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Arte y Diseño

Una obra de arte: “70 Million”, de Hold Your Horses!


 

En sus primeros compases, cuando arrancan la voz y las guitarras, aparenta ser una composición de aires folk-pop, en el estilo de un Ian & Sylvia Listen Now, Burl Ives o Kingston Trio Listen Now, pero según avanza la canción descubrimos que se trata de un tema popero de espíritu psicodélico y aire experimental, más en la onda de los Arcade Fire.

Pero no son ellos; se trata del grupo francés Hold Your Horses! y su “70 Million”, una canción y un vídeo absolutamente apabullante, una obra maestra de la creación visual, muy pero que muy por encima de lo que suele ser habitual en los videoclip musicales.

El videoclip, producido por L’Ogre, esta formado por escenas concadenadas en las que se trata de reproducir, de la forma más fiel posible, obras pictóricas de fama mundial de artistas de la talla y calidad de un Botticelli, Velázquez, Picasso, Mondrian, Andy Warhol, Van Gogh o Gustav Klimt.

Las 24 obras de arte maravillosas que veréis, siguiendo el orden de las imágenes, son:

- Leonardo da Vinci, L’ultima cena (1495 – 1497)

- Sandro Botticelli, La Nascita di Venere (1485-87) 

- Rembrandt, Anatomische les van Dr. Nicolaes Tulp (1632) 

- Jean Clouet, Portrait de François Ier (1525)

- Johannes Vermeer, Het meisje met de parel (1665)

- Théodore Géricault, Le Radeau de la Méduse (1818-1819)

- Jacques-Louis David, La Mort de Marat (1793) 

- Michelangelo, Creazione di Adamo – en la Capilla Sixtina – (1510) 

- René Magritte, Le fils de l’homme (1964) 

- Piet Mondrian, Composition (1914 – 1944) 

- Frida Kahlo, Autoretrato (1926 – 1954) 

- Pablo Picasso, Retrato de Dora Maar Sentada (1937)

- Edvard Munch, Skrik (1893 – 1910) 

- Andy Warhol, Marilyn Monroe (1967)

- Autor desconocido, Gabrielle d’Estrées et une de ses soeurs (1594)

- Giovanni Cimabue, Maestà di Santa Trinitá (1285-1286)

- Caravaggio, Salomè con la testa del Battista (1608) 

- Édouard Manet, Olympia (1863) 

- Eugène Delacroix, La Liberté guidant le peuple (1830) 

- Otto Dix, Portrait of the Journalist Sylvia von Harden (1926) 

- Gustav Klimt, Der Kuss (1907-08) 

- Marc Chagall, La Mariée (1950) 

- Diego Velázquez, Las Meninas (1656) 

- Vincent Van Gogh, Zonnebloemen (1880)

Verlo y oírlo nos permite hacer un paseo por la historia de la pintura que no nos dejará indiferentes.

No os lo perdáis: disfrutadlo.

Alfredo Webmaster

 

 

 

Javier Senosiain y su Nautilus

Si algún día tuviera la oportunidad, me encantaría poder encargarle el diseño de una casa a Javier Senosiain, y además querría que se pareciera al Nautilus, una de sus obras más señeras.

Javier Senosiain es un arquitecto mexicano miembro del movimiento “Arquitectura orgánica” o “Bioarquitectura”, un estilo de construcción que sigue los modelos y pautas de grandes genios como Frank Lloyd Wright, Hundertwasser o nuestro Antoni Gaudí, que buscaban la integración de los principios naturales de las edificaciones entremezclados con formas animales, con una finalidad: humaniza la arquitectura, crear líneas y formas lo más naturales posibles, lo más próximas a la naturaleza.

Las formas redondeadas y serenas de sus diseños, no son sólo interesantes para técnicos o profesionales de la actividad, también son muy atractivas para los decoradores, biólogos, ingenieros, naturistas o cualquier otro que busque el hermanamiento entre lo moderno y lo natural.

Según sus propias palabras, “el ser humano no debe desprenderse de sus impulsos primigenios, de su ser biológico. Debe recordar que él mismo proviene de un principio natural y que la búsqueda de su morada no puede desligarse de sus raíces; es decir, debe evitar que su hábitat sea antinatural”.

Entre sus obras más conocidas, están: las Oficinas Mayorazgo de la Ciudad de México (1982), la Casa orgánica en el Estado de México (1985), los Laboratorios Senosiain en Celaya, Guanajuato (1985), la Casa Flor en Naucalpan (1994) y el conjunto de viviendas denominado el Nido de Quetzalcóatl (2005).

¿Por qué me gustaría tener una casa similar a la Nautilus? Por que es el súmmun de la unión de un diseño avanzado con lo humano en la naturaleza: su integración con el entorno, sus formas sinuosas (en la naturaleza apenas hay líneas rectas), sin aristas, la búsqueda de una similitud con una concha marina varada en tierra adentro, su aire relajante y sus colores brillantes pero tranquilos, hacen de la casa Nautilus el hogar ideal para vivir. Los cristales multicolores que dejan penetrar la luz natural al interior, tienen una variedad cromática similar al del arco iris, que le ambiente un aire evocador de lo marino.

Para la construcción de la casa se utilizó un material habitual en el sector: el ferrocemento, un compuesto de hormigón y mallas de alambre de poco peso y espesor, gran resistencia pero flexible, lo que mejora la estabilidad de la estructura y no tiene apenas mantenimiento; además, es muy seguro en caso de seísmo.

Viendo sus casas, sus diseños, sus formas, es fácil imaginar que en cualquier momento aparecerá por sus puertas redondeadas, gráciles e integradas en la estructura, Frodo Bolsón acompañado de sus amigos, los hobbits de la Tierra Media.

Alfredo Webmaster

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ray Caesar: el arte de la provocación


Si hay algo en lo que todos podremos coincidir, es en que Ray Caesar es uno de los mejores y más inclasificables artistas actuales, un magnífico creador de espacios y figuras, excéntricas, es cierto, y un inagotable provocador.

Es, como muchos de los grandes innovadores de la pintura u otras artes gráficas, un artista que no te dejan indiferente: sus obras digitales, o te gustan al instante, o te disgustan inmediatamente, no hay término intermedio. Ni que decir tiene que a mí, en cuanto supe de él por un comentario que dejaron en una de las entradas de musicayvino.com (ver enlace), me encantó.

De su biografía, os doy algunos datos: nació en Londres en 1958; a los pocos años su familia se traslado a Canadá en donde empezó a estudiar Artes Gráficas en el Ontario College of Art & Design. Actualmente, sigue residiendo allí, en compañía de su mujer Jane y una mascota de nombre Bonnie, un extraño y poco habitual animal de compañía: un coyote.

Tuvo trabajos siempre relacionados con su especialización, el diseño, como, por ejemplo, en un estudio de arquitectura del que no guarda buenos recuerdos (de sus diseños, dijo, salieron edificios feísimos), en una escuela de Arte y Oficio y en una empresa de efectos especiales para cine y TV, GVFX.

De este último trabajo y gracias a sus brillantes diseños y novedosos conceptos visuales, la serie de ciencia ficción Total Recall basada en la novela de Philip K. Dick Do Androids Dream of Electric Sheep?(que también sirvió como guión para Blade Runner), fue nominada a los premios Emmy, Gemini y Monitor.

Compaginaba este trabajo con otro de índole menos frívola: fue fotógrafo durante 17 años en el The Hospital for Sick Childen de Toronto, retratando las reconstrucciones quirúrgicas de niños que habían sufrido accidentes o actos violentos. Esta etapa de su vida lo marcaría absolutamente, influyendo de forma clara en toda su obra gráfica.

Sus obras son totalmente digitales, usando modelos de diseños en 3D para, después manipularlas mediante un software que va incorporando texturas y formas, iluminaciones, sombras y reflejos, llegar a un resultado final de increíble realismo y maravillosa belleza plástica.

Su complejo mundo artístico lo empezó compartiendo con un grupo reducido de creadores de idéntica excentricidad y similar gusto por la provocación: la actriz, bailarina y modelo erótica burlesque Dita Von Teese, el cantante Marilyn Manson, la escritora y poetisa Rebecca Cook y otros artistas gráficos de idénticas inquietudes como Karen Preston, Almacan, Mark Ryden o Miriam Castillo.

Sus obras, todas ellas muy cotizadas y de complicada adquisición (al menos los originales), es una muestra extraordinaria de perfección técnica, surrealismo extremo, hermosura extraña e inquietante, decadencia mezclada con modernidad exacerbada, y perturbadora sensualidad.

Sus imágenes son técnicamente perfectas, muy elaboradas y meditadas, con mezclas de humanos con monstruos mutantes o insectos de rasgos y delicados coloridos, enigmáticos, todo ello muy emparentado con los iconos más famosos de la cultura pop.

Ray Caesar sólo exponen en las mejores galerías de arte surrealista del mundo o en la prestigiosa revista cultural Juxtapoz, especializada en obras de autores de marcado estilo oscuro y, tal vez, siniestro.

Alfredo Webmaster

 

Galerías en donde se puede adquirir sus obras

Jonathan LeVine Galley

529 West 20th Street, 9E

New York, NY 10011

212.243.3822

info@jonathanlevinegallery.com

www.jonathanlevinegallery.com

 

Richard Goodall Gallery

103 High Street

Manchester England

M4 1HQ

Tel: +44 (0) 161 834 3330

richard@richardgoodallgallery.com

www.richardgoodallgallery.com

 

Galerie Magda Danysz

78, rue Amelot - Paris 11 France

tel/fax : +33 (0)1 45 83 38 51

magda@magda-gallery.com

www.magda-gallery.com

 

Mondo Bizzarro

via reggio emilia 32 c/d

00198 Roma, Italy

tel/fax 06 44247451

info@mondobizzarro.net

www.mondobizzarro.net

 

Belinda Chun

Toronto

tel 416.587.0057

belinda@belindachun.com

www.belindachun.com

 

What Katie Did: la lencería vintage


En Portobello Road, la zona más cosmopolita del Londres comercial, se encuentra la tienda de lencería What Katie Did.

Siguiendo los patrones de la moda íntima de los años 40 y 50, Katie Halford, la diseñadora y propietaria de la empresa, creó una hermosísima colección de corsets y complementos femeninos de primer nivel, con telas, diseños, colores e, incluso, objetivos olvidados entre las mujeres de finales del siglo pasado y principios de este: la lencería vintage, femenina y sensual.

En sus tiendas puedes encontrar desde la lencería más glamorosa a los más sexys corsets, trajes de baño, medias de raya atrás, pezoneras, elegantísimo trajes para eventos, etc. Todo un compendio de ropas pensadas más para exhibir (y hacerse admirar) que para, simplemente, llevar puestas.

Katie Halford, en una encomiable labor en defensa del trabajo bien remunerado y evitar así la explotación de mano de obra de países del tercer mundo, en su página web What Katie Did explica, con profusión de detalles, cómo, cuándo y por quién fueron confeccionadas las prendas: ¡Para que aprendan otros fabricantes!

Pese a que el comercio dónde se venden la lencería está en Londres, también se pueden hacer las compras por Internet: ¡Animaros, los corsets son hermosísimos (y muy, pero que muy, sensuales)!

Alfredo Webmaster

 

500 Years of Female Portraits in Western Art


Philip Scott Johnson, artista gráfico especializado en Morphing Technique (CMT), es el autor de este vídeo que sintetiza en menos de 3 minutos la evolución del retrato femenino de los últimos 500 años.

Para acompañar el trabajo, Johnoson incluye como fondo la música de la Suite for solo cello Nº1 in G major, BWV 1007 – Sarabande, de Johann Sebastian Bach, con Yo-Yo Ma al cello.

Si queréis saber con detalle cuáles son las 90 obras de arte de la pintura que aparecen en este trabajo, entrad en este enlace pulsando aquí. Ahí hallaréis una relación detallada del nombre de cada obra de arte, su autor y fecha de ejecución.

Este vídeo fue elegida la obra más creativa en los Premios YouTube Awards 2007.

Alfredo Webmaster

 

Los “pecados capitales” de LaChapelle


Decir de él que es uno de los más grandes fotógrafos del último cuarto de siglo, es decir poco. Decir de él que es bizarro, grotesco, excesivo, impactante, perverso, sensacionalista, glamoroso, vanidoso o lujurioso, es limitarlo.

Realmente, David LaChapelle (Connecticut, 1969) es mucho más que todos esos calificativos por separado, y es mucho más que todos ellos a la vez, es uno de los privilegiados que ha logrado hacer que las superestrellas se sometan a su objetivo y a su fantástica imaginación.

Es, posiblemente, el fotógrafo que mejor ha retratado a las “celebrityshollybudenses y del showbusiness, pilladas (sin improvisaciones, sin dejar nada al azar) en una pose que mezcla el virtuosismo de sus cámaras con su enorme capacidad de comunicación.

Su prestigio como artista gráfico siempre estuvo a la misma altura, si no más, que el de sus modelos fotografiados, fueran quienes fueran los personajes retratados.

Inició su trabajo hace 25 años de la mano de Andy Warhol, cuando le encargó la realización de varios reportajes para la revista Interview. Después de estos trabajos, nunca dejó de ser el fotógrafo más reclamado por las principales revistas del mundo de la moda, del diseño, del corazón o de las variedades.

Sus fotos (auténticas obras de arte) siempre reflejan el lado más reflexivo del personaje retratado: el culto desmedido a la personalidad, la degradación y perversión de las culturas populares, los excesos de la vanidad, la lujuria o la explosión desmedida de la gula rápida (su obra “Muerte por hamburguesa” es un icono del movimiento slow food: una modelo aplastada por un bocadillo de carne).

Sus trabajos de la serie “Eveils” (Museum, Statue, Cathedral) sobre el diluvio universal o “Deluge” inspirados en las obras de Miguel Angel en la Capilla Sixtina, son la quinta esencia del arte fotográfico, el sumum de un provocador nato.

Como dice Gianni Mercurio, crítico especializado en su obra, “sus fotos gritan” y su arte es un mensaje gráfico sobre “una sociedad dominada por la publicidad y por el comportamiento consumista, en donde la verdad sucumbe a la simulación”.

Hace pocos días, en una visita que hizo a México LaChapelle exclamó: "Ya no tengo nada nuevo que decir de esta gente, del pop y de la sociedad de consumo". Una declaración tan impactante, viniendo de quien viene y estando donde estuvo, supone una profunda cargada de reproches hacía las veleidades del famoseo y en contra de la fanfarria que rodea el mundo ficticio en el que viven estos personajes; y pone punto y final a una de las trayectorias artísticas más impactantes de los últimos años.

¿Con qué nos sorprenderá LaChapelle en el futuro? Estaremos atentos…

Alfredo Webmaster

Nota: en las fotos que incluyo aparecen retratados personajes muy conocidos de la música, del cine, de los deportes, de la moda… ¿A quiénes habéis reconocido?

 

 

 

Los fractales


Los fractales son objetos semi geométricos cuya estructura básica, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas.

El término fractal, que deriba del latin “fractus”, quebrado o fracturado, fue propuesto por el matemático Benoît Mandelbrot en 1975. El nombre con el que se conoció esta propuesta geométrica es el de “Conjunto de Mandelbrot”.

A un objeto geométrico fractal se le atribuyen varias características:

- Es un objeto geométrico demasiado irregular para ser descrito en términos geométricos tradicionales.

- Posee detalle, y detalles, a cualquier escala de observación, sea del tamaño que sea, se use o no se use el efecto zoom.

- Es una forma geométrica autosimilar: exacta, aproximada o estadísticamente igual.

- Su dimensión de Hausdorff-Besicovitch (grados de libertad para realizar un movimiento en el espacio) es estrictamente mayor que su dimensión topológica.

- Se define mediante un simple algoritmo recursivo (que expresa la solución de un problema en términos de una llamada a sí mismo; esa llamada a sí mismo, se le conoce como llamada recursiva).

¿Por qué os los presento? Por que son hermosos, por que son atractivos y por que son absolutamente variados: no existe dos fractales iguales, ninguno fractal es igual a otro. El más ínfimo cambio en la formulación de un fractal, genera un fractal totalmente distinto al anterior. Por tanto, existen millones y millones y millones de distintas posibilidades de fractales. 

Durante unos años tuve la afición de coleccionar fractales que veía en páginas Web. Algunos eran enormes y de una belleza apabullante, otros era como gotas de líquidos que hacían coronas imposibles (por hermosas); también tenía fractales que eran simples manchas de colores de una simetría tan bella que resultaban hipnótica.

Desgraciadamente, en uno de los formateos del disco duro de mi PC, me olvidé guardarlos y se perdieron: una pena.

Existen multitud de páginas Web que hablan de ellos. Os selecciono algunas de las más conocidas:

- Fractint Fractal Gallery

- Fractales de Martínez Roca

- Aspectos básicos sobre fractales

- Área Fractal

- La Galería Fractal

- Art Contest 2007

- Fractal World Gallery

- Fractal Gallery

- Fractal Domains

- Sprott's Fractal Gallery

- Sekino's Fractal Gallery

- Abstract Digitalart Gallery 

En el vídeo que incluyo más abajo, podéis ver un fractal sencillo en su visión inicial y extremadamente complejo en la complejidad (valga la redundancia) una vez “metidos” en el desarrollo matemático (zoom). Lo vais a disfrutar acompañados de la música barroca de Jean-Philippe Rameau y su obra “La Villageoise”.

Alguien definió a los fractales como “matemáticas de belleza infinita”. Y acertó. ¿Opinas lo mismo?

Alfredo Webmaster

Otro ejemplo de fractal en movimiento, con efecto zoom

 

Xaquín Marín, Xulio Prieto Nespereira, Lubiáns y Morquecho


De Xaquín Marín podría contar montones de historias, anécdotas y realidades: con su nombre y sobre su obra, mayoritariamente la de humor gráfico, hay cientos de páginas Web. Por tanto, poco podré contar que no esté ya publicado.

Este cuadro que os presento, fue el primero que tuve en propiedad. Data del año 1968, de la época en la que Xaquín tenía una estrechísima relación con mi hermano Manuel, con el que pasaba mucho de su tiempo libre cuando vivía en Madrid; también yo coincidí con él cuando estuve estudiando en la capital de España. Es un óleo sobre tablex, de gran dimensión, pintado en tonos azules y negros, y sus tonalidades intermedias. Hasta el año pasado estaba enmarcado con un marco sencillo, tan sencillo que su propia sencillez le robaba protagonismo al tema central del cuadro, al quedar difuminada la obra en la pared, perdiendo parte de su fuerza y mensaje.

Representa a dos ancianos que viven (que fueron “trasplantados”) en la ciudad pero que añoran el campo, el terruño, la leira en donde nacieron y de donde nunca desearon salir.

Actualmente, además de su actividad artística, Xaquín dirige el Museo do Humor de Europa.

El segundo cuadro es de otro histórico pintor, grabador y dibujante: Xulio Prieto Nespereira, uno de los mejores y más valorados grabadores españoles del siglo XX.

Además de ser un cuadro de excelente técnica y gran calidad, tiene para mí un gran valor sentimental: fue un regalo de mi padre y siempre ocupará un lugar importante en mi casa.

El siguiente, un gaiteiro, es de Miguel Lubiáns, un joven (ya no tanto…) pintor pontevedrés que está adquiriendo un gran predicamento en los ambientes artísticos de Galicia y Portugal.

El último, es de José Ramón Morquecho, otro artista pontevedrés. Morquecho, nombre con el que es conocido y reconocido, pinta sus cuadros cargados de efectos de luz, de contrastes y de grandes manchas de colores vivos y fuertes, como el amarillo, el verde o el lila.
 
 
Xaquín Marín, visto desde la escalera
 
 
Xaquín Marín, detalle del cuadro
 
 
Xulio Prieto Nespereira, en su hornacina
 
 
Xulio Prieto Nespereira, detalle del cuadro
 
 
Miguel Lubiáns
 
 
Miguel Lubiáns, detalle del cuadro
 
 
José Ramón Morquecho
 
 
José Ramón Morquecho, detalle del cuadro
 

La Torre de Hércules, catedral de los faros


La Torre de Hércules, el faro más antiguo del mundo todavía en funcionamiento, se erige majestuoso y solitario mientras contempla, desde su privilegiado y agreste promontorio, el grandioso mar de los ártabros y el antiguo asentamiento de Brigantium. Sólo el Obelisco Millenium, emblema del siglo XXI, es capaz de desafiar a la histórica torre romana.

Por Belén F. Mouriz



Algo de leyenda

Las ciudades antiguas siempre se han apropiado de legendarios fundadores. En el caso de la ciudad de A Coruña, su origen se sumerge en evocadoras leyendas históricas. Su héroe, por excelencia, ha sido Hércules, uno de los muchos hijos de Zeus.

Según cuenta el relato escrito por Afonso X O Sabio, en su “Estoria de Espanna”, por estas tierras existió un gigante de nombre Gerión que exigía a todos los habitantes la entrega de la mitad de sus posesiones. Agobiados por este injusto sometimiento, solicitaron la ayuda de Hércules que, no sólo venció al gigante en una lucha que duró tres días con sus correspondientes noches, sino que lo mató y enterró su cabeza, construyendo sobre el túmulo una torre sobre la que se instaló un espejo en el que se reflejaban las naves que se acercaban a la costa. Parece que una mujer, llamada Coruña, fue la primera persona en llegar hasta el lugar; y, en su honor, el semidiós quiso atribuirle este nombre a la nueva población que empezaría a nacer. De la presencia de este héroe en la ciudad, nos queda el solemne y eterno vestigio de la torre que lleva su nombre. Además, a raíz de aquel acontecimiento, el escudo de A Coruña incorpora la leyenda de Hércules con la representación del faro junto a la calavera de Gerión y dos huesos a los pies de ella.

Otra narración, de origen celta, atribuye a Breogán, caudillo de los ártabros de la Galicia prerromana, la fundación de Brigantium y la edificación de la torre. Su hijo Ith divisó, desde aquí, las costas de Irlanda, emprendiendo la navegación hacia su conquista, aunque fracasaría en este empeño.

Más allá de la literatura mitológica, la historia nos narra, gracias a una inscripción latina grabada sobre una roca que se conserva al lado del faro, que la orden de construirlo, la dio Trajano, en el siglo II de nuestra era; y que el autor del magnífico proyecto fue el lusitano Cayo Servio Lupo, natural de Aeminio (actual Coimbra), que dedicó su obra al dios Marte.

Algo de historia

Los deseos de conquista de los romanos siempre anhelaron las tierras de los cántabros, astures y galaicos. Hacia este extremo del noroeste peninsular, poblado por tribus castreñas, se orientaron campañas y expediciones de conquista dirigidas por famosos e históricos caudillos romanos en busca del  oro y del estaño de este territorio. Como manifestación de la presencia de la civilización y cultura romanas, nos quedan importantes e interesantes ejemplos arquitectónicos de gran espectacularidad por nuestras provincias gallegas. Uno de esos legados es la Torre de Hércules.

Sabemos que en Brigantium (A Coruña), debió de existir un núcleo urbano relevante, que se remonta a la época prerromana, con un importante puerto –el Magnus Portus Artabrorum-, y con una notoria actividad marinera, si tenemos en consideración la presencia de su grandioso faro romano que atestigua este lejano origen. Restos arqueológicos descubiertos han puesto de manifiesto que, quizá, uno o dos siglos antes de construir el monumento romano, existiese en el lugar un puesto de señalización y de vigilancia. Y es que  por la situación estratégica que su puerto confería, el asentamiento geográfico emergente se convierte, de esta forma, en un importante centro de rutas comerciales entre el Mediterráneo y las Islas Británicas, como así lo atestiguan los registros cerámicos. Los romanos deciden, por tanto, establecerse en esta ciudad marcadamente atlántica. Posiblemente, la relevancia que debió de alcanzar el puerto de Brigantium favoreció el levantamiento del faro, con el fin de vigilar esta costa y de orientar a las gentes del mar. A pesar de que algún cronista menciona a los colonos fenicios, que llegaban con frecuencia a estas costas, como los artífices iniciales de este colosal proyecto -quizá para atribuirle mayor antigüedad al edificio-, siempre se le ha considerado como una de las obras civiles más singulares y destacadas de la Hispania romana, comparándola con el famoso faro de Alejandría. Aunque los originarios 35 metros de la torre de Brigantium se quedan escasos frente a los 134 metros de la egipcia.

Gracias a las ilustraciones y trabajos de investigación publicados, que de esta valiosa torre nos han legado varios autores -entre ellos destaco Investigaciones sobre la fundación y fábrica de la Torre llamada de Hércules, situada a la entrada del puerto de La Coruña”, obra del siglo XVIII, del ilustrado Joseph Cornide, que se arriesgó a estudiar cómo sería la antigua estructura romana-, conocemos que, hoy en día, el faro nos muestra un aspecto diferente al que tenía en el proyecto inicial de Servio Lupo. Así sabemos que la moldura en relieve, que recorre helicoidalmente su fachada, reproduce, de manera ornamental, la antigua rampa que subía por el exterior del edificio y por la que ascendían los carros cargados con la leña para mantener encendida la hoguera (por las excavaciones arqueológicas efectuadas en el año 1992, se sabe que esta rampa estuvo protegida, de los rigores meteorológicos, por un muro perimetral exterior, siendo todos estos elementos destruidos a lo largo de los siglos posteriores); o que el remate de los tres cuerpos de que consta este faro de planta cuadrada, que hoy en día se eleva unos 55 metros sobre el nivel del mar, estaría coronado por una cúpula; o que en su remodelación neoclásica, en el último tercio del siglo XVIII, de la mano del ingeniero Eustaquio Giannini, y ante el deterioro que el edificio sufría, se realizó un recubrimiento de la estructura preexistente, utilizando bloques de granito, dándole, así, su fisonomía actual.

El aspecto exterior de la torre no muestra ninguna huella romana. Para poder disfrutar de la ancestral fábrica, perfectamente conservada, accedo a su interior. En su entrada, me recibe una escultura de Hércules que custodia celosamente las entrañas de la torre.  Inmediatamente, ante mí, se extienden los restos de sus cimientos romanos; y aprecio claramente toda la obra antigua no sólo en la organización de su interior alrededor de un eje central cruciforme, que articula las tres plantas en cuatro cámaras iguales con bóveda de cañón, sino también en el roce de cada piedra, mientras voy subiendo sus más de 200 peldaños repartidos en los tres cuerpos y que me conducen al mirador con una grandiosa vista del océano. No es difícil comprobar, tampoco, a lo largo de mi ascensión, que algunos de los vanos de la obra romana se han transformado en las ventanas actuales.

La torre ha sufrido modificaciones a lo largo de la historia. Con el declinar del Imperio Romano, el comercio por mar disminuye, lo que implicaría el abandono del faro y la pérdida de su función, pasando a convertirse en atalaya defensiva. Es posible que, en el medievo, soportase asaltos que provocarían su destrucción y su aspecto ruinoso. Se aprovecharon las piedras que caían de su muro para utilizarlas como sillares en otras construcciones. Parece que parte del castillo de San Antón se edificó con esos aparejos.

El período de abandono y de ruina que supuso la Edad Media para la Torre de Hércules se transforma en un período de renacimiento  en la Edad Moderna. La torre, que se conocía por entonces como Castillo Viejo, es reconstruida gracias al Capitán General del Reino de Galicia, duque de Uceda. Asume, entonces, la función de atalaya, con fines defensivos, por su situación privilegiada para detectar posibles ataques por mar de naves francesas; pues, por esas fechas, España estaba en guerra con Francia. Se afianza la torre como símbolo; se realizan trabajos de acondicionamiento y se dictan normas municipales que prohíben la extracción de piedra de la torre para evitar su ruina y olvido; además se taladran las bóvedas que delimitan los pisos de la torre para construir la escalera interior que permitirá subir a la cúspide del faro, trabajos ejecutados por el arquitecto Amaro Antúnez. Cuando finalizaron estas obras, los cónsules de Flandes, Holanda e Inglaterra solicitaron la construcción de dos torrecillas con faroles, con el fin de mantener una luz encendida, todas las noches, durante diez años. A cambio, establecieron un impuesto que deberían pagar todos los navíos que llegasen a cualquier puerto gallego para subvencionar el mantenimiento de los fanales. Parece, por tanto, que a partir del siglo XVI, se inicia, paulatinamente, el principio del resurgir de la torre. Además, los peregrinos procedentes de Flandes e Inglaterra que desembarcaban en la ciudad de A Coruña, es probable que se encargaran de divulgar por Europa la grandiosidad que este faro ofrecía a los ojos de cualquier visitante.

Con el trabajo de Cornide -la mejor aportación que se ha realizado, hasta ahora, sobre la construcción- se inicia una nueva etapa en la historia de la torre basada en datos y normas de carácter científico impuestas por las ideas de la Ilustración. Giannini, aconsejado por Cornide, procederá a su restauración fundamental de estilo neoclásico, evitando que se pierda la estructura romana de la torre, respetando los viejos muros romanos interiores y los antiguos vanos y manteniendo el recuerdo, por medio de una banda diagonal, del recorrido de la desaparecida rampa que llegaba hasta la parte superior del faro, alternada con diez ventanas en cada fachada, unas con vanos abiertos y otras con vanos falsos. Por otro lado, la rehabilitación del faro se aprecia en los dos cuerpos octogonales superpuestos que forman parte del cuerpo superior para albergar la antigua linterna, reemplazada hoy por un sistema óptico de iluminación que, con sus cuatro destellos de luz blanca cada 20 segundos, baña de resplandor las aguas del Atlántico. Pero la intervención de Giannini no se limitó sólo al faro, sino que también abarcó su entorno con la proyección de una plataforma y escalera en la base de la torre y un acceso  con la ciudad. Con las obras dirigidas por Giannini, la torre alcanzó su recuperación definitiva. Hay que señalar que el interés del Real Consulado de A Coruña, respaldado por el Ministro de Marina y con la ayuda técnica del Departamento de Ferrol, impulsó muy favorablemente la finalización de los trabajos de mejora y de funcionamiento del faro.

Ya a finales del siglo XX, lo más relevante han sido las excavaciones arqueológicas al pie de la torre, que sacaron a la luz los restos del muro exterior romano, y la regeneración del espacio que rodea el faro. Recorro este entorno, convertido en un conjunto especialmente armónico, con la creación del denominado “Jardín de Hércules” y sus figuras escultóricas que aluden a la leyenda de la torre y al origen de la ciudad, empleando nombres tan evocadores como “Ártabros”, “Breogán”, “Guardianes”, “Rosa de los vientos”,”Caracola”, Hércules y Gerión”, entre otros; sin olvidar los relieves de bronce de las puertas de la edificación que narran la leyenda del monumento. Trabajos con un significado fuertemente simbólico y mítico, realizados, todos ellos, por diversos artistas contemporáneos y que han ayudado a la transformación de este ámbito en un interesante enclave histórico, cultural y natural.

Desde este privilegiado emplazamiento, batido por los vientos, es de obligado cumplimiento la contemplación del magnífico paisaje urbano y del agreste mar, de espuma blanca y plateada, que rodea a una ciudad íntimamente vinculada al Atlántico, en donde los tonos verdes, azules y grises se combinan armoniosamente hasta el horizonte.

El Obelisco Millenium, con sus 50 toneladas de cristales de roca y acero y con las representaciones de diversos episodios de la historia de esta legendaria ciudad grabados en sus vidrios, se erige, desde un estanque que simula el mar, como el símbolo de la ciudad para el nuevo milenio, al mismo tiempo que, con sus 50 metros de altura, le hace un guiño a su vecina Torre de Hércules.

Camino hacia la UNESCO

Esta solemne construcción arqueológica, inspiración de pintores como Lugrís y Seoane, inmortalizada por Picasso, evocada en la literatura por Curros Enríquez, Ramón Cabanillas o Francisco Añón, ha sido propuesta a la UNESCO como candidata española para convertirse en Patrimonio de la Humanidad, argumentando el gran valor que le confiere el ser el faro romano más antiguo del mundo en activo. Junto a las cualidades de singularidad, autenticidad y universalidad -adquiridas en su largo devenir de más de dos mil años de historia- su situación estratégica en la ruta marítima entre el Mediterráneo y el Atlántico norte la convierten en un importante vestigio de la tecnología marítima y de la navegación a gran escala durante el Imperio Romano. Conserva, también, algo muy importante: el atractivo ancestral de una cultura y de un tiempo histórico, mágico y legendario; sin olvidar el destacado valor inmaterial que le otorga su vinculación con la leyenda de Hércules, el magnífico entorno paisajístico que parece abrazarla, o el haber sido testigo mudo de destacados acontecimientos en la historia de la ciudad, de intercambios culturales y comerciales y de importantes naufragios marítimos que sucedieron, en sus inmediaciones, en los últimos años.

En Galicia, el Casco Histórico de Santiago y su catedral, el Camino de Santiago y la Muralla Romana de Lugo son, por ahora, los bienes que tienen la distinción de ser Patrimonio de la Humanidad. Hay que esperar a junio del 2009 para conocer la decisión que tomará la UNESCO relativa a esta nueva candidatura. El 1 de febrero de este año, 104 faros de toda España se encendieron, al mediodía, e hicieron sonar sus sirenas para apoyar la candidatura de la vetusta torre gallega en su singladura hacia la declaración de Patrimonio de la Humanidad. Una avería de la señal acústica en el mismo faro de Hércules impidió que, ese día, funcionase correctamente. Sólo cabe esperar que ese pequeño fallo mecánico en su normal ejecución no sea la  advertencia de un mal presagio.

La Torre, uno de los faros más emblemáticos de España, es una presencia simbólica, una fuente que rebosa de personajes mitológicos, de relatos legendarios. Es la clara manifestación de una convivencia armónica entre el arte romano de su interior y el neoclásico de su exterior que la convierten en un  valioso patrimonio cultural y artístico que seguirá despertando emociones y sensaciones mientras guía al visitante por el descubrimiento de su pasado.

“…este faro, además de ser beneficioso para los navíos que frecuentan este puerto y recorren su costa, será siempre, y sobre todo, la Torre de Hércules(Eustaquio Giannini)

 

 
Interior de la Torre de Hércules (cimientos)

 

 

Vista de A Coruña desde la Torre de Hércules

 

 
Vista al mar desde la Torre de Hércules

 

 


 

Ritta Bremer


Hace unos días adquirí un cuadro de una pintora a la que le auguro un gran futuro si tiene suerte y sabe “moverse” mejor en el proceloso mundo del arte: Ritta Bremer.

Su exposición permanente, situada al borde de la carretera que une España con Portugal, en el centro de la  villa de Tui, es un espacio lleno de vida, de sensaciones y de vivencias, con cuadros que se amontonan y se superponen uno a otros en series concadenas de temas y tiempos.

Su estilo ecléctico y desenfadado no pone límites ni coarta los distintos estilos pictóricos: lo mismo mezcla óleo con acrílico, como acuarela con tinta.

En ese continúo experimentar radica su valor como artista; ni está quieta ni está anclada en formas estereotipadas, algo que podría ser obvio dada su juventud (de carácter y de apariencia).

El cuadro que le compré, titulado “La mente II”, es una pieza de 46 x 38 centímetros, con una excelente combinación de tonos y formas, una obra que aúna la temática “mental” de la artista con el sentido estético de su obra.

Para el enmarcado recurrí a Betty, de AMR, la mejor fabricante de marcos de toda la provincia. Elegimos uno de tonos oro viejo con armazón interno realzado en un  color plateado también en viejo, y dos escaleras en negro para realzar el fondo y los bordes del cuadro.

El resultado final es tan bueno, tan armónico, que Betty utilizará este cuadro como portada de la próxima página Web de la empresa y carta de presentación de sus trabajos.

Alfredo Webmaster

 
Detalle del cuadro "La mente II"

BIOGRAFÍA

(Escrita por Ritta Bremer)

Nací un día frío de febrero, allá en el mar del norte, en Bremerhaven (Alemania), a los tres meses de vida cruce Europa y desde entonces vivo aquí en Galicia, en Tui.

De pequeña coloreaba mis cuentos, y a los trece años comencé a pintar, hasta hoy nunca lo deje. Pinté con acuarela, óleo, acrílico, plumilla, tinta, esmalte, carboncillo, sanguina, pastel, hice grabados en madera, y en espejo.

Me considero una pintora autodidacta, aunque estudie dibujo y diseño en el bachillerato e historia del arte en la universidad de Pontevedra. Aprendí estilos, técnicas, movimientos artísticos, texturas, materiales, estudie la luz, el color, la forma. Nunca me presente a premios ni concursos.

Mis obras se podrían definir como arte figurativo y expresionismo, aunque últimamente estoy haciendo una incursión en el expresionismo abstracto y el constructivismo.

Pero como el grupo Die Brücke pienso que es de los nuestros aquel que trasmite de forma directa y sin falseamientos lo que le impulsa a crear.

Mi obra dice que esta llena de color y vida, y que es original y creativa.

Yo solo trasmito lo que siento...

EXPOSICIÓNS REALIZADAS

1995. Liceo Casino. Pastel sobre papel. Tui (Pontevedra).

1996. Nevada. Pastel sobre papel. Tui.

1997. Central. Pastel sobre papel. Tui.

1997. Términus. Acrílicos sobre papel. Tui.

1998. Arco da Vella. Acrílicos sobre lienzo. Vigo.

1999. Área Panorámica.“Novos Valores”. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2000. Casa da Xuventude. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2000. La Traviata. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2001. Paradero. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2002. Área Panorámica. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2002. Venezuela Café. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2003. Soeiras. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2004. Área Panorámica. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2004. Bosque Nativo. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2005. Yucatán Arte. Acrílicos sobre lienzo. Tui.

2005. Alma Pub. Acrílicos sobre lienzo. Vigo.

2005. Exposición permanente en el Local Artte54. Tui.

2005. Participación en Novos Valores. Obra ‘Memoria dun paxaro’. Pontevedra.

2005. Polígono do Tambre. Asociación de Empresarios. Santiago de Compostela.

2006. Preseleccionada en la Bienal de Pamplona. Obras: ‘Actitud’ e ‘Quimera’.

2006. Baol. Acrílicos sobre lienzo. Vigo.

2006. Exposición en la Galería de Arte ‘Sol & Bartolomé’. Santiago de Compostela.

2006. Exposición en el Casino. Santiago de Compostela.

2007. Exposición en el Ateneo de Ourense.

Apariciones en medios de comunicación: Televisión de Galicia, Faro de Vigo, La Voz de Galicia, Atlántico Diario y Siglo XXI.

Trini Barreiro, Fernando Pennetier, Menchú Outón y Valcarcel


Trini Barreiro, pintora viguesa afincada en Pontevedra, es el vivo reflejo de una artista ecléctica y cambiante, poseedora de un maremagnum de estilos y técnicas, todas ellas de una elevada calidad pictórica y un buen resultado estético.

Sus obras van desde el entusiasmo por la naturaleza, con flores y hojas de gran formato y colorido, hasta paisajes bucólicos (pero reales), marinas o pintura abstracta. Utiliza tanto la acuarela como el óleo o los acrílicos, buscando siempre el mejor medio para el buen fin de lo que expresa.

Desde hace años es amiga mía, y como amiga no puedo ser imparcial: me gusta su pintura y disfruto de su compañía.

Tengo dos de sus obras, para mí los dos mejores de los cuadros que de su producción más reciente; se llaman: “Puesta de sol” y “Ocaso

 

De Fernando Pennetier por puedo decir nada distinto de lo que se ha dicho antes: es uno de los grandes de la pintura española del siglo XX.

Zamorano de nacimiento, del año 1936, Pennetier dejó huellas imborrables de su calidad y saber hacer en múltiples obras desde las primeras exposiciones en su ciudad natal, hasta la última presentada en la Galería Espacio 36

Su arte es romántico, con reminiscencias de antiguo y, sobre todo, eminentemente poético. Sus cuadros están llenos de una luz tamizada, como con un halo de tristeza.

El cuadro que tengo en mi casa en la cabecera de la cama, es un bellísimo retrato de mujer sobre fondo negro, del año 1974, una obra de la época más brillante y prolífica de este gran autor.

 

El cuadro de Menchú Outón lo tengo por que lo quiero tener, por que me gusta y por que me impactó desde el día en que lo vi colgado en una exposición: “Menchu Outón: dentro da pel”, en la Sala Caja de Madrid (diciembre 1993).

Está lleno de vida, de fuerza y de imaginación. Representa el universo y dentro de él, el ser más importante: un humano.

 

Trini Barreiro: "Puesta de sol"
 
Detalle de "Puesta de sol" de Trini Barreiro
 
Menchu Outón y Trini Barreiro
 
Detalle del cuadro de Menchu Outón
 
 
Detalle de "Ocaso" de Trini Barreiro
 
Cuadros de Valcarcel y Fernando Pennetier
 
Detalle del cuadro de Valcarcel
 
Detalle del cuadro de Fernando Pennetier

 

Balthus - Balthasar Klossowski de Rola

Advertencia previa

Balthus es un provocador y su pintura buscar eso: provocar. La altísima cotización que alcanzaron y alcanzarán sus cuadros, incluso los dibujos y apuntes previos, por los que los coleccionistas privados de más prestigio están pagando enorme cantidades, podría suceder que alguno de los cuadros que presento puede herir la sensibilidad de ciertos lectores o lectoras de mi blog.

Si sucediera eso y a alguien le hiere la visión de alguno de los cuadros de Balthus, lo siento; es un pintor que me gusta y que espero que también os guste a vosotros.

Balthasar Klossowski de Rola "Balthus"

(París, 1908-2001)

Picasso fue el primer comprador de una de sus obras. Nunca tuvo necesidad de vender nada al ser noble aristócrata polaco (heredó él y su hermano una fortuna de un primo de su padre).

Su primera esposa, Antoinette von Wattenwyl, se escandalizó al verse pintada desnuda en las paredes de las casas de sus amigos. La ruptura de la pareja fue inevitable.

Balthus en un viaje a Japón conoció a Setsuko Ideta a la cual tomó como asistente, alumna, modelo y "esposa".

Aunque su pintura resultó novedosa desde su primera exposición en la Gallerie Pierre de Paris en 1934, su obra pasó totalmente desapercibido; sólo llamó la atención de algunos de sus amigos como el director del MOMA de New York, J. T. Soby, Artaud y Giacometti...

Un año después de la muerte de Balthus, se organiza una exposición en el famoso Palazzo Grassi en Venecia, exposición que incluyó casi todas sus obras (300 catalogadas). A raíz de esta exposición, sus obras adquirieron un enorme valor.

Los críticos de arte han querido ver en la pintura de Balthus influencias que todos los artistas tienen: proporciones clásicas, obsesión constructiva, atmósfera irreal, panteísmo, romanticismo, estética oriental.

Puede que si, que la pintura de Balthus tenga todo eso pero yo creo que lo que el refleja es morbo puro, pinturas de atmósferas densas…

En sus cuadros los protagonistas no son las figuras principales por él pintadas; no, no lo son… en sus cuadros los protagonistas son el gato que aparece en un cuadro, los ojos de los que miramos sus obras, el vuelo de la falda subida, la dejadez y entrega de las formas de sus modelos, el pensamiento que intuimos en la figura de un personaje que no forma parte del cuadro...

Balthus puede parecernos excesivamente malicioso jugando con nuestro cerebro en las posturas, pero en realidad está intentando imitar las formas de un Degás o un Matisse, buscando en sus modelos esas posturas imposibles que en ellos se dan de una manera natural. En sus obras se aprecian esos recortes fotográficos a lo Toulouse Lautrec, que Balthus los lleva a la perfección.

Para Balthus, que sus obras fueran catalogadas por algunos de exaltación de las lolitas, no tenía sentido y le parecía más un intento de devaluar su arte que la simple catalogación de pornográfico.

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Anillos de diseño hot

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Los diseñadores de joyería contemporánea Bruno & Woehlke presentaron en diciembre su Línea 2008 de complementos: anillos, pendientes, collares y gargantillas.

Además de recomendaros que visitéis su página Web, muy bien diseñada y rápida, os enseño los anillos de la foto, un conjunto de tres anillos en plástico y silicona que son los más impactante de toda la colección, muy hot los tres.

Our jewellery plays with traditional expectations of the senses. By surprises and uncertainties new colourful worlds join together. We create place for ambiguousness. Playful lightness and fun come together.”

Iman Maleki (Irán)

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El hiperrealismo, como corriente pictórica, tiene una corta vida de poco más de medio siglo. Su aparición en el West-Coast de Estados Unidos de América supuso el nacimiento de un estilo que preconizaba una revisión minuciosa y detallada de las imágenes que hasta esa fecha se pintaban, mezcladas con el más radical de los verismos, en algunos casos a llegando coquetear con el pop art.

En Europa el hiperrealismo no tuvo esas veleidades modernistas pero sí algunas pinturas con tendencias casi surrealista. En España tenemos un gran, un excepcional, pintor que usa la técnica con una maestría fuera de toda duda: Antonio López.

Hace unas semanas presenté el arte de un pinto americano de este estilo, “Terry Rodgers: un arte distinto”, y hoy os enseño el de un iraní, un magnífico intérprete del hiperrealismo del que no tenía ni la más mínima idea de su existencia: Iman Maleki (Teheran, 1976).

¿Cómo lo conocí? Por medio de un comentario que hizo un lector anónimo de mi web; dijo: “Conocéis a Imán Maleki?, como pintor hiperrealista me gusta mucho más”.

A raíz de esa recomendación investigué algo sobre la vida y obra de este pintor. Visité su página Web, consulté los libros de dos de sus exposiciones, supe que había sido galardonado con el premio William Bouguereau y el “Chairman's Choise” en la II Competición Internacional de Art. Renewal Center, leí la crítica que de él hizo Mojtaba Tavakoli (“Sus pinturas compiten con las mejores cámaras digitales de 10 Mega píxeles”)… y sí, tenía razón mi comentarista anónimo: Iman Maleki es un excepcional pintor, un fiel reproductor de la densa cultura islámica con un toca naïf pero sin su perspectiva acientífica.

Y esta es su obra, este es el arte de Iman Maleki… admirarlo y disfrutadlo.

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Guillermo Habacuc Vargas

Durante un tiempo estuve recibiendo informaciones y mensajes de much@s de vosotr@s en donde me indicabais la conveniencia de escribir algo sobre este “artista”, este refinado estilista del “arte” más rompedor y vanguardista.

Durante un tiempo me resistí a dar publicidad, aun que fuera de forma indirecta, a un personaje de esta calaña; incluso, consideraba que el simple acto de nombrarle, de hacer que su nombre figure en mi página ya era una publicidad inmerecida y fuera de toda lógica o racionalidad.

Hoy decidí hablar de él, del autocalificado artista” Guillermo Habacuc Vargas. Me convenció Chus, una pontevedresa afincada en Ferrol, una ciudad de la provincia de La Coruña a la que huyó para escapar de la realidad vivida y por vivir; considera que así está a salvo de esa realidad pero no se da cuenta que la realidad, incluso los sentimientos, van con ella, vaya a donde vaya: una enorme pena, una verdadera pena.

Guillermo Habacuc Vargas, nombre y apellido que no deberíamos olvidar jamás, es el creador de un “arte” que preconiza la muerte en directo, la muerte al alcance de la vista, al lado de nuestros pies, bajo el paraguas de una supuesta “libertad creativa”.

En agosto del año pasado, durante una exposición realizada en la Galería Códice de Managua (Nicaragua), este fulano dejó morir de hambre a un perro atada a una de las paredes del recinto de exposición. Según él, esa macabra, sádica, bárbara e inhumana era una manifestación artística. Sé que los perros no son humanos pero las demostraciones de cariño, amor y fidelidad con nosotros sí lo son y, en este caso, la humanidad de un simple perro supero la “humanidad” de un humano: ni mordió ni se reveló contra su asesino.

Me pregunto: ¿Dónde están los límites del arte? ¿Qué hecho artístico justifica cometer tropelías más propias de las jaurías salvajes que de los seres humanos? ¿Pero que “coño” es la libertad creativa? ¿Qué puede tener de creativo llevar a la muerte por hambre a un animal que sería capaz de dar su vida por nosotros? ¿Por qué, usando los mismos conceptos de libertad creativa, no se dedica ese fulano a torturar un niño, un judío, un negro, un gay, una mujer…? En base a esa “libertad creativa”, ¿Por qué no podemos hacer lo mismo nosotros usando como modelo de exposición al propio artista o a sus afamados defensores, y verles morir de hambre? ¿Acaso eso no sería otra demostración de “libertad creativa”?

Realmente, estos tipejos y desalmados “artistas” sólo buscan llamar la atención mediante el más exacerbado narcisismo patológico.

En España se tramitó recientemente una proposición de ley titulada: “Ley Nacional de Protección Animal”.

Necesitamos esa ley: por los animales y por nosotros.

Chus, tenías razón: hablar de este tema era algo importante. Gracias.

Alfredo - Webmaster

Jenni Tapanila: una artista de la imagen

Es curioso: Finlandia es famosa por ser el país de los teléfonos más usados del mundo, los Nokia; también es muy conocida por ser la patria del cineasta Aki Kaurismaki (Un hombre sin pasado, Contraté a un asesino a sueldo)… y por poco más.

Desde esta página quiero que Finlandia nos resulte, a partir de hoy, un lugar reconocido por el arte que despliega Jenni Tapanila, una fotógrafa finesa de sólo 26 años, una creadora que sabe conjugar de forma magistral el arte gráfico más puro con el sexo no explícito y algunos enfoques rayando la violencia. Y todo, con un marcado toque gore.

Su fotografía está muy interrelacionada con el cuerpo, con cuerpos desnudos y blancos (o negros), algunos de un blanco casi transparente, como si fueran de porcelana, y un fondo entremezclado con sangre y reminiscencias de autodestrucción más cercana al placer que al dolor o sufrimiento.

La primera vez que vi sus fotos, en un blog de arte que ya no se actualiza, me sorprendí a mi mismo observando sus fotos con devoción pese a que la temática denotaba un exceso de sangre, casi de casquería.

Aún así, la visión se sus trabajos no era algo que resultara extraño o repulsivo: Jenni consigue trasmutar la parte macabra del encuadre por una estampa más estética, más innovadora, llena de vida, en fotografías en las que priman los contrastes, el erotismo, el fetichismo y una belleza plástica que no deja indiferente.

Jenni es una artista a la que habrá que seguir en el futuro: nos dará más sorpresas.

Alfredo - Webmaster

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Alebrijes Mexicanos: un sueño fantástico

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Por Verónica, desde México

Hace algunos días un conocido mío me preguntaba acerca de unas figuras extrañas y salidas como de la más surrealista de las películas, pequeñas figuras que principalmente se encuentran en el Estado de Oaxaca, México.

Existen de las más variadas formas tamaños y colores, algunos de ellas incluso llevan meses de trabajo entre el tallado para darle la forma y el detalle minucioso de pintar a mano cada uno de los colores que se imprimen en cada artesanía, única, personal y bella. Son los alebrijes.

Para mí gusto, son hermosos, coloristas, llenos de vida pese a que algunos podrían parecer imágenes de pesadillas; sin embargo, vale la pena conocerlos, disfrutarlos y admirar el trabajo de las manos de los talentosos artesanos mexicanos que imprimen en cada una de sus obras un toque personal e inigualable.

Siempre me declararé admiradora de las manos de quienes en México crean pequeñas obras de arte que muchas veces pasan desapercibidas a nuestros ojos mexicanos acostumbrados a ver tan bellas artesanías por doquier y que en muchas ocasiones suelen ser sumamente apreciadas en otros países, a veces más que por los mismos artesanos. Ellos, los artistas y creadores, han dejado impresa una pequeña parte de su alma y casi siempre mucho tiempo, dedicación y trabajo.

Como un pequeño reconocimiento de mi parte e intentando dar a conocer estas pequeñitas obras de arte que no son muy conocidas, les comparto la siguiente información e imágenes de los alebrijes.

El alebrije es una artesanía mexicana de reciente reconocimiento inventada por Pedro Linares López entre 1936 y 1940, hecha de papel maché y pintada con colores alegres y vibrantes. Generalmente representan a un animal imaginario, conformado por elementos fisionómicos de varios animales diferentes.

Su origen se encuentra en la Ciudad de México, México D.F. y su creador estando muy enfermo al borde de la muerte, soñó que estaba en un bosque donde vio a estos seres que lo acompañaban en su camino de regreso a la conciencia y también escuchó un grupo de personas gritando: "Alebrijes, "alebrijes", de ahí que usara esta palabra que escuchó en su sueño para nombrar a las figuras que vio.”

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Origen de los Alebrijes

Pedro Linares comenzó como un artista de papel mache que vivía a las afueras de la Ciudad de México fabricando mascaras, piñatas y muñecos de Judas para festividades locales.

En algún momento en la década de los 30's, Linares, después del sueño donde vio los alebrijesa, empezó a realizar las figuras de animales con extrañas figuras, colores y alas, cuernos, colas, colmillos y demás. Estas esculturas fueron descubiertas por el dueño de una galería de Arte en Cuernavaca y de ahí fueron exhibiéndose alrededor del mundo.

Pedro Linares recibió el Premio Nacional de las Artes por su trabajo.

En la actualidad, los hijos y nietos de Linares continúan la tradición familiar creando alebrijes.

Enlaces externos:

- Página oficial de Alebrijes

- Pedro Linares

- Más información sobre alebrijes

Vídeo sobre alebrijes del artesano Arturo Caballero

Artículo de La Región Oaxaca

Los alebrijes representan el espíritu innovador e irreal del alma Oaxaqueña mediante la formación de figuras obtenidas después de un tallado y pintado manual.

El tallado de madera es una tradición ancestral de los Zapotecas, la cual llega a su máxima expresión con la elaboración de los alebrijes; piezas irreales y mágicas salidas de la imaginación del artesano Oaxaqueño, los alebrijes representan el espíritu innovador e irreal del alma Oaxaqueña mediante la formación de figuras obtenidas después de un tallado y pintado manual .

El Sr. Manuel Jiménez fue el precursor y único artesano que realizó este tipo de figuras y su trabajo se hizo famoso en todo México.

"Alebrije" es una palabra en caló (lenguaje gitano adoptado) que quiere decir "cosa enredada difícil y de tipo confuso o fantástico", y Arrazola es un nombre vasco que debió ser del encomendero de la zona.

El zapoteco no tiene la "R" en su suave lengua. El nombre de "Alebrijes" y el fondo de su diseño fantasioso se copió de los "Alebrijes" de la familia Linares que en la ciudad de México hacía él y sus hijos en el taller que tenían al lado del mercado Sonora, al final de la Avenida.

Tres jóvenes y talentosos artesanos Arsenio Morales, Andrés y Miguel Ramírez, quienes trabajaban junto con Álvaro Obregón, expandieron la creación de estas figuras, mismas que se extraen de las ramas de los árboles que recolectan en las montañas, la cual transportan en la espalda para llevarlas al pueblo. Estos viajes los hacen diario, ya que la madera solo puede ser tallada cuando aún está verde.

Las variadas formas de las ramas del copal, invitan a los artesanos a realizar con su imaginación y con la ayuda de machetes y navajas figuras de animales tales como: leones, jaguares, iguanas, perros, serpientes, pájaros, cabras y diversidad de figuras fantásticas imaginarias, estos trabajos pueden llevarse horas o días, dependiendo de la complejidad del diseño y del acabado.

Las figuras de Arrazola pintadas de diferentes colores son decoradas después, con dibujillos finos de tipo estrella, o dibujos florales.

El encanto de las figuras es que tienen formas de animales, seres extraterrestres, naguales, ángeles o algo inesperado. Los animales como armadillos y puerco espín son incomparables.

El único límite es la imaginación usada. El costo de las piezas varia de acuerdo con la originalidad del trabajo.

Localización

Esta artesanía se puede localizar en dos poblados principalmente: San Martín Tilcajete (se ubica al sur de la Ciudad de Oaxaca, a 29 kilómetros por la Carretera Federal 175 con destino a Puerto Angel; tiempo aproximado: 0:35 minutos) y San Antonio Arrazola (se ubica al sudoeste de la Ciudad de Oaxaca, a 10 kilómetros por la carretera pavimentada hacia Cuilapan, después tome la desviación a la derecha de 5 kilómetros pasando la población de Xoxocotlán; tiempo aproximado: 0:15 minutos)

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Terry Rodgers: un arte distinto

Cuando creía que ya nada en la pintura me impactaría, voy y conozco a Terry Rodgers.

Terry es un artista, un maestro de la pintura hiperrealista: os lo presento.

Sus cuadros nos dibujan un mundo lleno de gentes guapas, de fiestas continuas, miradas de deseo, excesos de todo tipo y una sofisticada decadencia.

Su pintura se parece más a la mirada descarnada de un voyeur crítico con los hábitos y costumbres de la alta sociedad que a la pintura de los momentos. Quizá detrás de su forma de exponer el momento, se encuentre una brutal crítica con un entorno que no nos gusta ni nos aporta nada positivo.

No se trata de la mejor de las pinturas posibles pero si es una alternativa a las pinturas imposibles que a veces nos toca disfrutar. Altamente recomendable.

Os copio el texto de la presentación que de si mismo hace Terry, de si mismo y de su obra.

Mis pinturas son grandes diseños complejos que intentan reflejar mi visión de los tiempos que hoy vivimos; cuán interesantes son y cuan difícil es para nosotros navegar sus infranqueables aguas. Existe un gran afloje y tira, candor y repulsión, ficción y realidad, conocido y desconocido.

Y vivimos en este vaivén de gestos delicados, deseos manejables, fantasías, complejidad económica e interdependencia, aislamiento y esperanza. Intento dar sentido a esta rica fábrica.

La infinita fascinación por los detalles y la dinámica arquitectónica-pictórica, combinadas con la frustración y los deseos escondidos forman una combustión curiosa y, a la vez, estática en una pintura. Intento definir estas fuerzas que forman parte de la cultura del oeste con el sentimiento que genera su infinito poder regenerativo.

Y se trata del observador; como interpretamos y reaccionamos frente a lo que vemos, como "somos" las personas en las pinturas, y como ellos "son" nosotros.

Mis trabajos no intentan juzgar ni criticar. Yo observo de cerca quiénes somos, la densidad de las influencias sobre nosotros, los errores que cometemos, y los reconocimientos que ocurren al intentar navegar un universo sin señales.

Las figuras en mis pinturas son, generalmente, vistas en algún momento en que el reconocimiento o la autorreflexión tiene lugar. Estos momentos son metáforas intentando comprender lo desconocido.

Quizás algo se ha extraviado en sus vidas y no saben qué es. Son metáforas de búsqueda. La reacción que las figuras y sus gestos despiertan en mí es simpatía, no juzgamiento ni crítica.

Mi esperanza es que, al final, estas pinturas muestren seres humanos genuinos, frágiles, que intentan descubrir algo de lo que enfrentan. Cada uno de ellos es único en su propia individualidad -en sus cabellos, sus ojos, sus labios, sus manos- y todos; independientemente el uno del otro, pelean y luchan encontrando soluciones simples superficiales, escapes efímeros a las adivinanzas eternas de la conciencia.

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Signos sutiles: una dama se toca ligeramente el pelo; es la señal para otra que no la está mirando pero que sí capta la llamada.

 

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Mientras se chupa los dedos, inocentemente, nos presenta una metáfora de deleites y una muestra de la preferencia por los platos orientales.

 

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Miradas, deseos, sentimientos, la sofisticación del goce o la excusa del mismo para representarlo.

 

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Todo está a la vista, desde una perspectiva personal del artista.

 

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La invitación está hecha.

 

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Fiesta en la flor de la juventud. Noche de diversión y excesos.

 

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La edad, el paso de los años al desnudo.

 

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Desnudo.

 

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Paisaje familiar.

 

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Otra fiesta.

Los herederos de los grandes retratistas eróticos

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Hace unos días adquirí un magnífico libro de fotografía, un libro picantón y juguetón, lleno de insinuaciones y sensualidad: “The New Erotic Photography” (Taschen).

El libro incluye obras de profesionales consagrados de la talla de Ralph Gibson o Bob Carlos Clarke, junto a una hornada de nuevos valores de la fotografía que entremezclan la inspiración, la escasa censura mental, modelos femeninos desconocidas mezcladas con mujeres hermosas inmortalizadas en poses no habituales.

Entre esos nuevos valores de la fotografía que figuran en el libro:

YASUJI WATANABE, el sadomasoquista. Tal como señala el libro, con poco más de 13 años quedó impresionado por la obra de Nobuyoshi Araki; años más tarde, este joven fotógrafo japonés tuvo la suerte de trabajar junto a su maestro en varios trabajos muy reconocidos a los que no aún no tuve acceso. Como fotógrafo, Yasuji Watanabe, un aficionado al sadomasoquismo light, tiene un carácter tímido, cortés y profesional; y es precisamente eso lo que intenta impregnar en sus composiciones. Además de haber expuesto en la famosísima galería “Milieu” de Tokio y organizar el club de arte erótico Amida 7, es el director de la publicación “S&M Sniper”.

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TONY STAMOLIS, el retratista de desnudos. Su última exposición conocida, “Gratuitous”, fue en Austin (EE.UU.), con graves problemas con la censura y los grupos ultrareligiosos y más conservadores; consistía en retratos de desnudos que, a los ojos de un europeo, son de lo más natural pero que en una cultura tan calvinista como la yanqui son excesivamente fuertes. Tuvo buena acogida entre los críticos más abiertos pero también algún que otro comentarista tildo la exposición de pornográfica. Las modelos de Tony Stamolis son mujeres normales de las calles de Nueva York, según él un lugar increíble para encontrar candidatas. En el libro, el diseñador Mark Sloan, califica la obra de Stamolis como un Norman Rockwell pasado de alucinógenos.

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REBECCA TILLETT, contra el aburrimiento. Tiene poco más de 23 años. Considera que aún no está lista para hablar de sus objetivos profesionales, que aún está madurando y evolucionando, y que sus fotografías son la demostración palpable del camino artístico que lleva. Retrata a sus modelos segundos antes de que éstas encuentren la postura perfecta, así consigue romper con el aburrimiento y las poses fingidas. Tillett comenzó a interesarse por el cuerpo femenino durante su segundo año de instituto. De aquella etapa es Natacha Marrito, su primera inspiración artística; todavía hoy lo sigue siendo.

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MARC BAPTISTE, una obra muy “sexy”. Marc es el mejor de los ejemplos del fotógrafo erótico que es capaz de hacer que las modelos se desprendan del pudor, que pierdan el miedo a la escena, al encuadre, al cuerpo expuesto. En sus fotografías consigue que las mujeres aparezcan orgullosas, contentas de sí mismas e incluso en actitud altiva y desafiante. Nacido en Haití y criado en Brooklyn, Marc ha instalado su estudio en Manhattan. Los grandes maestros Helmut Newton y Guy Bourdin, y las mujeres en general, han sido la inspiración de una obra tan sensual, honrada y “sexy”.

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MAKI MIYASHITA, al estilo “amateur”. Maki Miyashita es un fotógrafo que sólo trabaja con modelos “amateur”; las prefiere así, naturales, sin experiencia, antes que captar poses de las modelos profesionales. Esta japonesa nacida en Kagoshima ha dado la vuelta al mundo con su trabajo “Rooms and Underwear”, trabajo publicado por las mejores editoriales. Desde pequeña le interesaba mucho la cinematografía y en 1996 empezó a tomar instantáneas de sus amigas desnudas, inspirándose en la obra de sus héroes: Egon Schiele y Helmut Newton.

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JEREMY MF THOMPSON, modelos sin cabeza. Al principio de su carrera iba al zoológico a fotografiar animales salvajes; pronto encontró una “bestia” más interesante para inmortalizar: su vecina. Jeremy MF Thompson es cineasta, pintor, productor musical, compositor y cantante, guitarrista y, por supuesto, fotógrafo. Sus modelos ocultan sus rostros, no tienen cabeza. "Es como espiar a una mujer vistiéndose a través del ojo de una cerradura". Quizás por eso en su fotografía centra la atención sólo en algunas partes de la mujer, como la caída del cabello o la firmeza de la boca.

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COLLIN J RAE, el fetichista. Sus fotografías bien podrían estar sacadas de una película erótica sobre la obsesión, la abstracción y los pies descalzos. El trabajo de Collin J Rae explota y celebra su propia sexualidad fetichista y carnal, algo que descubrió con sólo cinco años expiando a su madre y hermanas. Hoy, ya superada la fase de la que se confesaba avergonzado, esgrime sin tapujos: "Esto es lo que soy y esto es lo que me gusta".

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CHIP WILLIS, la mujer en estado puro. Chip Willis es programador de tripulaciones aéreas y en sus ratos libres fotografía a mujeres desnudas. La primera vez que lo hizo fue hace siete años, y la afortunada resultó ser la dependienta de la tienda de material fotográfico donde él compraba. Su trabajo derrocha frescura y deja ver a la mujer en estado puro, sin aditamentos, si edulcorar, al natural. A pesar de que camina de puntillas entre lo erótico y lo pornográfico, en el conservadurismo de Estados Unidos, su país natal, su obra es cada vez más demandada, algo que también ha conseguido en el extranjero: algunas de sus fotografías han sido publicadas incluso en revistas de Estambul (Turquía), un país de corte islamista muy reacio a este tipo de arte.

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BOB CARLOS CLARKE, un transgresor. Clarke detesta el término “erótico” por lo educado y vago que resulta. Le gusta transgredir los límites y fotografiar las axilas de las mujeres. Su musa es aquella que "hace más de lo que se le pide". La inspiración, además de en la musa, la encuentra en todos esos profesionales de la imagen de la era predigital, como Brassaï, Weegee y Newton.

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ANDREW EINHORN, desnudos alegres. Del periodismo más tradicional saltó a la moda, y de la mora a los desnudos alegres. Las modelos de Einhorn dan la impresión de estar pasándolo en grande, quizás porque la mayoría no han posado nunca y la experiencia les resulta divertida. Einhorn siempre retrata a desconocidas, mujeres que encuentra en cafeterías, taxis, fiestas... "Siempre tengo mi cámara a punto por si aparece la modelo ideal".

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AARON HAWKS, con vigor sexual. Aaron Hawks creció en un vecindario turbio y macarra de los barrios bajos de Seattle. A los 18 años se adentró en el mundo de la fotografía erótica, tomando como modelos a sus amigas. En su trabajo le gusta salirse con la suya y para ello sus chicas "deben mantener hacer lo que les digo con entusiasmo y vigor sensual". Sus influencias principales fueron los fotógrafos Herb Ritts, Jan Saudek y Joel-Peter Witkin, pero hoy en día no se inspira en nadie y sus trabajos destilan "un estilo propio, oscuro y doloroso; con visos de cine negro y un ligero toque de arte moderno".

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Gustav Klimt y las recomposiciones

Usando como base argumental parte de las obra de uno de los más influyentes e innovadores pintores del siglo XX, Gustav Klimt, el diseño de Kattaca (las diseñadoras Carol Gamarra y Mario Ville), el maquillaje de Yurema Villa y la peluquería de Raúl Zarco, el fotógrafo Moisés González ha realizado varias recomposiciones digitales que son una excelente recreación de los originales.

Gustav Klimt, pintor simbolista austriaco y principal representante del Art Nouveau de su capital, Viena, supo rodearse de las modelos más extrañas para posar en sus cuadros, todas de variada procedencia y condición: mujeres de la burguesía vienesa, incluso alta burguesía, mezcladas con una pléyade de artistas de las letras y prostitutas. Todas fusionadas en una clara influencia de la que después sería una corriente pictórica: la Wiener Secession (Secesión Vienesa).

El resultado final de las recomposiciones es soberbio, impactante, novedoso, muy artístico.

Aquí vemos varios ejemplos en los que se puede contemplar el resultado final de la recomposición frente al original de Klimt.

Adan y Eva
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Adele Bloch-Bauer I

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El beso
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Judith 1
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Dánae
910
La vírgen
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Fernando Fernán Gómez: a su muerte, en su homenaje...

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34
56
78

Hoy, a los 86 años, murió el que es sin lugar a duda el mejor actor en lengua española de toda la historia, al menos hasta ahora. Murió un hombre universal, cuasi leonardista, el prototipo de hombre renacentista: válido para actuar, para escribir, para dirigir, para hablar, para inventar e, incluso, para enfadarse: era el dueño de la palabra y el soberano de la puesta en escena.
 
Además de su reconocida faceta de actor y comediante, Fernando Fernán Gómez era director de cine, escritor de magníficas obras de la literatura, académico de la Real Academia de la Lengua (ocupaba el sillón B mayúscula), Premio Príncipe de Asturias de las Artes, Oso de Honor del Festival de Cine de Berlín, Premio Donostia del Festival de San Sebastián, ganador de 4 Premios Goya, Premio Nacional del Cine y Premio Nacional del Teatro, Medalla de Oro de la Academia del Cine, Medalla de Oro de las Bellas Artes, etc., etc., etc., etc.

Es, por tanto, el personaje de la cultura latina que más reconocimientos ha recibido en toda la historia, salvo Gabo García Márquez o José Saramago.

El primer recuerdo que tengo de él se remonta a mi infancia, con la obra “Ninette y un señor de Murcia”. Pese a que yo tenía pocos años, desde ese día fue mi actor preferido, el prototipo de la persona que hiciera lo que hiciera, interpretara lo que interpretara, siempre era el centro de la escena, el ladrón del encuadre, el acaparador de los focos; era la típica persona que arrastraba detrás de si una estela de buen hombre y mejor persona.

Con los años fue perfilando su personaje, fue ganando en altura cultural y moral; con el paso de los años pasó a ser la referencia para todos y todas, el modelo de conducta y de saber estar.

A partir de los años 70, en el final del franquismo y con el inicio de la transición, su imagen empezó robar más y más los encuadres y se ganó definitivamente el enfoque central del objetivo de las cámaras, se erigió en el prototipo del hombre renacentista, del hombre válido para cualquier acto en el que la calidad humana y el prestigio personal (y profesional) fuera necesario.

Fue ganando peso y su figura agrandándose hasta alcanzar el halo de los personajes fuera de tiempo y fuera de espacio.

Era, es (él sigue en mi corazón y en mi retina), el profesor maravilloso de “La lengua de las mariposas”, el abuelo que siempre soñamos en “El abuelo”, el buscavidas de “La Colmena”, el maestro de trileros de “Los ladrones van a la oficina”, el padre maravilloso y amoroso de “Belle époque”, el oprimido de “El extraño viaje”, el centro neurálgico de “Mamá cumple cien años”, el compromiso de “Réquiem por un campesino español”.

Con su muerte todos perdemos… algunos perdemos un referente, otros un amigo, los de allá un modelo y los de acullá a Fernando.

Todos perdemos pero nos queda su memoria y su inconmensurable legado universal.

Descanse en paz, en la paz que puede descansar un descreído.

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A continuación os copio la entrevista que le realizó Raúl del Pozo un tiempo antes de morir.

SE ASOMA A LA VENTANA COMO un rey de Shakespeare y su efigie ilumina la mañana. Tiene aura de bronce. Vive al lado del Race, un bello campo de golf. Hay leña seca en las puertas del corral, yerbabuena en las escaleras y perejil en macetas. Descubro ese espejo grande delante del cual los actores ensayan con la calavera y dicen eso de "Ay, pobre Yorick, ¿qué se hicieron de tus piruetas?". Nos esperan dos vasos con whisky. Pelirrojo; le iría bien este rostro al obispo de la Abadía de Westminster. Tiene también algo de aquellos hidalgos secos de carne y enjutos de rostro.

Es del Real Madrid. Lo sé porque lleva un reloj, con el escudo de los blancos, que le regaló Enma en el verano. Enma, es Enma Cohen, que no está porque ha ido a la compra. Umbral lo retrató como un cruce de Leonardo y Cyrano con ojos de diablo verde. Lo admiro porque tiene el valor de ahuyentar a los plomos. Me recibe para hablar de La lengua de las mariposas.

Pregunta.-He visto La lengua de las mariposas. Es una película hermosa. Idílica, bucólica, idealista. Pero al final hay un gran salto a la moraleja.

Respuesta.-Quizás este salto, se deba, no lo sé, a que la película está montada sobre tres cuentos de Manuel Rivas. Yo considero que el trabajo que ha hecho Rafael Azcona al unir los tres cuentos es excelente. Después de que mehablaran del proyecto leí el libro. Me habían comentado sólo del cuento del maestro y el niño, y yo decía cómo sólo con ésto se va a hacer una película. Luego me enteré de que recurrían a más cuentos del libro. A mí me parece que está muy conseguido el enlace de los tres cuentos. Quizás ese salto que notas tú al final se deba a eso de ser tres historias distintas.

P.-La película no es maniquea en la primera parte, pero al final, cuando acaba esa visión idealista de la República con el maestro que acompaña a los niños a estudiar los grillos y las mariposas, hay un desenlace panfletario.

R.-Yo te digo sinceramente que cuando intervengo en una película, en realidad, no hago excesivas reflexiones sobre el guión, sobre el conjunto, no hago reflexión alguna; me ciño, exclusivamente, a mi personaje. En ésta no lo he hecho porque al ser sobre los tres cuentos de Manuel Rivas, yo me había leído todo el libro. Pero por lo general si me dan un guión como proyecto para que intervenga como actor, suelo no leer más que mi parte, aunque sé que hay muchas personas a las que les parece muy mal, pero a mí me parece, en cambio, que ese método se parece más a la vida real. Y pongo siempre como ejemplo, cuando quiero tener razón -como todos deseamos tenerla en cualquier discusión-, el género policiaco. En el género policiaco no debe saberse quién es el criminal, más que el criminal. El narrador, el autor de una obra teatral o de un guión tiene que saber más o menos a dónde va y las relaciones que hay entre un personaje y otro, mientras que si eres simplemente actor, en mi caso yo recurro a preocuparme, única y exclusivamente, por mi personaje, y claro, por eso esas observaciones que tú haces sobre la película yo no las he hecho.

P.-¿Ha visto la película?

R.-Cuando la vi, hace dos o tres meses, para mí era una cosa totalmente nueva; es enorme la cantidad de escenas que hay en la película que no había visto. Ni sé cómo se han rodado. Incluso en aquellas escenas en las que yo intervengo, no me entero de si el paisaje es o no maravilloso, si los otros actores están bien. He percibido la belleza de los paisajes cuando he visto la proyección. Mientras duró el rodaje, lo único que percibía era lo incómodo que estaba en determinados sitios; luego he comprendido que eran incómodos porque había que buscar los sitios más bellos, no los que fueran de más fácil acceso.

"Cuando intervengo como actor en una película no reflexiono sobre el guión. Me ciño exclusivamente a mi personaje"

P.-Hay una escena sobrecogedora, la de los capones, cuando le echan al maestro republicano sobre la mesa los dos gallos. Y el niño es maravilloso, sobresaliente. ¿Cómo se llevó con Manuel Lozano que hace el papel de Moncho? ¿Los niños son actores por naturaleza o interpretan?

R.-Hay una enorme diferencia entre unos niños y otros niños. La manera de conseguir que un niño esté bien en una película está en la elección. Si puedes elegir entre muchos como ha sido el caso, se ve la enorme diferencia que hay entre la expresividad de uno y otro niño. Acertar, como ha acertado José Luis Cuerda en la elección, es verdaderamente importante. El niño está muy dotado y, aparte, ha estado muy bien dirigido, muy bien vigilado, muy bien orientado por Cuerda. Fue tratado con un gran cariño, pero también con un gran dureza; este niño se sintió muy independiente a los dos o tres días del rodaje; enseguida pensó que allí se podía hacer su voluntad, como una estrella. El ayudante de dirección, un hombre eficacísimo que se llama Walter, dijo una frase que me divirtió muchísimo; en un momento para calmar al niño, le dijo, "bueno, basta Manuel, ya sabemos todos que eres el protagonista".

P.-Manuel Rivas dice que la historia es como un aprendizaje del amor y de la libertad.

R.-Vuelvo a lo mismo. Mi aportación a la película es simplemente la interpretación de un hombre que sobre todo encuentro que es muy corriente, muy vulgar, muy sencillo. Ese tipo de personaje que a mí me ha atraído siempre, aunque reconozco que por la falta de brillantez que tienen al público en general no le gustan; me atrae ese personaje y me atrae el ver que en su conjunto la película no es una película de fracasados, ni trágica, quizás hay, no sé si para bien o para mal, ese quiebro final en los cinco minutos finales en el que los personajes se ponen lo que Eduardo Haro Tecglen ha llamado en un artículo suyo el antifaz.

P.-Sí, se vuelven unos hijos de puta. Incluido el niño.

R.-Sí, sí, los que llegan en camiones con fusiles.

P.-¿Qué queda en la España de hoy de La lengua de las mariposas?

R.-Con la edad de Manuel Rivas puede decirse que todo esto para él es fruto de un estudio histórico, no de una vivencia personal; él no ha vivido la posguerra, ni la anteguerra, ni la República; pero lo que yo noto es que en aquel tiempo sí había una diferencia muy clara entre Monarquía y República; la gente común sentía mayoritariamente que la República iba a ser la salvación, que la República iba a traer la abundancia, incluso el microscopio para la escuela, cosa que no deja de ser una fantasía; y esa situación, ahora, no se da. Aquella situación que podía estar mal por estar equivocada, era también una esperanza. Ahora no advierto en el panorama nacional nadie que diga `hombre pues si cambiáramos este sistema por el otro, mejoraríamos'. El problema Monarquía-República no veo que se lo plantee nadie. Habla con soltura y majestuosa naturalidad fingida, guardándose como los buenos cómicos de aserrar demasiado el aire. No bebe el whisky más que por la tarde, pero hoy hace una excepción. Nos damos un toque y nos da buen son. Bebemos Chivas y entonces nos acordamos de los cabaretes y de Paco Rabal, al que llamamos Rambal y rememoramos las noches de la juventud.

P.-Podría suscitar FFG en su dorada madurez alguna desconfianza, porque eso de que sea escritor, actor, novelista, director de teatro y de cine, articulista y que en todo sea excelente, resulta extraño. ¿No es usted demasiado en demasiadas cosas?

R.-Lo de excelente, lo agradezco, pero lo ignoro. No lo sé. Pero en realidad, casi todas esas cosas que yo hago, que son muy diversas y que parecen múltiples, casi todas están, exclusivamente, dentro del mundo de la escritura y del espectáculo.

P.-¿No dibuja los domingos?

R.-Dibujo muy mal; pero hago eso que yo llamo historietas. Hago esos diseños para el rodaje, pero muy mal, muy toscamente, más bien con influencia del tebeo. He hecho incluso decorados; pero lo que se me escapa, absolutamente, es el mundo de la música. Estoy incapacitado para cantar, no sé bailar ni el bolero. Echo de menos muchísimos talentos. No sé absolutamente nada de política. No soy capaz de entender nada de Derecho. No digamos ya el mundo de la religión y de la teología.

P.-Se finge, siempre se entiende algo de todo.

R.-Yo no. Yo de eso no entiendo nada. He tenido educación religiosa, he ido a colegios de curas, y todavía no entiendo lo de tres en uno.

P.-El misterio de la Santísima Trinidad.

R.-Eso, la Santísima Trinidad. Bueno, entenderlo lo entiendo, pero si se lo tuviera que explicar a alguien estaría incapacitado.

P.-Dicen que los académicos son unos viejos muy malos, que se ponen zancadillas unos a otros.

R.-Es que no conozco todavía el mundo académico. Hasta que no se pronuncia el discurso no se es realmente académico. Tengo una gran curiosidad por saber lo que pasa allí, cómo es ese mundo. Me preguntan los amigos, `y allí tú qué tienes que hacer', y te preguntan cosas que uno no conoce hasta que no esté dentro.

P.-¿Sobre qué va a ser su discurso de entrada?

R.-Voy a decirte la aproximación del título, más que el contenido. El enunciado sería algo así como "Aventura de la palabra en el siglo XX". Lo que pasa es que no creo adecuado pormenorizar, pero es eso: lo que ha habido a favor de la palabra o en contra de la palabra en arreglo a la evolución del siglo.

P.-Sus compañeros los actores hablan muy bien de usted. Ésto es insólito en los cómicos.

R.-Me siento orgullosísimo de que los que más me entiendan sean los actores. Entre los distribuidores tengo menos prestigio que entre los compañeros de profesión.

P.-Usted le dijo a Umbral que el público eran unas señoras.

R.-Yo al teatro le fui perdiendo afición. Me considero retirado del teatro hace como 18 años. Como espectador, en estos 18 años no debo haber ido al teatro más que tres o cuatro veces.

P.-Ha hecho muy bien. Se muere uno de aburrimiento.

R.-Sí, yo lo encuentro muy aburrido. Bueno, lo encuentro aburrido si lo incluyo entre las diversiones. Si el teatro es una diversión, a mí me parece la diversión más aburrida de las que yo conozco. En realidad, mi formación es más bien cinematográfica. De niño quería era ser actor de cine. Cuando yo era chico mi ídolo era Jackie Cooper.

P.-En aquellos años, en los 60, en las noches babilónicas de Madrid, yo le recuerdo. ¿Por qué no sale ahora? Ya no se le ve por el café.

R.-Un amigo me dijo hace poco "Tú ya no sales" y no entendí la frase, luego entendí que me quería decir que no salía de noche. En mi caso ha sido por una evolución que considero normal, referente a la edad. ¿Por qué deje aquella vida, que a mí me gustaba muchísimo? Yo me pregunto cuál será la razón de que ahora incluso en nuestro mundo se haya abandonado aquella costumbre de salir. Aquello del Café Gijón, tenía la ventaja de que incluso encontrándote sólo, sin plan, para la tarde ni para la noche, sabías que yendo allí algo surgiría. Ahora, cuando le pregunto a los jóvenes, y entiendo por jóvenes a los que tienen menos de 50 años, que por qué no hacen eso, me contestan que no saben. Aquella vida era maravillosa.

P.-Sí, cuando salían Paco Rabal y usted con el señor Sardina. (Paco, Fernando y el señor Sardina salieron de juerga con tres chicas. Bebieron y rieron. Paco se fue con una de las chichas a la habitación. Se oía el jergón. El señor Sardina esperaba lleno de ilusión la suerte de la noche, hasta que Fernando le dijo: "Si quiere acostarse se acuesta, le doy una manta, se tumba en el sofá, si quiere le doy una copa, o una revista, pero desengáñese, señor Sardina: Paco se las va tirar a las tres").

R.-Lo del señor Sardina es una historia mitológica. Paco la cuenta muy bien, imitándole. Paco tiene sobre mí una ventaja extraordinaria: es un gran imitador. Por cierto, aquel señor Sardina era colega tuyo. Era redactor jefe de Marca.

P.-Se enfada sin que le injurien, tan sólo porque lo molestan. ¿No disparará usted algún día sobre un pelmazo o sobre un periodista en un ataque de ira como el Indio Fernández, el director de cine mexicano?

R.-El Indio una vez nos recibió a un grupo de españoles. Tenía una casa sin puertas, porque para él las puertas eran el símbolo de la desconfianza gachuipina; estábamos allí hablando y, de pronto, el Indio, preguntó: "¿Y por qué hablan tan golpeado?". Y todos temblamos.

P.-¿Cree que hacerse eternamente el simpático es una máscara de pícaros? Yo admiro su iracundia. Pero para hacer eso hay que ser muy rico o muy famoso.

R.-El que me lo pueda permitir quiere decir que los demás me lo permiten. Ahora, ¿por qué me lo permiten los demás? No lo sé. Yo recuerdo que cuando hubo ese incidente del autógrafo una de las personas que me defendieron ante los medios, una persona simpatiquísima que sonríe a todo el mundo, esa persona dijo: "Me ha parecido muy bien la actitud de Fernando, porque ya estamos hartos de tener que estar siempre sonriendo".

P.-Ser antipático es más lujo que tener un rolls.

R.-Me encanta esa frase. Yo antipático lo he sido siempre. No eso de `usted está en una situación en la que puede permitírselo', no. Yo cuando era joven por luchar contra mi timidez ya era antipático.

FFG, colérico, enojadizo, fascinante, le gusta el placer físico y "todo lo que prohíben las religiones". Es una lástima que se acabe la cinta cuando empezábamos a estar a gusto. Con dos copas más al fiero comediante le hago el teléfono.

¿Arte?: Mierda de artista…

 

Mierda de artista

 

El Arte es, según la definición clásica, toda creación u obra que expresa sentimientos, con patrones culturales de belleza y estética, utilizando formas, colores, palabras, sonidos, movimientos, u otros medios o manifestaciones que ayudan a crear conciencia social y satisfacer las necesidades espirituales del ser humano.

Por tanto, el Arte, con mayúsculas, es una forma de expresión que nos permite superarnos y mejorar.

Así es como lo entiendo yo y así es como lo vivo: si algo expuesto me conmueve y me atrae, es Arte; si me deja indiferente o me parece ofensivo, es cualquier cosa pero no arte.

Entre las obras más significativas del llamado arte moderno están las famosas latas de Merde d'artiste, de Piero Manzini, unas obras de arte (sic) de 1961 con un tamaño de 5 cm. de alto por 6,5 cm. de ancho.

Cada una de las 90 latas que produjo Manzini tienen una inscripción que reza: Mierda de artista. Contenido neto: 30 gramos. Conservado al natural. Producida y envasada en mayo de 1961″.

El contenido que tienen las latas es uno de los misterios más insondables del arte contemporáneo.

¿Qué metió Manzini en el interior de las latas? ¿Es yeso como algunos afirman o es lo que es, los restos desechados por los intestinos después de algún almuerzo? Nadie lo sabe, nadie se atrevió a abrir ninguna de las latas: algunas han llegado a costar 97.000 euros.

"No podemos abrir la lata si no queremos destruir la obra", dijo Joan Smith de la Tate Modern Gallery, museo propietario de una de las latas. En ese punto es dónde radica el concepto que Manzini quiso transmitir: si se descubre el interior, el exterior deja de ser válido; el morbo del desconocimiento es el que genera el valor de la obra.

Máximo Minini, uno de los coleccionistas propietarios de una lata, dijo: "Hemos transformado la mierda en oro y me incluyo entre los responsables, los culpables; ahora ya no hay nada que hacer. Es por esto por lo que Manzoni es un gran artista. No sé si él lo había previsto, pero de todas maneras, ha provocado esta reacción. Esta pequeña lata que da risa, finalmente, que al menos habría querido dar risa si no fuera que va contra el sistema, se ha convertido en una obra maestra, o, al menos, en un fetiche".

Piero Manzoni murió el 6 de febrero de 1963 en su estudio de la calle Fiori Chiari de Milán, quizá de un infarto o tal vez por un colapso alcohólico. Pese a que murió con sólo 29 años y que su etapa productiva fue de sólo 7 años, entre 1956 a 1963, no paró de viajar e inaugurar exposiciones.

¿Es arte la mierda de un artista?

Museo del Prado: ampliación de Rafael Moneo

@Incitatus

Sábado, 03 de noviembre de 2007

Oh Moneo, mi Moneo”, hubiera suspirado sin duda la Julieta de Shakespeare de haber estado el otro día allí, en el Museo del Prado, en la inauguración oficial de la majestuosa ampliación del venerable caserón de Villanueva. En el salón, que no es muy grande, estaban los Reyes, los Príncipes de Asturias, el presidente Zapatero, numerosos ministros y lo más granaíto de la cultura española. Y no lo digo por mí: me coló un amigo de mucho fuste, insumergible ministro durante varios gobiernos contrapuestos (mejor fuera decir contradictorios) que acabó enamorándose del Prado para toda la vida y fraguando lo que hoy es una realidad: la más gloriosa ampliación del Museo en toda su historia.

El Rey está algo mayor y lee con dificultad. Zapatero, no: Zapatero está hecho un chaval, sabe que él y su proyecto para España se juegan el to be or not to be dentro de apenas cinco meses y da la sensación de que desayuna todos los días con Red Bull, que te da alas. Pero tuvo gracia ver cómo ambos parecían haberse puesto de acuerdo (es que seguramente era así) y dedicaron sus respectivos discursos a alabar el consenso. A decir que esa majestuosa obra, que nadie que la haya visto podrá dejar de alabar a no ser que el rencor se lo coma por los pies, es una obra “de todos” (la expresión favorita de don Juan Carlos desde que subió al trono, el 22 de noviembre de 1975) y que se debe al “consenso de todas las fuerzas políticas gracias a la Cultura”, como dijo el presi.

Bueno, pues eso no es verdad. O no lo ha sido durante la mayor parte de los casi catorce años que ha durado el proceso de ampliación del gran museo. Ambos, el Rey y su primer ministro, mentían… bondadosamente, porque los dos saben que bien está lo que bien acaba y que lo mejor, una vez logrado el milagro, es no enredar más y acoger en el abrazo final a quienes de ninguna manera se lo merecen. Esto es: a quienes jamás hubiesen sido capaces de tal generosidad, de haberles tocado a ellos protagonizar ese acto.

No había más que ver a Rafael Moneo. Sonreía el hombre con una beatitud que daba rabia verlo. Este tudelano acaba de cumplir setenta años y lo más severo que se puede decir de él es que ahora sí los aparenta. Hace catorce, cuando comenzó su calvario, daba la sensación de ser un chaval sosegado, animoso y completamente determinado a llevar a cabo lo que, después de larguísimos estudios, quería hacer y le habían dicho que hiciera. Pero yo no conozco a ningún arquitecto en la historia de la humanidad al que le hayan hecho más putadas en la que, seguramente, será una de las obras más grandes de su vida, quizá la que con más justicia le haya hecho merecer el puesto en la historia de la Arquitectura que ya ocupa. Eso es lo que le ha puesto viejo. El daño.

Cuando Filippo Brunelleschi, otro genio irrepetible, concibió la cúpula –disparatada para su tiempo– de Santa Maria dei Fiori, en Florencia, o inventó aquellos capiteles inverosímiles para que la desproporcionada iglesia de San Lorenzo no le quedase achaparrada como un bufón de Velázquez, mucha gente se echó las manos a la cabeza. Seguramente con razón. Pero le dejaron trabajar. Y así salió todo. Cuando a Giotto se le ocurrió que el campanario de la catedral florentina tenía que estar exento, y no pegado al templo como era la costumbre, muchos pensaron que aquel pendón juerguista y medio revolucionario había vuelto a emborracharse, como solía. Pero hubo quien le protegió. Y ahí está el impresionante campanile de colores. Los papas, diversos papas y muy contradictorios (¿qué papas no lo son?), salvaron a Carlo Maderna y a Michelangelo Buonarotti de las asechanzas de tantos envidiosos que pretendían meter el cuezo (y el nombre) en la fachada y en la cúpula de San Pedro de Roma, sin duda con la esperanza de que aquello se cayera lo antes posible si no les dejaban figurar. Pero nada se cayó y ahí está el resultado. Cuando Gustave Eiffel propuso levantar, en medio de París, un increíble armatoste de acero para la exposición universal de 1889, casi se lo comen vivo sus compañeros arquitectos: agotaron el diccionario buscando improperios. De hecho, Eiffel había ofrecido ese mismo proyecto antes a los barceloneses, para la exposición del año anterior, y éstos lo rechazaron entre risotadas, convencidos de que aquel gabacho estaba como un cencerro y que había dibujado un monstruo tan feo como irrealizable. Pero el enfermo presidente francés Sadi Carnot apostó por él. Hoy, esa torre es el símbolo más universal de Francia. Fue el pueblo francés el que impidió que el “horrible mamotreto”, como lo llamó el ya anciano urbanista George Haussmann (que era, sin duda, otro genio: París es hoy como él lo dibujó), se desmontase tras la exposición, que era lo previsto. Y ahí está.

La lista sería interminable. Pues eso es lo que no le ha pasado a Rafael Moneo. A Moneo le han atizado con toda el alma los tirios, cuando gobernaban los troyanos, y los troyanos cuando gobernaban los tirios. La ampliación del Prado, que debía ser (y ha acabado siendo, seamos justos) un proyecto de todos los españoles, fue utilizada como arma política arrojadiza en un país en el que, hace catorce años, empezaba ya a valer casi todo para darle patadas en las espinillas al partido rival. Casi tan bestialmente como hoy (inocente nota al margen: escribo esto al día siguiente de que Ángel Acebes haya tenido la inaudita, increíble desvergüenza de decir que ni él ni su partido apoyaron jamás la canallesca “teoría de la conspiración” sobre el 11-M, cuando él y la extrema derecha del PP llevan tres años alimentando a sangre fría esa sarta de ruindades para desacreditar al Gobierno de España; su desprecio por los asesinados, por sus familias y, esto sobre todo, por la verdad, ha sido espeluznante: el más brutal ejemplo del “vale todo”, que es la destrucción misma de la convivencia y del concepto aristotélico de política).

Perdonen, de qué estaba hablando. Ah, sí. La hueste “losántica” de Aznar, hombre en otro tiempo razonable, creativo, optimista (yo he visto eso y no lo olvido) y, desde luego, sinceramente enamorado del Museo del Prado, agredió con toda saña al proyecto de Moneo cuando mandaban los otros. Esos otros no se quedaron cortos cuando tocó darle de patadas a Aznar en el culo del Prado, que supongo yo que quedará por la calle de Ruiz de Alarcón. Moneo tuvo que cambiar líneas esenciales de su proyecto cinco veces (que yo tenga contadas: seguramente serán más) para que aquellas vecindonas le permitiesen, al menos, terminar el trabajo.

Y a eso se unió la más negra envidia. Un ya fallecido arquitecto “clasicista” que no fue elegido para ampliar el Prado, y que es el responsable del aspecto final de la catedral más horrorosa del mundo después de la de Abidjan, en Costa de Marfil (me refiero, desde luego, al espanto de La Almudena de Madrid), movió Roma con Santiago para azuzar, por pura, destilada y ponzoñosa envidia, un “levantamiento popular” contra Moneo y su obra que hoy, a la vista del resultado, produce sencillamente ira. Le ayudó a ello un gran periodista monárquico, hoy académico, al que yo tengo viejo afecto, pero que en ocasiones antepone los afectos personales a la verdad contrastada y a la razón, aunque el periódico que él pilotaba entonces se llamase precisamente así. Se inventó y repitió mil veces aquella idiotez del “cubo de Moneo”: que vayan a verlo ahora, hombre… Los balcones de la “zona noble” de Madrid se llenaron de cartelitos: “Salvemos el claustro de los Jerónimos”, como si el gran arquitecto navarro se hubiese propuesto hacer ninguna otra cosa con lo que entonces era un albañal ruinoso, lleno de mierda, basura y ratas… ¡Que vayan a verlo ahora, coño! ¡Que vayan las señoras bien de las cercanías de la plaza de la Cibeles a ver cómo Moneo ha destruido el claustro que ellas decían defender con tanto ardor, y que no era más que una protorruina que se caía de vieja y de abandonada!...

No, Majestad. No, presidente. La resonante maravilla de la ampliación del Prado no ha sido, al menos hasta hace dos o tres años, fruto de ningún consenso. Ha sido una victoria de la voluntad frente a la locura. Un triunfo de la evidencia sobre el desatino, algo que ocurre muy pocas veces. Y yo, que no creo en la suerte, reconozco que esta vez tiene que haberla habido. Si no, no se explica. A mí se me llenaban los ojos de agua la otra tarde al ver allí colgadas, en las elegantes, austeras y modernísimas nuevas salas del Prado, obras maestras como La condesa de Vilches, de Madrazo (se parece tanto a Marité de joven); o la tremenda Juana la Loca de Francisco Pradilla, que provocó un apasionado guión que yo escribí hace años para un disco muy querido. O la risa que daba ver al Rey, a la Reina, a los Príncipes, a Zapatero, a Sonsoles y a otros más, posar con enormes y satisfechísimas sonrisas ante el magistral Fusilamiento de Torrijos, de Antonio Gisbert, una de las pinturas más dramáticas y tristes de la historia de la pintura española…

A Rafael Moneo le llaman por ahí “el Gran Arquitecto de Universo”. No porque sea masón, que no sé si lo será, aunque la verdad es que cuadraría bien esa filiación a un hombre tan humanista, ilustrado, sabio y tolerante como él. Se lo llaman porque sus obras pueblan el mundo. Desde la maravillosa y modernísima catedral de Los Angeles, que tiene tonto al cardenal Mahoney, hasta el Museo de Arte Moderno de Estocolmo, el Ayuntamiento de Amsterdam, el Kursaal de San Sebastián, el Teatro de Basilea, L’Auditori de Barcelona o el Potsdamer Platz Building de Berlín. O la estación de Atocha de Madrid. Pero aquí, en su patria, lo despellejaron vivo cuando trataba de sacar adelante otra obra maestra, como es esta ampliación del Prado. Los unos y los otros.

Menos mal que luego llegan el Rey y Zapatero y dicen que todo salió muy bondadosamente y ¡por consenso!

Pues así será, Señor, si Vuestra Majestad lo dice. Igual tiene usted razón y al final resulta que lo más conveniente es poner cara de pánfilos de desmemoriados, y pelillos a la mar. Todo sea por el consenso, aunque haya que tragarse estos sapos y quienes los alentaron vayan a la fiesta inaugural a comerse los canapés.

En fin.

 

Compañía Artística de Discapacitados de China

 
Son 21 bailarinas, todas sordas, integrantes de la Compañía Artística de Discapacitados de China (China Disabled People's Art Troupe).

Formada en 1987, la Compañía acoge entre sus miembros a personas con minusvalías físicas a las que, mediante el entrenamiento, llegan a formar en multitud de opciones artísticas como el baile, la representación de obras de teatro, la pintura, escultura. Entre la actividad más importante e impactante está el baile.

Con la ayuda del coreógrafo Zhang Jigang, representan por medio mundo el baile de la “Diosa de la Misericordia con sus mil brazos”, obra basada en la mitología budista.

Además de ser plásticamente hermoso, el baile es de una complicación y dificultad enorme para personas que no tiene contacto con el sonido.

Luo Jun, bailarina y presidenta de la agrupación cultural que ha recorrido más de 40 países desde su fundación,, expresó su deseo de "trasladar con este montaje la fuerza de los 600 millones de personas discapacitadas de todo el mundo a los que representamos".

El vídeo que os propongo es bellísimo, uno de los espectáculos más bonitos que he visto en mi vida.

Por favor, disfrutadlo.

"Vivamos como galegos": un anuncio en gallego arrasa en Youtube

 

Esta noticia está escrita en gallego, idioma oficial de Galicia, comunidad autónoma del territorio español.

 

As claves do anuncio galego da tempada

“Ultimamente parece que todo o que se comunique en galego ten un transfundo político. Non nos diriximos aos políticos ou aos lingüistas; dirixímonos á xente” di o director de marketing de Gadisa "Gadis".

Comezouse a emitir o luns e este venres xa está na boca de todos. É “Vivamos como galegos”, a nova campaña dos Gadis , unha épica aposta publicitaria que, por vez primeira, explota os elementos de identidade do país para atraer clientes a un supermercado.

Triunfa na rede galega

O seu éxito parece ser tal que o 'microsite' converteuse na ligazón máis popular da semana en Chuza!, a rede social de referencia en Galiza. Ademais, o anuncio, realizado por BAP&Conde, xa foi subido polo menos tres videos ao You Tube, onde o viron máis de dúas mil persoas. Parece estar literalmente en todas partes, na televisión, na prensa, na rede, en cines e mesmo como banda sonora en pubs e discotecas.

Pero que ten de especial esta campaña? A súa mestura dun discurso tipo Braveheart cos tópicos do país? Está Gadisa tentando a mantenta empregar un discurso semellante ao nacionalismo con fins comerciais? Abordamos estas e outras preguntas cun dos responsábeis da campaña, Antonio Cortés Lobato, director de marketing da empresa:

Vieiros: ¿Cal é o obxectivo da campaña, trata de reforzar a marca 'Gadis' como algo propio e próximo?
A. Cortés: Co anuncio queremos dicirlle ós nosos clientes que os coñecemos mellor que ninguén e que estamos en condicións de satisfacelos, polo feito de ser una empresa 100% galega, e porque somos os que máis establecementos temos. Fixémola produción da campaña integramente en galego porque pensamos que así se mantén unha homoxeneidade na comunicación. Tamén insistimos en que as voces tivesen unha fonética galega apropiada. É certo que outras campañas facémolas en castelán, pois tamén operamos fora da comunidade.

A campaña apela a unha serie de valores da cultura galega, o cal é algo bastante novidoso no mercado publicitario...
Efectivamente, queríamos reforzar o vínculo emocional recordándolle ós galegos o excepcional da súa forma de vida, do seu medio natural, dos seus costumes, da súa cultura...

Pero os valores galegos, ou a 'marca Galicia', ¿son útiles para vender alimentos?
Sen dúbida, o que pretendemos é potenciar o valor da marca galega dentro e fóra da Comunidade e compartila con tódalas empresas, cooperativas e pequenos produtores.

Parece que o 'spot' ten algunha similitude co filme Braveheart, ¿inspiráronse nel?
Non, non foi unha fonte de inspiración, simplemente nos pareceu un estilo rechamante e creativo de comunicar que decidimos utilizar.

¿Non teme que o 'slogan', Vivamos como galegos, acabe sendo empregado por algunha tendencia política, ou que se asocie a Gadis directamente co nacionalismo?
Ultimamente parece que todo o que se comunique en galego ten un transfundo político. Nós non nos diriximos aos políticos ou aos lingüistas; dirixímonos á xente, ós galegos en xeral, falen ou non en galego.

¿Sabían que xa hai tres copias do anuncio no You Tube? ¿É internet un soporte útil para lograr impacto nunha campaña así?
Os que traballamos con publicidade temos que mirar cara adiante e somos moitos os que utilizamos internet de forma cotiá para comunicarnos porque é unha vía excepcional para facelo. Sobre todo porque internet permite 'un feedback' máis efectivo, as respostas dos consumidores aos anuncios chegan máis rápido pola rede, podes saber de inmediato se está a ter éxito.

 

El mundo de Stu Mead

Leyendo ayer un artículo escrito en un blog, artículo en el que se hablaba del pintor Stu Mead (Minneapolis, 1955), recordé que hacer unos años, quizá dos o tres, había estado en una librería madrileña que se llamaba Panta Rhei y había visto una exposición del llamado arte “underground”.

Era una muestra variopinta en la que se mezclaban cuadros con posters, libros con fanzines, y todo estaba con un aparente desorden; al final, después de analizar el contenido expuesto, resultó que el desorden no era tal y todo estaba allí, en cada sitio, de forma ordenada y calculada.

Entre ese cúmulo de arte moderno sobresalía una pintura de Stu Mead. Era una pintura muy underground en las formas pero muy rompedora con lo que es “políticamente correcto”: en un formato grande convivían varias niñas que exhibían sus cuerpos con lascivia, con caricias no disimuladas, entre reminiscencias oníricas griegas, romanas, entre fuentes y estatuas.

Si, era muy rompedora, me impactó. Aquello no tenía nada que ver con el arte que ahora impera y en el que la temática está más pensada para que “quede bien” en una pared vacía de una gran casa o para ocupar un gran espacio urbano.

Aquello era otra cosa; aquello era un atentado contra el zeitgeist, contra el concepto asaltacunas y el falso pudor judeocristiano. Aquello era algo distinto.

Pese a que la temática no es la habitual, Stu Mead no es un neófito en el arte y sus obras ya han sido presentadas en salas del prestigio de la Videodrom Shop (Berlín), la Vanilla Gallery (Tokio), Speedboat (St. Paul, Minnesota), Dicksmith (Londres)…

Para mí el Arte, si es arte y es libertad, nunca debería ser coartado por el orden establecido. Para mí el arte es sólo eso: Arte, con mayúsculas.

Estoy intentando conseguir una recopilación de sus obras que se publico en formato fanzine con el nombre “The Immortal Man Bag Journal of Art”. Pese a que está descatalogado, a veces en eBay se oferta por precios que me parecen algo escandaloso.

Si os apetece conocer algo de la obra de esta artista, os puedo enviar, vía e-mail, reproducciones en formato foto.

Stu Mead

Hace no mucho tiempo la revista de arte Le Dernier Cri entrevistó a este pintor. Como considero que sus propias palabras son definitorias del concepto de libertad creativa que debe imperar en este mundo, os transcribo el texto completo:

Le Dernier Cri: Con el fanzine “Man Bag”, que editabas junto a Franky Gaard, se descubrió tu trabajo en Francia. ¿Puedes hablarnos de tu trayectoria en general y de esta edición en particular?

Stu Mead: Yo estudiaba en una escuela de arte y Frank era profesor allí. Él trabajaba con un grupo de antiguos alumnos bajo el nombre de Art Police, que fue también el nombre de su publicación durante 20 años: desde 1974 hasta 1994. Cuatro años antes de ésta fecha habíamos decidido sacar un pequeño “art zine sexuelle”, con artistas fantasma haciendo ilustraciones muy sucias.

LDC: ¿”Art Police” estaba ya en esta línea?

SM: Sí, pero era mucho más política, con más participantes de estilos muy diferentes, para que te publicasen bastaba con pagar la impresión de tu página.

LDC: O sea, con el sistema de publicación americano.

SM: Jaja, es cierto. “Money fucks”, pero en la mayor parte de los casos el trabajo era interesante: lo que importaba era la intención, la idea. Durante los primeros años era verdaderamente excelente, fue esta voluntad de limitar el número de artistas lo que nos llevó a publicar “Man Bag”. Esencialmente estaba consagrada a nuestras obsesiones de artista y la gente comenzó a comprarla. Al principio eran 20 ejemplares fotocopiados y al final casi 300 y en offset.

LDC: ¿Mientras estudiabas ya hacías las imágenes de las niñas?

SM: No, obtuve mi diploma en el 87 y a continuación empecé a producir estas imágenes. Durante el curso era un estudiante muy serio, un chico que trabajaba duro pero, no obstante, atraído por el material bizarro más extremo…

LDC: ¿Cuáles eran tus influencias entonces?

SM: Balthus se remonta más bien a la adolescencia y después, en la escuela, descubrí a otros artistas. El interés decrece cuando se ven todas las horribles imitaciones que se hace pero el propio Balthus tampoco era tan bueno siempre: a menudo su trabajo parece inconsistente.

LDC: ¿Y Pierre Louÿs?

SM: Ja, su libro “She devil” es bastante fuerte. Fue una nueva influencia para mí. Es que en “Man Bag” me dejé llevar por todo lo que se pasaba por mi cabeza, abrí las puertas de mi imaginación y ya todo era posible. Mis escenas favoritas las reproducía después en pintura, mi estilo fue volviéndose cada vez más explícito y sexual, ahí llegué a mi clímax y ahora me siento un poco arrinconado… Es como si estás pasando la fregona por un parquet y al final te quedas atrapado en una esquina: no me encuentro seguro de mi mismo, es como si estuviera en un dibujo animado, entre un angelito y un pequeño demonio.

LDC: ¿Has expuesto en Minneapolis?

SM: No mucho, sólo en pequeñas galerías. Minneapolis no es precisamente una meca del arte. Hay muchos jóvenes artistas pero ninguna posibilidad de vender. Y las galerías comerciales no se interesan en este tipo de material.

LDC: ¿Ahora vives de tus ilustraciones?

SM: No del todo. Tengo dinero del gobierno, una especie de pensión de invalidez y ese colchón me permite continuar mi trabajo como pintor.

LDC: ¿Estás en contacto con otros artistas de Estados Unidos, editores, dibujantes de cómic “underground”?

SM: Yo dibujé cómics durante un período, pero prefiero hacer una imagen por página donde todo está ya dicho y esto no está muy bien visto en este medio. Por eso no continué por ahí: me siento más un pintor. Me gusta perderme en los detalles de un dibujo.

LDC: ¡Como Joe Coleman!

SM: Sí, más o menos, pero él es el más extremo. Joe comienza a ser conocido aquí. El dinero en los Estados Unidos está en ciudades como Nueva York y Los Angeles: el negocio del arte, las galerías y todo lo que gravita alrededor. El “middle west”, en el que yo viví, es una especie de desierto cultural. Tengo algunos amigos y punto. Crecí en una pequeña ciudad de Iowa y vivo aquí desde hace 15 años. Yo querría moverme, vivir en diferentes ciudades, conocer a más gente, dialogar… puede que sea porque he envejecido y también porque me encanta viajar. Conocí a Steven Cerio gracias a una de mis imágenes publicadas en Le Dernier Cri. Me llamó, me entrevistó para una revista y luego nos hicimos amigos…

LDC: ¿Las cosas son más fáciles para él, que vive en Nueva York?

SM: Sí, él trabaja mucho en la ilustración, pero yo no me quejo. Es que no soy muy bueno para los trabajos de encargo, no es mi funcionamiento habitual. Mi pintura es más una búsqueda personal. Es hacia donde quiero ir sin saber verdaderamente hacia dónde. En fin…

LDC: ¿Has tenido algún problema con la censura en Estados Unidos?

SM: Una vez llevé unas diapos a grabar en CD y los empleados de la tienda llamaron a la policía, que las confiscó. Yo no estaba al corriente, porque llamé y me dijeron que las habían perdido y al final descubrí la verdad y tuve que contratar un abogado para recuperarlas. La policía se pasó por mi casa y estimaron que no constituían un delito porque eran pinturas, no fotos…

LDC: El caso de Mike Diana es increíble, aunque su trabajo es como poco menos tendencioso. Tú en cierto modo eres mucho más perverso…

SM: Es indignante ver lo que le ha pasado a Mike. Yo no creo que él quiera herir a nadie con sus imágenes. Yo lo veo más bien en la posición de la víctima, como una especie de mártir.

LDC: Entonces en Estados Unidos es posible hablar de niñas pero no de religión.

SM: No puedes hablar de ninguna de las dos cosas. No puedes explicar que no te sientes atraído sólo por las mujeres sino también por las niñas, aunque se trate de una fantasía. Aquí la sexualidad no es considerada como algo cerebral y la gente tiene cada vez más miedo de estar fuera de la norma. Me parece que en Europa se acepta con más facilidad el hecho de que las fantasías ocurren en la cabeza, que puedes tener ideas que no harás realidad. En Estados Unidos no hay ninguna distinción a ese nivel…

LDC: ¿Te desprendes fácilmente de tus cuadros o te cuesta?

SM: Yo creo que a partir del momento que alguien está dispuesto a pagarlo por qué decir que no. Mi trabajo una vez terminado no tiene ningún interés para mí. Demasiado visto.

LDC: De acuerdo, tienes un mes para juntar material y hacer un nuevo libro para Le Dernier Cri.

SM: No (risas). Aprecio mucho mis imágenes, sobre todo si los demás se interesan por ellas. Especialmente si pasa algo con ellas: un libro, por ejemplo, es una solución para volver a apreciarlas. Una pintura que sale de mi casa es también un medio de comunicación…

Resumen de Madrid

Son las 19:13 de la tarde del domingo día 23 de abril. Llegué de Madrid después de tres días de reuniones y un curso de preparación de unas horas.

Viví muchas cosas y todas ellas interesantes: comí y cené en varios sitios agradables (La Negra Tomasa, Cambalache, La de María), presencié en directo una actuación musical sencillamente sublime (Dayna Kurtz), disfruté de una velada magnífica en el Café de Oriente y también sufrí el Madrid del agobio y de las prisas.

¡Ah, me olvidaba!: también contraté el recorrido y viaje que tengo que hacer a finales de mayo a Panamá y Colombia. Estaré fuera de España en esos dos países por un período de más de 15 días.

De todas formas, hoy no es el mejor día para escribir sobre todo lo vivido; mañana quizá...

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