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México: “Posromanticismo mexicano – Antología de obras para voz y piano”


El disco del que hablaré hoy, titulado “Posromanticismo mexicano – Antología de obras para voz y piano”, está interpretado por la soprano Verónica Murúa y el acompañamiento de los pianistas Arturo Uruchurtu, Ángel Rodríguez y Ninowska Fernández-Brito. La grabación es el mejor exponente de que la música de México de finales del siglo XIX y principios del XX, es mucho más que los corridos o los jarabes, las músicas más tradicionales y conocidas.

La música, como la historia mexicana, vivió un tumultuoso tránsito entre el dominio de España y su influencia cultural, la lucha por la independencia, la independiencia propiamente dicha y el triunfo de la revolución; los ritmos de esas épocas fueron el reflejo de los cambios de un estado dependiente a uno libre, con una evolución y riqueza musical explosiva.

El jarabe tapatío, originario de Jalisco, y sus mariachis, o los corridos populares de corte amoroso, revolucionarios o de narración de hechos históricos con verso asonantado, son la punta del iceberg de una realidad musical extremadamente rica y variada, desgraciadamente desconocida para la mayoría de nosotros.

Obviamente, desde la perspectiva de un español que poco más conocía de la música mexicana que los corridos y los marichis o las canciones que le cantaba Milagros cuando era niño, compositores como Ángela Peralta, Miguel Planas, Salvador Pérez, Julio M. Morales, María Garfias, Gustavo E. Campa, Melesio Morales, Miguel Lerdo de Tejada, María Fajardo o Emilio de Nicolás eran auténticos desconocidos.

Afortunadamente, el disco del que estoy hablando viene a cubrir las carencias que tenemos sobre la evolución de la música culta en México en su estilo más clásico y formal. Como se podrá observar, la música está muy influenciada por las escuelas italiana, española o francesa, pero bajo el crisol de la mexicanidad adquiere un tinte propio y único. Hermoso, desde luego.

Además, al coincidir su publicación con las celebraciones del Bicentenario de la Independencia de España y el Centenario de la Revolución, este disco es una magnífica oportunidad para dar a conocer el gran legado cultural del país, potenciar el concepto patrio y poner en valor a los compositores mexicanos menos conocidos entre el gran público.

Las canciones incluidas en la Gramola, en el apartado “Posromanticismo mexicano”, son:

1. La ausencia, de Octaviano Valle

2. Guardami!, de Nemesio Morales

3. Ah! Vieni a me!, de Nemesio Morales

4. Io t’ameró, de Ángela Peralta

5. Les larmes, de Ángela Peralta

6. Canto de la tórtola, de Julio Ituarte

7. No te olvido, de María Garfías

8. A toute âme qui pleura, de Gustavo E. Campa

9. A la bien aimée, de Gustavo E. Campa

10. Sur les ondes, de Gustavo E. Campa

11. Berceuse, de Gustavo E. Campa

12. La Marguerite, de Gustavo E. Campa

13. Serénade humoristique, de Gustavo E. Campa

14. Je t’aime, de Gustavo E. Campa

15. Souvenir, de Gustavo E. Campa

16. Rocío, canción de cuna, de Julio M. Morales

17. Les larmes, de Ricardo Castro

18. Je t’aime, de Ricardo Castro

19. Le secret, de Ricardo Castro

20. Violetas, de Miguel Lerdo de Tejada

21. Amar y sufrir, de Luis G. Jordá

22. Ausencia, de Salvador Pérez

23. Estrellas y margaritas, de Francisco Nava

24. Los besos que te di!, de María Fajardo

25. Fugaz, de Arnulfo Miramontes

26. Alado y breve primor, de Arnulfo Miramontes

27. Secreto eterno, de José Perches Enríquez

28. Musmé, de Emilio de Nicolás

Este magnífico trabajo de recopilación es fruto del esfuerzo que realizó la soprano mexicana Verónica Murúa. En la grabación contó con participan de los pianistas Ninowska Fernández-Brito, Angel Rodríguez y Arturo Uruchurtu.

La cuidadísima edición incluye, además de dos CD's, un libreto con un completísimo trabajo de investigación de Verónica Murúa, un brillante repaso sobre la historia musical de México, la influencia de los legados españoles y criollos, y la evolución de la composición posromántica. También incluye las partituras de todas las obras en formato digital y archivos midi imprimibles. En resumen: una excepcional aportación al conocimiento de unas obras que, desgraciadamente, no conocía.

Verónica Murúa es una joven y excelente soprano, con una hermosa y bien timbrada voz, y depurada técnica. Todas las canciones que interpreta, hermosas, dulces, románticas, dejan entrever su capacidad para la escena y su larga experiencia en actuaciones en directo, ya sea en festivales, interpretando óperas o conciertos. Debutó en el año 2006 en el Carnegie Hall de Nueva York, bajo la dirección de Piero Romano. Realizó estudios en la Escuela Nacional de Música, en la Manhattan School of Music y la Universidad de Ilinois. Ganadora en los concursos de canto Carlo Morelli y Francisco Araiza. Participó en el Festival de Música Nueva de La Habana, el Festival de Música en Escena, el Festival de Música de Chihuahua, Festival Alfonso Ortiz Tirado, Festival de México en el Centro Histórico, Festival de Zacatecas. Además de su faceta profesional como soprano, Verónica es profesora titular en la Escuela Nacional de Música, UNAM (Universidad Nacional de México).

Datos de la grabación:

- Título del disco: “Posromanticismo mexicano – Antología de obras para voz y piano

- Grabación: Sala Xochipilli de la Escuela Nacional de Música, UNAM

- Fecha: octubre 2008 – enero 2009

- Número discos: 2 (el 2º incluyendo partituras imprimibles y midis)

- Referencia: VMK 102207 DGAPA

- ISBN: 978-6074-02-0723-5

Alfredo Webmaster


¿Cómo funciona la Gramola?

El módulo de la Gramola está situado arriba, en la parte de la derecha de la página. En ese módulo tengo incluidas las canciones de los grupos musicales que deseo que conozcáis.

Podéis escuchar la música más cómodamente con las instrucciones que os doy a continuación:

- Lo primero, pulsad el botón extensible que está a la derecha en la parte alta de la Gramola, en el espacio en donde figuran los nombres de los grupos musicales.

- Al pulsar el botón aparecerá una lista de grupos: Arias de ópera, Arias sacras, Cowboys Junkies, Eva Cassidy, Flamenco y jazz, Fabrizio de André… hasta llegar al final, a Villancicos y danzas criollas.

- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

- Una vez que esté pulsado el nombre, el navegador se actualizará automáticamente y la Gramola se posicionará en el cantante o grupo que habéis elegido.

- Y ahora viene lo más importante: pulsad en donde dice “Popup player”. Al hacerlo, se abrirá una pequeña ventana de navegador que os permitirá escuchar la música y al mismo tiempo seguir leyendo el blog de forma independiente.

- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que seleccioné.
 

Me acuerdo de Imanol…


La vuelta atrás, al recuerdo de un valiente luchador que se fue demasiado pronto desde demasiado lejos, me llevó a escuchar de nuevo su canción más bella, más sentida, más sublime: “Ausencia”.

Imanol, nombre popular con el que se conoce a Imanol Larzabal Goñi, nació en San Sebastián (Guipúzcoa, País Vasco, España) en el año 1947. Después de pasar por ETA, de sufrir varios años de cárcel durante la dictadura de Franco, el exilio durante la dictadura, de haber militado en Unificación Comunista y de rondar el PSOE, en el año 2000 tuvo que huír del País Vasco después de casi cuatro años ininterrumpidos de amenazas, agresiones, atentados a sus propiedades, pintadas con su nombre escrito en dianas de tiro, suspensión arbitraria de conciertos, las cobardías de amigos y allegados que no supieron defenderle ni apoyarle, y el total y absoluto desprecio por parte del PNV y el resto de partidos nacionalistas, a raíz de su participación en el homenaje que se le hizo a Yoyes (Dolores Gonzalez Katarain, exdirigente de la organización terrorista ETA, a la que asesinaros sus propios compañeros por haber abandonado la lucha armada) en el año 1986.

Así era él, un vasco de pura cepa, enorme y campechano, un muchachón que jamás tuvo miedo ni reparo en defender sus ideales, primero contra el dictador Franco y después contra la barbarie de los encapuchados etarras que sólo saben usar el 9 × 19 mm Parabellum.

Pese a que su imagen y su lucha contra ETA y su entorno fue usado por algunos de forma indeseable (el PP y sectores radicales de víctimas del terrorismo) para “arrimar la ascua a su sardina”, a estas alturas de la vida ya sabemos distinguir las voces de los ecos… e Imanol era (es) una voz, quizá la más poderosa y valiente de todas las que salieron exiladas del País Vasco.

El 25 de junio de 2004, mientras preparaba un concierto-homenaje a los republicanos españoles en Orihuela (Alicante, España), homenaje del que tengo el CD y vídeo de las actuaciones (ya faltaba él…), sufrió repentinamente un derrame cerebral, muriendo a los dos días, el 26, lejos de su tierra, exilado dentro de su propia patria, lejos de sus raíces, olvidado por el mismo pueblo al que él tanto defendió.

De los silencios ignominiosos e inmorales de una parte de la sociedad vasca, sirva de ejemplo el texto que sobre este insigne cantautor publica la página web de un organismo público vasco (la Fundación de Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos) financiado con fondos públicos de todos, incluido yo (y tu, que lees este texto). Si lo queréis leer, entrad en la dirección: Euskomedia – Kultura Topagunea. Ahí podréis descubrir como después de hacer un recorrido por su vida resaltando, sobre todo, su actividad más nacionalista, los datos llegan justo hasta el año 1986, fecha en la que Imanol participó en el homenaje a Yoyes, la exterrorista arrepentida… y desde esa fecha hasta su muerte (18 años después), nada. Silencio. Ostracismo. Desprecio. Olvido vergonzoso. Miseria moral.

Obviamente, viendo como se comporta un organismo público vasco pagado con (mis) impuestos, una entidad que debería ser imparcial, neutral y defensora de todos por igual, incluidos los no nacionalistas, entiendo perfectamente que Imanol huyera: vivir así, sin libertad de pensamiento, es imposible vivir.

Su última obra, inacabada, iba a ser un disco de canciones de cuna en diversos idiomas, un reflejo de su cariz más humano y su bonhomía.

El vídeo es un montaje que incluye la hermosísima canción “Ausencia”, escrita a raíz del exilio de Imanol al huír del País Vasco (en el norte de España) a Alicante (en el sur de España), en el que la música va acompañada de las imágenes de uno de los pocos homenajes que le hicieron algunos amigos en San Sebastián (País Vasco, España), en el año 2008, ya muerto.

Siempre quedará en mi recuerdo su vozarrón insustituible e inolvidable.

Alfredo Webmaster

 

 

Ausencia”, música de Imanol y texto

del Soneto 61 de

Félix Lope de Vega y Carpio

Ir y quedarse, y con quedar partirse,

partir sin alma, e ir con alma ajena,

oír la dulce voz de una sirena

y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse,

haciendo torres sobre la tierna arena;

caer de un cielo, y ser demonio en pena,

y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,

pedir prestada sobre la fe paciencia,

y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas o negar verdades,

es lo que llaman en el mundo ausencia,

fuego en el alma, y en la vida infierno.

 

 

Cuadernos de México, de Winter & Winter


La referencia al disco de hoy, en concreto 3 discos, me lleva a un sello discográfico de enorme calidad técnica y con un plantel de músicos realmente apabullante.

Decir que la compañía Winter & Winter tiene entre sus artistas exclusivos a personajes de la talla de Paolo Beschi, Allen/Haden/Motian (Charlie Haden, Paul Motian y Geri Allen), Dave Douglas, Steve Coleman, Arcado String Trio, Theo Bleckmann, Forma Antiqva, La Gaia Scienza, John McLaughlin Trio, Barbara Sukowa, Trío Tesis, Voches de Sardinna, Cassandra Wilson o Uri Caine, es todo un signo de distinción, calidad, prestigio y exclusividad. Además, todos los CD’s editados por esta empresa vienen en cajas especiales construidas con material reciclado, con una gran calidad de acabado y enorme profusión de datos, fotos, anexos, etc., lo que permite una mejor y más completa aproximación a los artistas.

El disco de hoy, titulado “Cuadernos de México”, es el resultado del viaje realizado a ese país en el año 2004 por Mariko Takahashi, Günter Mattei (arte gráfica y diseño), Andrés Mayo (sonido) y Stefan Winter, para grabar y tratar de plasmar disco las raíces más raciales de la música de ese país. El viaje les llevó desde Mexico DF a Xalapa, de Puebla a Veracruz, a Jaltipan, Juchitan, Oaxaca y Salina Cruz.

La música popular mexicana más conocida, el mariachi, sólo es una pequeña parte de estos discos: Mexico es una auténtica cornucopia de tesoros musicales poco conocidos, que incluye boleros, fandangos, marimbas, canciones de peñas y farra, tonadas infantiles, cri cri, etc.

Las canciones que incluí en la Gramola dentro del apartado Música mexicana II, son todas las de este trabajo en el orden que figuran en la edición de Winter & Winter, y las incluí con la finalidad de intentar dar a conocer a maestros de las músicas populares procedentes de lugares remotos de México.

Las canciones están interpretadas por Honorio y Luana, Híkuri, Los Campechano (interpretando un auténtico zapateado), Ricardo Penny Guillfa, Gúugu Huíini, Son De Madera, Al Golpe del Guatimé, Cándido Zárate Regalado Chedro, Banda Musical "Don Pepe", Duo Xavizende, Colibrí, Los Caminantes, Binnigula'sa', El negro Ojeda, Marimba Nandayapa y Susana Harp.

Las canciones que oiréis, son las siguientes:

1. Cielito Lindo [Quirno Mendoza]

2. María Bonita [Augustín Lara]

3. La Petrona [trad.]

4. Sones chiapanecos [trad.]

5. Mi amor por ti [M. Pous]

6. La bruja [trad.]

7. Que me lleve la tristeza [M. Alejandro]

8. El Negro Ojeda habla

9. Mi México [Salvador "Chava" Flores]

10. Cleto el Fufuy [Salvador "Chava" Flores]

11. Albur de amor [Alfonso Esparza Oteo]

12. Las calles de DF

13. Semejanzas [Palmerín/de Arvida]

14. Puruxón Cahuicia [Manuel Sous]

15. Nunca [Cárdenas/López Mendez]

16. Ella [Casanova/Bacil]

17. El metro de DF

18. Veracruz [Augustín Lara]

19. Son Alegre [trad.]

20. El Buscapié [Son trad.]

21. Guatimé [José A. Gutiérrez Vázquez]

22. Zapateado [trad.]

23. De puro ardor [Honorio Robledo]

24. La Morenica y la Morena [trad.]

25. La Iguana [trad.]

26. Sólo a ti te quiero [Jesús "Chuy" Rasgado]

27. Gúugu Huíini [Eustaquio J. Girón]

27. El pájaro cú [trad.]

29. La Bamba [trad.]

30. Solo de Guitarra [trad.]

31. El Coco [trad.]

32. La Sarna [trad.]

33. Tierra de la muchacha bonita [Che Dró]

34. Pasión Gola [Che Dró]

35. Tata Chenze [Che Dró]

36. La Petenera [Fernando Salinas]

37. La Sandunga [Fernando Salinas]

38. Reina [Fernando Salinas]

39. Homenaje a Saúl Martínez [Fernando Salinas]

40. Teatro callejero

41. La llorona [trad.]

42. Gorrión hermoso [Son regional]

43. Corazón vacío [Jesús "Chuy" Rasgado]

44. Organillo

45. El Amuleto [Álvaro Carrillo]

46. La Martiniana [Andrés Henestrosa]

47. Xquenda [M. Reyes Cabrera/Ta Rey Baxa]

48. Tuxa Ndoko [trad.]

49. Soliluna [Víctor Martínez]

Los 3 discos nos permiten hacer un recorrido muy completo sobre las muchas variantes del folclore mexicano, en su vertiente más popular.

Espero que lo disfrutéis igual que lo disfruté yo.

Alfredo Webmaster

 


Referencia de Stephanie Marshall para este trabajo

Hace unos diez años el interés de Mariko Takahashi por la vida y obras de Frida Kahlo inspiró a Stefan Winter a investigar acerca de Méjico y el arte y la música mejicanas. Ambos deseaban descubrir la tierra de la gran pintora y de su marido Diego Rivera, quienes se cuentan entre los personajes más famosos del DF (Ciudad de México) de la primera parte del último siglo. Las expresivas imágenes mexicanas de la fotógrafa italiana Tina Modotti, que vivió allí con Man Ray, fueron otra razón para visitar este asombroso país entre la frontera de Estados Unidos por un lado y Latinoamérica por el otro.

Así que en marzo de 2004 Mariko Takahashi, Stefan Winter, el artista gráfico Günter Mattei y el ingeniero de sonido Andrés Mayo visitaron Mexico para descubrir y grabar su atmósfera, su sonido y su música, y realizar un “audio film” acerca de la tierra ancestral de Diego Rivera. En este equipo se conocían bien todos: -cinco años atrás estuvieron juntos en Cuba para realizar el diario de apuntes musicales Cuadernos De La Habana... A comienzos de 2004 Stefan Winter pidió a Andrés Mayo que contactase en México con músicos locales. Conoció a Susana Harp, una maravillosa cantante con un conocimiento increíble acerca de la escena musical mexicana. Harp vive en DF; la película Frida Kahlo fue rodada en su propia casa, en donde se reúnen músicos y grupos a tocar música mexicana: Colibrí, Los Caminantes, el gran cantante Negro Ojeda y, desde luego, Susana Harp y su propio conjunto.

Susana puso a Stefan Winter en contacto con Marimba Nandayapa, el grupo de marimbas más famoso de México. Marimba Nandayapa interpreta las canciones populares Cielito Lindo y María Bonita en el acto de apertura de esta producción: la obertura. Y con el Negro Ojeda comienza el viaje: canta y cuenta su historia de Méjico y la música mejicana: “¡Ok! Vamos. ¡Comienza a grabar! Quiero que esto quede grabado para que no se olvide. Por las cosas horribles que están sucediendo en este país, en el mundo.

En este momento, cuando mi país va hacia una crisis social, canto esta canción de un compositor mexicano cuyo nombre es Salvador “Chava” Flores. Él habla de un Méjico bastante idealizado, pero es esa visión de Mexico lo que nos sostiene, lo que nos hace seguir. ¡Si Mexico aún existe hoy como nación, es gracias a gente como “Chava” que compusieron canciones como esa (Mi México), para mantener vivo en nosotros el sentimiento de que puede haber un Mexico mejor! Creo que podría cantar ahora esa canción, porque si no empiezo a cantar me vencerán las emociones profundas...

Quiero que me graben, quiero grabar el sentimiento de Mexico y quiero que nunca sea olvidado el sentimiento auténtico de Mexico”. “Su” Mexico está vivo. Sonidos de la calle, gente tocando el organillo, música de banda, sirenas de policía, campanas de iglesia: música, música auténtica que no es bien conocida más allá de sus fronteras...

El equipo abandona Ciudad de México para ir al campo: a Xalapa, Xico, Veracruz, Santiago Tuxtla, Jaltipan, Juchitan, Oaxaca, y vuelta a DF para grabar una selección muy especial de música y grupos; a formar parte de fiestas en las que suena el Fandango durante toda la noche, con el típico Zapateado; a escuchar a Colibrí; a Son de Madera; a Al Golpe del Guatimé; a Matanga; a Hikuri; al hombre-espectáculo Pancho Tina; al grupo de niños Gúugu Huíini tocando con tambores y flautas una música muy parecida a los sonidos que se escuchan en el carnaval de Basilea en Suiza (RäDäBäng); a Los Campechano; a la familia de músicos de la ciudad de Santiago Tuxtla, que nunca habían registrado su música; al famoso grupo Los Cojolites; al magnífico cantante Che Dró con sus propias composiciones; al Dúo Xavizende y la Banda Musical Don Pepe.

El viaje comenzó en casa de Susana Harp y en su casa concluye, con su propio trío. Al final nos queda el regusto de haber compartido una hermosa experiencia, un descubrimiento excitante de muchas facetas de una música que creíamos conocer y que sin embargo se revela en toda su espontánea frescura; un viáje iniciático, lúdico y gozoso como todos los que nos propone el genial Winter, al corazón de una de las tradiciones musicales más ricas, por mezcladas y versátiles, del mundo. No se lo pierdan.



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- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

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- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que seleccioné.

"Marieta", por Javier Krahe


En una de las muchas entradas del blog, incluí un comentario sobre una de las canciones de la Gramola, en concreto “Marieta, canción interpretada en español por Javier Krahe, sobre el texto y música de Georges Brassens.

Este tema, una sarcástica y divertida sátira de la inoportunidad e incapacidad de estar en el lugar justo en el momento indicado, es la demostración de que llegar tarde es una lata, sobre todo cuando se trata de conquistar a una mujer tan “viva” como Marieta.

Como detalle curioso e innovador de esta canción en la realidad de la España de la postdictadura del generalito Franco, fue que cuando la cantó Javier Krahe por primera vez en TVE, se atrevió a soltar unos sonoros “gilipollas”, algo inaudito y nunca oído en un medio de difusión público.

Esa supuesta (sic) desfachatez causo cierto revuelo y destemplados comentarios entre las castas intocables del antiguo régimen, en las impúdicas y fascistas mentes de políticos que se escandalizaban por que alguien dijera gilipollas (palabra aceptada por el RAE), pero que no se horrorizaran ante los asesinatos masivos de sus guías espirituales, el generalito Franco y Adolfo Hitler.

Así era la España de entonces… la España que algunos quieren que olvidemos bajo el silencio miserable de castigar a jueces (véase el caso de Baltasar Garzón, lo que le está pasando por desenmascarar los atropellos fascistas) que pretenden purgar las penas de esos miserables.

Como dato curioso del vídeo de la canción “Marieta” que podréis observar a continuación, fijaron en cómo se entremezclan imágenes de una actuación actual de Javier Krahe en Sala Galileo Galilei de Madrid, con las de la actuación en la mítica Sala Mandrágora, también de Madrid, a principios de los años ochenta (1981), acompañado de Joaquín Sabina y Alberto Pérez. ¡Qué tiempos!

Alfredo Webmaster

 

Y yo que fui a rondarle la otra noche a Marieta:
La bella la traidora, había ido a escuchar a Alfredo Kraus...
Y yo con mi canción como un gilipollas, madre.
Y yo con mi canción como un gilipollas.

Y entré con el salero al comedor de Marieta:
La bella, la traidora, ya estaba acabando el flan...
Y yo allí con la sal como un gilipollas, madre.
Y yo allí con la sal como un gilipollas.

Y cuando por su santo le compré una bicicleta:
La bella, la traidora, ya se había agenciado un Rolls...
Pegado al manillar hice el gilipollas, madre.
Pegado al manillar hice el gilipollas.

Y le llevé una orquídea a nuestra cita en la glorieta:
La bella se besaba con un chulo ¡y apoyada en un farol...!
Y yo allí con mi flor como un gilipollas, madre.
Y yo allí con mi flor como un gilipollas.

Y cuando ya, por fin fui a degollar a Marieta:
La bella, la traidora, de un soponcio se me había muerto ya...
Y yo con mi puñal como un gilipollas, madre.
Y yo con mi puñal como un gilipollas.

Y lúgubre corrí al funeral de Marieta:
A la bella, la traidora le dio por resucitar...
Y yo con mi corona hice el gilipollas, madre.
Y yo con mi corona hice el gilipollas.

 

 

Ismael Serrano, una voz para la lucha


La música es un maravilloso vehículo sonoro, el medio más usado para expresar sentimientos, ilusiones, amor… o desamor.

A veces nos alegra, otras nos hace soñar, algunas nos entristece, otras nos atormenta. Hay músicas para oír, para bailar, para tararear, para dormir, para relajar… e incluso hay músicas para luchar.

Entre esas músicas y músicos con ganas de luchar está Ismael Serrano, un joven de 35 años, madrileño, reivindicativo, militante de izquierdas, luchador. Un músico que supo beber de los grandes maestros pero aportando nuevas ideas, nuevos sonidos y letras: Serrat, Sabina, Aute, Pablo Milanes, Víctor Manuel, Silvio Rodríguez, Amauri Pérez, Pablo Guerrero, Paco Ibañez... y tantos otros que con sus cantos nos ayudaron a imaginar un mundo mejor.

De su primer CD, “Atrapados en azul”, es esta canción: “Papá, cuéntame otra vez”, un poema de amor y desamor por las causas perdidas del padre, de su padre, un texto en el que me siento reflejado, partes de la letra de la canción son testimonio de cosas que viví en mi juventud. Pero también es la constatación del desanimo por las derrotas, de la tristeza por no haber conseguido la victoria final en una lucha desigual que siempre ganan los mismos.

Me gusta la forma que tiene Ismael de presentar la canción al público. La empieza con una arenga que dice: "Esta canción va para ti... para los que estáis aquí, para los ausentes, por tantos años, por acercarme a la certeza de que otro mundo es posible. Porque vosotros sabéis como yo, que los que antes de ayer morían en Vietnam, ayer lo hacían en Bosnia, y hoy lo hacen en Bagdad. Canta conmigo ‘Papá cuéntame otra vez’"

Igual que Ismael, seguiré imaginando la victoria final: sé que tenemos la razón.

Alfredo Webmaster

 

Papá, cuéntame otra vez, de Ismael Serrano

Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito

de gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,

y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,

y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.

 

Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis

estropeando la vejez a oxidados dictadores,

y cómo cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona

en aquel mayo francés en los días de vino y rosas.

 

Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita

de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,

y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,

y como desde aquel día todo parece más feo.

 

Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada

y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,

al final de la partida no pudisteis hacer nada,

y bajo los adoquines no había arena de playa.

 

Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba

se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas,

y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias,

pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.

 

Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,

que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,

sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:

las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.

 

Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.

Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

 

Los Secretos: treinta años de vida


"Éste el primer concierto, del año uno de los próximos 30 años". Con esta frase Alvaro Urquijo comenzó el recital de celebración de los treinta años de Los Secretos, concierto que se celebró en la Plaza de Las Ventas (Madrid) hace dos años.

Los Secretos son parte de mi vida sonora, los compañeros de muchos espacios de mis tiempos pasados y presentes,  y Enrique Urquijo, fallecido en 1999, mi prototipo de artista honrado y comprometido, y, por esos mismos motivos, infeliz.

A él y a su recuerdo le dediqué una entrada el 20 de octubre del 2007 (que actualicé el 21 de agosto de 2010: siempre hay que volver a Los Secretos); a él y a los componentes actuales del grupo, después de 30 años de música, hoy les dedico este escrito y este vídeo que incluye una de sus canciones más hermosas, "Agárrate a mi, María", compuesta por Enrique pensando en su hija María.

A Los Secretos los espero volver a ver dentro de 30 años y sueño con que después de 30 años más, sus canciones me sigan conmoviendo.

Alfredo Webmaster

Posdata: En la Gramola tenéis la opción de escuchar más música de este grupo. Vale la pena oírles de nuevo.

Otra posdata: desgraciadamente, el vídeo que incorporo es de una actuación reciente cantada Álvaro Urquijo. La versión de su compositor Enrique Urquijo, que antes se podía ver, se perdió entre los vídeos que el h... p... me borró.

 

 

Estoy metido en un lío
y no sé como voy a salir
Me buscan unos amigos
por algo que no cumplí
Te juré que había cambiado
y otra vez te mentí
Estoy como antes colgado
y por eso vine a tí.

Abrázame fuerte a mí, María
Agárrate fuerte a mí
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir.


Agárrate fuerte a mí, María
Agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.


Mañana cuando despiertes
estaré lejos sin ti
No creo que pase nada
de otras peores salí
Si acaso no vuelvo a verte
olvida que te hice sufrir
No quiero si desaparezco
que nadie recuerde quien fui.


Agárrate fuerte a mí, María
Agárrate fuerte a mí
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir.


Agárrate fuerte a mí, María
Agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.


Agárrate fuerte a mí, María
Y no llores más por mí
Volveré a por ti algún día
y escaparemos de aquí.


Agárrate fuerte a mi, María
Agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.

 

 

“Contigo”, de Joaquín Sabina


Joaquín Ramón Martinez Sabina, más conocido como Joaquín Sabina, es un madrileño de pura cepa que, por un error cometido por aquellas “cigüeñas” de nuestra infancia franquista, nació en Jaén en el año 1949.

A la edad en la que la mayoría de los españoles empezábamos a sentir el paso de los años, él hacía poesías sonoras de 200 segundos; y aún ahora, con sesenta años ya cumplidos, sigue deleitándonos con obras de una belleza inigualable y de una profundidad sentimental insondable.

Sus textos hablan de las calles, de la soledad, de las miserias cotidianas, de las verdades escondidas, de las mentiras públicas y privadas, de los mitos y desdichas de la pareja. Pero, de igual modo, también es el autor que mejor interpreta sentimientos y amores, con momentos de pasión sublime que envidiamos.

Una de esas canciones del alma, para el alma, de sentimientos y amores, es la que presento hoy: “Contigo”, incluida en su disco “Yo, mi, me, contigo” del año 1998.

Con voz nicotinada, rasposa, aguardientosa, de tonalidad difusa, vestido de oscuro, con su sempiterno sombrero de bombín, Sabina nos desgrana en la canción unos versos que no tienen errores, de obsesivo romanticismo (no meloso, no empalagoso), violenta en su planteamiento pero no agresiva, dura pero bella, cargada de sentimientos. Es, casi con seguridad, una de las mejores canciones de amor jamás escritas, una auténtica declaración de pasión, de entrega incondicional al ser amado.

Alfredo Webmaster

 

 

Yo no quiero un amor civilizado,

con recibos y escena del sofá;

yo no quiero que viajes al pasado

y vuelvas del mercado

con ganas de llorar.

 

Yo no quiero vecinas con pucheros;

yo no quiero sembrar ni compartir;

yo no quiero catorce de febrero

ni cumpleaños feliz.

 

Yo no quiero cargar con tus maletas;

yo no quiero que elijas mi champú;

yo no quiero mudarme de planeta,

cortarme la coleta, brindar a tu salud.

 

Yo no quiero domingos por la tarde;

yo no quiero columpio en el jardín;

lo que yo quiero, corazón cobarde,

es que mueras por mí.

 

Y morirme contigo si te matas

y matarme contigo si te mueres

porque el amor cuando no muere mata

porque amores que matan nunca mueren.

 

Yo no quiero juntar para mañana,

no me pidas llegar a fin de mes;

yo no quiero comerme una manzana

dos veces por semana, sin ganas de comer.

 

Yo no quiero calor de invernadero;

yo no quiero besar tu cicatriz;

yo no quiero París con aguacero

ni Venecia sin ti.

 

No me esperes a las doce en el juzgado;

no me digas “volvamos a empezar”;

yo no quiero ni libre ni ocupado,

ni carne ni pecado,

ni orgullo ni piedad.

 

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;

yo no quiero contigo ni sin ti;

lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,

es que mueras por mí.

 

Y morirme contigo si te matas

y matarme contigo si te mueres

porque el amor cuando no muere mata

porque amores que matan nunca mueren.

 

Camino Moria


Me enviaron este vídeo, de un grupo de rock que se llama El Reno Renardo, que como me pareció magnífico os lo quiero enseñar.

Usando como base la música de la canción “Camino Soria”, de los míticos Gabinete Caligari, los muchachos del Reno Renardo le incorporaron una letra distinta y unas imágenes, obviamente, distintas.

El resultado es este temazo que ellos llaman “Camino Moria”, con una letra humorística que no tiene desperdicio, y que podéis leer con más calma a continuación del vídeo.

Alfredo Webmaster

 

 

"Ve haciendo el petate que nos vamos de excursión
Dejamos Hobbiton
Coge pan de lembas, los torreznos y el zurrón
Y avisa a Aragorn
Más allá de la comarca, existe un lugar
Como allí no hay Dios que aparque
Vamos andando
Galdalf hijoputa que bien vas en tu corcél
Nosotros a pinrel.
Se me ha puesta enhiesta cuando he visto a Galadriel
Bebiendo el hidromiel
El agente Smith de Matrix
Se ha vuelto homosexual
Lleva puesta la diadema
De Barbie Super Star
El gordo de Sam me da más miedo que un Nazgul
Quiere petarme el bul
Y me sigue incluso cuando voy a hacer popó
Detrás de un abedul
Nos vigila un bicho listo
Que se arrastra cual reptil
Por su aspecto es Angel Cristo
En taparrabos
Voy camino Moria
¿Tu hacia donde vas?
Me llevo pal camino
Un bocata de foie gras
Voy camino Moria
Hay que madrugar
Y vamos toda la peña
Cantando Manowar
Me engorilo y me entra euforia
Camino Moria
Cuando me pongo el anillo
Veo el ojete de Sauron
Me ha subido el carajillo
O es Juan Carlos de Borbón.
Voy camino Moria
¿Tú hacia dónde vas?
Dicen que hay una tal Gloria
Que le gusta por detrás
Voy camino Moria
Me quiero desfogar
Me han dicho que en la Gran Vía
Se encuentra un lupanar
Te dejan bien limpio el sable
Y te dan de papear
Los garbanzos de Elrond me han sentao fenomenal
Los elfos si que saben destilar buen patxaran
Las hordas de orcos como van a disfrutar
Voy a gasearlos como a los Kurdos Saddam"

La banda sonora de mi vida…


Quizá la culpa es de los años, que van pasando y pasando, o quizá esté en que los recuerdos del pasado son (nos parecen) mejores que la vida que estamos viviendo, pero hoy me levanté con un sonido en mi cabeza, con el murmullo de una voz y el chasquido de las cuerdas de una guitarra: hoy me levanté tarareando una canción de Enrique Urquijo y Los Secretos.

Recuerdo como si fuera hoy aquella mañana del 17 de noviembre de 1999, un día de cielo cubierto, plomizo, sentando en la sala de espera del aeropuerto de Barajas, con un portátil en las rodillas y trabajando en un informe. Estaba esperando la salida de un vuelo de Iberia con dirección a Panamá.

En ese momento, más o menos a las 11 de la mañana, en un televisor de la sala de espera del aeropuerto, dieron la noticia de la muerte de Enrique: lo habían encontrado en un portal de Malasaña (Madrid), roto y desmadejado por una sobredosis de heroína.

Aquél hombre casi niño, pese a sus 39 años, propietario del corazón más grande y de la fuerza de voluntad más pequeña, no había sido capaz de superar su adicción a las drogas. Ni su hija Maria ni su compañera sentimental, Pía, lo habían conseguido arrancar de las garras de la autodestrucción

Oí la noticia pero no la podía creer; no era posible que el autor de la banda sonora de mi vida me abandonara sin cantarme su última canción…

Dicen, se dice, que los hombres no lloramos. Pienso que o bien no soy hombre, o en ciertas ocasiones dejo de serlo: yo he llorado y aún lloro cuando algo me conmueve o me emociona, y la muerte de Enrique me emocionó profundamente, tanto, que tuve que irme al baño del aeropuerto para no sentir las miradas de la gente de mi alrededor.

Su muerte fue la pérdida de una parte de mi pasado, de los rescoldos de la juventud que no volverá, la desaparición de los primeros años de madurez, de los sonidos de los guateques, de las audiciones privadas y no tan privadas de música a todo volumen, de los conciertos de Los Secretos en la Plaza Mayor de Madrid, en el 97, o el de la Sala Galileo del 99 (la última vez que le vi en directo).

Su pérdida fue la pérdida del poeta de los fracasos, el trovador de las derrotas, el cantor de las miserias de la vida, el campeón de la tristeza, el rey de la cruda realidad.

Su desaparición significó que ya nada iba a ser igual, que ya nadie me iba a decir que su ánimo era el mismo que el mío, ni que su pena era mi pena. Su pérdida significó, también para mí, que “nunca he sentido igual una derrota…”.

Sé que nunca le pude dar personalmente las gracias por todo lo me ayudó con su música, pero hoy quiero hacerle el homenaje que nunca le hice, y mientras escucho su música siento que su presencia me ayuda a enjugar alguna tristeza de la vida, algunas pérdidas irreparables, algunas personas que vienen y van, que entran y salen… hoy siento que sus derrotas también son mis derrotas.

Estés donde estés, ¡gracias, querido Enrique!

Alfredo Webmaster

 


Quiero beber hasta perder el control

Nunca he sentido igual una derrota
que cuando ella me dijo "se acabó".
Nunca creí tener mi vida rota.
Ahora estoy solo y arrastro mi dolor.

Y mientras en la calle está lloviendo,
una tormenta hay en mi corazón.
Dame otra copa: aún estoy sereno.
Quiero beber hasta perder el control.
 
¡Cuántas noches soñé que te besaba
y en mis brazos llorabas por tu error!
Luego, un ruido del bar me despertaba
y el que lloraba entonces era yo.
 
Y mientras ella está con otro tipo,
mis lágrimas se mezclan con alcohol.
Ella se fue. ¿Por qué no me lo dijo?
Y siento que mi vida fracasó.

En homenaje de agradecimiento a Enrique y a la compañía que me hizo toda mi vida, aún ahora me lo hace, hoy incluyo en la Gramola algunas de sus mejores canciones:

  • Quiero beber hasta perder el control: una de las canciones más bellas de Enrique, en la que deja entrever sus miedos y sus dependencias, su necesidad de amar y ser amado.
  • La calle del olvido: una canción del desengaño y de la traición, del arrepentimiento a destiempo.
  • Ojos de gata: una balada de más y más derrotas, del reconocimiento de que nada es igual pese a que lo veamos distinto. Joaquín Sabina, gran amigo de Enrique, compuso una canción en la que, con la misma temática, al final salía ganador.
  • Hoy no: otra magnífica canción.
  • Cambio de planes
  • Pero a tu lado: una de las canciones de amor más bonita que se han escrito.
  • Agárrate a mí, María: esta canción, con reminiscencias de ranchera, está dedicada a su hija María; en la letra reconoce la necesidad de su ayuda, de su compañía, de su angustia al ver que se le va la vida. Es, sin lugar a dudas, la mejor herencia que le pudo dejar, una arrebatadora canción de amor.
  • Volver a ser un niño: una hermosa canción de ligera alegría
  • Nada más
  • Bailando en el desván
  • Ya me olvidé de ti
  • Puede que algún día: esta canción estaba dedicada pero ya no lo está.

Enrique y su hija María
Enrique y Maria 1
Enrique y Maria 2
 

Romanza, de Salvador Bacarisse


El sonido que brota de una guitarra española es un sonido muy especial, producto, quizá, de la cálida resonancia que emana de su caja o por la riqueza de matices que transmite cuando la guitarra está bien tocada.

Existen muchas obras compuestas para este instrumento, y no todas se reducen al archiconocido Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo.

La Romanza del Concertino para Guitarra y Orquesta de Salvador Bacarisse es una de las melodías más sublimes y bellas jamás compuestas. Cuando la incluí en el blog el 17 de agosto de 2007, al principio de la segunda etapa de esta Web, apenas obtuvo comentarios de los lectores: casi nadie la escuchó en la Gramola.

Hoy vuelvo a ella, a su melancolía y romanticismo, a su profunda e increíble belleza. Hoy la volví a escuchar por enésima vez, y aún así, después oírla tantas y tantas veces, me sigue pareciendo la obra musicales más hermosas que he conocido (y conozco muchas).

Salvador Bacarisse se tuvo que exilar en Francia al finalizar la Guerra Civil española de 1936/1939. Allí, alejado de su amada España, vivió hasta su muerte.

Ahora, en unos momentos en los que estamos tratando de recuperar la Memoria Histórica de las épocas más lúgubres de nuestra nación (1939/1975), no deberíamos olvidar a los luchadores republicanos que tuvieron que huir de su país, de la España dividida en dos por la dictadura. De igual modo que jamás deberíamos olvidar a los que murieron de un tiro en una cuneta o de hambre y represión en las cárceles del franquismo, tampoco deberíamos dejar en el anonimato a los que, desgraciadamente, murieron con la tristeza de sentirse fuera de su patria, lejos de sus familias.

Que Salvador Bacarisse no fue un innovador en la música de su época, es algo conocido; no fue de los compositores que se arriesgaron a hacer algo distinto, algo nuevo en el panorama musical de mediados del siglo XX. Él era otra cosa: era un soñador y un romántico.

Por esas razones, su nombre quedó eclipsado ante el brillo de sus coetáneos Manuel de Falla, Joaquín Rodrigo o Isaac Albéniz.

Como él, con mismo estilo, con la misma visión musical y compartiendo el mismo escaso reconocimiento mundial, también estaban los componentes del Grupo de los Ocho. Casi nadie se acuerda de pianistas de la talla de Alberdi, compositores como Conrado del Campo o Jesús Bal y Gay, Ernesto Halffter y su hermano Rodolfo, Juan José Mantecón, Julián Bautista, Fernando Remacha, Rosa García Ascot y Gustavo Pittaluga.

La música de Salvador Bacarisse está plagada de sonidos basados en pianos, violines y sobre todo la guitarra de seis cuerdas. Sus melodías, sobre todo en esta Romanza, tienen resonancias inmemoriales, sensaciones de un tiempo sin tiempo, de melancolía, de recuerdos de pasados gloriosos, de olor a azahar y a mieles, de la infancia de épocas en las que éramos más felices, de ensoñación, de placidez y felicidad.

Esta Romanza hace que sienta, al menos yo lo siento así, una profunda alegría de espíritu pero también, a la vez, una enorme tristeza por el imparable tic tac, tic tac, tic tac del reloj de la vida.

Los sonidos de esta Romanza se han usado como banda sonora de multitud de programas de televisión y de anuncios publicitarios, entre ellos los de la Expo de Sevilla en 1992, o en la banda sonora de algunas películas como, por ejemplo, “La Celestina” de Gerardo Vera.

Os recomiendo oírla cómodamente sentados (sentadas), con una copa de vino oloroso en la mano (un moscatel) y los ojos cerrados.

Tenéis que estar atentos: cuando llegue el minuto y veinticuatro segundos se produce un subidón que os pondrá los pelos de punta. En ese instante se desencadena un mundo sonoro de tal intensidad, que es, para mí, el momento más sublime de la música de todos los tiempos.

Estáis ante una joya sonora: disfrutadla plenamente mientras contempláis los paisajes de la Alhambra de Granada y los cuadros de Romero de Torres... ambos, Alhambra, Romero de Torres, que se integran maravillosamente con la obra de Bacarisse. Vale la pena.

Alfredo Webmaster

Biografía de Salvador Bacarisse

(Madrid 1898 - París 1963)

En Madrid estudia el bachillerato y la carrera de Filosofía y Letras tocando el violín como afición. Recibe clases de armonía en el conservatorio de Madrid, con el maestro Conrado del Campo juntamente con Bautista y Remacha; los de piano con el maestro Manuel Fernández Alberdi.

En 1921 consigue el Premio Nacional de Música (terminaría consiguiendo el mismo premio tres veces más) con un poema sinfónico titulado La Nave de Ulises.

Decía ser discípulo de Debussy, por quien sintió una admiración sin límites, y pensando precisamente en su música escribió “Los Heraldos”, tres piezas para piano que constituyen su segunda obra. Desde 1925 se encargó de los programas de Unión Radio, para seleccionar la música de la emisora como director artístico.

Estrenó posteriormente, dirigiendo él mismo la Orquesta del Palacio Nacional de la Música, “Tres marchas burlescas” y “La tragedia de doña Ajada”.

En la misma fecha escribe “Corrida de Feria”, ballet a la española a petición de la bailarina Argentina, ballet que se estrenaría en 1938 en el Liceo de Barcelona.

La Junta Nacional de la Música y Teatros Líricos encomienda a todos los interesados en la música, composición, dirección, crítica, tanto jóvenes como consagrados, que se ocupen de su organización, entre ellos estaría como tesorero Bacarisse, siendo el presidente Oscar Esplá y el secretario Adolfo Salazar ilustre crítico de El Sol y otras muchas personalidades. También escribió “Dos Cuartetos de Arco” y una “Sonata”, una opera titulada “Charlot” sobre libreto de Ramón Gómez de la Serna y que nunca se estrenó, así como el primero de sus conciertos para piano.

En 1935 escribe “Las Nanas” sobra poemas de Rafael Alberti, y estrena “Tres Movimientos Concertantes para violín, viola, violonchelo y orquesta”; obra difícil, según algunos críticos, que le acarreó los mejores elogios de la prensa, entre ellos los de R. Halffter. En el mismo año estrena “La Balada Romántica para piano y orquesta”, obra que causa una honda impresión.

Durante la guerra civil su producción musical se resiente. Al final de la guerra se exilia a Paris donde tiene que casi abandonar la música. Poco a poco va rehaciendo su vida y luego comenzará de nuevo a componer. Da la impresión que su música deja de evolucionar y vuelve al neoclasicismo e incluso a un romanticismo ya pasado. Allí conoce a algunos artistas españoles para los que a veces compone, es el caso de Nicanor Zabaleta, Narciso Yepes o Leopoldo Querol. De esta época hay que destacar “Los 24 Preludios”, “Toreros”, “El estudiante de Salamanca” o “Fantasía andaluza”.

Muere en el exilio parisino olvidado y con algunas obras sin poder estrenar. Su música se movió en un eclecticismo general pasando de lo más moderno a lo romántico.

 

"You're so cool!" de Hans Zimmer


Cuando mi hija Ana me preguntaba cómo distinguía una buena de una mala película sólo con ver los primeros minutos, siempre le respondí lo mismo: “Si la banda sonora me llena, me hace sentir bien, me hace vibrar, sé, como mínimo, que la película no va a ser mala; si el resultado final, una vez visto todo el metraje, es un filme magnífico o una obra maestra, va a depender de más factores además de la música: el director, el guión, los actores, la fotografía, el presupuesto, etc.".

Hay películas de las que sólo recordaré su banda sonora, y sólo eso, que no es poco: al menos intentan agradar. Otras, en cambio, las recuerdo por que son el compendio de muchos factores unidos, y ahí radica la excelencia. Es el caso de la canción "You're so cool!" del gran Hans Zimmer.

Esta canción está incluida en la película de 1993 “True Romance” (en España: “Amor a quemarropa”) del director Tony Scout, hermano de Ridley Scout.

Si ya de por sí la película es una magnífica obra sobre el desarraigo, la soledad y la lucha por la felicidad, también es un filme profundamente romántico: si somos capaces de convivir con la sangre y el dolor de muchas escenas, es una obra de una sensibilidad extrema.

No sé a vosotros, pero a mí escuchar esta canción, más evocadora de paisajes del Pacífico Sur que de una historia de gángsters, drogas y macarras de novelas pulp, me produce una profunda nostalgia y una ganas enormes de colaborar con los protagonistas en su frenética huída…

La canción también me trae recuerdos nostálgicos de aquella maravillosa película de 1973 de Terrence Malick, titulada “Badlands” (en España: “Malas tierras”), con unos jovencísimos Martin  Sheen(*) y Sissy  Spacek.

True Romance” es, seguramente, una de las mejores películas de acción/romance de los últimos 25 años.

Alfredo Webmaster

Nota: Martin Sheen, cuyo nombre real es Ramón Antonio Gerardo Estévez, no es yanqui al 100%: Martin es gallego, tiene casa y residencia eventual en un pueblecito de la provincia de Pontevedra que se llama Salceda de Caselas. Allí lo vi una vez al finalizar una ruta de senderismo, no hace mucho tiempo, sentado en el (casi) único bar del pueblo, confundido en medio de los lugareños. Su estampa era la de una persona real, próxima, afable, sencilla.

"You're so cool!" de Hans Zimmer (1993)

B.S.O. de "Badlands", de Terrence Malick, por Carl Orff - Gassenhauer (1973)

 

God Yu Tekem Laef Blong Mi, por the Melanesian Choirs


De otra película maravillosa, inconmensurable, de una poderosísima fuerza y vitalidad, pero también profundamente triste, dolorosa, descorazonadora, es este bellísimo canto infantil originario de las Islas Salamon e incluido en una obra maestra del cine bélico, o, mejor dicho, del antibélico: “God Yu Tekem Laef Blong Mi”, canción que podéis escuchar en la película “The Thin Red Line” (en España: “La delgada línea roja”) de Terrence Malick.

En esta película, en la que su banda sonora también es de Hans Zimmer, intervienen como protagonistas casi todos los mejores actores de los últimos 50 años: Sean Penn, Adrien Brody, James Caviezel, Ben Chaplin, George Clooney, John Cusack, Woody Harrelson, Elias Koteas, Jared Leto, Dash Mihok, Tim Blake Nelson, Nick Nolte, John C. Reilly, Nick Stahl, John Travolta, Randall Duk Kim y John Savage.

Terrence Malick sitúa la acción en los paisajes más bellos y idílicos nunca vistos en una película de guerra, de fuego, de muerte. Las imágenes son un canto desesperado a la naturaleza, a la pureza primitiva del ser humano, pero también implican una profunda reflexión sobre la maldad inherente a la condición humana y su tendencia a la autodestrucción.

La guerra que vemos no incluye los valores que nos vendían películas como “Salvar al soldado Ryan” o similares; aquí vemos la guerra como una máquina que deshumaniza a las personas, que las convierte en bestias insensibles, que ensucia y degrada la naturaleza y, a la postre, destruye la pureza del mundo. Es un filme en la línea del Apocalypse Now de Francis Ford Coppola.

La frase que el soldado Witt, personaje interpretado por James Caviezel, piensa para si mismo en un momento del filme, es muy clarificadora: "Todo es mentida. Todo lo que sentimos, lo que vemos. ¡Cuántas mentiras escupen! (...) Nos quieren muertos o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer aquí un hombre es encontrar algo que sea suyo, crear una isla sólo para él"... mientras piensa  escucha las arengas militaristas del teniente coronel Tall (interpretado por un grandioso Nick Nolte), un ser lleno de ambición, de sed de glorias guerreras y de brutalidad, un personaje que contrasta con los miedos, las angustias y el dolor de los que no entienden porqué deben matar a sus semejantes o porqué tener que destruir el paraíso en donde están recluidos.

La música es el vivo reflejo de las vivencias de estos seres tan dispares: el reflejo de la paz y la tranquilidad de la naturaleza, y el (im) perfecto contrapunto con lo que hay fuera de ese límite físico y temporal.

Alfredo Webmaster

 

The Thin Red Line” y otras canciones, por The Melanesian Choirs

 

Una obra de arte: “70 Million”, de Hold Your Horses!


 

En sus primeros compases, cuando arrancan la voz y las guitarras, aparenta ser una composición de aires folk-pop, en el estilo de un Ian & Sylvia Listen Now, Burl Ives o Kingston Trio Listen Now, pero según avanza la canción descubrimos que se trata de un tema popero de espíritu psicodélico y aire experimental, más en la onda de los Arcade Fire.

Pero no son ellos; se trata del grupo francés Hold Your Horses! y su “70 Million”, una canción y un vídeo absolutamente apabullante, una obra maestra de la creación visual, muy pero que muy por encima de lo que suele ser habitual en los videoclip musicales.

El videoclip, producido por L’Ogre, esta formado por escenas concadenadas en las que se trata de reproducir, de la forma más fiel posible, obras pictóricas de fama mundial de artistas de la talla y calidad de un Botticelli, Velázquez, Picasso, Mondrian, Andy Warhol, Van Gogh o Gustav Klimt.

Las 24 obras de arte maravillosas que veréis, siguiendo el orden de las imágenes, son:

- Leonardo da Vinci, L’ultima cena (1495 – 1497)

- Sandro Botticelli, La Nascita di Venere (1485-87) 

- Rembrandt, Anatomische les van Dr. Nicolaes Tulp (1632) 

- Jean Clouet, Portrait de François Ier (1525)

- Johannes Vermeer, Het meisje met de parel (1665)

- Théodore Géricault, Le Radeau de la Méduse (1818-1819)

- Jacques-Louis David, La Mort de Marat (1793) 

- Michelangelo, Creazione di Adamo – en la Capilla Sixtina – (1510) 

- René Magritte, Le fils de l’homme (1964) 

- Piet Mondrian, Composition (1914 – 1944) 

- Frida Kahlo, Autoretrato (1926 – 1954) 

- Pablo Picasso, Retrato de Dora Maar Sentada (1937)

- Edvard Munch, Skrik (1893 – 1910) 

- Andy Warhol, Marilyn Monroe (1967)

- Autor desconocido, Gabrielle d’Estrées et une de ses soeurs (1594)

- Giovanni Cimabue, Maestà di Santa Trinitá (1285-1286)

- Caravaggio, Salomè con la testa del Battista (1608) 

- Édouard Manet, Olympia (1863) 

- Eugène Delacroix, La Liberté guidant le peuple (1830) 

- Otto Dix, Portrait of the Journalist Sylvia von Harden (1926) 

- Gustav Klimt, Der Kuss (1907-08) 

- Marc Chagall, La Mariée (1950) 

- Diego Velázquez, Las Meninas (1656) 

- Vincent Van Gogh, Zonnebloemen (1880)

Verlo y oírlo nos permite hacer un paseo por la historia de la pintura que no nos dejará indiferentes.

No os lo perdáis: disfrutadlo.

Alfredo Webmaster

 

 

 

Casa de Fados

 

Casa de Fados es la puesta en escena de un concierto con la estética y la visión de la película Fados de Carlos Saura. El concierto pretende reproducir el ambiente de una Casa de Fado, locales donde se canta el fado en Lisboa y donde el público rinde culto a cantantes y músicos de este género.

La última película de Carlos Saura completa una trilogía que el cineasta aragonés ha realizado sobre las músicas urbanas que nacieron en el s.XIX en diferentes ciudades y que se han convertido en músicas universales. Si Iberia, Flamenco y Tango hablaban respectivamente del flamenco y el tango, en Fados el afamado director nos muestra visión sobre esta música y su manera de entender la vida. En la cinta, artistas de la talla de Chico Buarque, Caetano Veloso, Marisa, Lila Downs y Miguel Poveda, entre otros, rinden un homenaje al fado.

En Fados participan diferentes generaciones de fadistas, instrumentistas y cantantes, primeras figuras del fado y jóvenes promesas que se han convertido en artistas en la vanguardia de esta música y que son ampliamente reconocidos como herederos de figuras como Amália Rodrigues o Carlo do Carmo.

En concierto de Casa de Fados varias generaciones de fadistas que participan en la película cantan “À desgarrada” uno tras otro, en un espectáculo acompañados por la escenografía e imágenes de la película Fados, creando un espectáculo que nos transporta al ambiente y el sentimiento del fado.

Fadistas: Carminho, Ricardo Ribeiro, Vicente da Câmara, Maria da Nazaré, Ana Sofia Varela y Pedro Moutinho.

Músicos: Pedro Castro y José Luis Nobre Costa (a la guitarra portuguesa), Jaime Santos (viola) y Joel Pina (bajo acústico).

 

Fado Corrido - Vicente da Câmara
(Vicente da Câmara / Popular *Fado Corrido*)
 
Uma amizade perdida
Nunca mais pode voltar
É amizade fingida
Se vai e volta a brincar
Ninguém dá nada
Se atrás não vier contravalor
Ninguém dá nada
Se atrás não vier contravalor
 
Só um amigo é capaz
Sem receber de dar amor
Só um amigo é capaz
Sem receber de dar amor

Minha mãe eu canto a noite - Maria da Nazaré
(Vasco de Lima Couto / Popular *Fado Menor*)

Minha mãe, eu canto a noite
Porque o dia me castiga
É no silêncio das coisas
Que eu encontro a voz amiga

Minha mãe, eu sofro a noite / Neste amor em que me afundo
Porque as palavras da vida / Já não têm outro mundo

Minha mãe eu grito a noite / Como um barco que te afasta
E naufraga no mar alto / Ao pé da onda mais casta

Por isso sou este canto / Minha mãe, tão magoado
Que visto a noite em meu corpo / Sem destino, mas com fado

Fado Corrido - Ana Sofia Varela
(Tiago Torres da Silva / Popular *Fado Corrido*)

Talvez o fado me diga
O que ninguém quer dizer
E por isso eu o persiga
Para nele me entender
E por isso eu o persiga
Para nele me entender

Meu amor tenho cantado
Sobre um céu tão derradeiro
Porque me entrego em cada fado
Como se fosse o primeiro

Talvez o fado não me peça
Tudo aquilo que lhe dou
Por isso por mais que o esqueça
Ele não esquece o que eu sou
Por isso por mais que o esqueça
Ele não esquece o que eu sou

Fado das Horas - Carminho
(D. António de Bragança / Popular *Fado Mouraria*)

Chorava por te não ver,
por te ver eu choro agora,
mas choro só por querer,
querer ver-te a toda a hora.

Passa o tempo de corrida,
quando falas eu te escuto,
nas horas da nossa vida,
cada hora é um minuto.

Quando estás ao pé de mim,
sinto-me dono do mundo.
mas o tempo é tão ruim,
tem cada hora um segundo.

Deixa-te estar a meu lado
e não mais te vás embora
para meu coração coitado
viver na vida uma hora

Guitarrada - Pedro de Castro & José Luís Nobre Costa (guitarra portuguesa); Jaime Santos (viola); Prof. Joel Pina (baixo)

Fama de Alfama - Ricardo Ribeiro & Pedro Moutinho
(Carlos Conde / José Lopes *Fado Lopes*)

Não tenham medo da fama
De Alfama mal afamada
A fama ás vezes difama
Gente boa, gente honrada

Fadistas venham comigo / Ouvir o fado vadio
E cantar ao desafio / Num castiço bairro antigo

Vamos lá, como eu lhes digo / E hão-de ver de madrugada
Como foi boa a noitada / No velho bairro de Alfama

Eu sei que o mundo falava / Mas por certo, com maldade
Pois nem sempre era verdade / Aquilo que se contava
Não tenham medo da fama
De Alfama mal afamada

Muita gente ali, levava / Viva sã e sossegada
Sob uma fama malvada / Que a salpicava de lama
A fama ás vezes difama
Gente boa, gente honrada

 

Deolinda: un lujazo prácticamente desconocido


Un verdadero descubrimiento, un lujazo prácticamente desconocido: Deolinda.

Si con su primer disco, “Deolindaha”, consiguieron que recuperara el gusto por el fado, su nuevo trabajo me reconcilió definitivamente con un estilo de música que sonaba a antiguo, a otras épocas.

En “Canção ao Lado” (Canción al lado), Deolinda aplica la innovación al fado y le da una vuelta al ritmo, transformándolo en algo nuevo, vivo, vivaz, divertido, distinto.

El secreto de su éxito se debe seguramente a la forma exuberante que se presentan al público en performances, a veces divertidas, otras suaves y dulces, con melancólicas melodías de guitarra, con referencias ligadas al fado y otras musicales tradicionales. Las canciones cuentan vivencias siempre explicadas por la dinámica y carismática cantante, Ana Bacalhau (en español, Ana Bacalao), que da vida a las historias de Deolinda.

Las 14 canciones  del disco son construidas alrededor de esta joven mujer que vive con sus gatos y su carpa dorada en un piso de Lisboa, donde mira por su ventana el mundo que la rodea. Deolinda y los personajes de sus historias fueron inventadas por Pedro da Silva Martins, escritor y guitarrista, y son tocadas por Luis José Martins, guitarra, ukelele, cavaquinho (pequeña guitarra portuguesa) y viola, y por Zé Pedro Leitão, que con su contrabajo aporta un sonido más clásico entremezclado con ritmos de jazz.

El proyecto de Deolinda empezó en 2006 inspirado por enorme éxito de Mariza, el fenómeno musical que puso Portugal y el fado en el mapa internacional. Los músicos de Deolinda surgen de varios proyectos musicales: Ana Bacalhau es una cantante que viene del mundo del Jazz; Pedro da Silva Martins empezó componiendo 2 temas acerca de Deolinda pero cuando sus  amigos le pidieron más compuso hasta 14 que se convirtieron en el primer disco de la banda.

Su gusto por los viajes ligeros de equipajes, con aires minimalistas, les llevó a prescindir de lo superfluo y presentarse en los escenarios con lo mínimo posible: dos guitarras, un contrabajo y la voz de Ana.

Su nuevo álbum, “Canção ao lado, hace referencia a la influencia de estilos musicales familiares como el fado, la morna caboverdiana y la música brasileña. La dulce “Não sei falar de amor(No sé hablar de amor) conecta con el Brasil más romántico, “un recordatorio de que no podemos escapar de Elis Regina y Chico Buarque, etc.”, dice Ana. En “Clandestino recrean la atmósfera del Viejo Portugal bajo la dictadura de Salazar, antes de la revolución: “Trata sobre una pareja; la mujer ha sido perseguida por la policía y no sabe si su amante volverá esa noche o no. Él regresa, trayendo un regalo para ella y para su bebé, pero la policía llega. Ella canta ‘Le besé y le tomé en mis brazos…’”; la canción queda inacabada, pero podría tratar del tema universal del amor prohibido.

El fado se respira en todo el repertorio pese a que Deolinda no es un grupo de fado per se. Sus temas son menos añejos que el fado más tradicional pero igualmente adornados por dulces armonías de guitarra. En ellos no imperan los sentimientos introspectivos del fado, marcando una diferencia respecto a la estética de este estilo musical. Ana viste trajes estampados y coloridos inspirados en las tradiciones folklóricas portuguesas, que combinan con su música y con el tejido musical de influencias que van desde la tradición ancestral hasta la música pop. El fado se canta desde el corazón y está inevitablemente ligado a la “saudade”, la nostalgia subyacente que inspira sus canciones.

La canción “O fado não é mau(El fado no es malo) es un irresistible debate íntimo en el cual Ana nos expresa su ambivalente relación con la desbordante melancolía del fado. Jura que nunca lo cantará porque “corrompe el alma con demonios”, pero luego admite “Sin fado y sin amor, ¿qué queda?”.

Otras canciones del disco se convierten en vehículos que expresan comentarios sobre la cultura y el estilo de vida portugués, incluyendo la irónica y jocosa Movimento perpétuo asociativo, una broma sobre la identidad nacional portuguesa. Incluso, un club de fans llegó a organizar una petición en Internet para convertir esta canción en el ritmo nacional portugués. En palabras de Ana: “Queremos cambiar las cosas y hacer la revolución, pero la hora de la verdad, inventamos excusas y no pasa nada”.

El libreto del CD da vida a las historias de Deolinda con los vivos dibujos – caricaturas – de João Fazenda. Una escena de grupo nos muestra a los músicos con sus iconos, incluyendo a Madredeus y Amália Rodrigues, junto al Proyecto Deolinda y personajes de las canciones: el loco personaje canoso que canta Lisboa não é a cidade perfecta(Lisboa no es una ciudad perfecta); San Antonio, patrón de Lisboa; el tipo que toca la tuba alegremente en “Fon-Fon-Fon, y la rubia brasileña de “Garçonete da casa de fado” que trabaja en un club de fado pero que se rebela contra la tristeza del fado cantando su versión personal más animada.

Estos son Deolinda. Un nuevo grupo de cabecera.

Deolinda: un vídeo con las canciones “Fado toninho”, “Fon-fon-fon” y “Movimiento pepétuio asociativo"

Deolinda: "Clandestino"

Deolinda: "Um contra o outro"

 

 

Woody Guthrie: “This machine kills fascists”


Woodrow Wilson Guthrie, más conocido por Woody Guthrie, el más gran cantautor norteamericano de toda la historia, nació el 14 de julio de 1912 en Okemah, Oklahoma.

Se unió con otros cantantes folk a los Almanac Singers o People’s Songs, colectivos de cantautores progresistas que apoyaban con sus baladas y recitales las reivindicaciones obreras, dando continuidad a la tradición de Joe Hill y los trovadores anarcosindicalistas.

De aspecto famélico, recorrió todo el inmenso país a bordo de interminables trenes de carga o cruzando polvorientas carreteras para acudir en apoyo de los obreros en huelga, de los campesinos hambrientos y de los manifestantes apaleados en las calles.

Su estilo personal, con influencia de la música tradicional irlandesa y del blues negro, fue el detonante de un movimiento de artistas comprometidos con la lucha de clases y el iniciador de la más fructífera generación de trovadores yanquis. Dotado de una inspiración inagotable, su extenso repertorio abarcó más de mil canciones que aún hoy forman parte de los mejores repertorios de música folk y de canción protesta. Sus baladas disparaban tanto contra la guerra imperialista y el desempleo, como en defensa de los huelguistas, los vagabundos, los perseguidos, los represaliados y los presos. Recuperó las historias de bandidos generosos y anarquistas asesinados, pero también cantó con su voz, su armónica y su guitarra, a los niños y a los viejos, a los montes boscosos y a las llanuras desérticas de su país.

Forjó un estilo combatiente de lealtad indesmallable hacia todas las luchas obreras, las huelgas, las protestas populares y el apoyo de su voz y su guitarra a la suerte de los obreros y de todos los antifascistas.

Las canciones de Guthrie llegaron a España en la boca y cánticos de los combatientes norteamericanos de la Brigada Abraham Lincoln, de los miles de hombres y mujeres de se país que vinieron generosa y desinteresadamente a combatir al fascismo de Franco y sus secuaces, codo con codo con los republicanos, y demócratas españoles, dando un ejemplo imborrable de internacionalismo. Desgraciadamente para ellos, los pocos supervivientes que volvieron a su país al terminar la cruenta guerra civil española, fueron implacablemente perseguidos en su país por haber defendido la democracia y la república.

Al mismo tiempo que los brigadistas norteamericanos nos trajeron o compusieron inolvidables canciones de su repertorio, como “Jarama Valley”, incorporaron algunas nuestra al repertorio musical norteamericano. Todavía muchos grupos musicales de los países anglosajones cantan de memoria el “Ay Carmela” o el “Himno del V Regimiento”, como si fueran canciones suyas de toda la vida.

Con nuestra música y con la de las Brigadas Internacionales, incansable, Guthrie dio recitales por todo Estados Unidos con una pegatina en su guitarra con una frase que decía: “This machine kills fascists” (Esta máquina mata fascistas). En un escrito mío sobre Micah P Hinson, hacía mención a que en su guitarra llevaba puesto lo mismo.

Woody Guthrie compuso álbumes que eran verdaderos tratados monográficos sobre las luchas populares. Sobre las batallas de los indefensos, surgieron sus canciones sobre la construcción de las grandes presas de Bonneville y Grand Coule (Columbia ballads, 1937), sus Baladas de Sacco y Vanzzetti (1946) y, sobre todo, sus espléndidas “Dust bowl balads” (Baladas de la cuenca del polvo), donde narra la emigración de los empobrecidos campesinos de las praderas a California tras la crisis de 1929, incluyendo la irrepetible “Tom Joad”, una balada de siete minutos que resume las 500 páginas de la novela “Las uvas de la ira” de John Steinbeck:

Donde haya niños con hambre y llorando,
donde la gente no sea libre,
donde los hombres luchen por sus derechos,
allí estaré yo...

Una de sus canciones más conocidas es “This land is your land” (Esta tierra es tu tierra), que expresa ese sentimiento joven, abierto, inconformista y solidario con el que los emigrantes originarios de países muy lejanos se unieron en un mismo país, en su país:

Había una tapia muy alta que trató de detenerme
y colocado un letrero que decía Propiedad Privada.
Pero por la parte de atrás no ponía nada
porque esta tierra es tuya, esta tierra es mía.
Esta tierra fue hecha para ti y para mí
”.

Y en su canción “El vigilante”, escribió:

¿Por qué lleva el vigilante
una escopeta aserrada en la mano?
¿mataría a tiros a su hermana y a su hermano?
He vagabundeado de un pueblo a otro
y nos echaron como si fuéramos ganado.
¿Eran esos los vigilantes?

Woody Guthrie murió el 3 de octubre de 1967, tras doce años de convalecencia en un hospital a causa del mal de Huntington.

En los años 50 y 60 (Pete Seeger, June Carter y Jonnhy Cash, Bob Dylan, Donovan, Grateful Dead, Bruce Springsteen, John Mayall, Peter Lafarge, Malvina Reynolds, Sonny Terry, Tom Paxton, Phil Ochs, Judy Collins, Alan Lomax, Richard y Mimi Fariña, Julius Lester, Arlo Guthrie –hijo de Woody-, Willie Nelson, Cisco Houston, Joan Baez, etc.) muchos intentaron copiar su estilo de música, pero muy pocos intentaron ser como él como persona. No se dieron cuenta de que ambas cosas estaban unidas, que su estilo no hubiera llegado tan alto sin esas jornadas interminables viajando en los polvorientos trenes de mercancías que le acercaban y hermanaban con los obreros en huelga, o sus interminables viajes en destartaladas furgonetas en compañía de familiar harapientas.

El pop actual fue posible porque Guthrie supo llegar a la gente con la música, hablándole de sus problemas, de sus esperanzas y de sus luchas. Pero las grandes estrellas actuales en sus giras multitudinarias y las multinacionales de la música más comercial han olvidado ya todo eso; incluso algunos, los más reaccionarios, le han dado la vuelta al mensaje reivindicativo de Woody Guthrie, apoyando al imperialismo.

Hoy en día, la música popular norteamericana ha sido expoliada y expropiada de todo el jugo político y de denuncia que Woody le imprimió a sus canciones.

Dicen que Guthrie influyó muchísimo en los conceptos musicales de Bod Dylan, pero no consiguió influir nada en sus conceptos morales. Guthrie estaría con su guitarra, la máquina de matar fascistas, apoyando al pueblo afgano, a los palestinos, a los iraquíes... pero nunca a los marines y sobre todo a los que los mandan.

Cuando oímos a Bob Dylan promoviendo las agresiones del Pentágono, caemos en la cuenta de que en muy pocos años la música ha cerrado una circunferencia de 360 grados: ya nada es lo que fue y mucho menos el espíritu de amor al prójimo que emanaba la música de Woody.

Lo dijo él mismo en una de sus canciones:

Mientras haya naufragios, desastres, tornados, huracanes,
linchamientos, precios altos y salarios bajos;
mientras existan policías uniformados
que combatan a los huelguistas,
las canciones y las baladas del pueblo seguirán adelante
” 
(de su canción “Bound of glory)

La música pop actual ya no está influida por las enseñanzas de Guthrie: han traicionado a Guthrie. Pero en él, en el hombre que supo luchar en miles de batallas solidarias, los actuales cantantes y grupos musicales podrían tomarlo de ejemplo para hacer del arte y la cultura, una herramienta de combate contra el fascismo, contra la opresión y la guerra, contra las desigualdades sociales y el imperio del capital.

Canto para hacer que te sientas orgulloso de ti mismo y de tu trabajo” (Woody Guthrie).

 

"Blowing Down That Old Dusty Road", de Woody Guthrie

"Do Re Mi", de Woody Guthrie

"All You Fascists Bound To Lose", de Woody Guthrie

"Ballades de Sacco & Vanzetti", de Woody Guthrie -parte I-

 "Ballades de Sacco & Vanzetti", de Woody Guthrie -parte II-

"Tom Joad", de Woody Guthrie

"This land is your land", de Woody Guthrie

 

Don Giovanni, de W. A. Mozart


Como casi todas las óperas de W. A. Mozart, Il dissoluto punito, ossia il Don Giovanni” (nombre completo de la ópera “Don Giovanni”, drama jocoso en dos actos K. 527), esta magistral obra maestra termina con una enseñanza moralista cristiana pero de marcada iconoclastia masona: el castigo final (del alma) llega con la purgación de los errores (del cuerpo).

La magnífica versión que el gran Pier Luigi Pizzi  ideó para la temporada 2009 del Festival de Macerata, fue la que tuve el placer de presenciar en el Palacio de la Ópera de La Coruña, el pasado día 21 de mayo.

Sobre un escenario sobrio, de minimalista concepción, básico en su estética y con la caja escénica construida en perspectiva, sobresalía una cama de un blanco refulgente, y sobre ella la figura atlética de un Don Giovanni engalanado en rojo pasión: la música y el libreto giran entorno a la todopoderosa presencia del Don Juan Tenorio clásico (la traducción al italiano de Juan es Giovanni), el conquistador de corazón endurecido y mano rápida con la espada.

Para el papel de Don Giovanni se contó con la voz de Ildebrando d’Arcangelo, un “divus absolutus” de musculatura más que respetable, un bajo/barítono de buena impostura y chulería pero de voz no tan poderosa y versátil; el papel de Leporello, criado y "alter ego" de Don Giovanni, lo interpretó Andrea Concetti, menos divo que el anterior pero más efectivo; en el papel de la pobre loca de Elvira, Monica Bacelli, correcta, ajustada a la voz pero con algún gritito especialmente en el registro alto; los personajes de consentidoras-arrepentidas: Donna Anna en la voz de María José Moreno, una soprano soberbia en escena y majestuosa en sus dos arias (la mayor ovación de la noche en “Non mi dir”), una joya pulida y refulgente, y la de Zerlina, en la de Manuela Bisceglie, una soprano de voz cálida, juvenil, pero que presagia un gran futuro; los Ottavio por Alexei Kudria y Masetto por David Rubiera, correcto en términos generales. Un caso aparte es el de Gudjon Oskarsson y su Comendatore: sencillamente desastroso.

¿Qué podemos decir de la Orquesta Sinfónica de Galicia y de su director, Víctor Pablo Pérez? Que son, sin lugar a dudas, la mejor orquesta de España para interpretar a Mozart, y la batuta de Víctor Pablo, el modelo a seguir para este tipo de músicas. Y dentro del altísimo nivel de los músicos de la OSG, los excelentes solos de violín de Spadano y de Tanasescu al chelo.

Alfredo Webmaster

Don Giovanni – Ildebrando d’Arcangelo

Leporello – Andrea Concetti

Donna Anna – María José Moreno

Don Ottavio – Alexei Kudrya

Donna Elvira – Monica Bacelli

Masetto – David Rubiera

Zerlina – Manuela Bisceglie

Commendatore – Gudjon Oskarsson

Orquesta Sinfónica de Galicia

Coro de la Orquesta Sinfónica de Galicia

Dirección de escena - Pier Luigi Pizzi

Escenografía y vestuario – Pier Luigi Pizzi

Dirección musical – Víctor Pablo Pérez

Directo de coros - Joan Company

Movimiento coreográfico – Roberto Maria Pizzuto

Diseño de iluminación – Vincenzo Raponi

Asistente dirección escena – Andrea Bernard

Asistente de escenografía – Serena Rocco

Asistente de vestuario – Lorena Marin

 

 

Micah P Hinson en concierto: Sala Mondo (Vigo), 12 de junio de 2010


 

Del concierto que dio hace tres años en Vigo, en el Festival Sonora, me quedó el recuerdo de su proximidad, de su locuacidad y de su desbordante caudal vocal, una extraña mezcla de barítono y bajo.

El tiempo transcurrido desde aquella primera actuación en Galicia le sirvió a Micah P Hinson para madurar como compositor, ganar en locuacidad (¡Cuánto –y bien- hablas, Micah!) y verle, sobre todo, feliz: tenía a su pareja cerca, justo detrás de mí. Se les veía totalmente enamorados, con miradas y confidencias que compartió con nosotros, denotaron su bien merecida estabilidad emocional.

En le escenario es el rey; no necesita ningún acompañante salvo su guitarra acústica que toca magníficamente bien, una guitarra ajada por mil usos y en la que tiene plasmada su declaración de principios, la famosísima frase con la que Woody Guthrie definía a su guitarra: una máquina para matar fascistas.

De su voz, poco que decir: profunda, con imperfecciones tonales, sentida, dolorosa, sensible, apasionada, dulce incluso. Su gravedad, su profundidad viene desde dentro de un cuerpo escuchimizado, frágil, un cuerpo dañado por los accidentes y un reguero de recuerdos de las malas vidas vividas.

Verlo en directo, justo a pié de escenario, es una experiencia gozosa y reconfortante, un acto de reconciliación con los músicos que viven la música como alimento vital, sin la parafernalia de las tournées multimillonarias o los conciertos de masas. Micah es el vivo reflejo de la calidad, y calidez, humana.

Alfredo Webmaster

Notas

-Para más información sobre Micah P Hinson, pulsad el enlace a un escrito mío de hace un mes

-En la Gramola está incluida una selección de algunas de sus mejores composiciones

-Las fotos son una gentileza de Sonia Martínez y Tino Basanta, también presentes en el concierto: gracias, muchas gracias.

 

Micah P. Hinson “And The Pioneer Saboteurs”


Como anticipo de la actuación que Micah P. Hinson hará en la Sala Mondo, de Vigo (para presentarnos su último trabajo “The Pioneer Saboteurs”), hago una pequeña inclusión en la Gramola de las (desafortunadamente) escasísimas canciones que Micah incluyó en el disco grabado en directo “The surrendering”: sólo son 6 canciones… ¡¡Pero qué canciones!!

Michael Paul Hinson (30 de marzo de 1981, Memphis, Tennessee) es un cantautor y guitarrista americano muy en la línea indie, con bastante de americana y reminiscencias de country-rock, en un (maravilloso) batiburrillo de estilos que llevo a los críticos a considerarlo una mezcla de los Wilco con Neil Young, de la parte menos rockera de Bob Dylan con los aires oníricos y sentimentales de un Nick Drake, y todo ello con las letras batalladoras y reivindicativas de un moderno Woody Guthrie. ¡¡Casi ná!!

Nacido en el seno de una familia de tremendas convicciones religiosas integristas, la infancia de Micah estuvo marcada una total falta de libertad para desarrollar su vena musical.

En su intento por liberarse del pesado yugo familiar y poder vivir su vida, se fue de su casa… De nada le sirvió quedar libre de la familia: cayó bajo la influencia de una mujer mayor que él, una especie de femme fatale exmodelo de Vogue, que le introdujo en las drogas y el alcohol.

Ésta, viuda del guitarrista de los Tripping Daisy, era una yonqui enganchada al alcohol, al valium, a la cocaina, codeína, ansiolíticos y a drogas de diseño, que llegó a que Micah también entrara en su círculo de consumo.

En una redada realizada en la vivienda que ocupaban, fue capturado y condenado a prisión por, además de posesión y consumo de drogas, falsificar recetas de medicamentos.

Y la vida siguió… y en 2003 su vida dio un giro inesperado: grabó su primer disco, “The Gospel of Progress”, en Inglaterra, para la compañía Scetch Book Records, e hizo su primera gira como telonero de nada menos que los Calexico.

El disco, un pequeño fracaso de ventas, fue un exitazo entre los críticos y entendidos, que alabaron su frescura y su capacidad para unir estilos tan distintos/similares como el indie o el alt-country.

Está considerado el heredero musical y evolucionador del estilo de gentes tan dispares como Johnny Cash, Leonard Cohen, Tom Waits, Nick Cave, de Wilco, Lambchop o Bright Eyes.

Un dato curioso: todos los coros de sus discos están cantados por él mismo con diferentes entonaciones, llegando en algunas canciones a tener hasta 15 pistas con la voz de Micah al mismo tiempo.

Micah tiene clase, talento y carisma. En sus directos toca hasta que le dejan: se despide, coge sus cosas, saluda a la gente de las primeras filas y se marcha dejando en el ambiente de sus oyentes la sensación de haber sido testigos de algo diferente al músico clásico; Micah es el antiheroe del glam.

Pese a su escasa discografía, es un autor a seguir muy de cerca: llegará lejos (al menos para unos pocos privilegiados).

Alfredo Webmaster

 

"Beneath the Rose", de Micah P. Hinson

 

"Seems Almost Impossible", de Micah P. Hinson

 

"Yard Of Blonde Girls", de Micah P. Hinson

 


¿Cómo funciona la Gramola?

El módulo de la Gramola está situado arriba, en la parte de la derecha de la página. En ese módulo tengo incluidas las canciones de los grupos musicales que deseo que conozcáis.

Podéis escuchar la música más cómodamente con las instrucciones que os doy a continuación:

- Lo primero, pulsad el botón extensible que está a la derecha en la parte alta de la Gramola, en el espacio en donde figuran los nombres de los grupos musicales.

- Al pulsar el botón aparecerá una lista de grupos: Arias de ópera, Arias sacras, Cowboys Junkies, Eva Cassidy, Flamenco y jazz, Fabrizio de André… hasta llegar al final, a Villancicos y danzas criollas.

- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

- Una vez que esté pulsado el nombre, el navegador se actualizará automáticamente y la Gramola se posicionará en el cantante o grupo que habéis elegido.

- Y ahora viene lo más importante: pulsad en donde dice “Popup player”. Al hacerlo, se abrirá una pequeña ventana de navegador que os permitirá escuchar la música y al mismo tiempo seguir leyendo el blog de forma independiente.

- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que seleccioné.

 

La Misa de Réquiem, de Giuseppe Verdi


El pasado 8 de mayo tuvo lugar uno de los más memorables conciertos de los desarrollados en Galicia en los últimos años: la Misa de Réquiem de Giuseppe Fortunino Francesco Verdi, con la Orquesta Sinfónica de Galicia, el Orfeón Donostiarra y la batuta de Víctor Pablo Pérez.

Para tan excepcional concierto se contó con algunas de las mejores voces del panorama musical mundial: la soprano uruguaya MªJosé Siri (que sustituyó más que perfectamente a Ainhoa Arteta, a la que no echamos de menos), el tenor Stuart Neill, que inauguró la pasada temporada de La Scala con el “Don Carlo” verdiano, la mezzo rusa Anna Smirnova (sustituta de Dolora Zajick), el barítono Roberto Scandiuzzi y el bajo Giacomo Prestia, uno de los más famosos y reclamados intérpretes de su cuerda en la actualidad.

La Orquesta Sinfónica de Galicia, dirigida por Víctor Pablo Pérez, estuvo, como siempre, brillantísima, pero con algunos pianísimos inaudibles en la zona en la que estuve sentado en el Palacio de la Ópera.

La parte coral estuvo a cargo del siempre perfecto y acoplado Orfeón Donostiarra, una garantía de solvencia y seguridad, además de la habitual brillantez del timbre. Poco más podemos decir de esta histórica agrupación, salvo el recordatorio a su capacidad para leer una obra de esta magnitud: interpretó el “Réquiem” junto a la Filarmónica de Berlín, invitados por Claudio Abbado, en una actuación que sigue siendo una referencia de esta misa a nivel mundial.

La Misa de Réquiem de Verdi es, en primer lugar, una obra de una enorme dimensión musical en los más amplios sentidos de la palabra: exige una gran dimensión, tanto en el sentido físico de duración y como en el de la presencia de grandes efectivos en el escenario; además de eso, es de una importantísima transcendencia en su concepto musical, para una obra nacida como homenaje a dos difuntos (Gioacchino Rossini, en principio, y Alessandro Manzini, como destinatario final) bajo un formato litúrgico clásico, con la curiosidad añadida de que fue compuesta por un autor totalmente alejado de la religión.

Resumiendo: uno de los mejores conciertos de estos últimos años, en un entorno privilegiado como es el Palacio de la Ópera de La Coruña.

Alfredo Webmaster

"Dies irae", de Giuseppe Verdi, por la OSG y el Orfeón Donostiarra

(Coruña, 08-05-2010)

La Misa de Réquiem de Giuseppe Verdi

- Requiem y Kyrie (cuarteto solista, coro)

- Dies Irae

          o Dies Irae (estribillo)

          o Tuba Mirum (bajo y coros)

          o Mors stupebit (bajo y coros)

          o Liber scriptus, (mezzo-soprano, coro)

          o Quid suma avaro (soprano, mezzo-soprano, tenor)

          o Rex tremendae (solistas, coro)

          o Recordare (soprano, mezzo-soprano)

          o Ingemisco (tenor)

          o Confutatis (bajo, coros)

          o Lacrymosa (solistas, coro)

- Domine Jesu (ofertorium) (solo)

- Sanctus (Doble Coro)

- Agnus Dei (soprano, mezzo-soprano, coro)

- Lux Aeterna (mezzo-soprano, tenor, bajo)

- Libera Me (soprano, coro)

 

 

Paolo Conte: L’arte di avvocato

PaoloAvvocato” Conte (Asti, Italia, 1937- ) es uno de los últimos representantes que quedan de la mejor música de los decadentes cafés-cantantes, entremezclada con los potentísimos ritmos jazzísticos de las mejores bandas de swing. Sus canciones nacen de la historia musical europea (francesa, italiana y española), acompañada de la influencia de la americana: “Mi inspiración es francesa, americana, española, latina y napolitana, aunque realmente es algo secreto para mí. Realmente no sé cómo entra en mi casa, ya que no acostumbra a llamar y viene por rachas, aunque siempre procuro que me visite cuando estoy sentado frente al piano

Nació en el seno de familia que por generaciones ejerció la abogacía. De joven tuvo que convivir con la II Guerra Mundial, etapa que pasó en la granja de su abuelo, lo que le evitó soportar las partes más dolorosas de la contienda. Allí, en un entorno campestre y popular, pero profundamente marcado por el amor a la música, aprendió a tocar el piano, instrumento del que es un virtuoso. Terminada la guerra, estudió derecho y llegó a ejercer de litigante.

En un momento determinado de su vida decidió, ¡afortunadamente para nosotros!, dejar los tribunales y dar rienda suelta a su desbordante amor por la canción.

Además de su faceta musical, Paolo Conte es un apreciado pintor y poeta, algo que deja entrever en las letras de sus canciones.

Los conciertos de este italiano, ya inmortal, son una experiencia única por su profesionalidad, su capacidad para transmitir su innata alegría, la pulcritud con la que trabaja, la elegancia de sus formas y por la intensidad emocional que transmite en cada pulsación.

Si no habéis tenido ocasión de verlo en directo, yo sólo lo vi una vez, hacedlo cuanto antes: disfrutad de su calidez, de su maravillosa voz rasgada y de esas canciones que nos transmiten la esencia mediterránea mezclada con la alegría latina y el regusto a los sonidos cabareteros.

Y si no tenéis ocasión de verlo, disfrutad con la música que hoy incluyo en la Gramola. Deleitaros con su “Max”, su “Via con Me”, “Elisir”, “Azzurro” (canción que hizo famoso a Adriano Celentano, versionándola), “Gelato al limon”, “Sotto le Stelle del Jazz”, “Colleghi Trascurati”, “Hemingway” o su “Quadrille”… todas memorables, todas únicas.

Alfredo Webmaster

 

"Azzurro", de Paolo Conte

 

"Via con me", de Paolo Conte

 

"Sotto le stelle del jazz", de Paolo Conte

 

Canciones que podéis escuchar en la Gramola

1.       Via con Me

2.       Sotto le Stelle del Jazz

3.       Elisir

4.       Boogie

5.       Sparring Partner

6.       Come Di

7.       Azzurro

8.       Gelato Al Limon

9.       Happy Feet

10.     Gli Impermeabili

11.     Max

12.     Gong-Oh

13.     Colleghi Trascurati

14.     Bartali

15.     Alle Prese con Una Verde Milonga

16.     Dragon

17.     Hemingway

18.     Ho Ballato Di Tutto

19.     Quadrille

20.     Genova Per Noi



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- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

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Proud Mary, por Ike & Tina Turner Revue


De entre las muchísimas canciones, cancionazas, que escribió John Fogerty con los Creedence Clearwater Revival, su “Proud Mary fue la primera que le catapultó al éxito como compositor y al reconocimiento mundial como letrista. Siendo muy buena la canción original, ésta queda minimizada ante otra versión más poderosa y consistente: la de Ike & Tina Turner Revue.

Ike Turner y Anna Mae Bullock, más conocida por Tina Turner (tomó el apellido de Ike, su marido), formaron una de las más famosas parejas musicales entre los años 1957 y 1976.

En el año 1976 se divorciaron musical y personalmente debido a lo insostenible de lasituación de ella: Ike abusaba continuamente de Tina, con tanto psíquica como sexualmente.

Durante el período en el que actuaron juntos, más de 20 años, su versión del “Proud Mary” fue no sólo su mayor éxito de crítica y público, también fue una enorme gozada visual. En el vídeo de la canción podréis observar, además del virtuosismo y la inconmensurable calidad de su prodigiosa voz, a la mejor Tina de la historia, la veréis moversde sobre el escenario mientras agita su cabellera y bailar al ritmo frenético de la música, sustentada por las mejores piernas (y culo) de entre todas las mujeres del rock & roll, soul y R&B: todo un espectáculo.

Alfredo Webmaster

 

Proud Mary”, por Ike & Tina Turner Revue

"Proud Mary", de John Fogerty con los Creedence Clearwater Revival (original)

Letra de "Proud Mary"

Looking for a job in the city
Working for the man ev'ry night and day


Then I never lost a minute of speed
When worrying 'bout the way things
might have been.

Big wheels keep on turning.
Proud Mary keeps on burning.
Rolling, rolling, rolling on the river.

Seen a lot of places in Memphis.
Hogged a lot of playing down in New Orleans.
But I never saw the good side of the city

'til I hitched a ride on a river boat queen.

Big wheels keep on turning.
Proud Mary keeps on burning.
Rolling, rolling, rolling on the river.

If you come down to the river

Betcha gonna find the people who live

You don't have to worry though you have no money.
People on the river are happy to give.

Big wheels keep on turning.
Proud Mary keeps on burning.
Rolling, rolling, rolling on the river.

 

La Blogotheque


Hace casi un año, en agosto de 2009, localicé una página Web absolutamente maravillosa y sorprendente: La Blogotheque.

El colectivo cultural formado entorno a Vincent Moon, La Blogotheque, es el responsable de que gente como Lambchop, una de mis bandas musicales de cabecera, toque su “National Talk Like A Pirate Day” en una especie de jardín familiar, usando como base rítmica una mesa de jardín, que Taraf de Haidouks y su grupo interpreten “Part 1 mientras suben por unas escaleras, que Priscilla Ahn nos deleite con un directísimo “Dream” mientras afina su guitarra, que otro de los grandes, los Beirut, nos asombren con una de sus canciones más representativas, “Nantes”, usando como timbales los cubos de basura de una calle cualquiera, que Arcade Fire su "Neon Bible" lo hago en un ascensor y use como instrumentos entre otros, una guía telefónica, etc., etc., etc.

La filosofía que emana de los proyectos de Vincent Moon para La Blogotheque es el de espontaneidad, la sinceridad, la profesionalidad y, sobre todo, la honradez de unos intérpretes a los que se les pide que sean “ellos mismos” sin aditivos, sin parafernalia, sin la pompa que da el reconocimiento mundial. Son, lo que Vicente Moon llama, “Les Concerts a Emporter” (en español: Conciertos para llevar; en inglés: The take away shows).

El formato es tan novedoso y brillante, que “algunas de las bandas no habían tocado nunca antes en formato acústico. Por eso, dejarse grabar en la calle era todo un reto para ellas”.

Vicent Moon ideó el proyecto porque “Me sentía enfadado con la situación actual de la música en directo, reducida a los formatos televisivos o a las grande salas de conciertos en las que el escenario está a varios metros de ti. Nuestra idea fue llevar la música a la calle y crear una conexión íntima con la creación artística, tratando sonido e imagen a un mismo nivel”.

Eso es La Blogotheque, un espacio para los que aman la música sin más aditamentos que la belleza del sonido de unos instrumentos y el calor de las voces, todo aderezado con la sensibilidad del que quiere hacer bien las cosas, de forma distinta, y disfrutándolas.

Alfredo Webmaster

 


Algunos vídeos de grupos de La Blogotheque

"National Talk Like A Pirate Day" de Lambchop

Nantes” de Bierut

"Dream" de Priscilla Ahn

"Neon Bible" de Arcade Fire

"Wolves (Act I & II)" de Bon Iver

"Country Disappeared" de Wilco

"Radio's Hot Sun" de Handsome Furs

"Blue Ridge Mountains" de Fleet Foxes

"1901" de Phoenix

"Until the day is done" de R.E.M.

"Meo suo i eyrum" de Sigur Rós

"Split Series" de Priscilla Ahn

"Sugarcube" de Yo La Tengo

 

Un (anti) clásico de la música clásica y otras digresiones


La excepcional soprano Renata Drozd, los no menos buenos tenores Kamil Pękala y Marcin Pomykała, el pianista Waldemar Malicki, la Orquesta Filarmónica de Dowcipu y su director Bernard Chmielarz, son los responsable de este desaguisado no exento de simpatía y curiosidad: la versión operística del “Aserejé” (en inglés: "The Ketchup Song") de Las Ketchup.

Esta canción, de ritmos flamencos rockalizados, está situada en el puesto 89 entre las canciones más vendidas y escuchadas del mundo, en toda su historia: ¡Hay gente pa tó!, que diría un castizo.

Como curiosidad, está bien. Como popularización de la música clásica, no deja de ser lastimoso ver lo que tienen que hacer tres incomprendidos virtuosos de la voz para acercarse a su público. Por tanto, no me gusta nada de nada.

¿Y qué me decís del "Dragostea din tei" (en español: "Amor bajo el tilo") del grupo del llamado eurodance y compuesta por los moldavos-rumanos O-Zone? En esta canción además de la orquesta anterior, el mismo pianista y director, intervienen como cantantes las sopranos Renata Drozd y Anita Rywalska, el barítono Leopold Stawarz (hay otro más pero no sé su nombre) y el tenor Marcin Pomykała.

Pues lo mismo de antes: ¡Ahí es !, que respondería otro castizo.

Alfredo Webmaster

 

Aserejé”, de Las Ketchup en versión operística

 

"Dragostea din tei" de O-Zone, en versión operística

 

 

El ritmo de la salsa


El ritmo de la salsa, por Sonia Sonny de Puerto Rico

Para aquellos que gustan de los ritmos caribeños, y en especial del género de la “Salsa”, les contaré un poco sobre su historia, sus máximos exponentes y algunas anécdotas personales relacionadas a la salsa.

La salsa tiene sus raíces en los ritmos cubanos del mambo, la charanga y el chachachá.  Para las décadas de los sesenta y setenta fue adquiriendo un estilo muy particular el cual fue desarrollado por jóvenes inmigrantes puertorriqueños, cubanos y dominicanos del Barrio Latino en Nueva York. Experimentando con una mezcla de ritmos afro-caribeños, tradicionales latinos, intercalando algunos elementos de jazz lograron dar un ritmo diferente, alegre, movido que fue tomando auge. Al mismo tiempo incorporaron algunos instrumentos musicales, sobre todo de percusión los cuales proporcionaron un toque especial al género. Históricamente los exponentes más destacados en este género han sido puertorriqueños. Es por esto que la salsa siempre ha sido vinculada a la isla de Puerto Rico.

Por tanto, la salsa es una fusión de diferentes géneros musicales, tales como: guaguancó, mambo, bomba, guaracha, chachachá, plena, son montuno, etc.  El ritmo de la salsa fue introducido por los “Lebron Brothers”, de origen puertorriqueño, en los salones de baile de la ciudad de Nueva York dándole así un impulso especial a los ritmos latinos.

La salsa se toca en compás de cuatro tiempos, siendo característico el ritmo de las claves.  Utiliza de fondo instrumentos de percusión (campana, congas y timbales). Además, se le agregó el uso del trombón como complemento melódico. Otros acompañantes son: la flauta, la guitarra, la trompeta, el piano, etc. Y en Puerto Rico, especialmente para la época Navideña, se le acompaña con el cuatro (instrumento típico puertorriqueño mas pequeño que la guitarra y que utiliza 10 cuerdas) lo que le brinda un sonido muy especial, mas alegre, melódico y muy agradable.

La salsa comenzó a tener un gran auge cuando se creo Fania Records, compañía creada por el flautista dominicano Johnny Pacheco y el abogado judío Jerry Massucci quienes le dieron un gran impulso al género de la salsa al producir y distribuir los discos de un gran número de cantantes, orquestas, y grupos. En esos momentos eran conocidos como Las Estrellas de la Fania (Fania All Star). Y fue bajo la Fania la que dio a conocer el género de la salsa a nivel mundial con sus giras y conciertos.

En Puerto Rico la salsa comenzó a tener auge en la década de los setenta y para la década de los ochenta ya estaba en todo su apogeo. Se fue convirtiendo en un elemento esencial que nos identifica como nación. Esto es así ya que la salsa cuenta con algunos elementos musicales de la bomba y la música típica puertorriqueña.

Definitivamente, aunque gusto de escuchar variados géneros musicales, incluyendo la música clásica, las baladas, etc., la salsa le concedió a mi vida chispa, alegría y ritmo. Realmente me encanta, y es que no puedo describir la sensación que siento cuando llego a una fiesta y la orquesta interpreta una pieza de salsa.

¡Cómo no va a gustarme la salsa!: mis dos hermanos mayores eran los emisarios número uno de la salsa en mi hogar.

Durante mi niñez y adolescencia estuve muy ligada al ritmo de la salsa pues mis hermanos eran los cocolos (así le llaman en la isla a los seguidores de la salsa) mas famosos de la urbanización.  En mi hogar no faltaban los discos de la salsa, las congas, los bongoes, los timbales, etc. En fin, cuando mis hermanos y sus amigos se reunían en casa, siempre estaban escuchaban discos de salsa. Mientras, sacaban sus instrumentos y se formada tremendo alboroto. Todo para disgusto de mi madre… y de los vecinos, jejeje. Lo importante: que todos nosotros lo disfrutábamos al máximo.

¿Mi preferida salsa preferida?: la salsa sensual y erótica, porque fue la música que marco mis años de adolescencia y, además, la que predomino en las fiestas escolares o a las que acudía durante esa época. Uno de los recuerdos especiales de mi juventud fue el de mi fiesta de graduación, amenizada por La Sonora Ponceña, El Gran Combo de Puerto Rico y la Orquesta de Bobby Valentín. Fue una noche estupenda, ¿quién pudiera volver el tiempo atrás? Realmente, no es posible, pero siempre conservare esos hermosos recuerdos y los momentos tan felices que pase con mis amigos y familiares.

En Puerto Rico, Rafael Cortijo creo una fusión afro-puertorriqueña con base de bomba, guaracha, plena y seis con un formato de “jazzband” afro-americano. Esta fusión sirvió de base para la expresión musical moderna llamada salsa ya que rompió las normas de la música tradicional y causo furor en y fuera de la isla. Debido a esto Rafael Cortijo fue bautizado como El Sonero Mayor.

Más adelante, se fueron creando muchos grupos y orquestas de salsa en la isla, siendo algunos de los más famosos: Tommy Olivencia, Willie Rosario, Charlie Palmieri, Eddie Palmieri, El Gran Combo, Mario Ortiz, Johnny El Bravo, Bobby Valentin, Richie Ray & Bobby Cruz, Lebrón Brothers, Willie Colón, Ismael Rivera y Los Cachimbos, Papo Lucca y La Sonora Ponceña, Roberto Roena y los Apollo Sound, Revolución 70, Raphy Leavitt, Tempo 70, Puerto Rican Power, Orquesta Zodiac, Cheo Feliciano, Ismael Miranda, Pellin Rodríguez, Pete “El Conde” Rodríguez, Héctor Lavoe, Marvín Santiago, Raphy Leavitt y La Selecta, Luis “Perico” Ortiz, Ray Barreto, Mickey Cora y su Orquesta Cabala, Rubby Haddock, Luigi Texidor, Orquesta Mulenze, Cheo Feliciano, Cano Estremera, entre otros.

En los años 80, la llamada la salsa “dura” fue dejando los sonidos fuertes y las descargas para evolucionar y tornarse en un sonido más suave, melódico, romántico y sensual. El baile se torno más lento y las letras fueron cambiando a temas referentes al amor, la pasión y al erotismo. Esta música fue denominada «salsa sensual o erótica» y algunos de sus máximos exponentes fueron: Louie Ramírez, Eddie Santiago, Frankie Ruiz, Willie González, Tony Vega, David Pabón, Paquito Guzmán, Jerry Rivera y Rey Ruiz.

A inicios de la década de los 90 la salsa romántica y sensual comenzó a perder popularidad debido al impulso de otros ritmos caribeños como el merengue y la bachata. Así, nuevamente la salsa vuelve a evolucionar y regresa a los temas populares y clásicos, por lo que vuelven a tomar auge las agrupaciones clásica, como: El Gran Combo, La Sonora Ponceña, Rubén Blades (panameño), Andy Montañez (a él lo hemos encontrado en la playa y en otras actividades, y debo decirles que es un ser muy humano muy especial, encantador, muy humilde que siempre esta dispuesto a compartir y conversar con su público), Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle, Domingo Quiñones, Tito Rojas, Michael Stuart, la India o Marc Anthony, entre otros. De los cantantes y músicos de los años 90 en la actualidad siguen activos Marc Anthony, La India, Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle o Michael Stewart.

Tanto respaldo ha tenido la salsa en la isla que el gobierno de Puerto Rico oficializó el tercer domingo del mes de marzo como el Día Nacional de La Salsa; en los últimos 25 años la emisora Z93 (emisora de salsa) ha organizado la actividad llamada El Día Nacional de la Salsa reuniendo un gran número de exponentes de ese género. Esta actividad es respaldada por miles de puertorriqueños así como también por cientos de extranjeros que visitan la isla para asistir a esos grandes conciertos.

El último se llevo a cabo el pasado fin de semana y fue todo un éxito. El estadio Hiram Bithorn estaba repleto y, según la prensa, los asistentes la pasaron de maravilla. Lastima que yo no pudiera asistir.

Próximamente, del 24 al 31 de julio de 2010, se estará celebrando en la isla el “14 Puerto Rico Salsa Congress” en el Hotel San Juan and Casino, otro importante evento relacionado con la salsa.

La salsa es un ritmo que se baila en muchos países, pero los puertorriqueños le añadimos un toque especial: muchos bailadores de mi país han sido galardonados en innumerables ocasiones en diferentes concursos de baile.

Indudablemente, la salsa no desaparecerá de mi país ya que se ha convertido en la esencia del puertorriqueño, que fusiona la música y el baile en un ritmo contagioso que nos fascina. La salsa es parte de nuestra propia vida como pueblo.

 

Tenebrae, de Carlo Gesualdo, por The Hilliard Ensemble


Carlo Gesualdo, príncipe de Venosa y conde de Conza (Venosa, 8 de marzo de 1566 - Avellino, 8 de septiembre de 1613), fue uno de los compositores con la biografía más oscura y controvertida de la música clásica. Su obra, de enorme calidad y altura, quedó ensombrecida por la leyenda, cuajada de realidades, que lastró su imagen de cara al gran publico. De hecho, salvo para muy pocos entendidos, su obra es totalmente desconocida pese a su lirismo desbordante.

Segundo hijo de Fabrizio Gesualdo, Carlo nació en el seno de una familia de la alta aristocracia que estaba estrechamente vinculada con la Iglesia católica: era sobrino del arzobispo de Nápoles, Alfonso Gesualdo, y de San Carlo Borromeo, además de sobrino nieto del Papa Pío IV.

Empezó su estudios musicales a la temprana edad de 4 años, en la academia de altos estudios musicales fundada por su padre. Fue compañero de estudios de importantes músicos de la época, llegando a ser un excepcional intérprete de laúd, gracias a la maestría que le transmitió P. Nenna.

A los 20 años, 1586, se casó con una de las mujeres más hermosas de la época: su prima María de Avalos, hija del duque de Pescara y conde de Montesarchio, y de Sveva Gesualdo.

Al poco tiempo del matrimonio, nació el primero de sus dos hijos, hijo que moriría en extrañas circunstancias: posiblemente, asfixiado por su propio padre, Carlo, cuando confirmó el adulterio de su esposa, María de Avalos, amante Fabricio Caraza, duque de Andria y conde de Ruvo.

Al saberse engañado, Carlo Gesualdo planeó su venganza: en la noche del martes al miércoles del 17 de octubre de 1590, encuentra a dos amantes en flagrante adulterio en el lecho de María. Como todo lo tenía preparado de antemano, Carlo fue implacable: los amantes son bárbaramente ajusticiados y descuartizados.

Carlo fue considerado libre de responsabilidad y el proceso judicial archivado al día siguiente de su apertura: "por orden del preboste por cuanto la notoriedad de la causa justa de la cual fue afrentado don Carlo Gesualdo, Principe de Venosa, para castigar a su mujer y al duque de Andria".

Años después, 1593, con la inestimable ayuda de su tío el arzobispo de Nápoles, contrajo matrimonio con Eleonora de Este, hija del duque de Ferrara, otro matrimonio fallido en este caso por las infidelidades de Carlo. De este enlace tuvo otro hijo, que también murió trágicamente en un accidente.

Carlo, hombre extremadamente religioso, consideró la muerte de sus hijos un castigo divino, lo que le llevo a vivir atormentado hasta el día de su muerte.

Como era habitual en la época, y aún ahora entre personas de excesiva religiosidad, trató de expiar sus culpas entrando en una espiral de prácticas sadomasoquistas, con flagelaciones despiadadas que buscaban expulsar sus demonios interiores.

En una de esas sesiones masoquistas, que hacía en compañía de chicos jóvenes, el 8 de septiembre de 1613, apareció muerto con el cuerpo desnudo y enllaguecido.

Su muerte, trágica como su vida, nos dejó como legado obras de belleza increíble y de enorme sensibilidad, que hoy os animo a escuchar.

The Hilliard Ensemble es un cuarteto vocal británico que tiene como especialización la interpretación de música antigua medieval y renacentista, mezclada con contemporánea.

Fundado en 1974 por Paul Hillier, tomo su nombre, pese a lo que podría suponerse, no de su fundador sino del miniaturista inglés, Nicholas Hilliard (1547-1619).

Desde su fundación hasta hoy, The Hilliard Ensemble se han hecho acreedores de una merecidísima fama internacional, con multitud de discos publicados, más de 50, bandas sonoras para grandes filmes y centenares de actuaciones en directo. Todas sus obras han tenido un enorme éxito de público y crítica, gracias en parte a esa capacidad para combinar estilos.

Además, gracias también a la calidad de su registro vocal y de timbre, han colaborado con grandes artistas de otros estilos, como John Cage, Arvo Pärt , Gavin Bryars, Giya Kancheli, Heinz Holliger o Jan Garbarek.

Con este último, saxofonista de jazz de origen noruego, han publicado dos discos: Offícium y Mnemosyne, con lo que obtuvieron un éxito de tal nivel, que las dos obras llegaron a ser números unos de ventas en algunos países, algo insospechado para músicas de estilos no habituales.

En la actualidad, el grupo está formado por David James (contratenor), Rogers Covey-Crump (tenor), Steven Harrold (tenor) y Gordon Jones (barítono)

La obra Tenebrae, de Carlo Gesualdo, por The Hilliard Ensemble, que podéis escuchar en la Gramola, corresponde al primero de los dos CD’s editados, como siempre magníficamente grabados y con una completísima documentación, por ECM Records en 1991.

Alfredo Webmater

 

 

Titulo de los temas

1. Feria V - In Coena Domini: In I Nocturno: Responsorium 1

2. Feria V - In Coena Domini: In I Nocturno: Responsorium 2

3. Feria V - In Coena Domini: In I Nocturno: Responsorium 3

4. Feria V - In Coena Domini: In II Nocturno: Responsorium 4

5. Feria V - In Coena Domini: In II Nocturno: Responsorium 5

6. Feria V - In Coena Domini: In II Nocturne: Responsorium 6

7. Feria V - In Coena Domini: In III Nocturno: Responsorium 7

8. Feria V - In Coena Domini: In III Nocturno: Responsorium 8

9. Feria V - In Coena Domini: In III Nocturno: Responsorium 9

10. Feria VI - In Parasceve: In I Nocturno: Responsorium 1

11. Feria VI - In Parasceve: In I Nocturno: Responsorium 2

12. Feria VI - In Parasceve: In I Nocturno: Responsorium 3

13. Feria VI - In Parasceve: In II Nocturno: Responsorium 4

14. Feria VI - In Parasceve: In II Nocturno: Responsorium 5

15. Feria VI - In Parasceve: In II Nocturno: Responsorium 6

16. Feria VI - In Parasceve: In III Nocturno: Responsorium 7

17. Feria VI - In Parasceve: In III Nocturno: Responsorium 8

18. Feria VI - In Parasceve: In III Nocturno: Responsorium 9



¿Cómo funciona la Gramola?

El módulo de la Gramola está situado arriba, en la parte de la derecha de la página. En ese módulo tengo incluidas las canciones de los grupos musicales que deseo que conozcáis.

Podéis escuchar la música más cómodamente con las instrucciones que os doy a continuación:

- Lo primero, pulsad el botón extensible que está a la derecha en la parte alta de la Gramola, en el espacio en donde figuran los nombres de los grupos musicales.

- Al pulsar el botón aparecerá una lista de grupos: Arias de ópera, Arias sacras, Cowboys Junkies, Eva Cassidy, Flamenco y jazz, Fabrizio de André… hasta llegar al final, a Villancicos y danzas criollas.

- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

- Una vez que esté pulsado el nombre, el navegador se actualizará automáticamente y la Gramola se posicionará en el cantante o grupo que habéis elegido.

- Y ahora viene lo más importante: pulsad en donde dice “Popup player”. Al hacerlo, se abrirá una pequeña ventana de navegador que os permitirá escuchar la música y al mismo tiempo seguir leyendo el blog de forma independiente.

- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que seleccioné.

 

Valses cajunes


 

Mapa de la Luisiana (USA)

Distribución geográfica de los cajunes

Típica banda cajún

Violín cajún

Acordeón diatonico

Tabla de lavar o washboards

Cucharillas cajunes

Los cajunes es un grupo étnico localizado en el estado de Luisiana (USA). Descienden de exiliados de la llamada Arcadia (Acadia -sin r- antiguas colonias de Nueva Francia en las tres provincias marítimas de Canadá: Nueva Escocia, Nuevo Brunswick e Isla del Príncipe Eduardo) que tuvieron que huir durante la segunda mitad del siglo XVIII, tras la incorporación de los territorios franceses de Canadá a la corona británica. Allí, en la Luisiana, se unieron a ellos emigrantes españoles, alemanes y franceses, además de los criollos de origen francés, dando lugar a una lengua propia, el cajún, dialecto proveniente del francés y español.

Actualmente, los cajunes son una parte fundamental del sur del estado de Luisiana, donde han influido notablemente en su cultura. Las ciudades de Lafayette y Lake Charles son enclaves fundamentales de los cajunes.

En 1980, después de muchas batallas legales y políticas, fueron reconocidos oficialmente por el gobierno estadounidense como grupo étnico.

La música cajún, también conocida como la "música de las personas alegres", ha ejercido notable influencia y ha dado lugar a otros subgéneros musicales, como el zydeco, resultado de la mezcla de la música original cajún con el country y los ritmos primitivos del rock and roll o el swamp, una especie de blues sureño de ritmos lentos y acompasados.

La música cajún tiene como instrumentos reyes al acordeón diatonico y al violín, junto con la washboards (tabla de lavar); los temas hablan de amores, de pérdidas, de la familia o de la muerte, pero, sobre todo, uno de los temas recurrentes es el de "vivir sin amor", algo que para ellos es peor que la misma muerte.

Con todo ese bagaje histórico y cultural detrás, no es extraño que los acadiens (cajunes) tengan sus propias manifestaciones lingüísticas (hablan una mezcla de francés antiguo, palabras micmac, españolas –de hecho, apellidos como Ortega y Romero se tienen entre los más auténticamente cajún-, inglesas y alemanas), gastronómicas (son famosas sus langostas, el etouffee de langostas, boudin, cracklin's, guisado de quingombó o jambalaya) o arquitectónicas.

Entre la música cajún más reconocida, el vals (waltz) es uno de los ritmos más románticos y sensibles, el que más usada para el baile y el enamoramiento. Es, también, la más fácil de escuchar por los que no somos cajunes.

Entre los grupos que podréis oír en la Gramola están los famosísimos BeauSoleil, Balfa Toujours, Jo-El Sonnier o Eddie LeJeune & The Morse Playboys. Os incluyo diez canciones:

1.       Valse de la Riviere Rouge, La (Red River Waltz) - Bruce Daigrepont

2.       Chere Petit Monde - Balfa Toujours

3.       J'Ai Passe Devant Ta Porte - David Doucet

4.       Valse de Kaplan - Trio Cadien

5.       Valse des Chere Bebe, La - Jo-El Sonnier

6.       Big Mamou - Mamou

7.       Tous Les Soirs - D.L. Menard

8.       Valse A Deux Temps, La - File

9.       Valse Criminelle - Eddie LeJeune & The Morse Playboys

10.     Valse du Malchanceux, La – BeauSoleil

También os incluyo unos vídeos con demostraciones de baile tanto de música cajún como de zydeco; además, hay dos vídeos más, el primero con una hermosísima canción de amor (sin letra) y otro con el famosísimo “Dueling banjos” de la excepcional película “Deliverance”, de John Boorman.

Alfredo Webmaster

 

 

Una hermosa canción "cajún waltz"


El famosísimo "Dueling banjos” de la película “Deliverance”, de John Boorman

 

Una demostración de baile zydeco

 


 

¿Cómo funciona la Gramola?

El módulo de la Gramola está situado arriba, en la parte de la derecha de la página. En ese módulo tengo incluidas las canciones de los grupos musicales que deseo que conozcáis.

Podéis escuchar la música más cómodamente con las instrucciones que os doy a continuación:

- Lo primero, pulsad el botón extensible que está a la derecha en la parte alta de la Gramola, en el espacio en donde figuran los nombres de los grupos musicales.

- Al pulsar el botón aparecerá una lista de grupos: Arias de ópera, Arias sacras, Cowboys Junkies, Eva Cassidy, Flamenco y jazz, Fabrizio de André… hasta llegar al final, a Villancicos y danzas criollas.

- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

- Una vez que esté pulsado el nombre, el navegador se actualizará automáticamente y la Gramola se posicionará en el cantante o grupo que habéis elegido.

- Y ahora viene lo más importante: pulsad en donde dice “Popup player”. Al hacerlo, se abrirá una pequeña ventana de navegador que os permitirá escuchar la música y al mismo tiempo seguir leyendo el blog de forma independiente.

- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que seleccioné.
 
 

¿Ves como te gusta la ópera?


Cuando tenía 12 o 13 años, no recuerdo muy bien la fecha exacta, tuve la suerte de presenciar en director, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, una ópera. Era La Flauta Mágica, de W. A. Mozart.

Supongo que ese primer bautismo operístico tuvo muchísimo que ver con que me aficionara y, más aún, a esa en concreto, de la que soy devoto admirador.

Supongo, también, que muchísimas de las personas que dicen que no sienten nada escuchando ópera, es por culpa de que nunca han disfrutado del placer de ver una en directo. La ópera, como muchas otras bellas artes, es un placer que tienes que percibir con los cinco sentidos, teniendo los cinco sentidos centrados en la ópera.

Disfrutarla, admirarla y amarla, es más sencillo de lo que parece: sólo tienes que déjate sorprender.

En medio de las verduras, de las frutas, de las carnes, de los pescados, en noviembre del año pasado, en un entorno nada proclive para el arte: el Mercado Central de Valencia, un grupo de tenores, sopranos y barítonos sorprendieron a los compradores que se habían acercado hasta allí.

No hizo falta un escenario, ni unas butacas numeradas, ni un silencio reverencial; tampoco fue necesario vestir de etiqueta o comportarse de forma sofisticada. Nada de eso. Todo sencillo.

Sólo fue necesario cantar algunos fragmentos de La Traviata”, de Giuseppe Verdi, con pasión, con ganas de agradar, con espíritu didáctico. Sólo eso. Nada más que eso.

Las caras de los compradores pasaron de la inicial sorpresa a la admiración; al final, con la interpretación del “Libiamo ne' lieti calici”, el famosísimo bridis de la ópera, en esta ocasión realizado con cava catalán repartido entre los imprevistos espectadores, muchos derramaron lágrimas de emoción y de alegría.

¿Ves como te gusta la ópera? Acércate a ella sin miedo, sin prejuicios: te va a entusiasmar.

Alfredo Webmaster

 

 

 

 

Orchestra Baobab

Hubo un antes y un después en el reconocimiento mundial de la música cubana: la aparición del sello Buena Vista Social Club, de Ry Cooder. Eso fue así en todo el mundo, salvo en Senegal. Allí fue distinto.
 

Entre los años 1970 y 1988, Cuba envió a más de 350.000 soldados a luchar en Angola, en apoyo de Agostinho Neto, el líder del insurgente e izquierdista Movimiento para la Liberación de Angola (MPLA); una década antes, ya había mandado soldados a la República Popular del Congo. Por tanto, en ese período de tiempo fue muy importante la influencia que tuvo todo lo cubano en una zona de África profundamente marcada por los primero movimientos revolucionarios e independentistas de las metrópolis europeas, sobre todo con respecto a los territorios que mantenían allí Francia, España, Bélgica e Inglaterra.

La música cubana era el vehículo de transmisión de una idea de revolución e independencia de todo lo que sonara a colonización y colonizadores, incluyendo en el paquete a los EEUU. El sonido hacía más atractivo los ritmos que tenían, a los ojos de los nativos de las zonas de mayor esclavitud y tráfico humano entre África y las costas americanas, raíces comunes profundamente interrelacionadas.

En Senegal arrasaba la música cubana con letras en español mezcladas con el wolof y el mandinga. De esas mezclas de sonidos negros, cubanos y europeos, mezclados con la rumba congoleña, las influencias criollas portuguesas de la región de Casamance y los ecos highlife, el género elitista con raíces en Ghana, nació el sonido de la Orchestra Baobab, una especie de Blues & Ritmes africano explosivo, contagioso, exuberante, soportado por un grupo de seis voces solistas, la guitarra eléctrica de Barthélemy Attisso y un excepcional grupo de viento.

El disco que os presento, un doble CD grabado en 1982 titulado “Pirates Choice”, incluye algunas de las canciones más representativas del grupo:

1 -  Utru Horas (CD Rudolphe gomis)

2 -  Coumba (CD Rudolphe Gomis)

3 -  Werente serigene (CD Ndiouga dieng)

4 -  Ray m’bele (CD Medoune diallo)

5 -  Soldadi (CD Rudolphe gomis)

6 -  Toumanke (CD Balla sidibe)

7 -  Foire internationale (CD Ndiouga dieng)

8 -  La rebellion (CD Medoune diallo)

9 -  Ndiaga Niaw (CD Balla sidibe)

10 - Balla Dafne (CD Balla sidibe)

Estos son la Orchestra Baobab, el ritmo caribeño africano… ¡Disfrutadlo!

Alfredo Webmaster
 
 
 
 


¿Cómo funciona la Gramola?

El módulo de la Gramola está situado arriba, en la parte de la derecha de la página. En ese módulo tengo incluidas las canciones de los grupos musicales que deseo que conozcáis.

Podéis escuchar la música más cómodamente con las instrucciones que os doy a continuación:

- Lo primero, pulsad el botón extensible que está a la derecha en la parte alta de la Gramola, en el espacio en donde figuran los nombres de los grupos musicales.

- Al pulsar el botón aparecerá una lista de grupos: Arias de ópera, Arias sacras, Cowboys Junkies, Eva Cassidy, Flamenco y jazz, Fabrizio de André… hasta llegar al final, a Salvador Bacarisse.

- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

- Una vez que esté pulsado el nombre, el navegador se actualizará automáticamente y la Gramola irá hasta llegar al cantante o grupo que habréis elegido.

- Y ahora viene lo más importante: pulsad en donde dice “Popup player”. Al hacerlo, se abrirá una pequeña ventana de navegador que os permitirá escuchar la música y al mismo tiempo seguir leyendo el blog de forma independiente.

- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que os he ido seleccionado.

 


Dead Can Dance: “The Host of Seraphim”


Que la música se escuchar es una realidad, pero que también se ve, es evidente.

Cuando empiezo a ver una película sé, casi con total seguridad, si va a ser buen o un mal filme en función de su banda sonora: la atmósfera y la evolución de la trama tienen que estar íntimamente engranadas con el sonido.

¿Cómo podría ser “Ascensor para el cadalso” sin la trompeta de Miles Davis? ¿Y “2001 Odisea en el espacio” sin el “Thus Spoke Zarathustra” de Richard Strauss? ¿Los replicantes de “Blade Runner”, se moverían igual sin el acompañamiento de los acordes de Vangelis?

Hace unos días vi una película que me pareció brillante pese a que los críticos no la trató especialmente bien. Se trata del filme “The Mist” (“La niebla” en España, “Sobre-Natural” en México y “Sobrenatural” en Venezuela), del director Frank Darabont sobre un libro de Stephen King.

La angustiosa y el miedo se va apoderando del “todo” en la película, lo va inundando todo según pasan los minutos, en un angustioso miedo generado por lo que no se ve fuera, tapado por la niebla, y por lo que va sucediendo a los protagonistas dentro de un supermercado de un pueblo yanqui.

El terror que se vive en ese espacio tan limitado, entre las cuatro paredes del centro comercial, conduce a un final desolador, oscuro, angustioso y desesperante, un final imprevisto que no nos dejará indiferentes por su dramatismo efectivista y doloroso.

¿Sería lo mismo esta película sin el “The Host of Seraphim” de Dead Can Dance? Creo que no: esta canción es el elemento vertebrador entre la trama y las sensaciones que nos hace vivir cada fotograma.

Alfredo Webmaster

 

 

 

 

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