pastor alemán o cualquier perro de tamaño parecido provoca daños sobre el medio ambiente similares a los de comprar un Land Cruiser y hacerle 10.000 kilómetros”. Afinando en la parte técnica, los autores explican cómo cada “perro de tamaño medio” criado en los países ricos devora anualmente 164 kilos de carne y 95 kilos de cereales.

Para producir tal cantidad de alimento se necesitan 1,1 hectáreas de terreno, sin contar la carga de fertilizantes, pesticidas, antibióticos, etcétera. Mientras, para la construcción y consumo del Land Cruiser bastan 0,41 hectáreas”. Los cálculos se aplican después a otros animales de compañía, una ecuación en la que los gatos no salen mejor parados. La “huella ambiental” del felino es de 0,15 hectáreas al año, poco menos que un Volkswagen Golf.

Arquitectos de formación, los autores, que dan clase en la Universidad de Victoria y se han especializado en teorizar sobre la “vida sostenible”, gozan de un cierto reconocimiento en Nueva Zelanda. El país es campo abonado para obsesiones “verdes” como la suya: en este archipiélago escorado en el ángulo inferior derecho del mapamundi el debate ecológico tiene bastante más tirón que la política.

Canibalismo y necrofagia

Por el momento, tranquiliza el libro, los autores no se van a comer vivos a sus perros. La provocación sirve más bien como título resultón de portada y como señuelo para atraer la atención sobre un tema desconocido. Y, por supuesto, para vender más libros. Las páginas interiores lo que aconsejan es hacerse con “mascotas sostenibles y reciclables”, como pollos, peces o conejos, que no comen carne y que además pueden acabar en la sartén sin provocar un disgusto excesivo a la familia. Otra de las soluciones que proponen (parece que totalmente en serio) es una extraña forma de canibalismo y necrofagia: convertir los cadáveres de las mascotas en comida para otras mascotas, siempre con la idea de reducir el impacto ambiental de los animales de compañía.

Puede parecer estúpido pero todo es válido teniendo en cuenta lo que sabemos: que la población del planeta crece y los recursos son finitos”, insistían los autores en declaraciones al rotativo digital Dominion Post de Nueva Zelanda. “El problema de la sostenibilidad nos obligará a tomar decisiones tan difíciles como la de comerse a tu perro. Ya no se trata sólo de reciclar papel, llevar bolsas al supermercado, o cambiar las bombillas, sino de cosas realmente duras que tendremos que afrontar en nuestra propia generación”.

Más allá de la provocación, el trabajo de los Vale abre una nueva veda en los estudios de impacto ambiental. Se trata de una tendencia cada vez más en boga, que ofrece una alternativa más racional para preocuparse por el planeta que la clásica aversión ecologista contra la industrialización o sus reediciones del “buen salvaje”. Algunos estudios sobre el impacto ambiental han obtenido conclusiones inesperadas. Sucedió, por ejemplo, cuando las compañías aéreas decidieron sustituir los cubiertos de plástico por la vieja vajilla de metal. Tras un análisis exhaustivo llegaron a la conclusión de que el acero inoxidable es aún menos sostenible que el plástico barato. En primer lugar por los detergentes y la energía que se utiliza al lavarlos, y después por el combustible extra que se consume al aumentar el peso del avión con cuchillos, platos y tenedores de metal.

En definitiva, los perros y gatos domésticos no son sostenibles. Sólo cabe preguntar cuál es el coste medioambiental de Robert y Brenda Vale. Quizá merezca la pena comérselos.

 

Lunes, a 14 de Noviembre de 2011

Muchos debieron pensar que darle el premio Príncipe de Asturias de las Letras a un músico era, cuanto menos, una banalidad impropia de una Fundación que ya le había dado el galardón a gentes de la talla de un Amin Maalouf, Amos Oz, Paul Auster, Susan Sontag, Arthur Miller, Augusto Monterroso, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Juan Rulfo o Arturo Uslar Pietri. Muchos debieron pensarlo… pero sólo con oír el discurso de aceptación del premio, Leonard Cohen ganó la batalla del reconocimiento a un hombre y a una historia de éxitos incuestionables en el mundo de la cultura en general, y de la musical en particular.

Él es así: sencillo, cercano, humilde, entregado, honesto, sentimental. Un gran tipo, una buena persona, un inmenso personaje poseedor de un bagaje cultural al que todos deberíamos acudir de vez en cuando. Y su discurso lo atestigua.

Alfredo Webmaster

 

"Majestad, altezas, excelentísimas e ilustrísimas autoridades, premiados, señoras y señores:

Es un gran honor estar aquí ante ustedes esta noche, quizás como el gran maestro Riccardo Muti, no estoy acostumbrado a estar ante un público sin orquesta tras de mí, pero haré lo que pueda en mi desarrollo de esto. Me quedé toda la noche en vela, anoche, pensando qué podía decir aquí, en esta asamblea de distinguidas personas. Y después de comerme todas las barras de chocolate, todos los cacahuetes del minibar, garabateé unas pocas palabras y no creo que me tenga que referir a ellas.

Obviamente estoy muy emocionado por ser reconocido por la Fundación, pero he venido aquí esta noche para expresar otra dimensión de gratitud, creo que puedo hacerlo, en tres o cuatro minutos y lo voy a intentar. Cuando estaba haciendo el equipaje en Los Ángeles para venir para acá estaba un poco inquieto porque siempre he sentido cierta ambigüedad en cuando a la poesía, la poesía viene de un lugar que nadie controla, que nadie conquista. Es difícil aceptar un premio de una actividad que yo no controlo, es decir si supiera de dónde vienen las canciones haría más canciones con mayor frecuencia.

En esa situación de hacer el equipaje para venir, cogí mi guitarra, tengo una guitarra Conde que está hecha en la calle Gabenas 7, en España. Es un instrumento de hace 40 años más o menos. Lo saqué de la caja, el instrumento, esta guitarra, y era como si estuviera llena de helio, era muy ligera. Y me la puse en la cara, casi, y la miraba con lo bien diseñada que está y olía la fragancia de la madera viva, sabemos que la madera nunca llega a morir. Y oía esa fragancia del cedro, tan fresco como si fuera el primer día cuando compré la guitarra hace 40 años. Y la voz parecía decirme eres un hombre viejo, y no has dado las gracias, no has devuelto tu gratitud a quien la merece, al suelo, a la tierra, con esta fragancia de donde viene esta fragancia, así que vengo hoy, aquí, esta noche, a agradecer al suelo, a la tierra, a este pueblo que me ha dado tanto.

Porque un hombre no es una credencial y un país no es solo eso, tampoco, una carga, un crédito no es país, en esta fraternidad en la que estoy con el poeta Federico García Lorca, puedo decir que cuando era joven y adolescente y buscaba una voz en mí, estudiaba a los poetas ingleses y conocía bien su obra, y copiaba sus estilos, pero no encontraba mi voz: solamente cuando por fin leí, aunque era una traducción, las obras de Federico García Lorca, fue entonces cuando comprendí que había una voz.

No es que haya copiado su voz, yo no me atrevería a hacer eso, pero me dio permiso para encontrar una voz, para ubicar una voz, es decir, para ubicar el yo, un yo que no está del todo terminado, que lucha por su propia existencia, y conforme me iba haciendo mayor comprendí que las instrucciones venían con esa voz. ¿Qué instrucciones eran esas? Nunca lamentar, y si queremos, ni siquiera casualmente, ni si queremos expresar la derrota que nos ataca a todos tiene que ser en los confines estrictos de la dignidad y de la belleza. Y por tanto ya había encontrado yo mi voz, pero no tenía el instrumento para expresarla, no tenía una canción.

Y ahora voy a contarles muy brevemente la historia de cómo conseguí mi canción. Porque era un guitarrista indiferente, yo aporreaba la guitarra, solo sabía unos cuantos acordes, me sentaba con mis amigos, mis colegas, bebíamos y cantábamos canciones, pero en mil años nunca me vi como un músico o como cantante. Pero un día, a principios de los 60, estaba de visita en casa de mi madre en Montreal, que está junto a un parque, y en el parque hay una pista de tenis, y allí va mucha gente a ver a los jóvenes jugadores de tenis disfrutando de su deporte.

Fui a ese parque que conocía de mi infancia y había un joven tocando una guitarra, una guitarra flamenca, y estaba rodeado de dos o tres chicas que estaban escuchándole, y me encantaba como tocaba. Había algo en su manera de tocar que me cautivaba, yo quería tocar así, y yo sabía que nunca sería capaz de tocar así. Así que me senté allí con otras personas que escuchaban durante un rato y luego se hizo un silencio, un silencio muy apropiado, le pregunté que si me daría clases de guitarra.

Era un joven de España, y solo podíamos entendernos en un poquito de francés, él no hablaba inglés, y dijo sí, te daré clases de guitarra; le dije: “vivo allí, en la casa de mi madre”, y quedamos, establecimos el precio de las clases, y vino a la casa de mi madre al día siguiente y dijo: “déjame oírte tocar algo”. Yo intenté tocar algo, y dijo: “no tienes ni idea de cómo tocar, ¿verdad?” Dije: “no, la verdad es que no sé tocar”.

En primer lugar, déjame que afine la guitarra, porque está desafinada”. Cogió la guitarra, la afinó, y dijo: “no es una mala guitarra” Eh, no era la Conde, pero no era una guitarra mala. Me la devolvió, y dijo: “ahora ponte a tocar”.

No sabía tocar mejor, la verdad. “Te voy a enseñar algunos acordes”. Y cogió la guitarra y produjo un sonido de la guitarra que yo evidentemente nunca había oído. Y tocó la secuencia de acordes, así, de manera rápida, y dijo: “ahora hazlo tú”. “Yo no sé hacerlo”, respondí. “A ver, déjame que use yo tus dedos y te digo cómo los tienes que poner”; y los puso en el mástil. “Y ahora toca”. Fue un desastre, evidentemente. “Vuelve mañana”, me dijo.

Volvió al día siguiente, me puso las manos en la guitarra, la puse en mi regazo, de manera adecuada, con la postura buena, y empecé otra vez, con todos esos seis acordes. Y la provisión de seis cuerdas, muchas canciones flamencas a base de esa provisión de seis acordes, y la verdad es que me sentía mejor ese día. Al tercer día mejoró la cosa. Pero ya sabía los acordes. Y sabía que aunque no podía coordinar los dedos adecuadamente para producir el sonido correcto, la pauta de sonido que él quería, pero sabía los acordes, los sabía muy muy bien. Al día siguiente no vino, no vino.

Yo tenía el número de la pensión en la que estaba quedándose en Montreal y llamé por teléfono para ver porqué no había venido a la cita y me dijeron que se había suicidado, que se había suicidado. Yo no sabía nada de este señor, no sabía de qué parte de España procedía, nada. Desconocía porqué había venido en concreto a la ciudad de Montreal, porqué se quedaba en Montreal en esos momentos, porqué estaba en esa pista de tenis, no tenía ni idea de por qué se había quitado la vida. Estaba muy triste, evidentemente. Pero ahora estoy contando algo que yo nunca había contado nunca en público.

Esos seis acordes. Esa pauta de sonido de la guitarra aquella ha sido la base de todas mis canciones, de toda mi música, y ahora podrán comenzar a entender las dimensiones de la gratitud que yo tengo por este país. Todo lo que han encontrado favorable en mi trabajo, en mi obra, viene de este lugar que les he contado.

Todo lo que ustedes encuentren favorable en mis canciones, en mi poesía están inspiradas por esta tierra, y por tanto les agradezco enormemente esta hospitalidad que me han mostrado y que han mostrado por mi obra, porque es suya, y me han permitido poner mi firma en el final de la última página.

Muchas gracias señoras y señores."

 

Discurso íntegro de Leonard Cohen

 

Martes, a 31 de Mayo de 2011

El Pueblo del Laberinto, de Sergio Darío (2010)

 

Somos el pueblo del laberinto

Los espectros del progreso

con su mala conciencia

nos sobrevuelan

Merodean por nuestros parques

y las aceras

Bolsas de plástico, diarios mutilados

trozos de papel y envoltorios plateados

colonizan nuestras riveras

las arboledas y litorales

Nos bombardean

con pasquines y mensajes cifrados

que cualquier tonto entiende

Hacemos como que no los vemos

nos sobra experiencia: somos invisibles

las minorías

si no aspiran a ser chantajistas

son sólo un incordio

 “pienso luego estorbo”

 

Somos los expulsados

del mejor de los mundos posibles

Los viejos censos fueron nuestro refugio

cuando el paraíso se nos lleno de okupas

hicimos un arte del mimetismo

Nuestros hermanos

ostentan poder y detentan noblezas

y en verdad es así, aunque no lo sospechan

Amancebaron nuestras palabras

más hermosas y amadas

Nosotros, por eso, somos gente callada

Pero a los despojados de derechos y tierra

les llegó la llamada de sus minerales

expoliados, engarzados en tótems

de prepotencia y de soberbia hueca

Era cuestión de tiempo

y ya nadie podrá detener la riada

Hay tanto presente secuestrado

que hoy el futuro de generaciones

está embargado

Occidente desde hace décadas

no alumbra ya inocentes

 

Somos los huérfanos de opción y medio

No sacamos carroza en el desfile

de alegorías de ideologías de cartón piedra

ni custodiamos consignas incorruptas

Drag queens del eufemismo

nos muerden los oídos y los ojos

mañana y tarde y noche

pretenden obligarnos a ser libres

las mismas oclocracias que apadrinan tiranos

financian mercenarios

trapichean con metales

a cambio de elevados valores morales

Sentimos como el mundo tirita

bajo la urdimbre deshecha en jirones

de lujo y de podredumbre

exceso y miseria del tejido humano

y la historia grita, a quién quiera oírla

que los hombres libres no acumulan siervos

 

Somos gente curiosa

Nos hacemos preguntas frecuentemente

cada uno de nosotros tiene una cita

indeclinable

con todas las respuestas

Pero no hay prisa, ninguna prisa

Somos gente paciente

En el infierno de la impaciencia

los inocentes arden

los pecadores se glorifican

Flota en el aire un fuerte tufo a dogma

que todo lo impregna

y todo lo emponzoña

Las emisoras promulgan urbi et orbi

bula para las almas mórbidas

que dispensa el esfuerzo

y el compromiso

Los quioscos expenden

los novísimos textos apodícticos

Son como gominolas para el espíritu

 

Se nos calumnia sistemáticamente

Los alquimistas

del pensamiento único

no quieren que ande suelto

el minotauro de la utopía

Han decidido

que el mejor laberinto

es este interminable desierto de sueños

cercado de alambradas de charlatanería

Y para redimir nuestros errores

se inmolan en la pira del pragmatismo

Juran que es pura vocación de servicio

Somos el pueblo del laberinto

nunca avanzamos hacía los espejismos

Intuimos motivos

más crípticos que eso

más profundos y espesos

como el rencor inconfesable

que guardan a los árboles

nuestros políticos alguaciles y alcaldes

 

Y mientras en el circo mediático

de las apariencias

los gendarmes del mundo

con luz y taquígrafos

se cruzan sumarísimas condenas y amenazas

en secretos altares

de los vetustos templos maniqueos

ángeles y demonios

celebran matrimonios de conveniencia

los círculos se cierran

y se sellan los vínculos herméticamente

luego todos estamos

invitados a compartir su mesa

sentados unos pocos

los demás somos plato del menú del banquete

No requiere etiqueta

es ocioso confirmar asistencia.

Pero no nos gusta tentar a la suerte

somos gente prudente

la Ley tiene hoy día demasiadas justicias

 

 

Jueves, a 28 de Abril de 2011

Desgraciadamente, no sé escribir bien en gallego; tampoco lo hablo con la suficiente fluidez como para usarlo, permanentemente, en mis relaciones verbales. Pero es mi idioma materno, la lengua de mi tierra, el vínculo que me une culturalmente a Galicia. Y como es parte de un todo que es la patria gallega, tengo que defenderlo así sea cada vez que hablo o escribo en español. Como ahora.

Como gallego de Galicia, hijo de varias generaciones de gallegos, me avergüenza que el gobierno derechoso y meapilas de Alberto Núñez Feijoo esté dilapidando, con la ayuda de una caterva de politiquillos desclasados, los éxitos que se consiguieron en los últimos años de potenciación de nuestro idioma. Me avergüenza y me humilla.

Por eso, como reacción ante los desmanes reaccionarios de unos vergonzosos desertores del arado, en mi blog iré publicando de vez en cuando artículos o escritos en mi idioma. En gallego. Por que lo soy. De Galicia.

Alfredo Webmaster



 

A chave, de Carlos Callón para Galiciahoxe.com, 25/04/2011

A plataforma Queremos Galego, impulsada pola Mesa pola Normalización Lingüística e conformada por máis de 700 entidades, comeza as súas actividades con motivo da celebración do Día das Letras Galegas. Na propia xornada do 17 de maio realizaranse concentracións expansivas en diferentes localidades de todo o país, para denunciar o desamparo autonómico que vive o noso idioma, chamar a atención social sobre a necesidade de actuarmos para revitalizalo e -xa que estaremos en plena campaña para as eleccións municipais- sinalar tamén a importancia de que os concellos sexan motores da defensa e promoción do noso idioma. Todas as persoas interesadas en participaren ou botaren unha man poden dirixirse á plataforma. Fai moita falta movérmonos na defensa da lingua que nos une como galegas e galegos.

Quince días antes, o vindeiro sábado 30 de abril, estamos convocados a unha festa da nosa lingua e cultura, que usa como lema un coñecido verso do noso poeta nacional Manuel María: "O galego é a chave coa que abrimos o mundo".

O escenario para este acto lúdico e reividindicativo será a Sala Capitol de Santiago de Compostela. Durante o mesmo, alternaranse no escenario as actuacións musicais de Ugia Pedreira, Roi Casal, Miro Casabella e Roberto Sobrado, ás que se sumaran as palabras do actor Ernesto Chao, presidente de Escena Galega; a profesora e ensaísta Pilar García Negro; a escritora Teresa Moure; o escritor e académico Manuel Rivas; o poeta Cesáreo Sánchez Iglesias, presidente da Asociación de Escritores en Lingua Galega (AELG), e quen isto escribe como presidente da Mesa pola Normalización Lingüística e portavoz nacional de Queremos Galego. O encontro conducirao o humorista e artista gráfico Xosé Lois González O Carrabouxo, creador do "himno oficioso" da plataforma: o "Mamá, eu quero galego", que milleiros de persoas corearon nas multitudinarias mobilizacións convocadas desde que Alberto Núñez Feijóo comezou a desmantelar, pola vía dos feitos, a oficialidade da nosa lingua.

O mundo dos libros

No acto do día 30 achegarannos a súa enerxía unha escritora e un escritor de ficción moi recoñecidos polo público e pola crítica, tanto dentro como fóra de Galiza. Sirva isto para nos determos a pensar que podemos facer, mesmo a nivel individual, para vitalizarmos o mercado editorial no noso idioma e dármoslle forza así á nosa propia cultura.

O fundamental é o máis evidente: escollamos e leamos con frecuencia obras en galego. Tentemos ler tamén volumes en portugués, para coñecermos as outras variedades do noso mesmo sistema lingüístico.

Se a nosa libraría habitual non distribúe novidades en galego, solicitémosllo. É importante que saiban de primeira man que teñen unha clientela potencial para un mercado que sabe e quere ler no idioma de Galiza. Se quixermos comprar un libro e non o vermos en galego, preguntemos nas librarías que distribúen novidades no noso idioma. Aínda que son unha minoría no que di respecto ao conxunto da xeografía galega, temos algunha como mínimo en cada cidade e en moitas vilas. Ademais, todas elas son accesíbeis a través de internet. Apoiemos a quen apoia a nosa cultura!

Se o volume que quixermos non o houber traducido para o galego, pidamos na libraría que nolo consigan en portugués. A través de internet é moi fácil conseguirmos os datos da editora para que poidan contactar coa distribuidora.

Ademais, se un libro traducido ten un prezo maior en galego do que en castelán, sendo do mesmo formato, podemos escribir á editora para protestar.

O mundo da música

O último disco de Mercedes Peón, SÓS, foi durante varios meses número un da World Music Charts Europe (WMCE), a máis prestixiosa lista musical das radios estatais europeas. Publicacións como Songlines escolleron o seu traballo para o Top of the World. E aínda poderiamos pór moitos outros recoñecementos máis que recibiu este traballo. Porén, fagamos un pequeno inquérito ao noso redor. Quen sabe tan sequera cantaruxar algunha canción deste disco? En cantos medios de comunicación puidemos escoitala?

A música galega continúa a ser, como ben dicía o verso de Rosalía de Castro, estranxeira na propia patria. Porén, é moito o que podemos facer, tamén individualmente, para axudar a mudar a situación:

- Tentemos superar a actual infrarrepresentación da música galega nos medios de comunicación facendo un consciente esforzo voluntarista para sabermos que é o que se coce na actualidade musical do país. Levarémonos gratísimas sorpresas!

- Non o dubidemos. Compremos música galega e vaiamos ás actuacións que ofrezan as súas creadoras e os seus creadores.

- Escribamos aos medios de comunicación, especialmente ás radios e televisións, tanto públicas como privadas e tanto de ámbito galego como estatal, para que nos informen da actualidade musical no noso idioma. Parece mentira que a Mercedes Peón, por exemplo, lle sexa máis fácil encabezar unha lista musical europea que pechar unha lista musical a nivel de Estado. Son os prexuízos contra a diversidade lingüística e cultural os que levan a que aconteza isto.

A principal responsabilidade desta promoción está, sen lugar a dúbidas, na Xunta de Galiza, na Radio Galega e na TVG. Fagamos que sintan a nosa voz!

Ademais, é bo que tentemos estar ao día tamén da actualidade musical do conxunto dos territorios do noso sistema lingüístico. Non fai moito sentido que só coñezamos os músicos portugueses, brasileiros ou caboverdianos cando triúnfan en Madrid.

Abrimos o mundo!

Tiña toda a razón Manuel María cando escribiu ese verso que nos convoca para o vindeiro 30 de abril: "O galego é a chave coa que abrimos o mundo". A través da nosa lingua e da nosa cultura, en diálogo co universo todo. Porque cremos nas nosas forzas e nas nosas capacidades. Porque queremos seguir sendo…

 

 

(Vídeo recomendado por Georgina: una gallega de corazón y espíritu, 'perdida' en la inmensidad de Argentina)

 

Martes, a 26 de Abril de 2011

Ti non es ti e sábelo – AZUL”, de Antón Lopo, de su libro “Pronotes


Amo e escravo
acordan complexos mecanismos de excitación
e reordenan personalidades fraudulentas.
Gritan e os seus gritos son gritos de dor,
anque nada semellante á dor exista
no último das súas bocas.


A dor pactada,
a dor que descanda os cárceres,
a dor que rompe a herencia das circunstancias,
a dor que borra as carexas maternas,
os preceptos de uso recto e mimético,
esa dor que é unha espiral que desgarra a carne
como un tirarrollas
e derriba espacios íntimos
que ninguén pisou nunca e nunca intuíu.
Ti non es ti e sábelo.


Domingo, a 27 de Marzo de 2011

Una de las últimas fotos de Harold Pinter

Harold Pinter leyendo el discurso de aceptación del Nobel

(por su mala salud, lo hizo desde una silla de ruedas)

Documento concesión del Premio Nobel de Literatura 2005: Harold Pinter

 

No sé si a alguno de vosotros le va a interesar leer el post de hoy: no trata de música, ni de vinos, ni de lugares hermosos, de sexo o humor; nI tan siguiera habla de sol, de la proximidad de la primavera o de que hoy se adelanta una hora los relojes. Lo que podéis leer a continuación es un texto serio, cabal, documentado, apasionado, intenso y, sobre todo, real, muy real.

Hace seis años, como es la costumbre de todos los elegidos, Harold Pinter dio su discurso de agradecimiento al ser nombrado Premio Nobel de Literatura 2005. El discurso fue cualquier otra cosa menos un mensaje complaciente.

No fue el discurso típico del galardonado con el premio más importante del mundo para un escritor; tampoco fue un discurso en el que, además de agradecer el premio, recordara a su familia, a sus amigos, a sus editores o a su esposa. No, no fue nada de eso.

Fue algo distinto. Fue un recordar dónde estamos, cómo estamos y a dónde nos llevan.

Quizá no os interese perder media leyendo el discurso, pero os garantizo que es muy jugoso y muy apasionado. Quizá a nadie le interese leerlo, pero aún así lo expongo para que, al menos, si alguien tiene la curiosidad, pueda saber qué pensaba Harold Pinter sobre lo que estaba pasando en el año 2005 en el mundo.

Como era de suponer, seis años después, en el 2011, seguimos igual…

Alfredo Webmaster

 

Harold Pinter

Discurso de agradecimiento del Premio Nobel de Literatura 2005

En 1958 escribí lo siguiente: “No hay grandes diferencias entre realidad y ficción, ni entre lo verdadero y lo falso. Una cosa no es necesariamente verdadera o falsa; puede ser al mismo tiempo verdadera y falsa”.

Creo que estas afirmaciones aún tienen sentido, y aún se aplican a la exploración de la realidad a través del arte. Así que, como escritor, las mantengo, pero como ciudadano no puedo; como ciudadano he de preguntar: ¿Qué es verdad? ¿Qué es mentira?

La verdad en el arte dramático es siempre esquiva. Uno nunca la encuentra del todo, pero su búsqueda llega a ser compulsiva. Claramente, es la búsqueda lo que motiva el empeño. Tu tarea es la búsqueda. De vez en cuando, te tropiezas con la verdad en la oscuridad, chocando con ella o capturando una imagen fugaz o una forma que parece tener relación con la verdad, muy frecuentemente sin que te hayas dado cuenta de ello. Pero la auténtica verdad es que en el arte dramático no hay tal cosa como una verdad única. Hay muchas. Y cada una de ellas se enfrenta a la otra, se alejan, se reflejan entre sí, se ignoran, se burlan la una de la otra, son ciegas a su mera existencia. A veces, sientes que tienes durante un instante la verdad en la mano para que, a continuación, se te escabulla entre los dedos y se pierda.

Me han preguntado con frecuencia cómo nacen mis obras teatrales. No sé cómo explicarlo. Como tampoco puedo resumir mis obras, a menos que explique qué ocurre en ellas. Esto es lo que dicen. Esto es lo que hacen.

Casi todas las obras nacen de una frase, una palabra o una imagen. A la palabra le sigue rápidamente una imagen. Os daré dos ejemplos de dos frases que aparecieron en mi cabeza de la nada, seguidas por una imagen, seguidas por mí.

Las obras son “The Homecoming” ("La vuelta a casa") y “Old times” ("Viejos tiempos"). La primera frase de “The Homecoming” es “¿Qué has hecho con las tijeras?" La primera frase de “Old times” es “Oscuro”.

En ninguno de los casos disponía de más información.

En el primer caso alguien estaba, obviamente, buscando unas tijeras, y preguntaba por su paradero a otro de quien sospechaba que probablemente las había robado. Pero, de alguna manera, yo sabía que a la persona interrogada le importaban un bledo tanto las tijeras como el interrogador.

En “Oscuro”, tomé la descripción del pelo de alguien, el pelo de una mujer, y era la respuesta a una pregunta. En ambos casos me encontré obligado a continuar. Ocurrió visualmente, en una muy lenta graduación, de la sombra hacia la luz.

Siempre comienzo una obra llamando a los personajes A, B y C.

En la obra que acabaría convirtiéndose en “The Homecoming”, vi a un hombre entrar en una habitación austera y hacerle la pregunta a un hombre más joven sentado en un feo sofá con un periódico de carreras de caballos. De alguna forma sospechaba que A era un padre y que B era su hijo, pero no tenía la certeza. Esta posibilidad se confirmaría sin embargo poco después cuando B (que más adelante se convertiría en Lenny) le dice a A (más adelante convertido en Max), “Papá, ¿te importa si cambiamos de tema de conversación? Te quiero preguntar algo. Lo que cenamos antes, ¿cómo se llama? ¿Cómo lo llamas tú? ¿Por qué no te compras un perro? Eres un chef de perros. De verdad. Crees que estas cocinando para perros.” De manera que como B le llama a A “Papá” me pareció razonable asumir que eran padre e hijo. A era claramente el cocinero y su comida no parecía ser muy valorada. ¿Significaba esto que no había una madre? Eso aún no lo sabía. Pero, como me dije a mí mismo entonces, nuestros principios nunca saben de nuestros finales.

Oscuro”. Una gran ventana. Un cielo al atardecer. Un hombre, A (que se convertiría en Deeley) y una mujer, B (que luego sería Kate) sentados con unas bebidas. ¿Gorda o flaca?, pregunta el hombre. ¿De quién hablan? Pero entonces veo, de pie junto a la ventana, a una mujer, C (que sería Anna), iluminada por una luz diferente, de espaldas a ellos, con el pelo oscuro.

Es un momento extraño, el momento de crear unos personajes que hasta el momento no han existido. Todo lo que sigue es irregular, vacilante, incluso alucinatorio, aunque a veces puede ser una avalancha imparable. La posición del autor es rara. De alguna manera no es bienvenido por los personajes. Los personajes se le resisten, no es fácil convivir con ellos, son imposibles de definir. Desde luego no puedes mandarles. Hasta un cierto punto, puedes jugar una partida interminable con ellos al gato y al ratón, a la gallina ciega, al escondite. Pero finalmente encuentras que tienes a personas de carne y hueso en tus manos, personas con voluntad y con sensibilidades propias, hechas de partes que eres incapaz de cambiar, manipular o distorsionar.

Así que el lenguaje en el arte es una ambiciosa transacción, unas arenas movedizas, un trampolín, un estanque helado que se puede abrir bajo tus pies, los del autor, en cualquier momento.

Pero, como he dicho, la búsqueda de la verdad no se puede detener nunca. No puede aplazarse, no puede retrasarse. Hay que hacerle frente, ahí mismo, en el acto.

El teatro político presenta una variedad totalmente distinta de problemas. Hay que evitar los sermones a toda costa. Lo esencial es la objetividad. Hay que dejar a los personajes que respiren por su cuenta. El autor no ha de confinarlos ni restringirlos para que satisfagan sus propios gustos, disposiciones o prejuicios. Ha de estar preparado para acercarse a ellos desde una variedad de ángulos, desde un surtido amplio y desinhibido de perspectivas que resulten. Quizá, de vez en cuando, cogerlos por sorpresa, pero a pesar de todo, dándoles la libertad para ir allí donde deseen. Esto no siempre funciona. Y, por supuesto, la sátira política no se adhiere a ninguno de estos preceptos. De hecho, hace precisamente lo contrario, que es su auténtica función.

En mi obra ¨The Birthday Party” ("La fiesta de cumpleaños") creo que permito el funcionamiento de un amplio abanico de opciones en un denso bosque de posibilidades antes de concentrarme finalmente en un acto de dominación.

Mountain Language” ("El lenguaje de la montaña") no aspira a esa amplitud de funcionamiento. Es brutal, breve y desagradable. Pero los soldados en la obra sí que se divierten con ello. Uno a veces olvida que los torturadores se aburren fácilmente. Necesitan reírse de vez en cuando para mantener el ánimo. Este hecho ha sido confirmado naturalmente por lo que ocurrió en Abu Ghraib en Bagdad. “Mountain Language” sólo dura 20 minutos, pero podría continuar hora tras hora, una y otra y otra vez, repetirse de nuevo lo mismo de forma continua, una y otra vez, hora tras hora.

Ashes to ashes” ("Polvo eres"), por otra parte, me da la impresión de que transcurre bajo el agua. Una mujer que se ahoga, su mano que emerge sobre las olas intentando alcanzar algo, que se hunde y desaparece, buscando a otros, pero sin encontrar a nadie, ya sea por encima o por debajo del agua, encontrando únicamente sombras, reflejos, flotando; la mujer es una figura perdida en un paisaje que las aguas están cubriendo, una mujer incapaz de escapar de la catástrofe que parecía que sólo afectaba a otros.

Pero, de la misma forma que ellos murieron, ella también ha de morir.

El lenguaje político, tal como lo usan los políticos, no se adentra en ninguno de estos territorios dado que la mayoría de los políticos, según las evidencias de que disponemos, no están interesados en la verdad sino en el poder y en conservar ese poder. Para conservar ese poder es necesario mantener al pueblo en la ignorancia, que las gentes vivan sin conocer la verdad, incluso la verdad sobre sus propias vidas. Lo que nos rodea es un enorme entramado de mentiras, de las cuales nos alimentamos.

Como todo el mundo aquí sabe, la justificación de la invasión de Irak era que Sadam Hussein tenía en su posesión un peligrosísimo arsenal de armas de destrucción masiva, algunas de las cuales podían ser lanzadas en 45 minutos y provocar una espeluznante destrucción. Nos aseguraron que eso era cierto. No era cierto. Nos contaron que Irak mantenía una relación con Al Quaeda y que era en parte responsable de la atrocidad que ocurrió en Nueva York el 11 de Septiembre de 2001. Nos aseguraron que esto era cierto. No era cierto. Nos contaron que Irak era una amenaza para la seguridad del mundo. Nos aseguraron que era cierto. No era cierto.

La verdad es algo completamente diferente. La verdad tiene que ver con la forma en la que Estados Unidos entiende su papel en el mundo y cómo decide encarnarlo.

Pero antes de volver al presente me gustaría mirar al pasado reciente, me refiero a la política exterior de Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Creo que es nuestra obligación someter esta época a cierta clase de escrutinio, aunque sea de una manera incompleta, que es todo lo que nos permite el tiempo que tenemos.

Todo el mundo sabe lo que ocurrió en la Unión Soviética y por toda la Europa del Este durante el periodo de posguerra: la brutalidad sistemática, las múltiples atrocidades, la persecución sin piedad del pensamiento independiente. Todo ello ha sido ampliamente documentado y verificado.

Pero lo que yo pretendo mostrar es que los crímenes de los EEUU en la misma época sólo han sido registrados de forma superficial, no digamos ya documentados, o admitidos, o reconocidos siquiera cómo crímenes. Creo que esto hay que solucionarlo y que la verdad sobre este asunto tiene mucho que ver con la situación en la que se encuentra el mundo actualmente. Aunque limitadas, hasta cierto punto, por la existencia de la Unión Soviética, las acciones de los Estados Unidos a lo ancho y largo del mundo dejaron claro que habían decidido que tenían carta blanca para hacer lo que quisieran.

La invasión directa de un estado soberano nunca ha sido el método favorito de Estados Unidos. En la mayoría de los casos, han preferido lo que ellos han descrito como “conflicto de baja intensidad”. Conflicto de baja intensidad significa que miles de personas mueren pero más lentamente que si lanzases una bomba sobre ellos de una sola vez. Significa que infectas el corazón del país, que estableces un tumor maligno y observas el desarrollo de la gangrena. Cuando el pueblo ha sido sometido -o molido a palos, que viene a ser lo mismo– tus propios amigos, los militares y las grandes corporaciones, se sientan confortablemente en el poder, tú te pones frente a la cámara y dices que la democracia ha prevalecido. Esto fue lo normal en la política exterior de los Estados Unidos durante los años de los que estoy hablando.

La tragedia de Nicaragua fue un ejemplo muy significativo. La escogí para exponerla aquí como un ejemplo claro de cómo ve Estados Unidos su papel en el mundo, tanto entonces como ahora.

Yo estuve presente en una reunión en la embajada de los EEUU en Londres a finales de los 80.

El Congreso de Estados Unidos estaba a punto de decidir si dar más dinero a la Contra para su campaña contra el estado de Nicaragua. Yo era un miembro de una delegación que venía a hablar en nombre de Nicaragua, pero la persona más importante en esta delegación era el Padre John Metcalf. El líder del grupo de EEUU era Raymond Seitz (por aquel entonces el ayudante del embajador, más tarde él mismo sería embajador). El Padre Metcalf dijo: “Señor, dirijo una parroquia en el norte de Nicaragua. Mis feligreses construyeron una escuela, un centro de salud, un centro cultural. Vivíamos en paz. Hace unos pocos meses un grupo de la Contra atacó la parroquia. Lo destruyeron todo: la escuela, el centro de salud, el centro cultural. Violaron a las enfermeras y las maestras, asesinaron a los médicos, de la forma más brutal. Se comportaron como salvajes. Por favor, exija que el gobierno de EEUU retire su apoyo a esta repugnante actividad terrorista.”

Raymond Seitz tenía muy buena reputación como hombre racional, responsable y altamente sofisticado. Era muy respetado en los círculos diplomáticos. Escuchó, hizo una pausa, y entonces habló con gravedad. “Padre”, dijo, “déjame decirte algo. En la guerra, la gente inocente siempre sufre”. Hubo un frío silencio. Le miramos. Él no parpadeó.

La gente inocente, en realidad, siempre sufre.

Finalmente alguien dijo: ““Pero en este caso ‘las personas inocentes’ fueron las víctimas de una espantosa atrocidad subvencionada por su gobierno, una entre muchas. Si el Congreso concede a la Contra más dinero, tendrán lugar más atrocidades de esta clase. ¿No es así? ¿No es por tanto su gobierno culpable de apoyar actos de asesinato y destrucción contra los ciudadanos de un estado soberano?””.

Seitz se mantuvo imperturbable. “No estoy de acuerdo con que los hechos tal como han sido presentados apoyen sus afirmaciones”, dijo.

Mientras abandonábamos la embajada un asistente estadounidense me dijo que había disfrutado con mis obras. No le respondí.

Debo recordarles que el entonces presidente, Ronald Reagan, hizo la siguiente declaración: “La Contra es el equivalente moral a nuestros Padres Fundadores”.

Los Estados Unidos apoyaron la brutal dictadura de Somoza en Nicaragua durante 40 años. El pueblo nicaragüense, guiado por los Sandinistas, derrocó este régimen en 1979, una impresionante revolución popular.

Los Sandinistas no eran perfectos. Tenían una claro componente de arrogancia y su filosofía política contenía un cierto número de elementos contradictorios. Pero eran inteligentes, racionales y civilizados. Se propusieron conseguir una sociedad estable, decente y plural. La pena de muerte fue abolida. Cientos de miles de campesinos pobres fueron librados de una muerte segura. A unas 100.000 familias se le dieron títulos de propiedad sobre tierras. Se construyeron dos mil escuelas. Una notable campaña educativa redujo el analfabetismo en el país a menos de una séptima parte. Se establecieron una educación y un servicio de salud gratuitos. La mortalidad infantil se redujo en una tercera parte. La polio fue erradicada.

Los Estados Unidos denunciaron estos logros como una subversión marxista/leninista. Desde el punto de vista del gobierno de los Estados Unidos, se estaba estableciendo un ejemplo peligroso. Si a Nicaragua se le permitía fijar normas básicas de justicia social y económica, si se le permitía incrementar los niveles de salud y educación y alcanzar una unidad social y un respeto nacional propio, los países vecinos se plantearían las mismas cuestiones y harían lo mismo. En ese momento había por supuesto una feroz resistencia al status quo en el Salvador.

He hablado anteriormente de “un entramado de mentiras” que nos rodea. El presidente Ronald Reagan describía habitualmente a Nicaragua como un “calabozo totalitario”. Esto fue aceptado de forma general por los medios, y por supuesto por el gobierno británico, como un comentario acertado e imparcial. Pero lo que ocurre es que, bajo el gobierno Sandinista, no estaba documentada la existencia de escuadrones de la muerte. No había constancia de torturas. No estaba probada la existencia de una brutalidad sistemática u oficial por parte de los militares. Ningún sacerdote fue asesinado en Nicaragua. De hecho, había tres sacerdotes en el gobierno, dos jesuitas y un misionero Maryknoll. Los calabozos totalitarios estaban en realidad muy cerca, en El Salvador y en Guatemala. Los Estados Unidos habían hecho caer en 1954 al gobierno elegido democráticamente en Guatemala y se calcula que unas 200.000 personas habían sido víctimas de las sucesivas dictaduras militares.

Seis de los más eminentes jesuitas del mundo fueron asesinados brutalmente en la Universidad de Centro América en San Salvador en 1989 por un batallón del regimiento Alcatl entrenado en Fort Benning (Georgia, USA). Un hombre extremadamente valiente, el Arzobispo Romero, fue asesinado mientras se dirigía a la gente. Se calcula que murieron 75.000 personas. ¿Por qué fueron asesinadas? Fueron asesinadas porque creían que una vida mejor era posible y que debía conseguirse. Esta creencia los convirtió de forma inmediata en comunistas. Murieron porque se atrevieron a cuestionar el status quo, la interminable situación de pobreza, enfermedad, degradación y opresión que habían recibido como herencia.

Los Estados Unidos finalmente hicieron caer el gobierno Sandinista. Tardaron varios años y hubo una resistencia considerable, pero una persecución económica implacable y 30.000 muertos al final minaron la moral del pueblo nicaragüense. Exhaustos y condenados a la pobreza una vez más. Los casinos volvieron al país, la salud y la educación gratuita se acabaron. Las grandes empresas volvieron en mayor número. La “Democracia” había prevalecido.

Pero esta “política” no se limitó, de ninguna manera, a Centroamérica. Se realizó a lo largo y ancho del mundo. No tenía final. Y ahora es como si nunca hubiese sucedido.

Los Estados Unidos apoyaron y en algunos casos crearon todas las dictaduras militares de derechas en el mundo tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Me refiero a Indonesia, Grecia, Uruguay, Brasil, Paraguay, Haití, Turquía, Filipinas, Guatemala, El Salvador y, por supuesto, Chile. El horror que los Estados Unidos infligieron a Chile en 1973 no podrá ser nunca purgado ni olvidado.

Cientos de miles de muertes tuvieron lugar en todos estos países. ¿Tuvieron lugar? ¿Son todas esas muertes atribuibles a la política exterior estadounidense? La respuesta es sí, tuvieron lugar y son atribuibles a la política exterior estadounidense. Pero ustedes no lo sabrían.

Esto nunca ocurrió. Nunca ocurrió nada. No ocurrió ni siquiera mientras estaba ocurriendo. No importaba. No era de interés. Los crímenes de Estados unidos han sido sistemáticos, constantes, inmorales, despiadados, pero muy pocas personas han hablado de ellos. Esto es algo que hay que reconocerle a los Estados Unidos. Han ejercido su poder a través del mundo sin apenas dejarse llevar por las emociones mientras pretendían ser una fuerza al servicio del bien universal. Ha sido un brillante ejercicio de hipnosis, incluso ingenioso, y ha tenido un gran éxito.

Os digo que Estados Unidos son sin duda el mayor espectáculo ambulante. Pueden ser brutales, indiferentes, desdeñosos y bárbaros, pero también son muy inteligentes. Como vendedores no tienen rival, y la mercancía que mejor venden es el amor propio. Es un gran éxito. Escuchen a todos los presidentes de Estados Unidos en la televisión usando las palabras, “el pueblo americano”, como en la frase, “Le digo al pueblo americano que es la hora de rezar y defender los derechos del pueblo americano y le pido al pueblo americano que confíe en su presidente en la acción que va a tomar en beneficio del pueblo americano”.

Es una estratagema brillante. El lenguaje se usa hoy en día para mantener controlado al pensamiento. Las palabras “el pueblo americano” producen un cojín de tranquilidad verdaderamente sensual. No necesitas pensar. Simplemente échate sobre el cojín. El cojín puede estar sofocando tu inteligencia y tu capacidad crítica pero es muy cómodo. Esto no funciona, por supuesto, para los 40 millones de personas que viven bajo la línea de pobreza y los dos millones de hombres y mujeres prisioneras en los vastos “gulags” de las cárceles, que se extienden a lo largo de todo Estados Unidos.

Estados Unidos ya no se preocupa por los conflictos de baja intensidad. No ven ningún interés en ser reticentes o disimulados. Ponen sus cartas sobre la mesa sin miedo ni favor. Sencillamente les importan un bledo las Naciones Unidas, la legalidad internacional o el desacuerdo crítico, que juzgan impotentes e irrelevantes. Tienen su propio perrito faldero acurrucado detrás de ellos, la patética y supina Gran Bretaña.

¿Qué le ha pasado a nuestra sensibilidad moral? ¿La hemos tenido alguna vez? ¿Qué significan estas palabras? ¿Se refieren a un término muy raramente utilizado estos días –conciencia? ¿Una conciencia para usar no sólo con nuestros propios actos sino para usar también con nuestra responsabilidad compartida en los actos de los demás? ¿Está todo muerto?

Mirad Guantánamo. Cientos de personas detenidas sin cargos a lo largo de tres años, sin representación legal ni un juicio conveniente, técnicamente detenidos para siempre. Esta estructura totalmente ilegal se mantiene como un desafío a la convención de Ginebra. Esto no es sólo tolerado sino que es difícilmente planteado por lo que se llama “la comunidad internacional”. Esta atrocidad criminal la comete un país, que se declara a sí mismo “el líder del mundo libre”. ¿Pensamos en los habitantes de la bahía de Guantánamo? ¿Qué es lo que dicen los medios? Lo reseñan ocasionalmente –una pequeña mención en la pagina seis. Ellos han sido consignados a una tierra de nadie de la que, por cierto, puede que nunca regresen. En la actualidad muchos están en huelga de hambre, alimentados a la fuerza, incluidos los residentes británicos. No hay sutilezas en estos procesos de alimentación. Ni sedaciones ni anestésicos. Solo un tubo insertado en tu nariz y dentro de tu garganta. Tú vomitas sangre. Esto es tortura. ¿Qué ha dicho la Secretaria Británica de Exteriores sobre esto? Nada. ¿Qué ha dicho el Primer Ministro Británico sobre esto? Nada ¿Por qué no? Porque los Estados Unidos han dicho: criticar nuestra conducta en la bahía de Guantánamo constituye un acto poco amistoso. O estáis con nosotros o contra nosotros. Así que Tony Blair se calla.

La invasión de Irak ha sido un acto de bandidos, un evidente acto de terrorismo de estado, demostrando un desprecio absoluto por el concepto de leyes internacionales. La invasión fue una acción militar arbitraria basada en una serie de mentiras sobre mentiras y burda manipulación de los medios y, por consiguiente, del público; un acto con la intención de consolidar el control económico y militar de Estados Unidos sobre Oriente Medio camuflado –como ultimo recurso– todas las otras justificaciones han caído por ellas mismas –como una liberación. Una formidable aseveración de la fuerza militar responsable de la muerte y mutilación de cientos y cientos de personas inocentes.

Hemos traído tortura, bombas racimo, uranio empobrecido, innumerables actos de muerte aleatoria, miseria, degradación y muerte para el pueblo Iraquí y lo llamamos “llevar la libertad y la democracia a Oriente Medio”.

¿Cuánta gente tienes que matar antes de ser considerado un asesino de masas y un criminal de guerra? ¿Cien mil? Más que suficiente, habría pensado yo. Por eso es justo que Bush y Blair sean procesados por el Tribunal Penal Internacional. Pero Bush ha sido listo. No ha ratificado al Tribunal Penal Internacional. Por eso si un soldado o político americano es arrestado Bush ha advertido que enviaría a los marines. Pero Tony Blair ha ratificado el Tribunal y por eso se le puede perseguir. Podemos proporcionarle al Tribunal su dirección si está interesado. Es el número 10 de Downing Street, Londres.

La muerte en este contexto es irrelevante. Ambos, Bush y Blair colocan la muerte bien lejos, en los números atrasados. Al menos 100.000 iraquíes murieron por las bombas y misiles americanos antes de que la insurgencia iraquí empezase. Estas personas no existen ahora. Sus muertes no existen. Son espacios en blanco. Ni siquiera han sido registrados como muertos. “No hacemos recuento de cuerpos”, dijo el general americano Tommy Franks.

Al inicio de la invasión se publicó en la portada de los periódicos británicos una fotografía de Tony Blair besando la mejilla de un niño iraquí. “Un niño agradecido” decía el pie de foto.

Unos días después apareció una historia con una fotografía, en una página interior, de otro niño de cuatro años sin brazos. Su familia había sido alcanzada por un misil. Él fue el único superviviente. “¿Cuando recuperaré mis brazos?” preguntaba. La historia desapareció.

Bien, Tony Blair no lo tenía en sus brazos, tampoco el cuerpo de ningún otro niño mutilado, ni el de ningún cadáver ensangrentado. La sangre es sucia. Ensucia tu camisa y tu corbata cuando te encuentras dando un discurso sincero en televisión.

Los 2.000 americanos muertos son una vergüenza. Son transportados a sus tumbas en la oscuridad. Los funerales son discretos, fuera de peligro. Los mutilados se pudren en sus camas, algunos para el resto de sus vidas. Así los muertos y los mutilados se pudren, en diferentes tipos de tumbas.

He aquí un extracto del poema de Pablo Neruda: “Explico algunas cosas”:

Y una mañana todo estaba ardiendo

y una mañana las hogueras

salían de la tierra

devorando seres,

y desde entonces fuego,

pólvora desde entonces,

y desde entonces sangre.

Bandidos con aviones y con moros,

bandidos con sortijas y duquesas,

bandidos con frailes negros bendiciendo

venían por el cielo a matar niños,

y por las calles la sangre de los niños

corría simplemente, como sangre de niños

Chacales que el chacal rechazaría,

piedras que el cardo seco mordería escupiendo,

víboras que las víboras odiaran!

Frente a vosotros he visto la sangre

de España levantarse

para ahogaros en una sola ola

de orgullo y de cuchillos!

Generales

traidores:

mirad mi casa muerta,

mirad España rota:

pero de cada casa muerta sale metal ardiendo

en vez de flores,

pero de cada hueco de España

sale España,

pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,

pero de cada crimen nacen balas

que os hallarán un día el sitio

del corazón.

Preguntaréis por qué su poesía

no nos habla del sueño, de las hojas,

de los grandes volcanes de su país natal?

Venid a ver la sangre por las calles,

venid a ver

la sangre por las calles,

venid a ver la sangre

por las calles!

Quisiera dejar claro que citando el poema de Neruda no estoy comparando de ninguna manera la República Española con el Irak de Saddam Hussein. Cito a Neruda porque en ningún otro sitio de la lírica contemporánea leí una descripción más insistente y cierta del bombardeo contra civiles.

He dicho antes que los Estados Unidos están ahora siendo totalmente francos poniendo las cartas sobre la mesa. Éste es el caso. Su política oficial es hoy en día definida como "Dominio sobre todo el espectro". Ése no es mi término, es el suyo. "Dominio sobre todo el espectro" quiere decir control de la tierra, mar, aire y espacio y todos sus recursos.

Los Estados Unidos ahora ocupan 702 bases militares a lo largo del mundo en 132 países, con la honorable excepción de Suecia, por supuesto. No sabemos muy bien como han llegado a estar ahí pero de hecho están ahí.

Los Estados Unidos poseen 8000 cabezas nucleares activas y usables. Dos mil están en sus disparaderos, alerta, listas para ser lanzadas 15 minutos después de una advertencia. Están desarrollando nuevos sistemas de fuerza nuclear, conocidos como "destructores de búnkeres". Los británicos, siempre cooperativos, están intentando reemplazar su propio misil nuclear, Trident. ¿A quién, me pregunto, están apuntando? ¿A Osama Bin Laden? ¿A ti? ¿A mí? ¿A mi vecino? ¿China? ¿París? Quién sabe. Lo que sí sabemos es que esta locura infantil -la posesión y uso en forma de amenazas de armas nucleares- constituye el meollo de la actual filosofía política de Estados Unidos. Debemos recordarnos a nosotros mismos que Estados Unidos está en una continua misión militar y no muestra indicios de aminorar el paso.

Muchos miles, si no millones, de personas en los propios Estados Unidos están demostrablemente asqueadas, avergonzadas y enfadadas por las acciones de su gobierno, pero, tal y como están las cosas, no son una fuerza política coherente -todavía. Pero la ansiedad, la incertidumbre y el miedo que podemos ver crecer cada día en los Estados Unidos no es probable que disminuya.

Sé que el presidente Bush tiene algunos escritores de discursos muy competentes pero quisiera prestarme voluntario para el puesto. Propongo el siguiente discurso breve que él podría leer en televisión a la nación. Le veo solemne, con el pelo cuidadosamente peinado, serio, confiado, sincero, frecuentemente seductor, a veces empleando una sonrisa irónica, curiosamente atractiva, un auténtico macho:

"Dios es bueno. Dios es grande. Dios es bueno. Mi Dios es bueno. El Dios de Bin Laden es malo. El suyo es un mal Dios. El dios de Saddam también era malo, aunque no tuviera ninguno. Él era un bárbaro. Nosotros no somos bárbaros. Nosotros no decapitamos a la gente. Nosotros creemos en la libertad. Dios también. Yo no soy bárbaro. Yo soy el líder democráticamente elegido de una democracia amante de la libertad. Somos una sociedad compasiva. Electrocutamos de forma compasiva y administramos una compasiva inyección letal. Somos una gran nación. Yo no soy un dictador. Él, sí. Yo no soy un bárbaro. Él, sí. Y aquel otro, también. Todos lo son. Yo tengo autoridad moral. ¿Ves mi puño? Esta es mi autoridad moral. Y no lo olvides"

La vida de un escritor es extremadamente vulnerable, apenas una actividad desnuda. No tenemos que llorar por ello. El escritor hace su elección y queda atrapado en ella. Pero es cierto que estás expuesto a todos los vientos, alguno de ellos en verdad helados. Estás solo, por tu cuenta. No encuentras refugio, ni protección -a menos que mientas- en cuyo caso, por supuesto, te habrás construido tu propia protección y, podría decirse, te habrás vuelto un político.

Me he referido un par de veces esta tarde a la muerte. Voy a citar ahora un poema mío llamado "Muerte":

¿Dónde se halló el cadáver?

¿Quién lo encontró?

¿Estaba muerto cuando lo encontraron?

¿Cómo lo encontraron?

¿Quién era el cadáver?

¿Quién era el padre o hija, o hermano

o tío o hermana o madre o hijo

del cadáver abandonado?

¿Estaba muerto el cuerpo cuando fue abandonado?

¿Fue abandonado?

¿Quién lo abandonó?

¿Estaba el cuerpo desnudo o vestido para un viaje?

¿Qué le hizo declarar muerto al cadáver?

¿Fue usted quien declaró muerto al cadáver?

¿Cómo de bien conocía el cadáver?

¿Cómo sabía que estaba muerto el cadáver?

¿Lavó el cadáver?

¿Le cerró ambos ojos?

¿Enterró el cuerpo?

¿Lo dejó abandonado?

¿Le dio un beso al cadáver?

Cuando miramos un espejo pensamos que la imagen que nos ofrece es exacta. Pero si te mueves un milímetro la imagen cambia. Ahora mismo, nosotros estamos mirando un círculo de reflejos sin fin. Pero a veces el escritor tiene que destrozar el espejo -porque es en el otro lado del espejo donde la verdad nos mira a nosotros.

Creo que, a pesar de las enormes dificultades que existen, una firme determinación, inquebrantable, sin vuelta atrás, como ciudadanos, para definir la auténtica verdad de nuestras vidas y nuestras sociedades es una necesidad crucial que nos afecta a todos. Es, de hecho, una obligación.

Si una determinación como ésta no forma parte de nuestra visión política, no tenemos esperanza de restituir lo que casi hemos perdido -la dignidad como personas.

 

 

 

Una foto de Harold Pinter de aíre bohemio

Biografía

Harold Pinter (10 de octubre de 1930 - 24 de diciembre de 2008) fue un dramaturgo, guionista, poeta, actor, director y activista político británico, ganador del Premio Nobel de Literatura en 2005. Escribió para teatro, televisión, radio y cine. Sus primeros trabajos fueron frecuentemente asociados al teatro del absurdo.

Pinter nació en el barrio de clase obrera de Hackney, Londres, dentro de una familia judía, y, durante dos semestres, estudió en la Academia Real de Arte Dramático. De joven publicó poesía, y comenzó a trabajar en el teatro como actor bajo el seudónimo de David Baron. Su primera obra, “The Room”, fue representada por primera vez en la Universidad de Bristol por los estudiantes de la misma.

The Birthday Party” (1958) fue inicialmente un fracaso, a pesar de la crítica positiva aparecida en The Sunday Times por parte del crítico de teatro Harold Bobson, pero el autor conseguiría el éxito con “The Caretaker” en 1960. Este éxito le ayudó a establecerse. Las mencionadas obras, y otros de sus trabajos tempranos como “The Lover” en 1962 o “The Homecoming” (1964), han sido muchas veces etiquetados como "teatro del absurdo". En ellas se parte usualmente de una situación aparentemente inocente, situación absurda y amenazante debido a la conducta peculiar de algún personaje que resulta incomprensible para el público, y en ocasiones para el resto de los personajes. La obra de Pinter muestra una marcada influencia de los primeros trabajos de Samuel Beckett, con quien mantuvo una larga amistad. En España, piezas como “The Lover” han sido llevadas a escena en excelentes versiones donde la idiosincrasia británica ha sabido adaptarse, manteniendo el tono que imprimió Pinter en los originales, a la cultura propiamente mediterránea. Así, “The Lover”, fue puesta en escena en Madrid (2008) bajo el título “D4DR The Lover” dirigida por Rafael Negrete, cuya traducción y adaptación corrió a cargo de Knight R. Crow.

Pinter empezó a dirigir más frecuentemente durante los setenta, convirtiéndose en el director asociado de Royal National Theatre en 1973. Sus obras tardías tienden a ser más cortas, y los temas más políticos, utilizando muchas veces alegorías de la represión. Fue alrededor de 1970 cuando Pinter comenzó a manifestarse más claramente en el aspecto político, adoptando una postura izquierdista. Pinter se esfuerza continuamente por atraer la atención pública sobre las violaciones de los derechos humanos y la represión. Sus escritos se han publicado de manera habitual en los periódicos Británicos, como The Guardian y The Independent.

En 1985 Pinter viajó a Turquía con el escritor estadounidense Arthur Miller y conoció a muchas víctimas de la represión política. En la función en honor a Miller en la embajada estadounidense, en lugar de intercambiar cortesías, Pinter mencionó a personas que habían recibido descargas eléctricas en sus genitales, declaraciones que hicieron que lo echaran. (Miller, en apoyo, abandonó la embajada con él). La experiencia de Pinter en la represión turca y la supresión del idioma kurdo inspiraron la obra de 1988 “Mountain Language”.

En 1999 Pinter se convirtió en un crítico ferviente de los bombardeos a Kosovo autorizados por la OTAN. También se opuso a las invasiones de Afganistán en 2001 y de Iraq en 2003. En 2005, anunció que se retiraba del teatro para dedicarse a la acción política.

Junto a otras personalidades judías acordó no aceptar la ciudadanía israelí ni celebrar el 60 aniversario de este Estado por condenar sus atentados contra la vida de los palestinos.

Pinter fue nombrado “Companion of Honour” en 2002, título honorífico británico, después de haber rechazado el título de Sir.

En octubre del 2005, la academia sueca anunció a Pinter como el ganador del Premio Nobel de Literatura 2005, con la motivación de: “Quien en sus obras se descubre el precipicio bajo la irrelevancia cotidiana y las fuerzas que entran en confrontación en las habitaciones cerradas”. En su discurso de agradecimiento leyó “Explico algunas cosas” de Pablo Neruda.

Murió de cáncer a los 78 años, en diciembre de 2008. Apoyaba al partido político de izquierdas Respect.

Fuente: Wikipedia

 

Jueves, a 24 de Marzo de 2011


Gabriel Celaya

 

Gabriel Celaya, fotografiado por Alberto Schommer

 

Carta manuscrita de Gabriel Celaya dirigida a José García Nieto

 

Gabriel Celaya, Blas de Otero, Asuncion Carandell, Carlos Barral y Jose Agustín Goytisolo


Gabriel Celaya, Amparitxu, su compañera sentimental, y Rafael Alberti

 

Gabriel Celaya y su inseparable Amparitxu,

 

Por Sergio Darío (Cantabria)

El pasado 18 de marzo se cumplió un siglo del nacimiento de Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta "Gabriel Celaya", en Hernani (Guipúzkoa). Aunque el poeta falleció en 1991, su poesía, como sucede con las obras que, ya sea por azares históricos o por méritos propios (como es el caso), trascienden del ámbito temporal de la vida del creador, se emancipó e inició una vida propia ahora que acaba de cumplir sus primeros cien años.

Escribo en este blog sobre Gabriel Celaya por varios motivos.

Primero porque creo que es un lugar especialmente apropiado para hacerlo, como explicaré luego.

También porque los versos de Gabriel Celaya son viejos amigos míos y están en plena forma. Me apetece presentarlos a quién aun no los conozca y disfrutar recordándolos con los amigos y amigas del blog que ya los conocéis, seguramente muchos y mejor que yo.

Lo de la efeméride es sólo una excusa razonable, porque la poesía de Gabriel Celaya tiene, diariamente, un sin fin de motivos para ser recordada. Por eso sigue viva.

"Cantemos como quién respira. Hablemos de lo que cada día nos ocupa. No hagamos poesía como quién se va al quinto cielo o como quién posa para la posteridad. La poesía no es -no puede ser- intemporal...() hay que apostar al ahora o nunca".

Rafael Múgica tuvo una infancia desahogada. Unico hijo varón de una familia industrial de San Sebastián, y muy buen estudiante, recibió una formación orientada a convertirle en el sucesor de su padre, al mando de la empresa familiar fundada por su abuelo.

Una extraña enfermedad, nunca totalmente diagnosticada, le mantuvo alejado de su casa, de su familia y de sus amigos durante varios años. Buscando un ambiente más apropiado para su recuperación vivió en Pau (Francia) con su madre, después en El Escorial (Madrid), sin la compañía de ningún chico de su edad.

En sus notas autobiográficas (Antología Consultada, Itinerario Poético) que citaré aquí frecuentemente (entrecomilladas y en cursiva) reconoce que aquel aislamiento fue lo que le llevó a empezar a escribir "frenéticamente".

"Nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos..."

Terminó su formación de Ingeniería Industrial en la Residencia de Estudiantes, de Madrid, en donde su padre, hombre liberal, le instaló durante siete años. Nietzsche, Goethe, José Ortega, Moreno Villa, Gerardo Diego, Jorge Guillén, Alberti, Salinas, Aleixandre... a los que en algún caso llegó a conocer personalmente, fueron sus primeras influencias y, en algún caso, sus amigos. Además, durante sus vacaciones en Tours (Francia) su patrona, "una vieja solterona aristocrática" según sus palabras, le familiarizó con los clásicos franceses, a los que posteriormente tradujo al castellano.

A pesar de sus inquietudes literarias, y también pictóricas (estas frustradas), en 1935 Rafael Múgica se convirtió en el director-gerente de la empresa familiar como estaba previsto.

En ese año publica “Marea del Silencio, su primera colección de poemas que fue como una premonición: "marea de silencio" duró doce años.

"En 1939, al terminar la Guerra Española, todos los amigos-poetas mayores o menores que me habían acompañado en mi juventud habían desaparecido de mi horizonte. Y yo estaba en mi fábrica, más solo que nunca, y menos dispuesto que nunca a publicar, pués nada entendía del clima literario-intelectual que entonces reinaba..."

La Guerra Civil española, efectivamente. Cuando estalló en 1936, Gabriel se alistó como voluntario en el bando republicano, llegando a ser Capitan de Gudaris (gudari es guerrero en euskera). En 1937 fue hecho prisionero en la toma de Bilbao por las tropas golpistas. Excarcelado, regresa a su cargo al mando de la empresa familiar, y en 1939 se casa.

Había publicado sus primeros versos firmando como Rafael Múgica, pero el Consejo de Administración le reconvino: "me avisaron de que eso de que un ingeniero gerente escribiera poesía podía perjudicar el crédito de la empresa".

Firmó desde entonces como Gabriel Celaya, y también fue Juan de Leceta, durante un corto periodo existencialista (1947-1952).

"El espíritu es creador, el espíritu es libre" "Sólo somos hombres, verdaderamente hombres, en cuanto que vivimos inventándonos a nosotros mismos"

A principio de la década de los cuarenta, Rafael Múgica tiene una vida acomodada. Es un ingeniero industrial director de su empresa, casado y con dos hijos; y tiene también una pasión incómoda: la poesía. Pero una clase de poesía comprometida que era peligrosa en la españa de la posguerra, y antagónica con su realidad social:

 

A VUESTRO SERVICIO (1944)

         Me he acercado hasta el puerto

         Chillan hierros mojados y una grua resopla.

         Los obreros trabajan y maldicen a ratos

        

-        ¿Un cigarro buen hombre?

Buen hombre me ha escupido su silencio

         Buen hombre me ha plantado,

         con unos ojos claros, todo su desprecio.

 

         Los hombres tienen hambre

         Los hombres tienen miedo

         Más no nos piden pan

         Más no nos piden sueño.

 

         Gritaré lo que quierán por no sentirme odiado

         Gritaré lo que quierán por no sentirme odiado

         Cuando me fusilen

         quizás alguién me ponga un cigarro en los labios.

        

Gabriel Celaya escribió este poema en el puerto de Pasajes cuando, como gerente de la empresa, había ordenado forzar la jornada de trabajo para no incumplir los plazos de descarga de un barco, que el dirigía... "... y yo trataba de disimular esta imposición repartiendo vino y tabaco entre los obreros. Quizás fue aquel día cuando tuve plena conciencia de lo lejos que estaba de los trabajadores, pese a mi "izquierdismo" paternalista".

Lo transcribo porque es toda una declaración de intenciones. Una declaración de amor hacia una clase social, la obrera, que sentía más cercana que la suya propia y, por tanto, una declaración de inicio de hostilidades contra el estatus desde la misma clase social preponderante a la que, por sangre y tradición, pertenecia. Y esta rebeldía “desde arriba” es infrecuente y, me parece a mi, más digna de encomio. Viéndolo hoy desde la distancia es fácil no percatarse de que, en los tiempos que corrían (1944), aquella rebeldía era un desafío heroico y desigual. Gabriel Celaya se enfrentó, durante décadas, a la poesía neutra y oficialista de su tiempo, con argumentos de propundo calado social, no estético:

        

         A UN POETA NEUTRAL (dirigido a Jose García Nieto, poeta)

         "Basta ya de mentiras. Dividamos los campos

         yo no te quiero mal, sólo soy tu contrario

         pecho a pecho distinto, diente a diente luciente.

         Te juzgo pernicioso. Lo dicho, juego limpio

 

         En vano tu pretendes envolver en la anchura

         comprensible, imparcial -lo que quieras, sermones-

         lo insoluble y candente. Tus poemas son sólo

         un infierno empedrado de buenas intenciones.

 

         Yo creo en ti; te estimo noblemente decente,

         más te pido osadía, salud, fe, sí, más tripas.

         Te pido que me insultes si lo cres necesario.

         Todo sea hasta el fin, sin más beaterías"

 

Pero nadar a contracorriente en la España de los vencedores y los vencidos era mucho más que una opción estética:

"La poesía no es un fin en sí. La poesía es un instrumento, entre otros, para transformar el mundo... La Poesía no es neutral. Ningún hombre puede ser hoy neutral. Y un poeta es, por de pronto, un hombre"

En 1946 ("el 8 de octubre, fecha importante para mi") conoce a la que será su compañera hasta la muerte, Amparitxu Gascón: "nos entendimos enseguida, nos quisimos muy pronto, y esto fue para mi la resurrección".

Escritora como él, fundan la revista de poesía Norte "en un ricon de la Parte Vieja donostiarra" (San Sebastián): "Norte, según pensabamos Amparitxu y yo en aquel momento, debía ser un puente tendido por encima de la poesía oficial hacia los olvidados poetas del 27 (repudiados, perseguidos, expulsados y silenciados por el franquismo)... Lo que nosotros queríamos era romper un cerco, el estúpido cerco de poesía oficial"

En 1947, doce años después de su Marea de Silencio, Gabriel Celaya vueleve a publicar: La soledad Cerrada, a la que siguió Vuelo Perdido y luego otra y otra colección de poemas hasta casi un centenar.

Su último libro se publicó en 1986, pero lo que más le costó a Gabriel Celaya fue romper los lazos con su pasado familiar. Fue en 1956 cuando, con Amparitxu como siempre a su lado; "ahorqué mis habitos de ingeniero burgués, abandoné la fábrica de mi familia y me trasladé a Madrid, con el cielo arriba y la tierra abajo... eran los años en los que la poesía social estaba en auge... los años de lucha y vida furiosa en que Amparitxu tanto me sostuvo. Y aunque fueron también los años de multas, carcel, persecuciones y dificultades económicas, son los que siempre añoraré. Porque entonces parecía que uno servía para algo".

La censura le perseguió durante treinta años. Parte de su obra tuvo que ser publicada en Mexico y en París. Hasta 1977 no se pudo reunir en un texto una selección de su obra prohibida para su distribución en el mercado español ("Dirección Prohibida" Ed. Losada,Buenos Aires 1977) de la que conservo un ejemplar.

En 1955 se había atrevido a escribir, en su poema “La Poesía es un Arma Cargada de Futuro”, lo siguiente:

 

         LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO (1955)

Poesía para el pobre, poesía necesaria

como el pan de cada día,

como el áire que exigimos trece veces por minuto

para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica

 

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan

decir que somos quién somos

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno

Estamos tocando el fondo

 

Maldigo la poesía concebida como un lujo

cultural por los neutrales

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.

Maldigo la poesía de quién no toma partido hasta mancharse.”

 

Versos airados que Paco Ibañez montó a lomos de una sencilla línea melódica y que son, probablemente, los más emblemáticos de la injustamente denostada "canción protesta", que con tanta efectividad cumplió su cometido histórico.

Loquillo, hace unos años, recuperó este poema para el título de un disco homenaje a aquella época que Alfredo trajo a este su blog.

Personalmente, me gusta más el arrreglo que Aguaviva hizo del poema Aviso, y que ellos lo llamaron "La ciudad es de goma", en su LP “Apocalipsis” de 1977:

 

AVISO (1946)

"La ciudad es de goma lisa y negra

pero con boquetes de olor a vaquería

y a almacenes de grano, y a madera mojada

y a guarnicionería, y a achicoria, y a esparto

 

Hay chiridos que muerden, hay ruidos inhumanos

hay bruscos bocinazos que deshinchan

mi absurdo corazón hipertrofiado

 

Yo me alquilo por horas; río y lloro con todos;

pero escribiría el poema perfecto

si no fuera indecente hacerlo en estos tiempos."

 

"Estos tiempos" eran los de 1946, fecha en que Gabriel Celaya había escrito estos versos en plena confrontación con su odiada, por superficial y cosmética, poesía oficial.

En el LP de Aguaviva había otros poemas versionados de Brecht, de Hikmet, de Cesar Vallejo (mi debilidad) y de Blas de Otero. De este último su celebérrimo "Me queda la palabra" (ni más ni menos).

Gabriel Celaya viajó a Cuba en los sesenta un par de veces, y también a Mexico, Brasil, Italia, Francia... pero, al contrario que otros poetas amigos, como León Felipe, Gabriel Celaya nunca pensó en el exilio, ni siquiera temporalmente como su gran amigo, y también gran poeta, Blas de Otero.

Aguantó el chaparrón desde Madrid, junto a su compañera, sin esconderse ni escatimar el calor de su palabra a todas las causas que el consideró justas: la lucha obrera, la Cuba libre, Fidel Castro, El Ché, García Lorca, los presos políticos, la resistencia contra el imperialismo USA, el Marxismo, el Comunismo, Guernika, Euzkadi, los mineros, los campesinos, la guerrilla... la libertad.

Con la llegada de la Democracia Gabriel Celaya se presentó candidato a las primeras eleciones en las listas del PC por Guipuzkoa (1977), pero su “itinerario poético” estaba ya un poco desnortado: “En los primeros años del sesenta, la llamada poesía social entró en crisis” manifiesta en su libro “Itinerario Poético” de 1976 (Ediciones Cátedra). Con su habitual estilo directo y exento de autocompasión, analiza “el cansancio que produce cualquier corriente literaria dominante...() que, como ocurre siempre, acabaron por convertir en un cliché lo que había nacido como un deslumbrante descubrimiento” y en la misma línea afirma que “el clima de furor y esperanza... () se había ido extinguiendo con el paso de unos años en los que no se produjo más cambio que el de una derivación de nuestro pais hacia una incipiente sociedad de consumo”.

Gabriel Celaya reconoce que la poesía, o al menos algunos poetas, se fueron volviendo acomodaticios. El neo-vanguardismo emergente proliferó “y se manifestó en todo lo que, bajo su apariencia renovadora, tiene de reacionario y neo-capitalista. Y empecé a sentirme desconcertado”.

Para Gabriel Celaya, como para Goytisolo (“Palabras para Julia”), Brecht, Blas de Otero... siempre estuvo presente “la inoperancia del yo, la asunción de todos los hombres en cada hombre singular”. En el prólogo de su libro “Paz y Concierto” (1953), prólogo que titula significativamente “Nadie es Nadie”, afirma “Vivimos unos por otros, unos con otros, todos para un conjunto que se nos escapa entre los dedos cuando tratamos de apresarlo...”  El individualismo que empezó a florecer en los sesenta y se enraizó en la sociedad de los años setenta y posteriores, dejó a Gabriel Celaya solo y cansado (“cuando uno llega a mi edad, confieso que es dificl superar ciertas desilusiones”).

El, que había escrito “Nuestra Poesía no es nuestra. La hacen a través nuestro mil asistencias, unas veces agradecidas, otras inadvertidas”  buscó en la experimentación una nueva puesta a punto de la poesía social: revisó las viejas leyendas de su Euzkadi, probó con el realismo mágico, el experimentalismo, la posía “concreta”, el jazz (Música de Baile, 1970) y un acercamiento a la nueva pesía joven... “pero nada me satisfacía”...

Así se manifestaba en 1976, pero a pesar de ello siguió escribiendo, incansablemente, hasta cinco años antes de su muerte en 1991.

Gabriel Celaya soportó una vejez llena de privaciones en su domicilio del barrio de Prosperidad (ironías de la vida) de Madrid. Su compañera, su angel de la guarda y su musa (su amante en definitiva), Amparitxu, levantó la voz en los medios públicos para reclamar dignidad. Dignidad para un viejo poeta que se moría de viejo y de pobre, olvidado por la sociedad a la que le había dedicado cincuenta años (de los más duros de la historia reciente) de lucha y más de cien libros.

En 1986, a los 75 años, se le concedió el Premio nacional de las Letras Españolas, que vino a aliviar un poco su precaria situación económica. Ya había vendido su biblioteca de 13.000 libros, pero nunca consiguió reunir el suficiente dinero para realizar su último sueño: comprar un pisito en “su” San Sebastián para ir allí a agotar sus días.

El 18 de Abril, se cumpilrán 20 años del fallecimiento de Gabriel Celaya. Hoy, 21 de marzo, que escribo esto para enviárselo a Alfredo resulta que es “el día mundial de la poesía” o algún brindis al sol por el estilo... más efemérides. Me da igual. Yo siempre he leido poesía, entre otras cosas para olvidarme de los relojes y calendarios por un rato, precisamente.

No he pretendido hacer un panegírico de la poesía social. Aunque la obra de Celaya, Blas de Otero, Goytisolo, Brecht, Lorca, Vallejo (si, también es poesía social sin duda), Khalil Gibran, Kippling, Hierro... me caló hasta la médula y ya no me abandonará, nunca he renunciado a la “otra poesía”, la “estética”, la formal, la “limpia de barro” que busca emocionar con su belleza, que también disfruto. Pero en los versos de Gabriel Celaya hay una valentía y coherencia que me conmueve. En ellos se puede seguir el rastro de lo que él llamó “El Hilo Rojo” (Visor Poesía, 1977). En su escueto prólogo, compara el hilo rojo que, en palabras de Engels, conecta economía, política y cultura a lo largo de la historia; con el hilo rojo “de la continuidad, a lo largo de treinta años, de una preocupación que atraviesa toda mi obra...”  y esa preocupación es la de entregarse al colectivo social como una obligación que, para cumplirla, le obligó a adentrarse, en numerosas ocasiones, por dirección prohibida.

Dije al principio que creo este blog es un lugar muy apropiado para hablar de Gabriel Celaya. Hay en él también un hilo rojo, bien visible, que lo atraviesa, de un tejido manifiestamente social y universalista, y que no renuncia a coser ni harapo ni paño fino, con puntadas firmes pero sin apreturas.

Los temas que Música y Vino retrata (y los enfoques) son tan cotidianos, amplios y libres de artificio como los que pueblan la poesía social de Gabriel Celaya. Puedo encontrar aqui, y opinar, y escribir, sobre “todo” ... “nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra...”“ Seguro que a Gabriel le habría gustado.

 

Placa situada en la fachada de la casa en donde vivió Gabriel Celaya en en el barrio Prosperidad (Madrid)

 

Paco Ibañez – “La Poesía es un Arma Cargada de Futuro

 

Aguaviva – “La ciudad es de goma

 

Imanol - "Más allá del pecado"

 

Aguaviva – “Me queda la palabra” (poema de Blas de Otero)

 

 

Domingo, a 23 de Enero de 2011

Poema leído en la página personal de Silvia S. Flores

Si te atreves a conquistarme
hazlo sin estrategias,
sin caretas y sin tanto adorno.

Enamórame con tu risa y tus tristezas,
dame tu fuerza sin el titánico intento
de levantar castillos en el aire.

Dame noches con estrellas
sin bajarme ninguna,
dame de tus verdades
y compárteme tus sueños
sin fantasías absurdas
que jamás se hacen realidad.

Sedúceme con tus brazos de hombre,
porque es tu calor y tu olor
lo que me vale,
no tus riquezas ni tus carencias materiales.

Dame la verdad de tu palabra,
la transparencia de tus ojos
y las arrugas de tus años...

Arrástrame a tu mundo real
sin jardines florecidos
pero con el verde de tus esfuerzos.

Compárteme tus temores,
ábrame la jaula para estar
presa en tu libertad
y sé para mi ese
eterno amante
que en ti quiero
encontrar...
 
 
Viernes, a 8 de Octubre de 2010

La primera obra que leí fue “La ciudad y los perros”: me entusiasmó. Después vinieron “Pantaleón y las visitadoras”, “La guerra del fin del mundo”, “Quién mató a Palomino Molero”… hasta llegar a “La fiesta del Chivo”.

Desde de leer su primera libro, finales de los 70’, me pareció que era, junto con Gabriel García Márquez, el mejor exponente de la mejor literatura latinoamericana, el más brillante narrador de historias cotidianas, un autor capaz de hacernos vivir sus relatos con intensidad, de conducirnos como el mejor guía por ‘su’ selva peruana, de hacernos captar el olor de sus burdeles, de compartir la sátira ácida de Pantaleón, la irracionalidad de una guerra en el fin del mundo…

Aún ahora, después de más de cincuenta años de producción, Mario Vargas Llosa sigue siendo el más brillante de los escritores para hacer vivir como propia la vida de otros.

El premio Nobel de Literatura, que temí que nunca le llegaría, le llego. Y le llegó con justicia, con merecida justicia histórica e intelectual. En el momento justo. Cuando aún es capaz de hacer vibrar con sus libros o de darnos un punto de vista distinto, al que tenemos, con sus artículos periodísticos (¡Qué maravilla poder leerle de vez en cuando en El País!).

Me siento orgulloso de que comparta conmigo su nacionalidad española. Pero también me siento honrado de que no renunciara a su Perú natal.

En honor de él, incluyo la canción más hermosa y conocida de su país: “La flor de la canela”, de Chabuca Granda, en dos versiones: la de la propia Chabuca y la de María Dolores Pradera.

Alfredo Webmaster

 

Chabuca Granda – “La flor de la canela

 

María Dolores Pradera – “La flor de la canela

 

Lunes, a 27 de Septiembre de 2010

 

Autobús biblioteca en Puerto Rico

(GETTY IMAGES / TIME & LIFE PICTURE / GORDON PARKS)

Artículo escrito por Mayra Santos-Febres para elpais.com, el 25/09/2010 , enviado por Sonia Sonny desde Puerto Rico

Puerto Rico, país que ha expresado sus continuas reinvenciones a través de la literatura, es el invitado de honor en la feria Liber, que se celebrará la próxima semana en Barcelona, la ciudad que albergó en el siglo XIX el Álbum puertorriqueño.

Cada vez que se oye hablar de Puerto Rico (que son pocas) y que se logra ubicarlo en el mapa, la gente lo imagina como un lugar lleno de playas, ron, música (bien sea de Ricky Martin, Héctor Lavoe, o Calle 13). Pero Puerto Rico es mucho más. De hecho, Puerto Rico es un país bastante complejo. Nuestra historia nos ha obligado a inventarnos múltiples veces. Como todo país, hemos encontrado modos de expresar estas continuas re-invenciones mediante la literatura. Primero fuimos una antigua colonia española traspasada a Estados Unidos en 1898. En el 1952 nos convertimos (eufe/místicamente) en Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En 1917 recibimos el derecho a portar la ciudadanía norteamericana, a pelear en la Primera Guerra Mundial. Ese mismo año, se nos quiso imponer el inglés como idioma oficial. No funcionó. En 1992, el pueblo entero de Puerto Rico recibió el Premio Príncipe de Asturias por insistir en vivir y escribir en español. Sin embargo, al presente, cuatro millones de boricuas viven en The Mainland. Estos hijos de la migración escriben, sueñan y viven en un "puertorriqueño" que a veces se expresa en inglés y otras en español. Se llaman a sí mismos "Puerto Ricans", aunque algunos nunca han puesto pie en la isla, ni saben bailar salsa, ni nunca han bebido ron. La mitad de nuestra población vive en inglés. Sin embargo, seguimos formando parte de una comunidad iberoamericana. Nuestra manera de ser actual es como todo en el planeta, múltiple y global.

Este mes de septiembre, Puerto Rico es país de honor en Liber, en Barcelona. Comiquísima la coincidencia de Liber. La literatura puertorriqueña nace precisamente en Barcelona. En 1844 aparece el Álbum puertorriqueño; con edición aumentada en 1846. Todos sus autores eran estudiantes de la isla radicados en dicha cuidad. Los mismos responsables del Álbum puertorriqueño dan a luz en Cancionero de Borinquen en 1846. En 1849 sale El Gíbaro de Manuel A. Alonso. Con estas obras se da por inaugurada la literatura puertorriqueña. Durante ese siglo XIX tuvimos nuestra buena porción de escritoras feministas. Las más destacadas fueron Carmela Eulate Sanjurjo y Luisa Capetillo. La figura de la Capetillo es bastante singular. Anarquista, pionera del feminismo y del sindicalismo, trabajó como lectora en fábricas de tabaco. Viajó por toda la isla organizando sindicatos. Fue partidaria del amor libre, el espiritismo y el vegetarianismo. Fue, además, la primera mujer en usar pantalones en público (1880), razón por la cual estuvo presa en varias ocasiones. En los años treinta a cincuenta, como en el resto de América Latina, la literatura puertorriqueña rebasa fronteras nacionales. El nacionalismo anti-imperialista fue el discurso protagónico de la época. Las obras del dramaturgo y narrador René Marqués, las del novelista Enrique Laguerre y las de los poetas Julia de Burgos Francisco Matos Paoli y Luis Palés Matos así lo atestiguan. Julia de Burgos es nuestra poeta más conocida. Escribió poemas a la altura de los de Gabriela Mistral (Chile, premio Nobel, 1945), y Alfonsina Storni (Argentina). Laguerre y Matos Paoli fueron candidatos al Premio Nobel. Palés fue el inaugurador del Negrismo en la poesía latinoamericana. Su libro Tuntún de pasa y grifería es lectura obligada para todos aquellos que se interesen por esa "otra" literatura transnacional y diaspórica: la literatura negra escrita en español. También en esta época destaca un gran proyecto editorial en Puerto Rico. En 1953, la Editorial de la Universidad publica la primera traducción al español de las obras completas de Edgar Allan Poe. El traductor seleccionado, Julio Cortázar. Décadas más tarde, otros escritores del boom pasarían por las aulas de dicha universidad. Mario Vargas Llosa fue profesor visitante. Lo mismo Bryce Echenique. Borges recibió un doctorado honoris causa. Acaba de recibir otro Carlos Fuentes. Desde los años cincuenta y hasta el presente, la UPR actuó como el órgano internacionalizador más potente de la cultura puertorriqueña. Ahora, dicha institución pasa por una etapa de crisis. Toma el bastón la Universidad del Turabo, que ha logrado montar la delegación boricua que viajará a Liber en Barcelona.

Las instituciones envejecen. Las definiciones también. Durante los años sesenta y setenta, la identidad nacional combativa nos fue quedando estrecha. Los setenta fueron el imperio literario de las mujeres. Grandes escritoras tales como Ana Lydia Vega, Rosario Ferré, Magali García Ramis lograron las primeras traducciones de literatura puertorriqueña al alemán y al francés. También llegaron los primeros premios literarios importantes. José Luis González ganó el Premio Xavier Villaurrutia (1978) por Balada de otro tiempo. Comienzan a publicar Edgardo Rodríguez Juliá (finalista del Rómulo Gallegos) y el gran Manuel Ramos Otero, autor de Invitación al Polvo, a mi juicio, el mejor poeta contemporáneo en Puerto Rico. Aparece La guaracha del Macho Camacho, obra del más grande de nuestros narradores contemporáneos, Luis Rafael Sánchez. Posteriormente, dicha obra es prologada por Gabriel García Márquez en su edición de Cátedra. Al otro lado del charco -es decir, en Nueva York- la primera generación de inmigrantes boricuas comienza a publicar literatura. Tato Laviera, Petro Pietri, Piri Thomas y Nicholasa Mohr tuvieron que volverle a probar al mundo, esta vez en inglés, que existía un lugar que se llamaba Puerto Rico y que sus habitantes producían literatura. Los últimos treinta años de literatura en Puerto Rico han sido de una efervescencia editorial asombrosa. Nuestra literatura se volvió urbana, bilingüe, migratoria, y transerótica. Se han multiplicado las editoriales independientes. Se publica todo tipo de literatura: fantasía (Pedro Cabiya), realismo sucio (Francisco Font Acevedo, Yolanda Arroyo), poesía intimista (Rafah Acevedo, Janette Becerra, Noel Luna), poesía urbana / spoken word (Willie Perdomo, Mariposa, Yara Liceaga), detectivesca (Wilfredo Mattos Cintrón, finalista del Premio Azorín). Hay puertorriqueños que escriben en inglés pero se criaron en la isla (Javier Ávila), que escriben en español pero viven en Estados Unidos (Lourdes Vázquez); escritores que publican en spanglish (Urayoán Noel, Rebollo-Gil) regardless donde vivan. Son globales y múltiples, como el resto del mundo y ya no interesa probar que existe esa isla rara llamada Puerto Rico, ni que en ella se producen buenos libros y buena literatura. No queremos probarle nada a nadie, pero sí invitar al mundo a leernos y a gozarnos, más allá de las playas, del ron y del reggaeton.

Mayra Santos-Febres (Carolina, Puerto Rico, 1966) fue finalista del Premio Primavera 2006 con la novela Nuestra Señora de la Noche (Espasa) y es también autora de Fe en Disfraz (Alfaguara, Miami, 2009).

La 28ª Feria Internacional del Libro Liber 2010 se celebrará entre los próximos días 29 de septiembre y 1 de octubre en Barcelona. Puerto Rico es el invitado de honor.


Domingo, a 26 de Septiembre de 2010

Cuando la ex “colaboradoraGuadiana, Isabel Fernández, de las marismas del Lagares, piensa, es que piensa de verdad, y nunca se le ocurre pensar por frivolidad (como el bolero)…

Y pensando, pensando, hoy se le ocurrió mandarme el enlace a esta magnífica animación a la lectura titulada “Me gusta leer”, de la editorial Random House Mondadori.

La técnica utilizada en la elaboración del vídeo es la llamada “Kinetic tipography”, tipografía cinética, una modalidad de animación que mezcla movimiento y texto con un excelente resultado visual.

Con esa misma técnica fue realizada La petite mort” (pulsar aquí para entrar en el enlace): además de ser una obra maestra de la sensualidad y el erotismo, es uno de los mejores trabajos de este estilo.

Alfredo Webmaster

 

 

Viernes, a 23 de Julio de 2010

Agustín García Calvo es el autor de magníficos poemas, pero ninguno como su “Libre te quiero”.

Este breve pero intenso poema es un canto a la libertad absoluta y uno de los textos más hermosos de la lengua española.

Si el poema ya era sublime por si mismo, con la música, la voz y la sensibilidad de alguien como Amancio Prada, “Libre te quiero” se convierte en un prodigio de belleza plástica.

Alfredo Webmaster

 

Libre te quiero”, de Agustín García Calvo

Música y voz de Amancio Prada (disco “Canciones de amor y celda”)

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.

Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.
 
Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.


Alta te quiero,
como chopo que al cielo
se despereza.
Pero no mía.

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.
 
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

 

Miércoles, a 21 de Julio de 2010

Rosalía de Castro, la más importante escritora de nuestra cultura, compuso este triste poema pensando en los gallegos que abandonaban su tierra en busca de una vida mejor.

Compuso este poema para los que miraban atrás llorando, despidiéndose de lo más preciado que tenían: su tierra, su entorno, “seu lar”.

El poema está musicado y cantado por Amancio Prada, el más sublime y sensibles de los músicos que cantan en gallego.

Es complicado traducirlo al español: jamás sonará igual si no es cantado en su lengua original.

Alfredo Webmaster

 

Rosalía de Castro: “Adiós ríos, adiós fontes” (Cantares Gallegos, 1863)

 Adiós, ríos; adios, fontes;
adios, regatos pequenos;
adios, vista dos meus ollos:
non sei cando nos veremos.

 
Miña terra, miña terra,
terra donde me eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei,

 
prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña do meu contento,

 
muíño dos castañares,
noites craras de luar,
campaniñas trimbadoras,
da igrexiña do lugar,

 
amoriñas das silveiras
que eu lle daba ó meu amor,
camiñiños antre o millo,
¡adios, para sempre adios!

 
¡Adios groria! ¡Adios contento!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conozo
por un mundo que non vin!

 
Deixo amigos por estraños,
deixo a veiga polo mar,
deixo, en fin, canto ben quero...
¡Quen pudera non deixar!...

 
Mais son probe e, ¡mal pecado!,
a miña terra n'e miña,
que hasta lle dan de prestado
a beira por que camiña,
ó que naceu desdichado.

 
Téñovos, pois, que deixar,
hortiña que tanto amei,
fogueiriña do meu lar,
arboriños que prantei,
fontiña do cabañar.

 
Adios, adios, que me vou,
herbiñas do camposanto,
donde meu pai se enterrou,
herbiñas que biquei tanto,
terriña que nos criou.

 
Adiós, Virxe da Asunción,
branca como un serafín,
lévovos no corazón;
pedídelle a Dios por min,
miña Virxe da Asunción.

 
Xa se oien loxe, moi lonxe,
as campanas do Pomar;
para min, ¡ai!, coitadiño,
nunca máis han de tocar.

 
Xa se oien loxe, máis lonxe
Cada balada é un dolor;
voume solio, sin arrimo...
Miña terra, ¡adios!, ¡adios!

 
¡Adios tamén, queridiña!...
¡Adios por sempre quizais!...
Dígoche este adios chorando
desde a beiriña do mar.

 
Non me olvides, queridiña,

si morro de soidás...
tantas légoas mar adentro...
¡Miña casiña!, ¡meu lar!

 

Sábado, a 26 de Junio de 2010

Por Juan José Millás para elpais.com, 25/06/2010

Los mercados -signifique lo que signifique esa abstracción de carácter teológico- han ganado la batalla que hace apenas unos meses fingían haber perdido, cuando el capitalismo -¿recuerdan?-, víctima de sus contradicciones internas, se había ido al carajo para dar paso al socialismo de rostro humano (si quieren más tópicos, dispongo de un saco junto al ordenador). Los mercados tienen hoy comiendo en su mano a todos los Gobiernos de Europa en general y al de España en particular. El Ejército español es el Ejército de los mercados, la Hacienda española es la Hacienda de los mercados, la Cultura española es la Cultura de los mercados, y así de forma sucesiva (Agricultura, Interior, Industria, Igualdad, Fomento...). Ministerio a ministerio, subsecretaría a subsecretaría, toda nuestra organización estatal está a su servicio. Si mañana deciden que hay que suprimir la Biblioteca Nacional, se suprime y punto.

Le gustaría a uno pensar que en el patio de algún instituto, en el campus de alguna universidad, o en el sótano de alguna imprenta, se está organizando el modo de poner en su sitio a los mercados. Pero no será fácil porque sus ayatolás han filtrado hasta el tuétano de los más renuentes la vieja idea de que la alternativa a la injusticia es el caos total. Narcosis absoluta, pues. Hasta el anestesista se ha dormido. Quizá puedan surgir aquí o allá pequeños focos de rebelión, pero o bien estarán financiados por los mercados (para transmitir la idea de que sufren), o bien la Policía, que es ya la policía de los mercados, se encargará de sofocarlos y de llevar a los cabecillas a la Justicia, que es también la justicia de los mercados. Quiere decirse que si desde el punto de vista económico vienen tiempos duros, desde la perspectiva moral, mejor pegarse un tiro (el tiro que no nos atrevemos a pegar a los mercados).

 

Sábado, a 19 de Junio de 2010

Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”.

José Saramago, escritor, Premio Noble de Literatura 1998 (Azinhaga, Santarém, Portugal, 16 de noviembre de 1922 - Tías, Las Palmas, España, 18 de junio de 2010)

 

Viernes, a 18 de Junio de 2010

Del poeta mexicano Juan de Dios Peza (México, 29 de junio de 1852 - 16 de marzo de 1910), esto poema titulado “Reír llorando”, que me envió Jazz "جاسمي" desde Panamá.

Gracias.

Alfredo Webmaster

Reír llorando”, de Juan de Dios Peza

Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirle le decía:
«Eres el mas gracioso de la tierra
y el más feliz...»
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

«Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».

— Viajad y os distraeréis.
— ¡Tanto he viajado!
— Las lecturas buscad.
— ¡Tanto he leído!
— Que os ame una mujer.
— ¡Si soy amado!
— ¡Un título adquirid!
— ¡Noble he nacido!

— ¿Pobre seréis quizá?
— Tengo riquezas
— ¿De lisonjas gustáis?
— ¡Tantas escucho!
— ¿Que tenéis de familia?
— Mis tristezas
— ¿Vais a los cementerios?
— Mucho... mucho...

— ¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
— Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

— Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.

— ¿A Garrik?
— Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.

— ¿Y a mí, me hará reír?
— ¡Ah!, sí, os lo juro,
él sí y nadie más que él; mas... ¿qué os inquieta?
— Así —dijo el enfermo— no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

 

Sábado, a 29 de Mayo de 2010

Por Arturo Pérez-Reverte para xlsemanal.com

Hoy me he levantado con talante. Como después de haber publicado 'El pequeño hoplita' –un cuento sobre un niño en las Termópilas, que tanto debe a su magnífico ilustrador, Fernando Vicente– le tomé el gusto a la narrativa infantil, he decidido echar un cable. Ayudar a que nuestra ministra de Igualdad y Paridad, Bibiana Aído, rubia joya de la corona, haga realidad su bonito proyecto de conseguir que los cuentos tradicionales para pequeños cabroncetes sean desterrados de escuelas y hogares, y dejen de ser un reducto machista, sexista y antifeminista. O que, expurgados y reconvertidos a lo social y políticamente correcto, contribuyan, ellos también, a la formación de futuras generaciones de ciudadanos y ciudadanas ejemplares y ejemplaras. Como está mandado.

Al principio pensaba hacerlo con el cuento de 'Blancanieves y las siete personas de crecimiento inadecuado'; que, como sostiene Bibiana, requiere, título aparte, una remodelación general urgente. Pero ciertos indicios de intolerable violencia machista en la casita del bosque, como que sea una mujer quien cargue con todas las labores del hogar, o que no haya paridad de sexos en el número de individuos que trabajan en la mina –su número impar complica además el asunto–, me decidieron a dejarlo para más adelante. Lo intenté luego con 'La soldadita de plomo y ploma'; y no es por echarme flores, pero lo tenía casi resuelto. Una soldadita de plomo de la ULFF –Unidad Legionaria Femenina Feroz–, terror de los talibanes afganos y de los piratas del Índico, impedida en su extremidad locomotriz por haber caído poco metal en el molde cuando la fundían. O sea, incompleta física de una pierna, para entendernos. O no. Lo que antes se decía, en jerga fascista, coja. Y que, desde su repisa en el cuarto de juegos de una niña, se enamora de un bailarín de ballet de papel maché que está enfrente, puesto tal que así, de puntillas, y que tiene una bonita lentejuela de plata en el prepucio. Se lo leí a mi hija por teléfono, a ver qué tal iba la cosa; pero al llegar a lo de la lentejuela me aconsejó dejarlo. Te van a malinterpretar, dijo. Así que al final me decidí por un clásico inobjetable: 'Caperucita Roja'. Y está feo que lo diga, pero la verdad es que lo he bordado. Creo.

Caperucita Roja camina por el bosque, como suele. Va muy contenta, dando saltitos con su cesta al brazo, porque, gracias a que está en paro y es mujer, emigrante rumana sin papeles, magrebí pero tirando a afroamericana de color, musulmana con hiyab, lesbiana y madre soltera, acaban de concederle plaza en un colegio a su hijo. Va a casa de su abuelita, que vive sola desde que su marido, el abuelito, le dio una colleja a Caperucita porque no se bebía el colacao, ésta lo denunció por maltrato infantil, y la Guardia Civil se llevó al viejo al penal de El Puerto de Santa María, donde en espera de juicio paga su culpa sodomizado en las duchas, un día sí y otro no, por robustos albanokosovares. Que también tienen sus necesidades y sus derechos, córcholis. El caso es que Caperucita va por el bosque, como digo, y en éstas aparece el lobo: hirsuto, sobrado, chulo, con una sonrisa machista que le descubre los colmillos superiores. Facha que te rilas: peinado hacia atrás con fijador reluciente y una pegatina de la bandera franquista, la de la gallina, en la correa del reloj. Y le pregunta: «¿Dónde vas, Caperucita?». A lo que ella responde, muy desenvuelta: «Donde me sale del mapa del clítoris», y sigue su camino, impasible. «Vaya corte», comenta el lobo, boquiabierto. Luego decide vengarse y corre a la casa de la abuelita, donde ejerce sobre la anciana una intolerable violencia doméstica de género y génera. O sea, que se la zampa, o deglute. Y encima se fuma un pitillo. El fascista. Cuando llega Caperucita se lo encuentra metido en la cama, con la cofia puesta. «Que sistema dental tan desproporcionado tienes, yaya», le dice. «Qué apéndice nasal tan fuera de lo común.» Etcétera. Entonces el lobo le da las suyas y las de un bombero: la deglute también, y se echa a dormir la siesta. Llegan en ésas un cazador y una cazadora, y cuando el cazador va a pegarle al lobo un plomazo de postas del doce, la cazadora contiene a su compañero. «No irás a ejercer la violencia –dice– contra un animal de la biosfera azul. Y además, con plomo contaminante y antiecológico. Es mejor afearle su conducta.» Se la afean, incluido lo de fumar. Malandrín, etcétera. Entonces el lobo, conmovido, ve la luz, se abre la cremallera que, como es sabido, todos los lobos llevan en la tripa, y libera a Caperucita y a su provecta. Todos ríen y se abrazan, felices. Incluido el lobo, que deja el tabaco, se hace antitaurino y funda la oenegé Lobos y Lobas sin Fronteras, subvencionada por el Instituto de la Mujer. Fin.

 

Viernes, a 23 de Abril de 2010

Leyendo un artículo de los muchos que me envían amigos de la cultura a mi oficina del Ministerio, encontré esta poesía en un homenaje que le hizo la Universidad de Antioquia (Colombia) a Miguel Hernandez el poeta de la tierra, extraordinario poeta del cual Alfredo ya nos había hablado.

Como me encanta esta poesía, quiero compartirla con ustedes... Espero les guste.

Un beso gigante,

Ébano (Colombia)

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío, de Miguel Hernández

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:

claridad absoluta, transparencia redonda.

Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,

con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..

 

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,

corazón de alborada, carnación matutina?

Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.

Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

 

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.

Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.

La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.

Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

 

Claridad sin posible declinar. Suma esencia

del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.

Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia

acercando los astros más lejanos de lumbre.

 

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.

Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.

Trago negro los ojos, la mirada distante.

Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

 

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada

donde brotan anillos de una hierba sombría.

En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,

para siempre es de noche: para siempre es de día.

 

Domingo, a 18 de Abril de 2010

Estar solo en los tiempos actuales, de Flávio Gikovate, psicoanalista brasileño. Traducción de Mila de Perú.


No es sólo el avance tecnológico lo que marcó el inicio de este milenio. Las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de amor.

Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la que exista individualidad, respeto, alegría y placer por estar juntos, y no una relación de dependencia, en la que uno responsabiliza al otro de su bienestar. La idea de que una persona sea el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo, está llamada a desaparecer en este inicio de siglo. El amor romántico parte de la premisa de que somos una parte y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos. Muchas veces ocurre hasta un proceso de despersonalización que, históricamente, ha alcanzado más a la mujer. Ella abandona sus características, para amalgamarse al proyecto masculino.

La teoría de la unión entre opuestos también viene de esta raíz: el otro tiene que saber hacer lo que yo no sé. Si soy manso, ella debe ser agresiva, y así todo lo demás. Una idea práctica de supervivencia, y poco romántica.

La palabra de orden de este siglo es asociación. Estamos cambiando el amor de necesidad, por el amor de deseo. Me gusta y deseo la compañía, pero no la necesito, lo que es muy diferente. Con el avance tecnológico, que exige más tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo a estar solas y aprendiendo a vivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a darse cuenta de que se sienten parte, pero son enteras. El otro, con el cual se establece un vínculo, también se siente una parte, no es el príncipe o salvador de ninguna cosa, es solamente un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando el mundo, y después tiene que irse reciclando para adaptarse al mundo que fabricó. Estamos entrando en la era de la individualidad, que no tiene nada que ver con el egoísmo. El egoísta no tiene energía propia; él se alimenta de la energía de los demás, sea financiera o moral. La nueva forma de amor, o más amor, tiene nuevo aspecto y significado. Apunta a la aproximación de dos enteros, y no a la unión de dos mitades. Y ella sólo es posible para aquellos que consiguieron trabajar su individualidad. Cuanto más capaz sea el individuo de vivir solo, más preparado estará para una buena relación afectiva.

La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso. Al contrario, da dignidad a la persona. Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas con estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen.

Relaciones de dominación y de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado. Cada cerebro es único. Nuestro modo de pensar y actuar no sirve de referencia para evaluar a nadie. Muchas veces pensamos que el otro es nuestra alma gemela y, en verdad, lo que hacemos es inventarlo a nuestro gusto.

Todas las personas deberían estar solas de vez en cuando, para establecer un diálogo interno y descubrir su fuerza personal. En la soledad, el individuo entiende que la armonía y la paz de espíritu sólo se pueden encontrar dentro de uno mismo, y no a partir de los demás. Al percibir esto, él se vuelve menos crítico y más comprensivo con las diferencias, respetando la forma de ser de cada uno. El amor de dos personas enteras es el bien más saludable. En este tipo de unión, está el abrigo, el placer de la compañía y el respeto por el ser amado. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien. Algunas veces hay que aprender a perdonarse a si mismo...

SAWABONA es un saludo usado en el sur de África y quiere decir: “Yo te respeto, yo te valoro y tú eres importante para mí". Como respuesta las personas dicen: SHIKOBA, "Entonces yo existo para ti".

 

Jueves, a 18 de Marzo de 2010

Un poco de poesía colombiana, para desahogar el alma.

Ébano (Colombia)

 

La Soledad, de Miguel Méndez Camacho

 

Si miramos el rostro de la amada

y cerramos los ojos

para palparlo luego en la memoria

el fantasma del miedo nos traiciona.

 

Por eso los amantes

no se dan nunca el uno al otro

y las manos que recorren los cuerpos

no persiguen la piel

sino el olvido de la futura soledad.

 

Y las caricias se prodigan

no a los cuerpos

sino al vacío de la ausencia

al temor de quedar sin compañía...

 

Miguel Méndez Camacho, abogado, poeta, ensayista y profesor universitario, nació el 21 de marzo de 1942. Estudió derecho en el Externado de Colombia y humanidades en la Universidad Central de Venezuela.

 

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