Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Viernes, a 2 de Enero de 2015

 

Por Ángel Villarino (Pekín) para elconfidencial.com

¿Se ha planteado alguna vez seriamente la posibilidad de comerse a su perro? ¿Y la de echar a patadas al gato y sustituirlo por otro ser vivo menos dañino para el planeta, como un canario o un conejo? Con un punto justo de ironía, los neozelandeses Robert y Brenda Vale elevan éstas y otras ocurrencias a actos heroicos en un libro recién publicado en su país: un curioso estudio plagado de cifras que desmenuza el impacto ambiental de las mascotas.

Las conclusiones de “Time to Eat the Dog: The Real Guide to Sustainable Living son igualmente escandalosas. La pareja Vale asegura que “un pastor alemán o cualquier perro de tamaño parecido provoca daños sobre el medio ambiente similares a los de comprar un Land Cruiser y hacerle 10.000 kilómetros”. Afinando en la parte técnica, los autores explican cómo cada “perro de tamaño medio” criado en los países ricos devora anualmente 164 kilos de carne y 95 kilos de cereales.

Para producir tal cantidad de alimento se necesitan 1,1 hectáreas de terreno, sin contar la carga de fertilizantes, pesticidas, antibióticos, etcétera. Mientras, para la construcción y consumo del Land Cruiser bastan 0,41 hectáreas”. Los cálculos se aplican después a otros animales de compañía, una ecuación en la que los gatos no salen mejor parados. La “huella ambiental” del felino es de 0,15 hectáreas al año, poco menos que un Volkswagen Golf.

Arquitectos de formación, los autores, que dan clase en la Universidad de Victoria y se han especializado en teorizar sobre la “vida sostenible”, gozan de un cierto reconocimiento en Nueva Zelanda. El país es campo abonado para obsesiones “verdes” como la suya: en este archipiélago escorado en el ángulo inferior derecho del mapamundi el debate ecológico tiene bastante más tirón que la política.

Canibalismo y necrofagia

Por el momento, tranquiliza el libro, los autores no se van a comer vivos a sus perros. La provocación sirve más bien como título resultón de portada y como señuelo para atraer la atención sobre un tema desconocido. Y, por supuesto, para vender más libros. Las páginas interiores lo que aconsejan es hacerse con “mascotas sostenibles y reciclables”, como pollos, peces o conejos, que no comen carne y que además pueden acabar en la sartén sin provocar un disgusto excesivo a la familia. Otra de las soluciones que proponen (parece que totalmente en serio) es una extraña forma de canibalismo y necrofagia: convertir los cadáveres de las mascotas en comida para otras mascotas, siempre con la idea de reducir el impacto ambiental de los animales de compañía.

Puede parecer estúpido pero todo es válido teniendo en cuenta lo que sabemos: que la población del planeta crece y los recursos son finitos”, insistían los autores en declaraciones al rotativo digital Dominion Post de Nueva Zelanda. “El problema de la sostenibilidad nos obligará a tomar decisiones tan difíciles como la de comerse a tu perro. Ya no se trata sólo de reciclar papel, llevar bolsas al supermercado, o cambiar las bombillas, sino de cosas realmente duras que tendremos que afrontar en nuestra propia generación”.

Más allá de la provocación, el trabajo de los Vale abre una nueva veda en los estudios de impacto ambiental. Se trata de una tendencia cada vez más en boga, que ofrece una alternativa más racional para preocuparse por el planeta que la clásica aversión ecologista contra la industrialización o sus reediciones del “buen salvaje”. Algunos estudios sobre el impacto ambiental han obtenido conclusiones inesperadas. Sucedió, por ejemplo, cuando las compañías aéreas decidieron sustituir los cubiertos de plástico por la vieja vajilla de metal. Tras un análisis exhaustivo llegaron a la conclusión de que el acero inoxidable es aún menos sostenible que el plástico barato. En primer lugar por los detergentes y la energía que se utiliza al lavarlos, y después por el combustible extra que se consume al aumentar el peso del avión con cuchillos, platos y tenedores de metal.

En definitiva, los perros y gatos domésticos no son sostenibles. Sólo cabe preguntar cuál es el coste medioambiental de Robert y Brenda Vale. Quizá merezca la pena comérselos.

 

Martes, a 1 de Enero de 2013

 

Cuando viví en España, mas exactamente en una ciudad maravillosa llamada Barcelona, venia de trabajar en África por algo mas de dos años y claro, los contrastes fueron muchos. Y piensen que nací en el Amazonas (Colombia).

Barcelona fue una ciudad en la que siempre desee vivir, especialmente cuando vi una película llamada “Todo sobre mi madre”, de Almodóvar. ¿Recuerdan aquella escena donde aparece la Sagrada Familia?

No obstante, para ser honesto, la relación con los catalanes venía de antes. Fueron muchos los que pasaron por mi tierra: a varios religiosos Franciscanos Capuchinos los escuche hablar en un “español raro y que no se entendía mucho”.

No fueron pocas las veces que los vi frotar un tomate sobre el pan y luego agregarles aceite; no olvido una camiseta que me regalaron con el logo de los juegos olímpicos de 1992 ni tampoco un libro sobre Picasso escrito en una lengua que no se leía fácil, pero que se dejaba entender a pedazos. Barcelona, es una gran ciudad y fui feliz cuando estuve allá. Y con ganas de volver. Pero lo cierto, es que estando allá, en sus noches fantásticas, un buen día me encontré con una página que cambiaría mucho mi vida: musicayvino.com.

Y cuando digo cambiaría mí vida lo digo con tranquilidad, sin temor a equívocos. Y es que cambiar la vida es explorar nuevos ritmos, nuevos interpretes, nuevas miradas, nuevas posibilidades… y todo además de buen gusto y de forma gratuita. Así, la vida es bella.

Ahora estoy de vuelta en mi tierra, gozando nuevamente de mí Amazonas, viviendo en el pueblo que me vio nacer, en mi Leticia, a las orillas del río más caudaloso del mundo. Aquí internet es un lujo, y ya no gozo del Spotify ni de otros artilugios cibernéticos. Me las arreglo con un smartphone para mirar alguna cosa. Y cuando va bien internet en la oficina, y si el trabajo me lo permite accedo a algo que me interesa. Aquí no vemos los videos de YouTube online. Aquí tenemos que esperar 15 o 20 minutos para ver un video de 2 minutos.

Aquí la vida va al ritmo del río. Pues bien, hace un par de días volví a musicayvino.com y me dio por escribirle a esa gran alma detrás de la pagina, recibiendo de Alfredo una respuesta maravillosa y una oferta tentadora: ser corresponsal desde este lado del mundo, así que procedo a escribir sobre mi Amazonas y compartirles un video que seguramente ustedes, en otro lugar del planeta, que cuentan muy seguramente con un servicio de internet digno, podrán disfrutar y conocer mejor el lugar donde vivo.

El Amazonas colombiano es un destino increíble para los turistas que buscan tener contacto extremo con la naturaleza y conocer algunas de las culturas más representativas del país. Este maravilloso hábitat acoge tantas especies de fauna y flora como ningún otro ecosistema en el mundo y es un lugar sorprendente no sólo por la diversidad cultural de sus pueblos indígenas, sino por la vida que se origina y se nutre de las múltiples orillas del río Amazonas, el más caudaloso, ancho y profundo del mundo.

Los grupos indígenas conceden a este territorio una multiplicidad étnica incomparable. Conocer sus rituales, cultura y creencias, interactuar con los líderes de las comunidades y comprender su relación con la naturaleza es una experiencia mágica que evoca un cuento de fantasías. Este destino es propicio para disfrutar de una increíble travesía: escalar árboles de 35 metros de altura, deslizarse entre sus ramas en un recorrido de más de ochenta metros para sentir la fuerza de la naturaleza; pasar la noche en la copa de una Ceiba y escuchar la voz de la jungla y sus más profundos secretos a la luz de la Luna. Son tantos los prototipos de cosmovisión que aquí se encuentran que no creo estar errado cuando sentencio que el Amazonas podría ser la nueva Grecia que el mundo necesita. Haciendo alusión a lo mejor de los Helenos.

El Amazonas colombiano es uno de los 32 departamentos de mi país, ubicado en la parte más meridional, en gran parte al sur de la línea ecuatorial. Es el departamento colombiano más grande en cuanto a extensión territorial y se compone en su totalidad de territorio selvático. Limita con los departamentos de Caquetá y Vaupés y al noroeste con el departamento del Putumayo. El resto de su territorio es de frontera internacional: al este con Brasil y al sur y sureste con el Perú. Amazonas es el departamento con mayor longitud en límites internacionales de Colombia.

El nombre del departamento procede del nombre del gran río Amazonas. El río a su vez fue así denominado por el conquistador español Francisco de Orellana (1511-1546), el cual, en su viaje de exploración, dijo que fue atacado por "feroces mujeres" que se le semejaron a las amazonas de la mitología griega; sin embargo, la existencia de una tribu guerrera femenina en tal tiempo no ha podido ser demostrada y es posible que fuesen guerreros amerindios de pelo largo los que impresionaron al conquistador por el cual denominó a las selvas y al río con el nombre de Amazonas.

Entre los primeros exploradores europeos del territorio está Francisco de Orellana, quien le daría el nombre a la selva. La colonización española pondría el territorio forestal bajo el dominio de la provincia de Popayán, pero la independencia de las colonias españolas desataría un ánimo expansionista de las nuevas repúblicas hermanas, especialmente el Perú y Brasil. Colombia, más concentrada políticamente en la región andina, perdería una gran parte del territorio amazónico.

En 1928 y como base en la delimitación de la frontera entre Colombia y Perú, se crea la Comisaría del Amazonas que por su importancia se renombra en 1931 a Intendencia del Amazonas, ampliándose su territorio hacia el norte con partes de la Intendencia del Caquetá. En 1943 cambia de nuevo a Comisaría Especial, para luego en 1951 denominarse otra vez Intendencia Nacional. En 1957 finalmente adopta la denominación de Comisaría Especial del Amazonas que cambia el 6 de julio de 1991 a Departamento del Amazonas.

Para los amantes del turismo ecológico y de aventura, en esta región se pueden realizar un gran número de actividades como escalar árboles, realizar caminatas en la selva, practicar canopy, navegar por el río Amazonas, observar fauna y flora o partir en una travesía fluvial hasta lugares remotos y prohibidos en el corazón de la selva. Otro de los mayores atractivos son los parques naturales que ofrecen una experiencia única a los turistas para observar la majestuosidad de la fauna y flora amazónicas. Entre ellos se encuentran el de Cahuinari, Río Puré y Amacayacu, en donde es posible realizar caminatas por senderos y trochas de la selva tropical, recorridos acuáticos y avistamiento de aves.

Además de los parques naturales existen otros circuitos turísticos como la Isla de los Micos y el municipio de Puerto Nariño, en donde se pueden observar los delfines rosados, el caimán negro y la planta acuática representativa del Amazonas llamada Victoria Regia, un loto que puede llagar a medir hasta 1.50 metros de diámetro y es considerado el más grande del planeta.

Y para los amantes de la historia, nada mejor que recomendarles la lectura en estos días de un libro maravilloso de Mario Vargas Llosa: “El sueño del Celta”, y así navegar también por las atrocidades que han ocurrido en estas tierras y de las cuales hablaría en otra oportunidad, si es que se mantiene la oferta de quien un día conocí virtualmente y espero conocer en el momento que corresponda, personalmente: Alfredo.

De despedida, un abrazo amazonico de Mauricio Humberto Rodríguez (Leticia, Colombia)


 

 

 

 

Domingo, a 22 de Abril de 2012

Hoy se celebra el Día de la Tierra, una fecha para recordar que el planeta está vivo, y que vivimos en él compartiendo espacios con muchos otros seres vivos, sabiendo que no nos pertenece, que no es patrimonio exclusivo de los seres humanos.

Siendo como es nuestro único hogar, el único, cada día que pasa matamos más y más seres vivos, deforestamos bosques, hacemos guerras cruentas y salvajes, ensuciamos nuestro entorno sin descanso: somos los únicos seres capaces de hacernos daño a nosotros mismos de forma consciente, sin remordimientos, sin desmayo.

Pero podemos cambiar nuestra forma de ver la Tierra, podemos mejorar nuestra relación con ella, ser parte de ella. Podemos salvar el planeta, y con ello, salvarnos a nosotros mismos.

La NASA, en su página web, publicó hoy un vídeo que trata de aportar su pequeño grano de arena a la idea de hacer algo por la Tierra, que la veamos con otros ojos y desde otros ojos.

El vídeo que os presento, filmado en la Expedition 30 en la Space Station (ISS), con Dan Burbank, Anton Shkaplerov y Anatoli Ivanishin, nos permitirá observar las luces de las ciudades, auroras boreales, tormentas eléctricas, un cometa desplazándose por el firmamenteo… con música de fondo de Howard Blake: “Walking on air” (“Caminar en el aire”).

Alfredo Webmaster

 

 

 

Domingo, a 27 de Marzo de 2011

¡¡Fraude!!, por Sergio Darío (Cantabria)

La última vez que he estado con mi hijo menor he podido comprobar que ya no lleva la pulserita de marras.

En septiembre de 2009, cuando Gabriel cumplió 23, su hermano le regaló una Power Balance. Juntos vinieron a casa a merendar y a mostrarme el prodigio, aunque, como tienen personalidades bien diferentes (ya se sabe, "cien de un vientre...") cada uno analizaba el fenómeno a su manera.

El más joven es un atleta. Tiene aptitudes para el deporte desde muy crio. Por la Facultad de Ciencias del Deporte de León, donde termina INEF este año, se habían pasado unos comerciales, jóvenes y atletas también, y les habían promocionado la pulsera de moda...  y les habían convencido, estaba claro.

Se empeñaba en demostrarme que, con sólo colocarse aquella tirita de silicona en la muñeca, era capaz de realizar contorsiones y equilibrios que, sin ella, no conseguía ejecutar. Aquellas acrobacias, con y sin pulserita, a mi me dejaban igualmente pasmado.

Su hermano Rubén también se sentía más flexible con aquella pulsera pero, más excéptico por naturaleza, quería saber el porqué de aquel aporte extra de capacidad física (o eso creía él) y no se conformaba con la explicaciones de su hermano.

La verdad es que los argumentos que los comerciales de Power Balance habían expuesto en las muy académicas aulas de la Universidad (bueno, quizás fue en el gimnasio), no habrían alcanzado el aprobado en ningún examen. Un coctel tecnoexotérico con magnetismo y poder mental a partes iguales, un golpe seco de secreto industrial (encerrado en un misterioso holograma) y un adorno de silicona de colores.

Poco importaban las bases pseudocientíficas porque deportistas de élite de todas las disciplinas, ídolos de aquellos jóvenes desbordantes de capacidad física, lucían bien visibles en sus muñecas (y por contratos de a millón de dólares por año de campaña) las atractivas pulseritas... ¡por 30 euros!! ¿como resistirse?

 

 

Cristiano Ronaldo y Kobe Bryant

Meses después, en mayo de 2010, la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Politécnica de Madrid realizó, con 79 voluntarios de 23 años de edad media, un estudio que vino a demostrar que la pulsera no tiene ningún efecto sobre el equilibrio. Los resultados obtenidos son totalmente homologables y se obtuvieron en procedimiento denominado "doble ciego": a la mitad de las pulseras se las retiró el holograma y a todas se les cubrió dicha la zona, de forma que ni el participante en las pruebas ni el investigador que recogía los datos eran conocedores de cuales pulseras conservaban el holograma y cuales no.

Power Balance se enfrenta actualmente a demandas en todo el mundo

FACUA presentó en abril de 2010 sendas denuncias ante la Secretaría General de la Salud Pública y la Junta de Andalucia. La primera todavía se lo está pensando, y Dccn.Gral. de Consumo andaluza les impuso, noviembre de 2010, una multita de 15.000Euros por "falta grave por publicidad engañosa". Sanción que se compensa largamente con los beneficios obtenidos con la venta de menos de 1.000 de las 350.000 ejemplares que Power Balance presumía de haber vendido, hasta la fecha, en nuestro país (sin contar las ventas de hasta 14 marcas “réplica”). Las hemos podido ver en las muñecas de muchos deportistas, e incluso en la de toda una Ministra de Sanidad, a la que se le recrimina que el producto se siga publicitando con los mismas argumentos falaces.

Italia les ha hecho pagar, a la distribuidora y a la comercializadora de la firma, sanciones de 300.000 y 50.000 Euros respectivamente.

El Gobierno Chileno inició en noviembre de 2010 acciones legales contra tres cadenas de establecimientos que venden este tipo de pulseras milagro, pero ha sido el Gobierno Australiano el más expeditivo, ya que en diciembre de 2010 les ha obligado a publicar un anuncio en prensa admitiendo que no tienen pruebas científicas creibles (ni increibles tampoco) que sustenten sus afirmaciones. En este “correctivo” puede leerse "Si Vd. se siente engañado por nuestras promociones le pedimos nuestras más sinceras disculpas y le ofrecemos la posibilidad de recuperar su dinero" ... cosa que los australianos podrán hacer hasta el 30 de junio de este año.

Y en los U.S.A., país de origen de la Power Balance, en California, un bufete de abogados reclama 5 millones de dólares a los propietarios de la marca, para compensar a sus clientes estafados. En esta ocasión, el presidente de Power Balance se ha revuelto contra sus demandantes. Keith Kato afirma que su producto funciona y no es fraudulento. La firma obtuvo 35 millones de dólares de beneficio en 2010... pero puede que ni uno más.

Yo reconozco que me la probé sin conseguir estirarme ni doblarme ni más ni menos.

En mis tiempos de visitador médico supe de la existencia del efecto placebo, y mucho mejor conocido es el poder de la publicidad, con el tirón de los líderes, así que no le di mayor importancia. Pero como mi caracter es más parecido al de mi hijo mayor, confieso que quedé intrigado por la contundencia con que Power Balance aseguraba que sus pulseras "tienen almacenadas frecuencias que reaccionan positivamente con el campo de energía natural de su cuerpo para mejorar el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad" sin ruborizarse. Todavía hoy se puede leer esto en sus etiquetas. Además insinuaban beneficios para para la salud y la concentración !!... ¿es puro descaro?¿Qué sabemos realmente de los campos de energía natural?

Armas medioambientales

Unos meses antes de la visita de mis hijos había leido "La Décima Clave" de Antonia J. Corrales.

No conocía apriori a la autora ni el argumento, pero este entretenido y documentado libro me puso sobre de la pista de la Resonancia Schumann.

La trama es una ficción sobre los (supuestos) efectos de una experimento cíentífico muy real: el H.A.A.R.P. que merece ser conocido y que resulta ser el "Mr. Hide" de las pulseritas.

Tiene su página web. Aunque para esto de la informática soy ambitorpe, espero haber sabido incorporar algunas fotos de sus instalaciones en Alaska (Alfredo, por favor, échame un cable). ¿Bonito sitio verdad...?


 


 

Este incalificable invento ha sido definido como un imán de teorías conspiratorias, y cuanto más te informas sobre él, menos sabes. Yo he llegado a la conclusion de que lo hacen a propósito.

Controlado y financiado por la Marina y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, la D.A.R.P.A. (Agencia de Investigación Avanzada de Proyectos de Defensa) y la colaboración (¿cobertura académica?) de la Universidad de Alaska, este complejo empezó a funcionar en 1993. En 2008 había multiplicado por 10 sus antenas y su consumo... y por más de 100 su potencia de emisión.

Si bien lo más vistoso son sus 180 antenas, el corazón de este complejo tecnológico es un potente radiotransmisor de alta frecuencia que es capaz de "calentar" localmente la ionosfera focalizando en ella ondas de radio de baja y muy baja frecuencia. 

El objetivo "oficial" de este monstruoso emisor de radio es el estudio del comportamiento de la ionosfera para encontrar nuevas vías, más baratas y eficaces, de comunicación y transferencia de datos sin medio físico.

Sus detractores le señalan como el responsable de un pandemonium de calamidades naturales, a saber: terremotos (si, el de Haití también), tsunamis, sequías pertinentes, olas de calor, lluvias torrenciales, huracanes, erupciones volcánicas, alteraciónes bruscas del clima, fallos electricos en instalaciones y en aviones en vuelo... e incluso incidentes geopolíticos como levantamientos y revueltas populares en Oriente Medio y Asia.

¡No puede ser...!¡Demasiado apocalíptico para ser cierto... ¿o no?!

En 1999, el Parlamento Europeo publicaba un Informe Oficial sobre Medio Ambiente, Seguridad y Política Exterior. Desarrollado desde 1995, es un completo, aunque condensado, vademecum de las heridas, infecciones, fracturas, necrosamientos, cicatrices, enfermedades y envenamientos medioambientales de nuestro planeta.

No se trata de en absoluto de un documento catastrofista ni una exposición fría y numérica. Por el contratrio, se centra en el drama humano que la degradación medioambiental ha generado ya, en el coste inasumible que supone ignorar y no actuar inmediatamente y propone medidas a corto, medio y largo plazo para frenar y corregir tendencias e inercias destructivas, y, cuando sea posible, aliviar y curar el sufrimiento de los "refugiados medioambientales":

K. Considerando que, según resultados detallados de la investigación internacional filtrados y publicados por el Climate Institute de Washington, el número de "refugiados medioambientales" es actualmente superior al número de "refugiados tradicionales" (25 millones frente a 22 millones) y que se prevé que esta cifra se duplique para el año 2010 o que, en el peor de los casos, sea mucho mayor, L. Considerando que la cuestión de los "refugiados medioambientales" es simplemente el síntoma de un desastre humanitario de una amplitud mucho mayor teniendo en cuenta que, según la definición de las Naciones Unidas, 1.300 millones de personas viven en absoluta pobreza; que una cuarta parte de estas personas tratan de subsistir en zonas del mundo que son extremadamente vulnerables desde un punto de vista medioambiental y que son las que más contribuyen a problemas medioambientales globales como la deforestación y la desertización, ...

Esto en 1999 y ya se instaba a todos los centros de poder a tomar conciencia y a actuar, asumiendo sus responsabilidades para con la humanidad.

Sus treintaycuatro hojas ponen la piel de gallina:

Modernas Amenazas a la Seguridad: Recursos acuiferos limitados, Cambios climáticos

Impacto de Actividades Militares sobre el Medio Ambiente en época de Guerra y de Paz con Minas, Armas Químicas, Armas Nucleares,  Armas denominadas engañosamente "no letales" como HAARP...

Veamos que cuenta del HAARP:

T. Considerando que, pese a los convenios existentes, la investigación en el sector militar sigue basandose en la manipulación medioambiental como arma, tal y como pone, por ejemplo, de manifiesto el sistema HAARP con base en Alaska (...); 27. Considera que el HAARP (Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral Activa) es un asunto de interés mundial debido a sus considerables repercusiones sobre el medio ambiente y exige que los aspectos jurídicos, ecológicos y éticos sean investigados por un órgano internacional independiente antes de continuar la investigación y los ensayos; lamenta que el Gobierno de los Estados Unidos se haya negado reiteradamente a enviar a un representante que preste declaración, ante la audiencia pública o cualquier reunión posterior que celebre su comisión competente, sobre los riesgos medioambientales y para la población del Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral Activa (HAARP) que se está financiando en la actualidad en Alaska; 29. Pide a la Comisión que, en colaboración con los Gobiernos de Suecia, Finlandia, Noruega y la Federación Rusa, examine las repercusiones medioambientales y para la salud pública del programa HAARP para el Antártico y que le informe de sus conclusiones; 30. Pide, en particular, que se celebre un convenio internacional para la prohibición global de toda la investigación y desarrollo, ya sea militar o civil, que tenga como finalidad aplicar los conocimientos químicos, eléctricos, de vibración de sonido u otro tipo de funcionamiento del cerebro humano al desarrollo de armas que puedan permitir cualquier forma de manipulación de seres humanos, incluyendo la prohibición de cualquier despliegue actual o posible de dichos sistemas”.

Más información sobre HAARP:

HAARP - un sistema de armas destructor del clima: El 5 de febrero de 1998 la Subcomisión de Seguridad y Desarme del Parlamento Europeo celebró una audiencia sobre, entre otras cosas, el HAARP. Se invitó a representantes de la OTAN y de los EE.UU., pero declinaron la invitación.

La subcomisión lamenta que los EE.UU. no enviaran a un representante para responder a las preguntas o aprovechar la oportunidad de comentar el material presentado. El HAARP (Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral Activa) es un proyecto que llevan a cabo conjuntamente la fuerza aérea y la marina de los Estados Unidos, junto con el Instituto Geofísico de la Universidad de Alaska, Fairbanks. Experimentos similares se están realizando también en Noruega, probablemente en el Antártico, así como en la antigua Unión Soviética. El HAARP es un proyecto de investigación que utiliza instalaciones terrestres y una red de antenas, cada una equipada con su propio transmisor, para calentar partes de la ionosfera con potentes ondas de radio. La energía generada calienta partes de la ionosfera, lo que produce agujeros en la ionosfera y "lentes" artificiales.

El HAARP puede utilizarse para muchos fines. Mediante la manipulación de las características eléctricas de la ionosfera se puede controlar una gran cantidad de energía. Si se utiliza como arma militar, esta energía puede tener un impacto devastador sobre el enemigo. El HAARP puede enviar muchos millones más de energía que cualquier otro transmisor convencional.

Mediante la manipulación de la ionosfera se pueden bloquear las comunicaciones globales a la vez que se transmiten las propias.

El proyecto HAARP puede resultar en cambios de la situación climática. También puede influir en el ecosistema, especialmente en la región sensible del Antártico.

Otra consecuencia grave de HAARP son los agujeros de la ionosfera causados por las potentes ondas de radio. La ionosfera nos protege de la radiación cósmica. Se espera que los agujeros se cierren de nuevo, pero la experiencia con la capa de ozono hace pensar lo contrario. Esto quiere decir que hay agujeros considerables en la ionosfera que nos protege.

Debido a sus considerables efectos sobre el medio ambiente, HAARP es un asunto de interés mundial y debe cuestionarse si las ventajas de este sistema realmente son superiores a los riesgos.

Hay que investigar los efectos ecológicos y éticos antes de proseguir con la investigación y los ensayos. HAARP es un proyecto casi desconocido y es importante que la opinión pública sepa de qué se trata.

El HAARP está vinculado a 50 años de investigación espacial intensiva de marcado carácter militar, incluyendo el proyecto "guerra de las estrellas", para controlar la alta atmósfera y las comunicaciones. Este tipo de proyectos deben considerarse como una grave amenaza para el medio ambiente, con un impacto incalculable sobre la vida humana. Incluso ahora, nadie sabe el impacto que podrá tener el proyecto HAARP. Debemos luchar contra el secreto en la investigación militar.

Hay que fomentar la transparencia y el acceso democrático a los proyectos de investigación militar y el control parlamentario de los mismos.

Una serie de leyes internacionales (...) ponen en duda no sólo la base humanitaria y política del proyecto HAARP sino también su base jurídica. El Tratado Antártico dispone que el Antártico debe utilizarse exclusivamente para fines pacíficos. Esto significa que el proyecto HAARP infringe el Derecho internacional”.

Son extractos literales de la resolución A4-0005/1999, de 28 de enero sobre Medio Ambiente, Seguridad y Política Exterior y está disponible en la red. 

También en la DUMA (Parlamento de Rusia) el proyecto HAARP fue objeto de una mención y de un comunicado de prensa en agosto de 2002. Redactado por los Comités de Defensa y de Asuntos Internacionales, y previo conocimiento de V. Puttin, afirmaba que los Estados Unidos estaban desarrollando (mediante el programa HAARP obviamente) un nuevo armamento de caracter geofísico que modificaba la troposfera y que suponía un salto estratégico cualitativo, equivalente al paso de las armas blancas a las armas de fuego, o de las armas convencionales a las nucleares.

Es decir, dejaba los modernos ejércitos al nivel tecnológico de los Apaches cuando la Conquista del Lejano Oeste.

Desde entonces se ha venido jugando al despiste: cada vez que un fenómeno natural sacude al planeta, o se produce un levantamiento civil, aparece algún artículo en la red reponsabilizando a la denominada "Arpa del Diablo". De esta manera las informaciones y análisis "serios" se mezclan y se diluyen con toda la morralla paranoica y se desacreditan.

Si, es muy dificil separar el grano de la paja, pero ...¿qué inquieta de esa manera a la DUMA y al Parlamento Europeo? Desde luego se trata de instituciones poco dadas a la mística, y con dos posiciones bien distintas, por no decir encontradas, hacia el imperio militar y económico USA. ¿les ha dado "la neura" de repente...?

La escasísima información oficial sobre el HAARP (a su web me remito), la multimillonaria inversión de dinero público que oficiosamente se le atribuye, la reiterada negativa del gobierno USA a dar explicaciones sobre el proyecto (ver la citada Normativa del Parlamento Europeo) y la existencia en la nómina de la Casa Blanca de un cargo denominado Asesor Presidencial para la Modificación del Clima (¡¿asesor para quéee?!) desde 1958, no ayudan en nada a disipar las dudas.

Cabe esperar, por pura lógica, que la de Alaska no sea la única instalación que existe de este tipo... ni el de U.S.A. el único gobierno que está desarrollando esta tecnología tan "hi-tech".

Ciencia...

Lo que si sabemos es que detrás de todo este asunto hay ciencia. A principios del pasado siglo, un sabio de origen Croata afincado en U.S.A., una auténtica leyenda en el mundo científico, Nikola Tesla, consigió encender lámparas de 50 vatios a una distancia de 40 Km sin utilizar cables ni medios físicos... ¡en el año 1900!

Fue un adelantado a su tiempo, un poco al estilo de Leonardo Da Vinci (salvando las enormes distancias artísticas con este último), ya que fue, ante todo, un gran inventor encallado en una tecnología que aún no le permitía desarrollar eficázmente sus hallazgos teóricos. Aun así fue el inventor de la corriente alterna (la de los enchufes) y de otros mecanismos electrónicos que utilizamos constantemente sin saberlo. Murió en New York en 1946 y entre los estudiosos de sus trabajos, hay quién afirma que E. Marconi y T. A. Edison le deben mucho de lo que patentaron.

Tesla expuso la posibilidad, entonces sólo teórica, de concentrar y transmitir ingentes cantidades de energía a grandes distancias (en la práctica, a cualquier punto de la superficie terrestre) mediante "ondas electromagnéticas que se reflejen en la ionosfera". Es lo que hace el HAARP exactamente.   

Pero ¿qué tipo de radiación es la que emite el HAARP que causa tanto alboroto?¿Cómo se puede acusar a una emisión de ondas de radio de modificar el clima? y más aun, ¿como puede alterar la salud o el estado anímico de las personas? Y sobre todo... ¡¿qué tiene que ver con la Power Balance de mi hijo Gabriel?!

Pués electricidad, magnetismo. HAARP, el emboscado e impredecible doberman, y la Power Balance, el diminuto chiuauha de ruidoso ladrido tienen sangre común:  la Resonancia Schumann.

En las década de los 50 el Dr. Schumann era profesor en la Universidad Politécnica de Munich.

En momento de inspiración, planteó a sus alumnos el cálculo de la frecuencia del campo eléctrico situado entre la superficie de la tierra y la ionosfera, es decir, lo que cualquiera de nosostros llamaríamos "en el áire que nos rodea".

Dicha medición no se había ralizado nunca antes. La superficie terrestre tiene carga eléctrica, y también la ionosfera, la capa situada entre los 10 y los 350 Km de altitud. En ella se están produciendo simultaneamente, en cualquier momento del día, centenares de tórmentas eléctricas, además de recibir y amortiguar las oleadas de energía que nos envía el sol. Estos y otros fenomenos la recargan constantemente, y mucho.

En el áire (un muy mal conductor eléctrico, afortunadamente) situado entre estas dos superficies esféricas cargadas, está presente constantemente una "tensión" o resonancia, y nosotros y todo lo que está vivo o inerte sobre al superficie de la Tierra, estamos bañados, sumergidos y empapados en esta tensión desde los tiempos en que se formó la atmósfera que nos protege, nuestro único biotopo, el limitadísimo ambito de nuestra vida.

Todas las formas de vida que conocemos, actuales o extinguidas, han surgido y se han desarrollado bajo este omnipresente aunque invisible influjo.

Sería más propio decir "inaudible", ya que nuestro oido está capacitado para captar (escuchar) sólo frecuencias entre 40 y 40.000 Hz. Somo sordos a las ondas que atraviesan el áire con frecuencias superiores (ultrasonidos) o inferiores: ondas de baja o muy baja frecuencia. Pero no somos insensibles a ellas.

En lo que en principio no erá más que un ejercicio de cálculo, los alumnos de Schumann determinaron, con un razonable margen de error, que la frecuencia de estás ondas de resonancia era de 10Hz, y este estudio se publicó en una revista interna de la Universidad.

Casualmente, un médico aficionado a la Física era suscriptor de la revista y le llamó la atención el resultado: 10Hz era la frecuencia que caracterizaba las ondas Alfa de nuestra actividad cerebral. ¿No era una sorprendente casualidad que nuestro cerebro vibrara, en sus momentos de relajación consciente (ojos cerrados pero en estado de vigilia) al mismo ritmo que la tierra y la capa de aire que la rodea? ¿... y si no fuera "por casualidad"?

Schumann se interesó por la observación del doctor y le encargó un alumno aventajado, H.König (más tarde reconocido científico y sustituto de su mentor en la Universidad) que ampliara y afinara los cálculos para determinar con mayor precisión esta resonancia. Este trabajo constituyó la tesis de doctorado de König, y el resultado fue aun más sorprendente: 7,83 Hz   

Más sorprendente porque 7,8Hz es una constante biológica de todos los mamíferos. Es la frecuencia con la que "vibra" el hipotálamo, la más primitiva de las estructuras cerebrales. Es el cerebro "profundo", el que controla nuestro estado de ánimo, el deseo sexual, la ira, la satisfacción... y funciones básicas relacionadas con las sensaciónes de sed, de hambre, de saciedad, de frio o calor entre otras. Desde un ratón a una ballena, y desde luego también nosotros los humanos, las funciones cerebrales fundamentales de todos los mamíferos estan "afinadas" en 7,8Hz. Bien afinada, la quinta cuerda de mi guitarra al áire vibra a 440Hz, es la nota La.

Las ondas de radio se propagan por el espacio vacio, no como los sonidos, que son ondas mecánicas y necesitan “un medio”, pero aquí en nuestra atmósfera, si tuviéramos un oido suficientemente fino "oiríamos" funcionar nuestro cerebro y el de las personas que se nos acercaran (los zombis se acercarían en silencio, supongo), el de nuestros perros y gatos... y también oiríamos como los campos magnéticos que atraviesan nuestra atmósfera "cantan" esta misma melodía.

Otra opción, para hacernos una idea, es acercarnos a un campo magnético colosal, tan grande que sus vibraciones superen los 40Hz, y escuchar...  Por ejemplo Júpiter.

La NASA tiene colgada en su web un documento que me fascinó desde que lo conocí. Se trata de la medición que realizó la sonda Galileo mientras se hundía 200Km en las capas exteriores de la atmósfera joviana, en diciembre de 1995, en una caida libre que duró de 20 minutos hasta que la elevadísima presión y turbulencias la destruyeron.

Terminaba así su servicio a bordo del Orbitador Galileo, en un misión que se inició en 1989 y que estaba previsto que terminara en 1997, pero que se prolongó hasta 2003.

Lo que podemos oir en ella, esa especie de sinfonía que es música electrónica estrictamente hablando, son las variaciones de su gigantesco campo electromagnético, 20.000 veces más potente que el terrestre. De hecho es la “estructura” más grande de todo el sistema solar (mayor que la magnetosfera del propio Sol). Si pudieramos verlo, tendría el tamaño de la luna llena, y si pudieramos acercarnos lo bastante y seguir vivos... Júpiter sonaría así.

Sonda Galileo

Sonidos captados por la Sonda Galileo

Volvamos a la Tierra... el holograma de las Power Balance genera, presuntamente, vibraciones en el rango de los famosos 7,8Hz con el movimiento del cuerpo. Es decir, se comporta como un pequeño generador de Ondas Schumann sin pilas. Este pretende ser su secreto. Pero aunque sea cierto, su fuerza es inapreciable en comparación con la de los campos magnéticos en los que estamos sumergidos: el "diapasón" del planeta Tierra.

¿Como influye en las personas esta "nana" que el planeta nos susurra constantemente durante toda nuestra vida? La necesitamos, es sencillamente vital. Sin ella nuestro cerebro languidece, falla y se apaga... morimos.

En los primeros viajes espaciales tripulados, los astronautas Rusos y Americanos regresaban a la tierra con graves transtornos cognitivos, de coordinación, cardiacos... que remitían al poco de regresar a la Tierra. Se realizaron estudios en bunkers subterraneos aislados magnéticamente y se comprobó que los síntomas que padecían los sujetos del experimento erán idénticos a los que habían tenido los astronautas, y su gravedad aumentaba con el tiempo de aislamiento. Introduciendo en el recinto un generador artifical de Ondas Schumann, los males desaparecían. Todas las misiones espaciales tripuladas incluyen desde entonces un generador de Ondas Schumann.

Bien pensado, no es nada extraño si tenemos en cuenta como las aves y los insectos utilizan los campos magnéticos para orientarse. Sus cerebros captan esa realidad física, para nosotros invisible, que les guía eficazmente en sus increibles migraciones, como las de las Mariposas Monarca (entrada 26 de Enero de 2008 de este blog) o las que Jacques Perrín documenta en la maravillosa "Nómadas del  Viento" del 2001.  

En nuestra vida cotidiana, los motores electricos, generadores y bobinas de nuestros electrodomésticos, ordenadores, televisiones... modifican en torno a ellos el magnetismo natural, y nos producen dolores de cabeza, falta de sueño, desorientación, mal caracter y otras alteraciones de la salud, más o menos evidentes. Algunas instalaciones pueden incluso envolvernos, aislándonos totalmente en lo se denomina Jaulas Faraday.  En tal caso, los 7,8Hz de nuestro hipotálamo se alteran y empiezan las complicaciones serias.

El HAARP, por su parte, emite ondas de baja y muy baja frecuencia: entre 2.8 y 10hz.

Las concentra en un punto de la ionosfera, calentándola, y las hace "rebotar", pudiendo situarlas en cualquier punto de la superficie del planeta. Estas ondas interaccionan con la resonancia Schumann en ese punto y, supuestamente, alterarían las condiciones físicas de la zona: su clima, ni más ni menos.

Sus teoricamente posibles aplicaciones para munipular el clima (hasta la fecha no demostradas ni confirmadas ni reconocidas) podrían ser una solución al mayor drama de la humanidad: hambrunas, sequías, desertización,... o criminales. Como sucede con los explosivos, depende del factor humano.

Los detractores más serios argumentan que, modifique el clima o no, "jugar" con la ionosfera es como darle un revolver cargado a un chimpancé. Pero lo que más inquieta es la capacidad, esta si demostrada, que un buen chaparrón de ondas electromágnéticas de rango diferente a 7,8Hz tendría para alterar el estado psicosomático de la población.

Está probado que la exposicion natural a las ondas de rango 7,8 a 8 Hz nos proporciona a los seres humanos el "ritmo" apropiado para que nuestro organismo reponga y regenere tejidos celulares, estabilice niveles hormonales, ritmos cardiacos y procesos químicos necesarios para la vida, active nuestro sistema inmunologico, estimule la capacidad de concentración y los procesos de aprendizaje, fije nuestra percepción de "tiempo transcurrido" y la alternancia entre periodos de sueño y de vigilia y disminuya los niveles de ansiedad (estrés)... una exposición suficientemente fuerte y prolongada a otra frecuencia destruye progresivamente todos estos equilibrios. Nos vuelve locos. Nos mata.

Por lo que hemos visto, ni el Parlamento Europeo ni la DUMA se fían y quieren información y control.

¿Y qué deberíamos hacer los ciudadanos? ¿Nos fiamos de la Casa Blanca, de la DUMA o del Parlamento Europeo? Si son capaces de engañarnos los del Power Balance... somos carne de cañón.

Tengo la convicción de que algunas veces, y me parece que esta es una de ellas, lo mejor que puede a la ciencia por la humanidad es fracasar. No es que tenga fobia a la tecnología, no le echo la culpa a la ciencia, les tengo prevención a algunos congéneres.

Los que no han dicho nada de momento, que yo sepa, son los Monjes Tibetanos. Se deben de estar tronchando de risa con este asunto del holograma. Ellos conocen, desde tiempos inmemoriales, un método para generar ondas de 7,8Hz. Y tan tan tan cerca del hipotálamo que su efectividad está fuera de duda. 

Yo lo pongo en práctica de vez en cuando, en rigurosa soledad porque me da un poco de vergüenza... ¡no,  no es lo que estais pensando!

Sencillamente poneros cómodos (podeis quitaros la pulserita, si la comprasteis), relajaros, cerrar los ojos y concentraros en respirar hondo. Luego elevad el diafragma mientras cerrais los labios sin apretar las mandíbulas y dejad que en vuestra cavidad bucal el áire resuene en un Ommmmm que haga vibrar la garganta y el paladar inundando el craneo de Ondas Schumann ¡por 0 euros la sesión!

 

Viernes, a 18 de Marzo de 2011

Por Sergio Darío (Cantabria)

Nuclear hoy… Solar mañana.  Así nos lo vendían hace ahora 30 años.

¡MAÑANA! ¿Qué “mañana” se supone que era aquel “mañana” de 1980? La pegatina me la dio un amigo que estudiaba conmigo Marketing y que trabajaba en Westinghouse Nuclear. Era la reacción extraoficial de los estamentos oficiales (gubernamentales) ante la creciente marea antinuclear que avanzaba tras el estandarte del “¿Nucleares? No Gracias”.

La crisis del petróleo del 73 y la subida imparable del crudo, había convertido en rentable las costosísimas inversiones que la tecnología nuclear requería.

España había alcanzado el techo de sus posibilidades en otros recursos energéticos. Ya no cabían más pantanos. Además, su capacidad de producción de energía estaba caprichosamente controlada por la ‘Pertinaz Sequía, un fantasmagórico contraministerio cuyo único interlocutor valido era la Virgen del Carmen convocada en Procesión… y no siempre.

La minería del carbón, como explicaba el profesor Tamames, también se había agotado tras siglos de explotación humana e industrial de las minas de mineral comercialmente rentable (la rentabilidad “humana” de las explotaciones mineras ni se planteaba ni se plantea, como todo el mundo sabe).

“Las Nucleares” eran la única luz al final del túnel. Un túnel de retraso económico y social del que todo el mundo quería salir de una puta vez. Imposible pararse ni retroceder.

Señores, ¡Esta es la luz aquella que veíamos al final del túnel…! Resulta que no era la luz del sol lo que brillaba: ¡lo que brillaba era la luz de una explosión de material radiactivo…!

Vaya vaya, así que "esto" que pasa en Japón era el futuro que nos prometían…

 

 

 

 

Sábado, a 5 de Marzo de 2011


La web 'PPLeaks' crea el mapa interactivo de los escándalos del PP

Por Miguel Ángel Pérez para cadenaser.com, 04/03/2011

El bufón y activista político Leo Bassi comienza a recolectar los frutos que sembró hace unas semanas cuando colgó una web idéntica en fondo y forma su hermana mayor, Wikileaks. No se trata de una broma. La intención consiste en que la página www.ppleaks.com sea un buzón en el que introducir cualquier caso de corrupción vinculado al Partido Popular.

Bassi anunció que recibió cientos de cables vinculados al PP y que su voluntad era publicarlos libremente. Ese momento ha llegado. Tras cotejarlos y verificarlos, Bassi acaba de colgar un mapa de España en el que aparecen señalizadas las localidades denunciadas.

Esto conforma un panorama en el que destacan Galicia, Madrid, Murcia, Valencia y Baleares. "Esto corresponde a una primera fase de publicación de información. El proceso es lento porque hay que estar seguro de que la información es verdadera. Un equipo de periodistas, abogados e informáticos me ayudan en este titánico, pero excitante trabajo", explica Bassi.

Este primer vertido de información corresponde a la menos comprometida, pero que dan una idea global de la situación en el territorio español. "Esto es una primera fase, existe otra información más potente pero necesito asegurarme de que sea verdadera", matiza Bassi.

La cruzada de Bassi contra el PP avanza con paso firme. En unas semanas tiene previsto lanzar otra web que se llamará 'Atentados contra el laicismo', en la que señalizará las relaciones de la Iglesia y el PP. "Este mapa no señalizará casos de corrupción. Lo que quiero mostrar es un tipo de caciquismo que existe entre gente de PP y la Iglesia. Algunas personas regalan o ceden sus tierras a la Iglesia. También se llevan a cabo transferencias de bienes públicos a la Iglesia. Yo quiero mostrar también esa realidad".

 

Sábado, a 29 de Enero de 2011

 

Por Henrique Mariño para publico.es, 24/01/2011

Paz. Dios lo ve todo”. Unas letras gigantes de color blanco, similares a las del parque Griffith de Hollywood, observan desde lo alto de la ladera a los habitantes de Muzo, un municipio colombiano a seis afanosas horas de Bogotá que saluda al forastero con un cartel que ilustra las bondades de la tierra: “Bienvenidos a la capital mundial de la esmeralda”.

Puede que Dios todo lo escrute, pero raramente se lo muestra a los cientos de desarrapados que merodean en el exterior de las minas donde se extraen estas piedras preciosas de color verde, que han hecho ricas, sin embargo, a un puñado de familias desde hace varias décadas. El mensaje de concordia tiene más sentido, puesto que aquí, en la provincia de occidente del departamento de Boyacá, la sangre ha corrido sin control durante 30 años, en lo que se conoció como la Guerra Verde.

Mónica Moya se sintió atraída por esta singular zona perdida del planeta cuando percibió el bullicio que genera en el centro de Bogotá, donde vive, el comercio callejero de esmeraldas. El cruce de la Avenida Jiménez y la Séptima está sembrado de vendedores que despliegan hojas de papel dobladas donde esconden generosas gemas, ora diminutas ‘chispitas. Las cifras, en pesos, son de cinco y seis ceros, aunque un extranjero puede llevarse varios ejemplares a casa por unos 200 o 300 euros, siempre y cuando sea precavido y vaya acompañado de un experto, pues las falsificaciones están a la orden del día y, sobre todo, a la caza del turista.

Es un mundo cerrado en el que no es fácil entrar”, asegura Moya, quien tuvo que comenzar a rodar el documental Esmeralderos para descubrir realmente el negocio (y la ruina) que subyace tras este preciado mineral. Aquellos comisionistas que se ganaban la vida en la calle eran, simplemente, un eslabón más de una cadena que comienza a decenas de metros bajo tierra, donde el oxígeno escasea, la respiración apenas alcanza y el insufrible calor se torna soportable sólo ante la idea de que tras la roca palpite el ‘corazón verde.

Muzo, que debe su nombre a los belicosos indígenas que antaño poblaban la zona, es el epicentro mundial de las esmeraldas, que según una leyenda precolombina se precipitaron en la cordillera de los Andes desde los ojos de una diosa arrepentida de haber cometido una infidelidad. Habitado por 10.000 personas arremolinadas en torno a las minas, casi ocho de cada diez se dedican a la explotación y comercio de esta variedad del berilo, que se gesta en las profundas galerías y termina en países tan lejanos como India, adonde llega en bruto y, tras ser tallado, multiplica con creces su valor. El negocio no es el que fue, pero aún así sigue reportando a Colombia (responsable del 60% de la producción mundial) unos 56 millones de dólares anuales, bastante menos que los 400 millones que se llegaban a contar en los noventa. Europa, seguido de Taiwán, EEUU, algunos países árabes e Israel, son los principales destinos de exportación.

40º grados, 100% de humedad

De este dinero, los sufridos trabajadores que se encargan de su extracción no ven un peso. Trabajan de diez a doce horas diarias por la comida y la dormida en condiciones deplorables: 40 grados de temperatura y 100% de humedad. “Sueñan con que la mina pinte”, explica Moya. O sea, con encontrar una veta que les permita, si logran evitar la vigilancia de los responsables del yacimiento, llevarse una pepita a la boca, un “robo consentido” que supondrá su único salario. A veces, pasan las semanas sin que se produzca ningún hallazgo, deslomándose por un mísero jornal. Y, sin embargo, dentro de este durísimo contexto, eminentemente masculino, pueden considerarse unos privilegiados, puesto que están integrados en la llamada minería formal.

La informal se da fuera del filón y está formada por un heterogéneo grupo de personas en busca de los desechos del yacimiento. Son los guaqueros, término que define a quienes escudriñan tesoros ocultos: estos lavan la tierra ya tamizada en el interior de la excavación para toparse, oculta entre los desperdicios, con la ‘morralla, piedras bastardas cuya venta apenas da para una humilde vestimenta y un plato de frijoles. En el peor de los casos, el hallazgo de una gema está hipotecado, puesto que hay comerciantes que les prestan dinero para ropa, comida y herramientas a cambio del compromiso de que se las venderán cuando las encuentren, y suele ser a un precio injusto para el endeudado. En el mejor, el dinero se irá como vino, casi por arte de magia: cuando alguien se enguaca, un hecho extraordinario, no piensa en el día de mañana y echa la casa por la ventana.

Todo se desvaneció, se fue en buena vida”, le relató a Moya un comisionista llamado Uver que en el pasado se ganaba las habichuelas en el exterior del pozo. “Cuando se acaba la plata, se acaban los amigos y las amigas. Ya nadie lo mira a uno y, entonces, le toca nuevamente volver a guaquear”. Por suerte, en una ocasión, optó por no malgastar el dinero obtenido con la venta y se compró una casa. “Sólo aproveché una guaca por consejo de mi mamá”, reconoce Uver, que recuerda la época de bonanza, allá por los ochenta y noventa, cuando la guaquería era libre porque los filones abundaban y poco importaba que las esmeraldas menos refinadas llegasen a manos de estos buscadores de proletarias riquezas.

Paradójicamente, las cifras comenzaron a menguar en los noventa con la pacificación de la zona, que ocupa unos 3.000 kilómetros cuadrados del occidente de Boyacá. Tiempo atrás, Muzo y otros municipios limítrofes estuvieron inmersos en un conflicto armado por el control de las explotaciones esmeraldíferas. Una tradición con tintes negros que se remonta a la época de los conquistadores a la procura de El Dorado y que aquí, como en otras latitudes, terminó con un ingente derramamiento de sangre, todo fuese por hacerse con las ‘gotas de aceite, como se les conoce a las piedras más finas y deseadas.

Años de cuchillo y plomo

Desde 1557, cuando los españoles descubrieron las minas de Muzo y Chivor, hasta el auge contemporáneo, pasaron cuatro siglos. Éste se produjo a mediados de la pasada centuria, cuando el Estado nacionalizó su extracción, lo que provocó oleadas de inmigrantes a la caza de fortuna. La pésima gestión gubernamental hizo que el tráfico ilegal de esmeraldas fuese superior al oficial y el propio Banco de la República llegó a reconocer, a finales de los sesenta, que el 95% del negocio mundial dependía del mercado negro. Para tratar de encauzar la situación, inviable por la corrupción generalizada (de los empresarios a los representantes gubernamentales, pasando por los soldados que debían velar por los intereses del Estado), una ley dispuso finalmente que las vetas se otorgasen en concesión a empresas privadas.

Ésta benefició particularmente a determinados clanes, que adquirieron el estatus de empresarios legales frente a otros que continuaron al margen de la ley, pero para entonces la Guerra Verde (una lucha enconada de los potentados por proteger y ampliar su riqueza, para lo que se dotaban de seguridad privada) ya había comenzado. Fueron años de peleas a cuchillo y plomo, de patronos enfrentados entre sí por un territorio limitado a tres o cuatro municipios, de asesinatos y venganzas. Claudia Steiner, antropóloga de la Universidad de los Andes, considera que estos ‘señores de la Guerra Verde cimentaron su poder en “una cultura campesina, en donde el honor, la palabra, la violencia y la lealtad forman parte importante de las redes de poder”.

En la memoria de aquella estación sangrienta, la figura de Efraín González, un fugitivo contratado por los líderes locales para defender su autoridad en las minas, expuestas al saqueo y a la desesperación de las gentes con ansias de dinero rápido. González, apodado el “Siete Colores porque usaba cualquier pigmento del arcoiris para camuflarse y burlar a sus perseguidores, ha sido reivindicado como un “bandolero social”. Un híbrido entre jefe militar y Robin Hood guerrillero que se ganó la veneración del pueblo, los curas y los caciques, a quienes le atribuía, partiendo de un discurso regionalista, el derecho frente al Estado de explotar los tesoros ocultos. Su aura romántica comenzó a desvanecerse el día que cometió el error de secuestrar al hijo de un millonario: la leyenda cuenta que hicieron falta cientos de soldados, miles de balas, un tanque blindado y nueve horas de metralla para arrebatarle el alma. Conservador, católico y enemigo de liberales, este “fantasma forjado por miles de mentes” murió a los 32 años en Bogotá, tras eludir en innumerables ocasiones el cerco del Ejército, como relata Pedro Claver Téllez en “Efraín González. La dramática vida de un asesino asesinado.

El Gobierno, por su parte, hizo la vista gorda tiempo después con el comercio de la esmeralda y sus daños colaterales (se han llegado a cifrar en 4.000 las víctimas por muerte violenta) para garantizarse una zona libre de guerrilla. “Y es cierto, allí no la hay, pero tampoco hay Estado”, añade Steiner. “La zona esmeraldera es más un territorio en concesión cedido a los zares, quienes lo han logrado mantener con sus propias leyes y cultura”, aunque la irrupción de traficantes y paramilitares ha mudado recientemente este conflictivo escenario. La simbiosis ha favorecido tanto a los empresarios como al Estado, que “obtiene una fortaleza contra la expansión de la guerrilla y los narcos, algunos ingresos a través de impuestos y niveles bajos de homicidios”, explican Francisco Gutiérrez y Mauricio Barón en “Órdenes subsidiarios, coca, esmeraldas: la guerra y la paz.

Paz significa recesión

El cese del alto el fuego se firmó en 1991 y el pacto para lograrlo incluyó a los esmeralderos informales, que habían quedado excluidos en las concesiones de los años anteriores. “Paradojas del destino, cuando llegó la paz se produjo el fin de la bonanza y bajó la producción”, rememora Moya. “Aunque se dice que no se ha extraído ni el 10% de las esmeraldas existentes en Colombia, tal vez porque los métodos utilizados han sido rudimentarios. A pesar de las matanzas, todos echan de menos aquella época, cuando había plata”. Un declive, insiste, que ha coincidido con la proliferación de las plantaciones de coca, que ocupan más de 100.000 hectáreas de cultivos en zonas mineras de Boyacá.

Aunque muchos mineros y guaqueros se han ido quedando sin ingresos, los dueños de las minas, venidos a más, comenzaron a adoptar modos y modas extranjeras, influir en política y usar el negocio como herramienta de ascenso social y económico. Hasta ellos acuden compradores extranjeros para adquirir directamente las esmeraldas, aunque también frecuentan las oficinas de la Avenida Jiménez en Bogotá, donde los comerciantes ofrecen las gemas ya pulidas por los talladores, otro eslabón fundamental de esta cadena, que se completa con los que allá abajo, a pie de calle, regatean a conciencia para llevarse al bolsillo la mayor comisión posible.

 

Sábado, a 20 de Noviembre de 2010

Amanecer del jueves 18 de noviembre… el rojo intenso del firmamento se reflejaba en el cauce del río, como si estuviera teñido de sangre y fuego.

 

Anochecer del sábado, 20 de noviembre… Día de luna llena.

 

Viernes, a 22 de Octubre de 2010

Que la erótica es consustancial a los animales, sean o no racionales, es algo indudable y científicamente demostrado, pero que a veces también lo sea en otros seres vivos, como las plantas, es algo menos probable… y aún lo es más cuando el erotismo tiene su reflejo en lo inanimado, como son las piedras u otros elementos de la madre naturaleza.

¿Ejemplos? Muchos y muy variados… como podréis ver en las fotos que están en este post.

¡¡Hay que traviesa y pillina es la madre naturaleza!!

Alfredo Webmaster

 

 

 

 

Sábado, a 2 de Octubre de 2010

En el Parque Nacional de la Serranía de la Macarena, en el departamento de Meta (Colombia), podréis encontrar uno de los paisajes fluviales más hermosos del Mundo, un espacio privilegiado que aúna la pureza ambiental de sus aguas cristalinas con la más rica variedad de los colores de la paleta de un pintor.

No sé si será “el río más hermoso del Mundo”, como es conocido popularmente, pero Caño Cristales es el río más increíble que yo he visitado, su belleza justifica sobradamente que esté clasificado como Patrimonio Biológico de la Humanidad. Además, el Smithsonian Institute, de EEUU, declaro a la Serranía de la Macarena como el lugar más rico del Mundo en distintas formas de vida animal y vegetal.

Con 100 kilómetros de longitud y poco menos de 20 metros de ancho máximo, Caño Cristales es un río fascinante en el que podréis disfrutar con sus túneles de agua gigantes, sus rápidos, cascadas, correones, pocetas y cachiveras, y un entorno de abundante vegetación endémica de apabullante belleza.

El cauce del río está profundamente marcado por sus colores: en el fondo y en el lecho podréis apreciar multitud de amarillos, azules, verdes, negros y rojos.

La pigmentación es debido al musgo, algas y plantas que cubren su lecho y las piedras del fondo. Así, por ejemplo, el color rojo es característico de una planta endémica que allí existe, llamada macarenias clavígeras. El apelativo del caño obedece a una tradición lingüística amazónica, que denomina así a los riachuelos para diferenciarlos de los grandes ríos.

En la temporada más dura del verano el río pierde disminuye su caudal, en algunas zonas se seca y pierde parte de su colorido, pero en el resto del año recobra su lujuria cromática, que se acentúa en las épocas de las lluvias torrenciales típicas de esa zona.

Las aguas de Caño Cristales desembocan en el río Guayabero, recogiendo a su paso los innumerables brazuelos de las sabanas rocosas de la Sierra.

Alfredo Webmaster

 

 

 

Domingo, a 26 de Septiembre de 2010

Por Nacho Escolar

Otro septiembre menos melancólico, hace ya diez años, la Asamblea General de la ONU se comprometió a acabar con el hambre y la pobreza para 2015. Hoy la ONU se vuelve a reunir para repasar esas bonitas promesas: los Objetivos del Milenio. Por el décimo aniversario hay poco que celebrar. “En el mundo hay cien millones de hambrientos más que hace diez años”, asegura Olivier de Schutter, el relator especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación. Para Schutter, los Objetivos del Milenio han sido “un fiasco” porque sólo han afrontado los “síntomas de la pobreza” y han ignorado “las causas profundas del subdesarrollo y del hambre”, como la deuda, la desigualdad comercial o los paraísos fiscales.

Hay otro motivo más para este fiasco: que los brindis al sol de los políticos son baratos, pero la lucha contra la miseria es cara. Según el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, hacen falta 100.000 millones de dólares anuales para cumplir con los Objetivos del Milenio, y los países ricos no están por la labor. Hay una solución, propuesta por varias ONGs, que también respaldan la mayoría de los países de la UE y el propio Ban Ki-Moon: la Tasa Robin Hood. Consiste en gravar con un impuesto mínimo todas las transacciones financieras, esos enormes ríos de dinero que recorren el globo. Esta nueva versión de la Tasa Tobin, que planteó el economista James Tobin hace ya cuarenta años, no sólo recaudaría entre 150.000 y 520.000 millones de euros anuales, sino que también penalizaría ciertas operaciones especulativas que están en la raíz de la crisis actual. A pesar del nombre, este impuesto para ricos no sería ningún robo: sólo un 0,05% de cada operación; cuarenta veces menos de la subida del IVA.

Es tan justo y razonable que probablemente no prosperará.

 

The Banker

 

The Robin Hood Tax

 

Jueves, a 26 de Agosto de 2010

Por Félix Población

Discurría sin apenas incidencias el mes de julio. Parecía este verano que los noticiarios iban a ser distintos y que excepcionalmente el fuego no iba a ser asunto de aciaga actualidad contra los bosques de España. Pero no sé en qué telediario se hizo constar este hecho, ilustrado con las correspondientes imágenes de los árboles en llamas. Tengo la impresión de que a partir de ese momento no hubo tregua para informarnos cada día de los incendios que, especialmente en Galicia, volvieron a ser materia noticiosa.

Dos brigadistas resultaron muertos hace días en el incendio que se produjo en Fornelos de Montes (Pontevedra), después de que uno o varios desalmados emplearan sus mecheros para perpetrar su acción terrorista. Leo que a los trabajadores pudo haberles sorprendido un brusco cambio en la orientación del viento que acabó con sus vidas calcinadas. También, que pudieron haber sido mal dirigidas las tareas de extinción con el propósito de acabar cuanto antes y como fuera con el incendio.

Un reciente informe de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Galicia asegura que no se da allí una mano negra de tramas organizadas. Sí se dice que las imprudencias y los intereses económicos, sobre todo, serían las principales causas de que Galicia arda cada verano, lo cual no me parece que casa con lo que se niega al principio, pues los intereses suelen darse de modo asociado. Habría también una tercera causa, de menor entidad, protagonizada por individuos con trastornos psicológicos, que no rebasaría el 20 por ciento de los casos.

Una vez más, como cada verano, es preciso insistir en que los gobiernos autonómicos gallegos de uno u otro signo siguen sin tomarse en serio la materia pendiente de los incendios forestales -a pesar de las casi cien mil hectáreas quemadas de 2006-, ya sea en campañas de concienciación que alerten a la ciudadanía rural sobre el valor de su patrimonio forestal, ya sea poniendo en práctica ese principio elemental de que los fuegos del verano se apagan en invierno. Esto es, que la labor de desbroce y limpieza del bosque es fundamental para que esa materia inerte no prenda como la yesca durante la canícula.

He leído durante los días pasados varios artículos y editoriales en los periódicos gallegos sin que advirtiera en ninguno lo que hoy destaca un lector en el diario El País. Dice Carlos Alarcia en su misiva que el problema de los incendios en aquella comunidad autónoma tiene una fácil explicación, basada en la preponderancia de los eucaliptos en sus bosques:

Hace ya muchos años que Galicia empezó a perder sus formidables bosques de pino gallego y de roble carballo. Fueron sibilinamente sustituidos por eucaliptos, árbol que tiene ciertas curiosas propiedades: absorbe en un año el agua que un pino gallego en 20, crece de forma rapidísima y tiene, lógicamente, muchísima más savia que cualquier otro árbol autóctono. Dicho esto, debemos saber que la mayor concentración de fábricas de pasta de celulosa se encuentra en la Ría de Pontevedra (seguida de cerca por la Ría de Huelva).
Cuando un bosque de eucaliptos se quema, arden las hojas y el ramaje fino, el tronco y ramas gruesas se tuestan por el exterior pero el resto permanece intacto gracias a la savia. Es un árbol sin utilidad maderera pues sus tablas no son estables y se abren fácilmente. Realmente solamente sirve para dos cosas: sus hojas como aromatizante (se recolectan antes de "
las quemas") y su madera para pasta de celulosa y aglomerados. Bien, cuando terminan los incendios se retiran los troncos quemados y se subastan a precio testimonial y... ¿sabemos quienes ganan todas esas subastas? A que sí... Ahora viene la pregunta del millón: ¿Por qué no se hace nada?”.

Termina Alarcia su carta con una obligada referencia al caso ejemplar de los bosques de Soria, donde nunca o rara vez se produce un incendio. Aquella en verdad impresionante masa forestal, una de las más importantes del país, crece pujante y vistosa dando prestancia y rendimiento a un patrimonio natural, paisajístico y económico del que se benefician sus propietarios, los municipios de la provincia.

¿Tan difícil es aplicar el ejemplo de los bosques sorianos como modelo a seguir en Galicia o en el resto del país para que los árboles crezcan en sombra y vida cada verano sobre la tierra en la que se asientan y nos sustenta?

 

Viernes, a 13 de Agosto de 2010

De otra película maravillosa, inconmensurable, de una poderosísima fuerza y vitalidad, pero también profundamente triste, dolorosa, descorazonadora, es este bellísimo canto infantil originario de las Islas Salamon e incluido en una obra maestra del cine bélico, o, mejor dicho, del antibélico: “God Yu Tekem Laef Blong Mi”, canción que podéis escuchar en la película “The Thin Red Line” (en España: “La delgada línea roja”) de Terrence Malick.

En esta película, en la que su banda sonora también es de Hans Zimmer, intervienen como protagonistas casi todos los mejores actores de los últimos 50 años: Sean Penn, Adrien Brody, James Caviezel, Ben Chaplin, George Clooney, John Cusack, Woody Harrelson, Elias Koteas, Jared Leto, Dash Mihok, Tim Blake Nelson, Nick Nolte, John C. Reilly, Nick Stahl, John Travolta, Randall Duk Kim y John Savage.

Terrence Malick sitúa la acción en los paisajes más bellos y idílicos nunca vistos en una película de guerra, de fuego, de muerte. Las imágenes son un canto desesperado a la naturaleza, a la pureza primitiva del ser humano, pero también implican una profunda reflexión sobre la maldad inherente a la condición humana y su tendencia a la autodestrucción.

La guerra que vemos no incluye los valores que nos vendían películas como “Salvar al soldado Ryan” o similares; aquí vemos la guerra como una máquina que deshumaniza a las personas, que las convierte en bestias insensibles, que ensucia y degrada la naturaleza y, a la postre, destruye la pureza del mundo. Es un filme en la línea del Apocalypse Now de Francis Ford Coppola.

La frase que el soldado Witt, personaje interpretado por James Caviezel, piensa para si mismo en un momento del filme, es muy clarificadora: "Todo es mentida. Todo lo que sentimos, lo que vemos. ¡Cuántas mentiras escupen! (...) Nos quieren muertos o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer aquí un hombre es encontrar algo que sea suyo, crear una isla sólo para él"... mientras piensa  escucha las arengas militaristas del teniente coronel Tall (interpretado por un grandioso Nick Nolte), un ser lleno de ambición, de sed de glorias guerreras y de brutalidad, un personaje que contrasta con los miedos, las angustias y el dolor de los que no entienden porqué deben matar a sus semejantes o porqué tener que destruir el paraíso en donde están recluidos.

La música es el vivo reflejo de las vivencias de estos seres tan dispares: el reflejo de la paz y la tranquilidad de la naturaleza, y el (im) perfecto contrapunto con lo que hay fuera de ese límite físico y temporal.

Alfredo Webmaster

 

The Thin Red Line” y otras canciones, por The Melanesian Choirs

 

Domingo, a 25 de Julio de 2010

Escrito por Iñaki Berazaluce, 16.07.2010

Gracias a las mejoras en la ingeniería agrícola y en la logística, los precios de los alimentos llevan descendiendo desde hace 150 años, al tiempo que aumenta la producción. Gracias a este círculo virtuoso hoy es posible alimentar a 6.700 millones de bocas, algo que parecía inasequible en los años 60. Sin embargo, entre 2005 y 2008 sucedió algo inédito: el precio de los alimentos empezó a crecer en todo el mundo, llegando a cuadruplicarse en el caso del trigo. Como resultado, el número de personas hambrientas en el planeta se incrementó en 250 millones y se produjeron disturbios por el precio de los alimentos en 30 países. La sangre no llegó al río porque a finales de ese mismo año la burbuja de los precios estalló y los precios volvieron a sus niveles habituales.

¿Qué sucedió para que, de la noche a la mañana, el pan se convirtiera en un artículo de lujo para miles de millones de personas en todo el mundo? La explicación la desentraña magistralmente Frederick Kaufman en el ensayo La burbuja alimentaria, publicado en Harper’s Magazine. Según Kaufman, todo empezó en 1991, cuando “Goldman Sachs decidió que nuestro pan de cada día podía constituir una excelente inversión”. Aquel año, “los analistas de Goldman decidieron convertir los alimentos en un concepto”. Para ello seleccionaron una bolsa con 18 ingredientes, incluyendo el ganado, café, coco, maíz, trigo y azúcar y crearon el fondo de inversión GS Commodity Index.

Desde ese momento, el precio de los alimentos no quedaría establecido por la oferta y la demanda de los mismos sino por las expectativas de evolución de los mismos que decidieran los inversores, apoyados en esa entelequia llamada “futuros. En una economía preglobal esto hubiera sido imposible: el precio del trigo en Guinea Bissau depende de la cosecha de ese año en el país (o países vecinos). Sin embargo y como bien dice Kaufman, Norteamérica es el Arabia Saudí del cereal, de modo que el precio marcado en aquel país (en este caso por “un oscuro sindicato llamado Minneapolis Grain Exchange”) acaba condicionando el precio del pan candeal en Teruel, por ejemplo.

Entre 2005 y 2008 el precio del trigo negociado en la Bolsa de Minneapolis (trigo virtual, nunca visto) aumentó de valor de forma escandalosa. Peor aún, lo hizo contra toda lógica, pues la cosecha, lejos de disminuir, había sido una de las mejores de la historia. Detrás de la subida de los precios estaba el fondo de inversión de Goldman Sachs, cuyo hábil departamento financiero había generado una herramienta según la cual si el precio subía, Goldman ganaba. Si bajaba, Goldman seguía ganando, según Kaufman. El resto de los tiburones financieros tardaron poco en ver la bicoca de su ilustre y codicioso competidor, así que en 1994 JP Morgan, Chase y Bear Stearn, entre otros, inauguraron sus propios fondos de “materias primas”.

La cosecha de grano de 2008, la más abundante de la historia, dejó un reguero de hambre en el mundo, y no sólo en el otrora llamado “tercer mundo” sino en el mismo centro del Imperio, la despensa del planeta: EEUU, donde 49 millones de personas no eran capaces de disponer en sus mesas de una comida completa al día, según el autor. Y todo ello, con 20 millones de toneladas de grano almacenadas en los silos norteamericanos tras la temporada de compras. No sorprenden, por tanto, los testimonios de brokers arrepentidos tras la voraz especulación en torno a los alimentos: “No estamos hablando de materias primas. Se trata de alimentos, y la gente los necesita para comer”, dice uno de ellos.

Puede que el mercado sea el mejor sistema para la asignación de recursos inventada por el hombre, pero cuando la codicia, la falta de escrúpulos, el cálculo egoísta de beneficios entran en juego se genera un clima de responsabilidad diluida que puede abocar a desastres como el de 2008.

 

Sábado, a 12 de Junio de 2010

The Story of Bottled Water (La historia del agua embotellada) o cómo la “creación de demanda” fomenta lo que no necesitamos y destruye lo que realmente sí es necesario, es el título del último vídeo divulgativo dirigido por Annie Leonard.

Este nuevo trabajo de Annie Leonard y de Free Range Studios, contó con el apoyo de cinco grupos ecologistas líderes en la sostenibilidad a nivel mundial: Corporate Accountability International, Environmental Working Group, Food & Water Watch, Pacific Institute y Polaris Institute.

La realidad que refleja este vídeo es sólo una pequeña muestra del punto al que pueden llegar las multinacionales para hacernos creer que necesitamos cosas que no son realmente necesarias, de las que podemos prescindir perfectamente.

Por ejemplo, hace muchos años, casi veinte, compré un depurador de agua, el más avanzado del mercado: un Polar Bear, un aparato que produce agua destilada con una pureza del 99,99%, un agua sin ningún tipo de sabor, olor o color. ¿Inconvenientes? Que al mismo tiempo que elabora el agua perfecta, la producción resulta muy cara y el litro de agua sale a un precio excesivamente alto: la depuración se realiza por calentamiento mediante electricidad del agua hasta el punto de ebullición, la separación por decantación de los elementos en suspensión (minerales: plomo, cromo, aluminio, nitratos, cloro… y otros contaminantes) y la eliminación de cualquier tipo de cualquier tipo de virus o bacteria.

¿Cuál fue la consecuencia del sobrecoste del agua depurada? Que empecé a comprar agua embotellada industrialmente

Ahora, después de ver este vídeo y conocer los porqués del crecimiento desaforado e irracional de la industrial del agua embasada, he decidido volver a utilizar mi depurador de agua o, en su defecto, beber agua del grifo (depurada por los servicios públicos municipales).

Alfredo Webmaster

 

Traducción al español de vídeo

Esta es la historia de un mundo obsesionado con las cosas. Es la historia de un sistema en crisis. Estamos destrozando el planeta, estamos destruyéndonos los unos a los otros y encima ni siquiera estamos disfrutando. La buena noticia es que cuando empecemos a comprender cómo funciona el sistema también empezaremos a ver mil formas de darle la vuelta a los problemas para encontrar soluciones.

Uno de los problemas de intentar utilizar menos cosas es que a veces tenemos la sensación de que las necesitamos de verdad. Por ejemplo, si vives en una ciudad como Cleveland y quieres beberte un vaso de agua, ¿te vas a arriesgar a tomarla del grifo? ¿O mejor te compras una botella de agua Fiji?

Fiji estaba convencida de que la respuesta a esta pregunta era obvia, así que creó toda una campaña de márquetin que resultó ser una de las estrategias más absurdas de la historia de la publicidad. A la ciudad de Cleveland no le gustó ser el objeto de las bromas de las botellas de Fiji, así que llevó a cabo unos análisis cuyos resultados indicaron que un vaso de agua Fiji es de calidad inferior, sabe peor y cuesta miles de veces más.

Esta es una historia que se repite cada vez que se compara el agua del grifo con el agua embotellada. ¿Cuál es más limpia? A veces una, a veces la otra. En muchas ocasiones, el agua embotellada está sujeta a menos controles que el agua del grifo. ¿Cuál sabe mejor? En diferentes pruebas que se llevaron a cabo en todo el país, el consumidor prefería de forma sistemática el sabor del agua del grifo.

Las empresas comercializadoras de agua embotellada afirman que solamente cumplen con la demanda del consumidor. Pero, ¿quién demanda un producto que sabe peor, que es menos sostenible y mucho más caro? Y menos aún cuando ese mismo producto lo tienes de forma casi gratuita en tu propia cocina.

El precio del agua embotellada es unas 2.000 veces mayor que el precio del agua del grifo. ¿Te imaginas pagar dos mil veces más el precio de cualquier otra cosa? ¿Un sándwich de 10.000 dólares? Sin embargo, el consumidor en EEUU adquiere más de 500 millones de botellas de agua semanales, cantidad suficiente para darle la vuelta al mundo cinco veces. ¿Cómo es posible?

El origen de todo esto es el funcionamiento de nuestra economía, y uno de sus motores, la denominada “creación de demanda”. Si las empresas quieren seguir creciendo, tienen que vender más y más cosas. En los años 70, los gigantes de las bebidas no alcohólicas empezaron a preocuparse al ver que la demanda se estabilizaba. Un individuo no puede beber más de una cierta cantidad de refrescos. Además, ¿cuánto tiempo iba a transcurrir hasta que nos diéramos cuenta de que estas bebidas no son tan saludables como nos quieren hacer creer y volviéramos a beber agua del grifo? Las grandes empresas encontraron la solución en un producto de diseño que la mayoría de la sociedad se tomó a broma. ¡Pero si el agua es gratis! Se dijeron los consumidores. ¿Qué será lo próximo que nos vendan? ¿Aire?

Así que ¿cómo logras que la gente compre estos productos? Es muy sencillo: creas la demanda. Imagínate que diriges una empresa de agua embotellada. Como la gente no va a hacer cola a tus puertas para gastarse su dinero, ganado con el sudor de su frente, en un producto innecesario, les haces sentir miedo e inseguridad ante el hecho de no tenerlo. Así lo hizo la industria del agua embotellada. Una de sus primeras estrategias de marketing fue asustar a la gente con la calidad del agua del grifo, mediante anuncios tales como la campaña de Fiji en Cleveland.

Cuando esto acabe”, afirmó un gran ejecutivo de la industria, “el agua del grifo habrá quedado relegada a la ducha y a lavar la vajilla”.

Entonces maquillas la realidad mediante imágenes fantásticas. ¿Alguna vez te has dado cuenta de cómo la industria del agua embotellada intenta seducirnos mediante imágenes de manantiales de la montaña y de naturaleza salvaje? Pues adivina de dónde proviene un tercio de toda el agua embotellada de los EEUU: del grifo. Aquafina, de Pepsi, y Dasani, de CocaCola, son dos de las muchas empresas que comercializan agua del grifo filtrada.

Pero la estrategia va más allá. En un reciente anuncio a toda página de Nesté, la empresa afirmaba: “El agua embotellada es el bien de consumo más respetuoso con el medioambiente”.

¿Cómo? ¡Se están cargando el medioambiente a lo largo de todo el ciclo de vida del producto! ¿Cómo se entiende que eso sea respetuoso con el medioambiente?

El problema comienza con la extracción y producción del petróleo necesario para fabricar las botellas de agua. La producción de las botellas de agua que se consumen en EEUU en un año requiere una cantidad de petróleo que bastaría para llenar el depósito de un millón de automóviles. Toda esa energía se consume en la producción de la botella, después hay que transportarla por todo el planeta, y todo para que nos la bebamos en unos dos minutos.

Esto nos lleva al enorme problema del otro lado del ciclo de vida: los residuos. ¿Qué ocurre con todas estas botellas una vez las hemos utilizado? El 80% acaba en los vertederos, donde se tardarán miles de años en descomponerse, o son incineradas, liberando gases contaminantes tóxicos. El resto se recoge para ser reciclado.

Una vez sentí curiosidad por saber a dónde iban a parar todas las botellas que tiraba al contenedor de reciclaje y descubrí que se enviaban a la India. Así que me fui para allá. Nunca olvidaré el recorrido que hice, sobre una colina a las afueras de Madras, donde me topé con una montaña de botellas de plástico provenientes de California.

Un verdadero reciclaje transformaría estas botellas en nuevas botellas, pero esta no es la realidad de lo que está ocurriendo. Allí, las botellas se “infrarreciclan”, es decir, se transforman en productos de menor calidad que después acabarán siendo triturados. Las partes que no pueden “infrarreciclarse” sencillamente se desechan. Si las empresas de agua embotellada quieren usar imágenes de montañas en sus etiquetas, sería más apropiado que mostraran estas montañas de residuos plásticos.

Asustarnos, seducirnos, engañarnos. Estas son las principales estrategias de la creación de demanda. Una vez se ha creado la demanda y el consecuente mercado multimillonario, lo defienden destruyendo a la competencia. Sólo que, en este caso, la competencia es nuestro derecho humano a un acceso a agua potable, limpia y saludable.

El vicepresidente de Pepsi afirmaba literalmente: “nuestro peor enemigo es el agua del grifo”. Nos quieren hacer creer que está sucia, y que el agua embotellada es la mejor alternativa. En muchos sitios el agua del grifo realmente está contaminada gracias a las industrias contaminantes tales como la industria productora de botellas de plástico. Y estos empresarios del agua embotellada están encantados de poder ofrecer sus carísimas soluciones, que nos mantienen enganchados a sus productos.

Ha llegado el momento de volver al agua del grifo. Tenemos que comprometernos a no comprar agua embotellada a no ser que el agua de nuestras comunidades esté realmente contaminada. Sí, hay que hacer un pequeño esfuerzo para rellenar la botella reutilizable antes de salir de casa, pero podemos hacerlo.

Después, da un segundo paso: únete a una campaña que exija soluciones reales, como la inversión en infraestructura pública para que todos tengamos agua potable. El agua de EEUU tiene un déficit de financiación de 24.000 millones de dólares, en parte porque la gente cree que el agua potable sólo proviene de las botellas.

En el mundo entero hay mil millones de personas que no tienen acceso a agua potable. Sin embargo, nuestras ciudades se están gastando millones de dólares para resolver el problema de todas las botellas de plástico que desechamos.

¿Por qué no gastar ese dinero en la mejora de nuestros sistemas de agua, o en evitar la contaminación?

Hay muchas más cosas que podemos hacer para resolver el problema. Presiona a los representantes políticos para que vuelvan a colocar fuentes de agua potable. Lucha para que tu escuela deje de comprar agua embotellada, o tu asociación, o toda tu ciudad.

Esta es una oportunidad irrepetible para que millones de personas despierten, para proteger nuestros bolsillos, nuestra salud y el planeta.

La buena noticia: la lucha ya ha comenzado. La demanda de agua embotellada está cayendo, mientras que las ventas de botellas reutilizables han aumentado. Los restaurantes empiezan a servir agua del grifo, y la gente escoge ahorrarse los cientos de miles de dólares que estarían derrochando en agua embotellada. Consumir agua embotellada pronto estará tan mal visto como una mujer embarazada fumando, ahora que contamos con información.

La industria del agua embotellada está preocupada porque se les ha acabado el chollo. Ya no vamos a dejarnos engañar por su estrategia de creación de demanda. Vamos a escoger nuestra propia demanda, y demandamos agua limpia y segura para todos.

 

Viernes, a 7 de Mayo de 2010

Por Francisco González Ledesma para elpais.com,  05/03/2010

Perdonen si empiezo con una confidencia personal: yo, que soy contrario a los toros, entiendo de toros. Durante años, cuando me recogieron en Zaragoza durante la posguerra, traté casi diariamente con don Celestino Martín, que era el empresario de la plaza. Eso me permitió conocer a los grandes de la época: Jaime Noain, El Estudiante, Rafaelillo, Nicanor Villalta. Me permitió conocer también, a mi pesar, el mundo del toro: las palizas con sacos de arena al animal prisionero para quebrantarlo, los largos ayunos sustituidos poco antes de la fiesta por una comida excesiva para que el toro se sintiera cansado, la técnica de hacerle dar con la capa varias vueltas al ruedo para agotarlo... Si algún lector va a la plaza, le ruego observe el agotamiento del animal y cómo respira. Y eso antes de empezar.

Vi las puyas, las tuve en la mano, las sentí. El que pague por ver cómo a un ser vivo y noble le clavan eso debería pedir perdón a su conciencia y pedir perdón a Dios. ¿Quién es capaz de decir que eso no destroza? ¿Quién es capaz de decir que eso no causa dolor? Pero, claro, el torero, es decir, el artista necesita protegerse. La pica le rompe al toro los músculos del cuello, y a partir de entonces el animal no puede girar la cabeza y sólo logra embestir de frente. Así el famoso sabe por dónde van a pasar los cuernos y arrimarse después como un héroe, manchándose con la sangre del lomo del animal a mayor gloria de su valentía y su arte.

Me di cuenta, en mi ingenuidad de muchacho (los ingenuos ven la verdad), de que el toro era el único inocente que había en la plaza, que sólo buscaba una salida al ruedo del suplicio, tanto que a veces, en su desesperación, se lanzaba al tendido. Lo vi sufrir estocadas y estocadas, porque casi nunca se le mata a la primera, y ha quedado en mi memoria un pobre toro gimiendo en el centro de la plaza, con el estoque a medio clavar, pidiendo una piedad inútil. ¡El animal estaba pidiendo piedad...! Eso ha quedado en la memoria secreta que todos tenemos, mi memoria del llanto.

Y en esa memoria del llanto está el horror de las banderillas negras. A un pobre animal manso le clavaron esas varas con explosivos que le hacían saltar a pedazos la carne. Y la gente pagaba por verlo.

El que acude a la plaza debería hacer uso de ese sentido de la igualdad que todos tenemos y darse cuenta de que va a ver un juego de muerte y tortura con un solo perdedor: el animal. El peligro del toreo, además de inmoral como espectáculo, es efectista, y si no lo fuera, si encima pagáramos para ver morir a un hombre, faltarían manos y leyes para prohibir la fiesta.

Gente docta me dice: te equivocas. Esto es una tradición. Cierto. Pero gente docta me recuerda: teníamos la tradición de quemar vivos a los herejes en la plaza pública, la de ejecutar a garrote ante toda una ciudad, la de la esclavitud, la de la educación a palos. Todas esas tradiciones las hemos ido eliminando a base de leyes, cultura y valores humanos. ¿No habrá una ley para prohibir esa última tortura, por la cual además pagamos?

Perdonen a este viejo periodista que aún sabe mirar a los ojos de un animal y no ha perdido la memoria del llanto.

Francisco González Ledesma es periodista y escritor

Un hermoso toro disfrutando de la libertad

En libertad...

Toros en libertad... condicional.

¿Armas de guerra? No, instrumentos de tortura

Una bonita foto del toro "disfrutando" de la corrida...

Agonizante... desangrándose.

El "valiente" muesta orgulloso su trofeo por la faena que le hizo al toro: le jodió la vida...

 

Viernes, a 5 de Marzo de 2010

Por Elvira Lindo para elpaís.com, 03/03/2010

La democracia es ese raro sistema que permite a los individuos expresar opiniones en contra del sistema y a favor de otros sistemas que no les permitirían el menor asomo de disidencia. La democracia es también ese sistema en el que podemos compatibilizar la denuncia de cualquier pequeño atropello a nuestras libertades con la defensa de dictaduras liberticidas. La democracia es ese sistema que me sirve en bandeja opiniones antidemocráticas que serían tachadas de traición a la patria si no fuera porque la democracia nos permite la veleidad de no ser patriotas, de no creer en nada. Ni en la democracia. No me considero una fundamentalista democrática; digamos que considero éste el más humano de los sistemas posibles. Ya es algo.

La democracia es a veces un sistema injusto y tontorrón, que pone micrófonos delante de un actor dispuesto a ofrecer la versión oficial de una dictadura e ignora a los que la padecen.

Aun así, prefiero vivir aquí. Prefiero vivir en un sistema en el que un individuo tiene el maldito derecho a difamar a un pobre obrero que tuvo la valentía de disentir de un Estado represivo. Era un traidor, dicen, un delincuente común, quizá un terrorista. Esas palabras me duelen físicamente, pero prefiero vivir en un sistema en el que pueden decirse. Es la forma de conocer a fondo al sujeto que las pronuncia.

Tal vez las declaraciones de Guillermo Toledo hayan conseguido convertir a alguno de sus compañeros de profesión en anticastristas. Hay mucha gente de la "cultura" que se siente incómoda viéndose representada siempre por los mismos. Para combatir esa molestia silenciosa les recomiendo que expresen su desacuerdo asumiendo un principio bien básico: las personas decentes anteponen los derechos humanos a las ideologías. Y, desde luego, convendría elegir a otros representantes para liderar causas humanitarias.

 

Jueves, a 21 de Enero de 2010

Por Carlos Fuentes para elpais.com, 21/01/2010

Miro una foto de una tristeza, dolor, crueldad y violencia inmensas: un hombre toma del pie el cadáver de un niño y lo arroja al aire. El cuerpo va a dar a la montaña de cadáveres -decenas de millares en una población de 10 millones-. Saldo terrible del terremoto en Haití. Cuesta admitir que una catástrofe más se añada a la suma catastrófica de esta desdichada nación caribeña. El 80% de sus habitantes sobrevive con menos de dos dólares diarios. El país debe importar las cuatro quintas partes de lo que come. La mortalidad infantil es la más alta del continente. El promedio de vida es de 52 años. Más de la mitad de la población tiene menos de 25 años. La tierra ha sido erosionada. Sólo un 1,7% de los bosques sobreviven. Tres cuartas partes de la población carece de agua potable. El desempleo asciende al 70% de la fuerza de trabajo. El 80% de los haitianos vive en la pobreza absoluta.

En este país, si la naturaleza es impía más lo es la política humana

Los huracanes son frecuentes. Pero si la naturaleza es impía, más lo es la política humana. Primer país latinoamericano en obtener la independencia, en 1804, se sucedieron en Haití gobernantes pintorescos que han alimentado el imaginario literario. Toussaint L'Ouverture, fundador de la República, depuesto por una expedición armada de Napoleón I. El emperador Jean-Jacques Dessalines extermina a la población blanca y discrimina a los mulatos, pero es derrotado por éstos. Alexandre-Pétion, junto con el dirigente negro Henry Christophe, convertido en brujo y pájaro por Alejo Carpentier en su gran novela El reino de este mundo, espléndido resumen novelesco del mundo animista de brujos y maldiciones haitianas. Fueron los "jacobinos negros".

El verdadero maleficio de Haití, sin embargo, no está en la imaginación literaria, ni en el folclore, sino en la política. Sólo después de la ocupación norteamericana (1915-1934), Haití ha sufrido una sucesión de presidentes de escasa duración y una manifiesta ausencia de leyes e instituciones, vacío llenado, entre 1957 y 1986, por Papá Doc Duvalier y su hijo Baby Doc, cuyas fortunas personales ascendieron en proporción directa al descenso del ingreso de la población, el desempleo y la pobreza. Patrimonialismo salvaje que intentó corregir, en 1990, el presidente Jean-Baptiste Aristide, exiliado en 1991, de regreso en 1994, y desplazado al cabo por el actual presidente René Préval.

Este carrusel político no da cuenta de las persistentes dificultades provocadas por la guerra de pandillas criminales, herederas de los terribles tonton-macoutes de Duvalier, incontenibles para una policía de apenas 4.000 hombres y avasallada por las realidades de la tortura, la brutalidad, el abuso y la corrupción como normas de la existencia.¿Qué puede hacer la comunidad internacional sin que los préstamos del Banco Mundial o del Banco Interamericano desaparezcan en el vértigo de la corrupción? La presencia de una fuerza multinacional de la ONU, la MINUSTAH o Misión Estabilizadora (con gran presencia brasileña) ha contribuido sin duda a disminuir el pandillismo, los secuestros y la violencia. La inflación disminuyó de 2008 acá de un 40% a un 10% y el PIB aumentó en un 4%. Prueba de que hay soluciones, por parciales que sean, a la problemática señalada. Pero hoy, el terremoto borra lo ganado y abre un nuevo capítulo de retraso, desolación y muerte.

La comunidad internacional está respondiendo, a pesar de que Puerto Príncipe ha perdido su capacidad portuaria, el aeropuerto tiene una sola pista y el hambre, la desesperación y el ánimo de motín aumentan. El presidente Barack Obama ha dispuesto (con una velocidad que contrasta con la desidia de su predecesor en el caso del Katrina en Nueva Orleans) medidas extraordinarias de auxilio.

Obama ha tenido cuidado en que el apoyo norteamericano sea visto como parte de la solidaridad global provocada por la tragedia haitiana, y ha hecho bien. Las intervenciones norteamericanas en Haití están presentes en la memoria. Entre 1915 y 1934, la infantería de marina de Estados Unidos ocupó la isla y sólo la llegada de Franklin Roosevelt a la Casa Blanca le dio fin a la intervención. No hay que ser pro-yanqui para notar que la ocupación trajo orden, el fin de la violencia y un programa de obras públicas, aunque no trajo la libertad, ni acabó con la brutalidad subyacente de la vida haitiana.

La presencia actual de muchas naciones y muchas fuerzas, militares y humanitarias, en suelo haitiano, propone una interrogante. Terminada la crisis, pagado su altísimo costo, ¿regresará Haití a su vida de violencia, corrupción y miseria?

Acaso el momento sea oportuno para que la comunidad internacional se proponga, en serio, pensar en el futuro de Haití y en las medidas que encarrilen al país a un futuro mejor que su terrible pasado. Que dejado a sí mismo, Haití revertirá a la fatalidad que lo ha acompañado siempre, es probable. Que la comunidad internacional debe encontrar manera de asegurar, a un tiempo, que Haití no pierda su integridad pero cuente con apoyo, presencia y garantías internacionales que asistan a la creación de instituciones, al imperio de la ley, a la erradicación de la pobreza, el crimen, la tradición patrimonialista y la tentación autoritaria, es un imperativo de la globalidad.

Ésta, la globalización, encuentra en Haití un desafío que compromete la confianza que el mundo pueda otorgarle a la desconfianza que todavía la acecha. La organización internacional prevé (o puede imaginar) maneras en que Haití y el mundo unan esfuerzos para que la situación revelada y subrayada por el terremoto no se repita.

Haití no debe ser noticia hoy y olvido pasado mañana. Haití no cuenta con un Estado nacional ni un sector público organizados. Los Estados Unidos de América no pueden suplir esas ausencias. La inteligencia de Barack Obama consiste en asociar a Norteamérica con el esfuerzo de muchos otros países. Porque Haití pone a prueba la globalidad devolviéndole el nombre propio: internacionalización, es decir, globalidad con leyes.

P.S. Una manera de entender a Haití más allá de la noticia diaria consiste en leer a algunos autores de un país de cultura rica, economía pobre y política frágil. Me refiero a Los gobernadores del Rocío de Jacques Roumain, un autor que partió de una convicción: el orgullo de los haitianos en su cultura. Tanto en Los gobernadores como en La presa y la sombra y La montaña encantada, Roumain resume en una frase el mal de Haití: "Todo mi cuerpo me duele". Junto con él, los hermanos Pierre Marcelin y Philippe Thoby-Marcelin escribieron la gran novela del Haití del vudú, las peleas de gallos y la superstición, Canapé-Vert, así como El lápiz de Dios y Todos los hombres están locos. Esta última prologada en inglés por Edmund Wilson, quien ve en ella, más allá del drama de Haití, "la perspectiva de las miserias y fracasos de la raza humana, nuestros amargos conflictos ideológicos y nuestras ambiciones aparentemente inútiles".

Carlos Fuentes es escritor mexicano.

 

Martes, a 19 de Enero de 2010

Tirando de hemeroteca recuperé un artículo que leí sobre un libro que hablaba de ciudades “basura” en países extremadamente pobres, entre ellos Haití.

En el texto del artículo, se remarcaba las palabras de una madre haitiana del Cité-Soleil de Puerto Príncipe que decía, copio literalmente, lo siguiente: “Por todas partes hay un agua verdosa y maloliente. Los mosquitos nos devoran. Mi hijo de cuatro años tiene bronquitis, malaria y ahora parece que también tifus. El médico dice que si no lo cuido lo perderé”.

Al leerlo, sentí un profundo escalofrío y pude imaginar, ¡me costó mucho imaginar algo así desde mi cómoda vida europea!, la situación de extrema angustia y dolor en el que se encontraba esa madre con su niño en brazos.

Lo más grave de las palabras de esa madre no está en las propias palabras en sí, ni son producto del dolor por la nueva desgracia que asola la parte occidental de La Española: el terremoto del 12 de enero. No, eso no es lo más grave.

Lo realmente dramático y inconcebible es que las palabras aparezcan en el libro de Mike Davis Planeta de ciudades miseria y que estén escritas hace más de tres años.

¿Qué clase de mundo habitamos si sabiendo como sabemos que pasan esas cosas, no nos revelamos en masa y exigimos una solución global? ¿Cómo es posible que nuestros impuestos, esos que lo mismo valen para construir una autopista que para financiar ilegalmente a unos políticos corruptos, cómo es posible, repito, que nuestros impuestos no sirvan para solucionar los problemas de países, como Haití, que están peor que hace 200 años?

¿Cómo es posible que para algún obispo sea más grave la "situación moral" de España –ver información 1, más abajo- que la muerte de más de 60.000 haitianos? ¿Es moralmente aceptable que esos mismos obispos, los que se rasgan las vestiduras ante la ley del aborto o del divorcio express, no hayan dicho ni una palabra sobre la desgracia de Haití? ¿Qué es más importante ante su dios, salvar un óvulo fecundado o proteger la vida de los niños que malvivían en las calles de Cité-Soleil de Puerto Príncipe? ¿Por qué los obispos y curas de mi país convocan tantas manifestaciones en contra del aborto y no han convocado ninguna en contra de las miserias y injusticias del mundo? ¿No es denigrante e inmoral que el Papa Benedicto XVI recibiera en audiencia privada hace pocos meses al actual Presidente de Haití, para darle su bendición, sabiendo como sabe cuál es el extremado grado de corrupción que tiene su gobierno y cuán miserable es la vida de los haitianos? ¿Y qué decir de Juan Pablo II, que apoyó, amparó, jaleó y mantuvo como sacerdote al anterior presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, responsable de los “chiméres” que mataron a machete, fuego y balas a miles de haitianos?

¿Aún nos sorprende lo que está pasando en Haití? A mi no me sorprende: lo que está pasando es producto de doscientos años de miseria, vilezas y traiciones; es el resultado de doscientos años de expolio y corrupción.

Ahora, con más de 60.000 muertos tirados en las calles o bajo los escombros, todos nos rasgamos las vestiduras y mandamos ayuda para solucionar lo insolucionable. El mal ya estaba hecho antes del terremoto y los muertos no van a revivir con ayuda extemporánea.

Ahora se habla de reconstruir el país, pero... ¿Cómo creéis que van a reconstruir Haití? Si por “reconstruir” entendemos que se vuelvan a levantar las deleznables casuchas de hojalata y maderas, sin servicios sanitarios, o se construyan edificios sin ningún tipo de seguridad sísmica, mejor no hacer nada.

Entonces, ¿Cómo debería ser la reconstrucción de Haití? ¿Empezando desde “0”, levantando un país nuevo y moderno? Esa me parecería la perfecta solución... pero, ¿Quién dirigirá esa reconstrucción? ¿Los mismos gobernantes que han expoliado a su pueblo, los René Préval o los Jean-Bertrand Aristide de turno? ¿O tal vez el Fondo Monetario Internacional y los EEUU, que dirigieron con mano de hierro las políticas económicas de Haití durante los últimos 100 años? ¿O los franceses, con sus políticas de expolio miserable de 200 años de deudas -ver información 2, más abajo-?

Si no se va a tomar en serio la solución de un asunto tan serio, mejor no hacer nada.

Alfredo Webmaster

 

 


 

Nota 1

Lo dicho por el Obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, son las palabras más miserables y faltas de “caridad cristiana que oí en mi vida: "Lamentamos muchísimo lo de Haití, pero igual deberíamos, además poner toda nuestra solidaridad y recursos económicos con esos pobres, llorar por nosotros y por nuestra pobre situación espiritual. Quizá es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes están sufriendo" y “el mal que sufren esos inocentes no tiene la última palabra, porque Dios les ha prometido la felicidad eterna”.

Para evitar que me tachéis de laicista, ¡Que lo soy!, nada mejor que leer los artículos de opinión que, sobre estas inmorales palabras, escribieron dos teólogos católicos de fama mundial: Juan José Tamayo y Juan Masiá Clavel, en la web Redes Cristianas.

 

Nota 2

Interesantísimo artículo de Rubén Cortés, publicado en México, que nos recuerda la triste historia de un país triste y desamparado, al que una metrópoli, Francia, esquilmó económicamente durante 200 años

Haití, crimen de Francia, por Rubén Cortés para razon.com.mx, 14/01/2009

¿Por qué República Dominicana es el único país latinoamericano cuya economía creció en la actual crisis y, además, controla su inflación, posee una moneda estable, buen ritmo de inversiones extranjeras y una infraestructura que se moderniza?

¿Por qué Haití, tras haber sido en los siglos XVII y XVIII la colonia más rica de América, es el país más atrasado del mundo, atascado de hambre, desempleo, violencia, corrupción, despotismo, caos político, pistolerismo callejero y paralización económica? ¿Por qué estas diferencias si ambos países comparten la isla?

Porque a República Dominicana, por pobre que haya seguido siendo después de su independencia, en 1844, nunca fue abandonada por España, su metrópoli, y, de su mano, tampoco por las vanguardias culturales y económicas provenientes de Europa.

Pero Francia, como metrópoli, sumió a Haití en un desamparo eterno, ciega de rencor por el revés de los remanentes del Ejército napoleónico ante las huestes de Mackandal y Toussaint-Louverture en la revuelta que acabó con la independencia haitiana en 1804.

Desde entonces, los franceses mostraron la más honda indigencia de pensamiento, al ser incapaces de superar el desdoro que supuso que una guerrilla de negros desharrapados les matara 60.000 soldados y dejara mal parado el prestigio de Napoleón.

Así han sido con Haití los franceses, a pesar de que sólo 15 años antes de la revolución haitiana ellos mismos habían hecho otra que significó el triunfo de un pueblo pobre, oprimido y cansado de injusticias sobre los privilegios de la nobleza feudal y del Estado absolutista.

Pero Francia no restableció las relaciones diplomáticas hasta que, en 1825, Haití aceptó pagarle 150.000.000 de francos por la pérdida de sus esclavos: una suma similar al presupuesto anual de Francia de la época y a 10 años de los ingresos de Haití.

Es un hecho que todavía mancha la historia de Francia, pues para pagar la compensación la desde entonces destrozada Haití tuvo que pedir el dinero prestado a… los propios bancos franceses.

Y aunque consumieron por más de un siglo el 80 por ciento de sus recursos, la pobre pero honorable Haití terminó de pagarle aquellos 150.000.000 de francos a la inmensamente rica pero mezquina Francia, en 1947. O sea, hasta el otro día.

Mucha pompa universal de “igualdad, fraternidad y libertad”, pero olvidó Francia que, en el apogeo de la trata negrera del siglo XVIII, Haití le producía mayores ingresos que los que a Inglaterra las 13 colonias que luego serían los Estados Unidos de América.

Sin embargo, se debe de reconocer que al cabo de 200 años, y compungida ante el terremoto de 100.000 muertos registrado antier, Francia ha hecho algo por Haití: no deportará a más haitianos indocumentados… por ahora.

Chapeau.

 

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