Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Lunes, a 15 de Agosto de 2011

Por Andrés Oppenheimer para elpais.com, 15/08/2011

Existe una creencia generalizada de que la desaceleración económica de Estados Unidos será devastadora para México y América Central, debido a su excesiva dependencia del mercado estadounidense. Pero esta creencia puede estar equivocada.

Un nuevo fenómeno está resultando una bendición para México y los países centroamericanos: el aumento de los salarios en China -producto de la apreciación de la moneda china, y de una mano de obra cada vez más calificada- está haciendo que cada vez más empresas estadounidenses estén cerrando sus fábricas en China y trasladándolas a México, y en menor medida a Centroamérica.

Es cierto que casi todos los economistas internacionales advierten de que la desaceleración económica de Estados Unidos tendrá como resultado menos importaciones estadounidenses, menos remesas familiares y menos turismo, todo lo cual perjudicará más a México y los países centroamericanos que al resto de Latinoamérica.

Según un reciente informe del Fondo Monetario Internacional, una desaceleración económica prolongada de EE UU será "una carga sustancial" para la economía mexicana. Y el economista ganador del Premio Nobel Joseph Stiglitz, a la izquierda del espectro político estadounidense, me recordó en una entrevista que "cuando EE UU estornuda, México se resfría". Para empeorar las cosas, la sangrienta guerra contra el narcotráfico en México, que se ha cobrado más de 40.000 vidas en los últimos cinco años, está reforzando la idea de que México, así como sus vecinos del sur, también plagados por la violencia, están condenados a varios años de recesión.

Pero otra escuela de pensamiento dice que el impacto del aumento de salarios en China compensará la reciente oleada de malas noticias económicas para México.

Según un estudio reciente de JP Mogan, mientras que hace 10 años el salario promedio en el sector manufacturero de China era un 237% más barato que en México, hoy es tan solo un 14% más barato. Eso significa que los salarios están prácticamente parejos, si se tiene en cuenta que transportar productos desde China a Estados Unidos es mucho más costoso que hacerlo desde México. En parte gracias a este fenómeno, el porcentaje correspondiente a México de importaciones manufactureras de Estados Unidos creció del 11,3% en 2005 al 14% el año pasado, dice el estudio.

"La brecha de salarios entre China y México se ha reducido de manera impresionante", me dijo esta semana Gabriel Casillas, el jefe de economistas de JP Morgan en México. "Estamos viendo una cada vez mayor reubicación de empresas desde China hacia México".

La industria automotriz ha tomado la delantera. Ford, Volkswagen, Toyota y Mazda han anunciado recientemente que abrirán nuevas plantas o expandirán las existentes en México. Y la industria aeroespacial le pisa los talones, con Airbus, Eurocopter y Bombardier abocadas a expandir sus operaciones en el país.

¿Y la ola de violencia no va a afectar esta tendencia?, le pregunté a Casillas. El economista respondió que sin duda, la violencia es un factor importante, y minimizarlo sería irresponsable. Pero en general la violencia se ha limitado al norte de México, Guerrero y Michoacán, mientras que la mayoría de las nuevas inversiones se están dando en el centro del país.

Otros economistas me dicen que la reciente caída de la calificación crediticia de Estados Unidos por parte de Standard & Poor's y sus secuelas económicas probablemente tengan como resultado una valorización aún mayor de la moneda china, que aumentará aún más los salarios chinos. Ante una menor demanda estadounidense de sus productos, China acelerará su transición de una economía principalmente exportadora hacia un modelo cada vez más basado en el consumo interno, que requerirá una moneda más fuerte y salarios más altos, según argumentan.

Rogelio Ramírez de la O, economista de Ecanal, de México, y cercano al candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador, se sitúa a medio camino entre los optimistas y los pesimistas: "Los salarios más altos en China mitigarán el impacto de la desaceleración económica de Estados Unidos, pero no lo compensarán", me dijo. Ramírez de la O prevé que la economía mexicana crecerá el 3,8% este año, un poco menos de lo que se calculaba anteriormente.

Mi opinión: el aumento de los salarios chinos es una bendición para México, y podría ser una gran ayuda para Centroamérica. Podría ser la mejor oportunidad que ha tenido México en los últimos años para salir de su estancamiento y convertirse en una potencia económica emergente de primera línea como Brasil, Sudáfrica o India. Pero para lograrlo, México tendrá que reducir sus niveles de violencia y aprobar las muy demoradas reformas laborales, fiscales y energéticas después de las elecciones presidenciales de 2012. Es una oportunidad de oro. Pronto sabremos si su clase política tendrá el valor de aprovecharla.

 

Lunes, a 22 de Febrero de 2010

 

Varios agentes trasladan el cacáver de un menor tiroteado en Caracas

Por Moisés Naím para elpais.com, 21/02/2010

El 16% de la población mundial en edad adulta se quiere ir de su país. Esto quiere decir que 700 millones de personas, más que toda la población del continente americano, dejarían su país para siempre si tuviesen los medios para hacerlo. Estos son los resultados de una encuesta que llevó a cabo la empresa Gallup en 135 países entre 2007 y 2009. Los investigadores de Gallup aclaran que estas respuestas reflejan aspiraciones más que intenciones, y que sólo una fracción de quienes desean emigrar lo hacen. Pero, en todo caso, las fuerzas que empujan a cientos de millones de personas a desear abandonar su tierra son lo suficientemente potentes como para que, en muchos países, el cómo, cuándo y adónde emigrar se haya convertido en un tema recurrente de las conversaciones cotidianas.

Salvo en casos extremos, donde la guerra o la carestía material hacen que marcharse sea la única forma de sobrevivir, la emigración no es para todos. En general, quienes se aventuran a iniciar una nueva vida en otro país son los más jóvenes y educados. Sólo el 10% de quienes sueñan con emigrar tiene más de 35 años, mientras que el 22% tiene entre 15 y 34 años. El 40% tiene educación secundaria o superior y sólo un 11% no terminó la secundaria. Pero el principal factor que define a quienes desearían mudarse a otro país es que tienen familiares y amigos que ya emigraron y con quienes se mantienen en contacto. Gallup encontró que el 59% de quienes respondieron que les gustaría emigrar tienen o han tenido en los últimos cinco años un familiar viviendo en otro país, mientras que sólo el 13% no tiene a nadie en el exterior con quien pueda contar.

La inseguridad se está convirtiendo cada vez más en el detonante para abandonar el país

"¿Cuál es tu Plan B?" es una pregunta que en muchos países se hace con una trágica naturalidad. Todos saben que el Plan B significa irse del país. En Venezuela, Guatemala, Nicaragua o Ecuador, prepararse para la triste pero inevitable contingencia de tener que emigrar cuando la ya precaria situación se haga invivible forma parte de la experiencia de la clase media. Si bien la mala situación económica y la falta de oportunidades son fuertes motivaciones para emigrar, cada vez más la inseguridad personal -los frecuentísimos robos, secuestros y asesinatos- se convierte en el detonante de la decisión de abandonar la patria. "Estoy dispuesto a no tener todo lo que me gustaría tener", me dice Arturo, un joven profesional guatemalteco, "pero no quiero vivir con miedo de salir a la calle. Por eso me fui". Elena, que es venezolana, ingeniera industrial y la primera persona de su familia que obtuvo un título universitario, me cuenta que decidió emigrar después de que la violasen... por segunda vez. "La primera vez fue muy traumática, pero decidí que no les daría el poder de cambiarme la vida. Me mudé de Maracaibo a Caracas. Un año después, saliendo del cine con mi novio, nos hicieron un secuestro express; nos tuvieron en un carro toda la noche obligándonos a sacar dinero de los cajeros automáticos, me violaron varias veces y a mi novio le dieron una terrible paliza. Eran militares. Pocos días después me fui a Miami, donde sigo ilegal, trabajo como camarera y vivo en un cuarto alquilado. No volveré más nunca". Hace pocos días, Javier Aguirre, el entrenador de la selección mexicana de fútbol, anunció en una entrevista que se iría del país porque vivir en México se le hacía intolerable debido a la inseguridad.

Arturo, Elena y Javier Aguirre son el tipo de gente con la cual se construye una sociedad decente y próspera. ¿Decidieron ellos irse o su país los expulsó? No importa. El hecho es que sus respectivos países ya no cuentan con su talento. Y lo que más importa es que millones como ellos están pensado en irse, y que esos sueños de emigración atenúan su compromiso con su nación y acortan su horizonte temporal. Quienes piensan en emigrar no tienen muchas razones para tener proyectos de largo plazo en un lugar que quizás abandonen. Éste es el empobrecedor proceso que transforma a los ciudadanos de un país en meros habitantes de su territorio. Y cuando un país tiene más habitantes que ciudadanos, su futuro no puede ser bueno.

 

Lunes, a 25 de Mayo de 2009

El ejército colombiano muestra a los medios de comunicación el armamento y los cuerpos de guerrilleros de las FARC muertos tras un enfrentamiento en la localidad de La Plata

 

Las armas ilegales desangran Latinoamérica: más de 140.000 personas mueren tiroteadas cada año en la región - Los “narcos” han reemplazado a las guerrillas en el negocio - Nicaragua es un gran punto de entrada.

Por Fernando Gualdoni / Javier Lafuente para elpais.com (Madrid), 25/05/2009

Los recientes juicios contra dos de los más conocidos traficantes de armas, el ruso Víktor Bout -alias El Mercader de la Muerte- en Tailandia (pendiente de extradición a EE UU para agosto) y el sirio Monser al Kassar (condenado en febrero a 30 años de prisión en Nueva York), han revelado lo sencillo que es meter armas ilegalmente en América Latina, el papel crucial que desempeña Centroamérica, en especial Nicaragua, en este negocio, y la amenaza que supone que un país como Venezuela fabrique sus propios fusiles y municiones.

Para detener a Bout y Al Kassar, la agencia antidroga estadounidense alegó que ambos intentaron vender lanzamisiles portátiles tierra-aire rusos SAM a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La ruta prevista para ambas operaciones era similar: las armas partían desde Rumania o Bulgaria y entraban por Nicaragua. Desde el país centroamericano se iban a arrojar con paracaídas sobre territorio colombiano.

"No hay pruebas de que el Gobierno de Ortega sea cómplice del tráfico, pero sin duda el país tiene enormes lagunas legales que facilitan el tráfico ilegal", dice Roberto Orozco, experto nicaragüense del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas. "Es verdad que no se puede afirmar que Managua esté directamente involucrada, pero hay que recordar que Ortega ha dado cobijo a narcoterroristas de las FARC", replica el colombiano Alfredo Rangel, director de la Fundación Seguridad y Democracia en Bogotá.

Los puertos nicaragüenses están entre los mayores coladeros de armas en la región, según fuentes de Defensa de EE UU. "En especial el puerto de Corinto", apunta Orozco. "Es el único de aguas profundas y está controlado por el Ejército y la policía, que hace la vista gorda. No hay estadísticas fiables sobre la cantidad de barcos que atracan allí, pero no hay que pensar en veinte o treinta, con dos o tres bien cargados es suficiente para abastecer al mercado de miles de armas", añade.

Hay más de 80 millones de armas ilegales en América Latina, según el Centro para la Información de Defensa (CID) de Washington. Cualquier criminal, hasta el más imbécil, tiene acceso a una pistola y hasta a un fusil. Ni hablar de las narcoguerrillas y el crimen organizado, éstos se hacen con un lanzacohetes como cualquier español con una barra de pan.

Los datos son brutales. La tasa de homicidios -140.000 al año, según el Banco Mundial- es más del doble del promedio mundial. Varios países tienen un índice de crímenes por cada 100.000 habitantes más que alarmante: Brasil, 28; Colombia, 65; El Salvador, 45; Guatemala, 50; Venezuela, 35. La violencia también golpea a la economía latinoamericana. El coste de esta lacra se estima en un 14,2% del PIB regional, según el informe Crimen y Violencia en el Desarrollo del Banco Mundial.

Además, el tráfico ilícito de armas está cada vez más estrechamente ligado al narcotráfico. En Perú, hace unos meses, saltaron todas las alarmas cuando el Ejército comprobó que los resquicios de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso, hoy dedicada a la producción y venta de cocaína, tenían en su poder lanzacohetes RPG-7, ametralladoras pesadas y fusiles Kaláshnikov, todos de origen ruso. El rearme senderista ya ha costado la vida a medio centenar de soldados peruanos en 12 meses.

A finales de abril, los senderistas intentaron derribar el helicóptero en el que viajaba el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el general Francisco Contreras. El coronel Jorge de Lama iba en el aparato. "Nos dispararon dos granadas de RPG, pero por suerte cayeron lejos. No creo que supieran que iba el general Contreras, simplemente apuntaron a un helicóptero militar que estaba en su zona", relata De Lama, refiriéndose al valle de los ríos Apurimac y Ene, la inaccesible zona de Ayacucho donde Sendero ha estado desde que se creó en los ochenta. El Ejército peruano se resiste a revelar las rutas de abastecimiento de armas de los senderistas, pero no se atreve a negar que el puerto amazónico de Iquitos es un agujero negro para la seguridad del país. A esta ciudad estaban destinados los 50.000 Kaláshnikov que Vladimiro Montesinos, el siniestro ex jefe de los servicios secretos peruanos durante el Gobierno de Fujimori, compró en Jordania. Sin embargo, 10.000 de esas armas acabaron en manos de las FARC. El resto nunca se entregó porque Ammán detuvo la operación.

Iquitos y la frontera entre los países andinos y Brasil, el golfo de Urabá, que une Colombia y Panamá, el triple límite entre Paraguay, Brasil y Argentina -zona donde Hezbolá tiene una fuerte influencia-, son algunos de los principales puntos de contrabando en la región. Sin embargo, Centroamérica y, en especial Guatemala y Nicaragua, han adquirido en los últimos años especial relevancia como puerta de entrada de los cargamentos.

Rangel recuerda que así como Nicaragua ya es clave en el comercio ilegal, Venezuela desempeña un papel relevante. Como buena parte de las armas que acaban en el mercado negro proceden de la policía y el Ejército -robadas o vendidas por los propios agentes o militares-, hay serios temores de que parte de los 100.000 Kaláshnikov que Caracas compró a Rusia acaben en manos de los narcos. Sin embargo, el mayor peligro, apunta Rangel, lo constituirá la fábrica venezolana, bajo licencia, de armas y municiones rusas.

Mientras que las armas abundan en la zona, las municiones escasean. El calibre 7,62 mm, que usan los fusiles rusos AK-103 adquiridos por Venezuela, es el más deseado por la región y en especial por las FARC, que aún poseen al menos 5.000 armas que necesitan esta munición. Hoy se consigue en Perú y Bolivia, pero en poca cantidad. La fabricación de este calibre en Venezuela ofrecerá a las narcoguerrillas una fuente ilimitada de municiones dentro del continente.

Aparte de los canales de tráfico de armas que se remontan a la época de auge de las guerrillas, en los setenta y ochenta, se han afianzado en la región aquellos controlados por el crimen organizado. Los intercambios de droga por armas que los carteles de la droga colombianos inauguraron a mediados de los noventa con la mafia rusa han proliferado. Así como la cocaína sale de Colombia, Perú y Bolivia hacia Europa a través de Venezuela, Ecuador y Brasil, las armas recorren el mismo camino en sentido contrario.

Adelaida Vásquez y Carolina Gabea son testigos casi a diario de este tráfico. Ambas son fiscales de Ciudad del Este, la urbe paraguaya pegada a Brasil y Argentina y uno de los mayores focos de contrabando de armas de Suramérica y paso del tráfico desde Brasil hacia Perú y Colombia. Tienen una queja común: pocos recursos y el enemigo en casa. "La policía nacional no sólo no nos ayuda, nos boicotea. Tenemos un grupo de agentes especiales, pero son pocos ante tanto delito", explica Vázquez, que sobre drogas y armas lo ha visto todo. "Una vez confiscamos una ametralladora antiaérea a unos narcos... no me lo podía creer", añade. Vázquez es de Ciudad del Este, pero Gabea lleva en la ciudad cuatro años, es de Asunción. "Es peligroso ser legal y trabajar acá, pero ¿sabe qué?, si uno se mantiene limpio el narco no suele meterse con uno. Es parte del juego", dice Gabea.

 

El gran traficante

- Víktor Bout, en ruso Виктор Бут, nació en 1967 en Dushambé, capital de Tayikistán, entonces parte de la Unión Soviética. También se ha dicho que era de origen turkmeno o ucranio.

- Fuerza aérea soviética: Bout ha declarado que se graduó como oficial de la Fuerza Aérea soviética y que también estudió en el Instituto Militar de Lenguas Extranjeras de Moscú, cuna del espionaje soviético.

- Caída de la URSS: Bout se aprovechó del caos y empezó a suministrar armas. Comenzó proveyendo a la Alianza del Norte afgana, siguió con los dictadores africanos y añadió luego a narcos en América Latina.

 

 

 

Lunes, a 25 de Mayo de 2009

El auge de las pandillas y la necesidad de autodefensa han disparado el contrabando en la última década

J. L. / F. G. para elpais.com (Madrid), 25/05/2009

Que la importación de armas en América Latina haya crecido un 16% en 12 años no se debe sólo a la carrera armamentista de la que, por otra parte, todos los Gobiernos reniegan. Hay miles de personas que se blindan diariamente. Para defender su vida, la de sus familiares, sus propiedades. Pero también para delinquir. El Latinobarómetro del año pasado refleja la inseguridad que padecen los habitantes de la región, para quienes la delincuencia es el principal problema de sus países, por encima del paro.

La violencia es una pandemia que recorre de norte a sur la región desde hace décadas. Si en México el narcotráfico es el caldo de cultivo de la inseguridad ciudadana, en Centroamérica los crímenes de las maras provoca cantidad ingente de muertos. La probabilidad de que un joven de entre 15 y 24 años pueda ser asesinado en El Salvador o en Guatemala es 30 veces superior a la de un europeo, de acuerdo a un estudio de la Red de Información Tecnológica Latinoamericana. En el caso de los primeros, la tasa de crímenes juveniles es de 92,2 por cada 100.000 habitantes.

Según se desciende por el mapa, la violencia sigue inquebrantable en muchos países, aunque ya no tan asociada a las pandillas. En Venezuela se calcula que los homicidios entre 2007 y 2008 aumentaron un 11%, y que se han triplicado desde hace 10 años.

Colombia, asolada por el narcotráfico, y Brasil, son los otros dos lugares más violentos de la región, y al mismo tiempo donde se han registrado las primeras experiencias positivas de desarme de la sociedad. La gestión del Estado de São Paulo es un ejemplo. Gracias a la mejora de los transportes públicos, de la implantación de programas sociales y facilitar el trabajo en zonas donde la violencia era permanente, entre 1999 y 2004 se redujo la tasa de homicidios un 41%. En Río de Janeiro, la ONG Viva Río ha implantado programas de entrega de armas a cambio de algún beneficio para su portador. Un trabajo similar al que llevó a cabo la alcaldía de Bogotá hace ya una década al desarrollar en Navidad el Proyecto Regalos por Armas, que logró un descenso de los homicidios de casi un 30%.

Combatir el crimen y la violencia no es sencillo. Hay un componente histórico enclaustrado en la sociedad que ya ha impregnado a varias generaciones. “Dictaduras, guerras civiles, grupos armados… La violencia en la política de las últimas décadas ha quedado como un legado que influye en las relaciones sociales”, explica Laura Tudesco, investigadora de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (Fride).

La relación entre el crimen urbano y las extremas condiciones en las que viven 230 millones de personas que son calificadas como pobres o indigentes en la región explica también la demanda de armas por la sociedad. “Lo que antes podría considerarse cultura de la pobreza está cada vez más relacionada con la violencia, la marginalidad y la hostilidad”, añade.

Más sangrante es la actitud de los Gobiernos ante este panorama. El control que se ejerce sobre el tráfico es prácticamente nulo. “Las industrias tienen relaciones muy fuertes con los Gobiernos. Muchas veces son los propios Gobiernos. El Estado debe brindar más seguridad, tratar de delimitar la proliferación de armas”, opina Diego Fleitas, de la Asociación de Políticas Públicas argentina, autor de un reciente informe sobre tráfico de armas en la región.

 

Sábado, a 3 de Enero de 2009

Uno de los temas más manidos de estas fechas es el relacionado con la música navideña, la típica, tópica y torpe música que inunda los centros comerciales y las calles de las ciudades occidentales. La misma de siempre: empalagosa y repetitiva.

Hoy comparto en la Gramola (ver más abajo cómo funciona la gramola) una música navideña distinta, unos sonidos que nada o casi nada tiene que ver con la música tradicional de la navidad que llevamos oyendo desde niños.

En primer lugar, os presento una serie de villancicos y danzas criollos incluidos en el CD “Villancicos y danzas criollas, de la Iberia antigua al Nuevo Mundo 1550-1750, de La Capella Reial de Catalunya, interpretado por el grupo Hespérion XXI, dirigidos por Jordi Savall.

Uno de los rasgos más característicos de la música antigua de mi país es la falta de separación clara entre la música popular y la cortesana (la mal llamada música “culta”) de los siglos XI al XIX. En España, desde la época de los trovadores de los siglos XI y XII hasta mediados del XVIII, las elites locales escuchaban e interpretaban los mismos cantos y músicas que escuchaba el pueblo llano.

En cambio, en las cortes europeas de los siglos XII al Renacimiento en Italia, Francia y Países Bajos, la música buscaba producir un discurso artístico e interpretativo que marcara las claras diferencias que existían entre las distintas capas sociales de esos países. Así, en resto de Europa había una música que era para consumo del populacho y otra muy distinta que sólo escuchaban los nobles o reyes.

Los artistas españoles prestaban una especial atención a la raíces locales y tradicionales, buscando el punto de equilibrio entre el sonido autóctono y el que traían los Tercios de la Casa de los Austria del siglo XV al volver de las batallas por Europa.

Además, desde los tiempos del Imperio Romano y su entrada militar (y cultural) en la Península Ibérica (España y Portugal), las músicas resultantes fueron una impresionante demostración de la interrelación entre los sonidos prerrománicos (celtas y visigóticos) y románicos con las culturas cristianas, hebreas (sefardí) y musulmanas.

La rica mezcla de estilos y formas de ver e interpretar la música, tuvo como premio una sociedad multiétnica, multilingüe y multicultural, algo totalmente desconocido en el resto de la Europa hasta finales del siglo XV.

Desgraciadamente, en esa época tuvimos la desgracia (sic) de que unos reyes, llamados Católicos (Isabel y Fernando), no supieran apreciar el enorme beneficio que representaba la pacífica convivencia de las tres culturas monoteístas: cristianos, judíos y musulmanes.

Así, adoptando unas decisiones que a la larga se demostraron altamente negativas, expulsaron de España violentamente a los judios y musulmanes, montando además el entramado para el nacimiento de la contrarreforma religiosa que luchaba contra las influencias que surgían en la Alemania del siglo XV y XVI.

Una de las válvulas de escape que tuvo una parte de la población española, los más multiétnicos, multilingües y multiculturales, fue la expansión marítima y colonial surgida del Descubrimiento de América en el año 1492. El contacto con ese Nuevo Mundo de nuevos pueblos, con nuevos sonidos, culturas y razas, permitió un renacer de las mezclas y del mestizaje.

Si bien es cierto que la construcción de un Imperio, como lo fue el español de aquella época, conlleva siempre actos de extrema violencia y brutalidad, también es cierto que puede representar el nacimiento de unas nuevas formas de ver la vida y de expresarse.

De esa mezcla de violencia y brutalidad con momentos de mestizaje y interrelación entre los españoles e indígenas americanos, nació un nuevo concepto de cultura que todo lo inundó, tanto a los nativos americanos como a los españoles. De ese intercambio nos queda un concepto cultural, casi filosófico, y diferenciador de las culturas que llevaron el resto de los conquistadores de las américas (ingleses y franceses): la latinidad, lo latino.

Ese orgulloso concepto de mezcla y mestizaje que es la latinidad (lo latino), es el origen de la música que os presento en primer lugar: los “Villancicos y danzas criollas, de la Iberia antigua al Nuevo Mundo 1550-1750. Podréis oír músicas de España, Perú, México y Guatemala.

Oiréis composiciones de Juan Arañés (España), Pedro Guerrero (España), Mateo Flecha (España), Juan Pérez Bocanegra (Lima, Perú), Juan Hidalgo (España), Gaspar Fernandes (Oaxaca, México), Frei Felipe da Madre de Deus (Guatemala), Tomás de Torrejón y Velasco (Cuzco, Perú), Juan Gutiérrez de Padilla (Puebla, México), Melchor Torres y Portugal (Cuzco, Perú), Juan García de Céspedes (México), Joan Crebols (España) y alguna otra de compositor anónimo.

Escuchareis estilos como la folia, el passamezzo antico y moderno, la romanesca, danzas de hacha, chaconas, zarabandas, morescas, jotas, negrillas a 4, mestizos e indios, cachuas, rorros, juguetes, guarachas y villancicos, estilos algunas veces interpretados en solitario y otras veces mezclados entre si.

Estas músicas son una joya de nuestras vivencias latinas e híbridas, y un legado cultural del que deberíamos estar profundamente orgullosos: yo lo estoy.

El segundo CD incluye músicas más clásicas pero no por ello menos maravillosas. Se trata del “Sacred Arias” de Andrea Bocelli, un tenor de impresionante registro tonal al que sólo una pequeña falta de fuerza en su chorro de voz le resta posibilidades para ser considerado el sucesor de Pavarotti.

Escucharéis los Ave María de J.S. Bach y F. Schubert, el Panis Angelicus de C. Franck, el Ave verum Corpus de W.A. Mozart, el Fondi tener… Ombra mai fu de G.F.Handel, el Domine Deus de G. Rossini, el Mille cheruvini in coro de F. Schubert, el villancicos tradicional Adestes fidelis (O come, all ye fairhfull) y el Gloria a te, Cristo Gesú de J.P. Lécot.

Alfredo Webmaster

 


¿Cómo funciona la Gramola?

El módulo de la Gramola está situado arriba, en la parte de la derecha de la página. En ese módulo tengo incluidas las canciones de los grupos musicales que deseo que conozcáis.

Podéis escuchar la música más cómodamente con las instrucciones que os doy a continuación:

- Lo primero, pulsad el botón extensible que está a la derecha en la parte alta de la Gramola, en el espacio en donde figuran los nombres de los grupos musicales.

- Al pulsar el botón aparecerá una lista de grupos: Arias de ópera, Cowboys Junkies, Eva Cassidy, Flamenco y jazz, Fabrizio de André… hasta llegar al final, a Salvador Bacarisse.

- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

- Una vez que esté pulsado el nombre, el navegador se actualizará automáticamente y la Gramola irá hasta llegar al cantante o grupo que habréis elegido.

- Y ahora viene lo más importante: pulsad en donde dice “Popup player”. Al hacerlo, se abrirá una pequeña ventana de navegador que os permitirá escuchar la música y al mismo tiempo seguir leyendo el blog de forma independiente.

- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que os he ido seleccionado.

 

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