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Violencia machista

Antes de entrar en cifras, datos y opiniones, un titular: sólo 23 países de todo el mundo tienen estadísticas de las muertes por violencia machista; del resto de los países, o no sabemos nada o lo que sabemos es altamente preocupante.

Los 23 países que informan exhaustivamente de este tipo de violencia 17 son europeos, cinco americanos y Japón, según indica el II Informe Internacional de Violencia contra la Mujer del Centro Reina Sofía (España).

Los datos hacen referencia al último año conocido, 2003, y sitúan a España entre los países con menos casos de muertes de mujeres (7,7 mujeres por millón), por debajo de Dinamarca (10,4), Finlandia (11,9), Suiza (9,4), Bélgica (29,3), Austria (15,8), Alemania (11,1), Holanda (9) o Noruega (8,7); el peor dato europeo lo tiene Estonia con 56,9 mujeres muertas por millón. Curiosamente, Francia, uno de los países más avanzados en leyes y derechos, es uno de los estados que no facilita este tipo de información.

En el extremo contrario, entre los países que más violencia tienen que soportar las mujeres están: Guatemala (128,8 por millón), Colombia (70,2) y El Salvador (66,3). Bolivia, aún teniendo un dato elevado (43,4), está por debajo de Estonia.

No puedo ocultar que muchas veces me sorprendió que en algunos foros de Internet, e incluso en mi propio blog, se hiciera mención a la violencia que tenían que sufrir las mujeres españolas muertas a manos de sus maridos o novios; y el comentario siempre venía cargado de crítica y de reproche.

¿Qué significa todo esto? Como en muchos países no existen datos publicados, los habitantes de esos países no son conscientes de la gravedad del problema que ellos mismos también padecen: como no se publican las noticias ni sus estados facilitan las estadísticas no se sabe si hay o no hay violencia machista; por tanto, suponen que no la hay por que lo desconocen.

Creo que con esta simple explicación queda meridianamente claro que la violencia machista, siendo una lacra deleznable, es un problema relativamente pequeño en España gracias a una legislación absolutamente proteccionista para la mujer, con un elevadísimo porcentaje de castigos y penas de privación de libertad paras los maltratadotes y toda un serie interminable de ayudas, apoyos y aportes para las mujeres maltratadas.

 

yo fui a una la mujer muy

yo fui a una la mujer muy fuerte de los golpes q me daba mi pareja. ya ahorita estoy traquina de esos golpes q me daban muy fuertes ...pero esto muy orgullosa ser mama ...tengo unos hijos tan chulos q me dio dios. y es pero q mi vida vaya para adelante no me voy a dejar de vencida....

yo voy a decir a esas mujeres q sigan adelante q piensen en su vida y en la de sus hijos....

¿Que puedo Hacer?

Que puedo hacer, Si en una letra de una música, es una historia de una chica que traicionó su novio e luego ella le lama y el le contesta que la quiere verla.
Violentada, envenenada, cabeza reventada. Queimada carbonizada, Atropelada...
Para mim isto no se muy bien que palabra escribir, Pero lleva a violencia a las mujeres.

He vuelto a revisar la documentación adjunta...

... y con tristeza he visto que se comentan más los datos estadísticos por parte de las instituciones, que registrar las carencias de los sistemas. Es triste comprobar una vez más lo lentas que son las naciones a la hora de legislar y poner soluciones.

Es cierto que muchas mujeres no denuncian, pero es que el desamparo físico, legal y emocional con el que se topan en infinidad de ocasiones (que sólo he visto manifestado en el artículo del diario "El Mundo" cuyo enlace ha sido Mila tan generosa de proporcionar), hace que multitud de ellas no confíen en el sistema, ya que éste en alguna ocasión les ha fallado a ellas, o a otras que van comprobando a través de los medios de comunicación.

Resulta triste ser consciente de la realidad que supone el calvario por el que tiene que pasar una mujer cuando denuncia, no sea entendido por la multitud de organismos que le piden una y otra vez que reviva cada momento sufrido con su pareja, que sean en infinidad de ocasiones absolutamente burocráticos y poco cálidos a la hora de atender a estas personas. Tened en cuenta que el proceso desde que las pocas que se animan a poner la denuncia hasta que éstas obtienen asesoramiento legal, emocional, asistencial... en muchas ocasiones es muy prolongado. No es en cuestión de días y como se dice de pasada en el anterior artículo mencionado, los organismos oficiales(trabajadores sociales, juzgados, policia, terapeutas) responsables de estos casos no están bien coordinados.

La población en general se pregunta ¿Por qué no le ha denunciado?

¿Pero es que acaso los organismos involucrados han demostrado con los años ser eficaces protegiendo a las víctimas? ¿Es que puede ser comprensible que si te mata un desconocido le caiga una condena de más de dos décadas y si lo hace tu pareja entre pitos y flautas al poco tiempo vuelve a estar en la calle?

Con esta falta de eficacia, no pretenderá la sociedad que las mujeres se sientan con ánimo de denunciar ¿Para qué? Se dicen a sí mismas ¿Para empeorar las cosas? Casi todas optan por intentar primero llevar a su pareja a un psiquiatra o hacer terapias de pareja/familia al haber perdido la confianza en el sistema, creyendo que es la única solución que tienen para su problema.

Otra cosa que me llama la atención y que no se menciona por aquí es que la violencia doméstica de género seguirá persistiendo hasta que no se realice un cambio en cuanto al concepto que se tiene en la sociedad de lo que es una mujer.

Me explico. Las mujeres somos ante todo, personas. Con nuestros derechos y deberes. No somos objetos sexuales para uso y disfrute de la pareja. Tampoco somos sus esclavas que tengamos que atender sus necesidades en cada ocasión que ésta lo reclame.

Parece muy obvio ¿verdad? Pero hay multitud de detalles que en general no caemos en cuenta que estamos haciendo mal, unos por acción y otras por omisión, ya que los hemos interiorizado desde prácticamente la cuna y les restamos importancia. Ya sean éstos frases hechas que estén fuera de lugar, pequeños actos (en su mayoría verbales... pero otros no tanto) que rebajan la dignidad de las mujeres y un largo etc.

Y es curioso que este tipo de conceptos se manifiesten hasta en el cine x, literatura erótica etc. Esto último que menciono no había caído en la cuenta hasta ver recientemente un reportaje sobre el cine x lésbico: es muy diferente el que va destinado al público heterosexual (mayoritariamente masculino) al que demanda el público lésbico cuyos clichés, actos etc. que aborda su cine x son muy diferentes de los de corte hetero.

Hablando hace unos meses del tema de la solución de la violencia doméstica de género con unos profesionales con los que estoy en contacto dentro de una asociación para la prevención de la violencia, sita aquí en Vigo (ALIAR), me comentan que con respecto a la erradicación de la violencia... pues la única arma efectiva es la educación de las generaciones futuras, que poco se puede hacer con los maltratadores ya que casi ninguno de éstos toman conciencia y responsabilidad de su problema, y que casi lo único que pueden hacer es intentar recuperar a las víctimas y protegerlas tanto físicamente como psicológicamente para que no se vean involucradas en más episodios con la antigua pareja, aprendan de la experiencia vivida para ver señales de alarma que indiquen que potenciales parejas sean maltratadores, y en definitiva reinsertar a estas mujeres dentro de la sociedad, ya que en múltiples ocasiones no tienen trabajo, medios económicos, apoyos familiares... etc.

El problema es mucho más complejo de lo que la gente cree. Identificarlo por parte de la víctima es muy difícil. Resolverlo sola es imposible. Y hasta que la sociedad tome realmente conciencia de la situación real de estas personas, sepa de verdad de lo que se está hablando... estos hechos seguirán repitiéndose.

Triste ¿verdad?

Saludos desde Vigo,

Isabel Fdez.

Tienes razón

Sí, Isabel, es un problema muy complejo, pero también existe mucha indiferencia y hasta falta de entendimiento de quienes rodean a estas personas maltratadas... es un círculo vicioso.
La persona de la que comenté antes, cuando al fin, en algún momento decidió separarse del marido violento, él pidió perdón y prometió de todo, quien la convenció de que le diera una siguiente oportunidad fue la hermana de la víctima y el esposo de ésta.
Es básica la ayuda psicológica en estos casos, pienso que debería ser lo primero, pero (cuando se da) es lo que está a la cola.

Una historia...

Olvidé poner esta dirección de elmundo.es http://www.elmundo.es/documentos/2004/06/sociedad/malostratos/2006/diario_sara/01.html. Una mujer violentada por su pareja escribe en su diario de manera desgarradora su día a día, allí explica cómo regresaba y se mantenía junto a él... sus sentimientos, sus remordimientos, sus miedos, sus sufrimientos... todo, les recomiendo darle una chequeada
Mila Villar

Ojalá esto acabe algún día...

Alfredo, es muy importante que hayas puesto este artículo que me aclara el panorama.
En ningún momento se me ha cruzado por la cabeza que en Perú no existe violencia de género o que es mínima, es como simplemente afirmo en mi comentario, que son asustadoras las noticias de violencia de género en España... y hasta ahora no entendía porqué.
Por las mismas noticias también puedo ver los esfuerzos que se hacen para proteger a las mujeres de este tipo de agresiones, así como también para castigar a los culpables, lo cual es realmente positivo.
Soy mujer y como tal me siento afectada por este tema y, aunque por suerte nunca he tenido la desgracia de sufrir este tipo de violencia, conocí a una mujer que sí la sufre (creo que aún la sufre, no vive más en mi ciudad) y por esa experiencia te diré que no es sólo cuestión policial y de castigos, es también muy importante la ayuda psicológica para que la mujer sea capaz de liberarse de esta tortuosa forma de sometimiento y por lo que he podido leer de estadísticas e informes en España también les hace mucha falta esta parte. No estoy criticando los avances y la lucha contra este tipo de agresiones en España, lo que estoy diciendo es que simplemente, en todos lados se vé básicamente la parte represiva, pero no hay capacidad de reacción en cuanto a la parte de ayuda más profunda. Si recuerdas el video que pusiste en fechas anteriores, justamente sobre este tema, te puedes dar cuenta que la misma mujer que está siendo protegida por la ley es la que da acceso a su agresor... y hay también un comentario de alguien que vivió esta violencia sobre este punto; no les es fácil hacer un corte definitivo, siempre piensan que todo puede cambiar, que todo va a ser diferente y te diré que es casi imposible hacerles ver lo contrario, o lo ven por un par de días, luego... pues recaen. Cuando intenté ayudar a la mujer de quien hablé antes, me sentía impotente cada vez que me decía que había perdonado a su pareja por X motivo... siempre había un motivo. En Perú las leyes no son tan drásticas y es hasta difícil hacer este tipo de denuncias por el machismo que hay, lo ví alguna vez en una delegación policial y los que están alrededor muchas veces prefieren mantener su tranquilidad y no meterse en líos ajenos... es algo contra lo que también lucho por cambiar en mi entorno; la gente aquí suele decir "en lío de marido y mujer nadie se debe meter"... es una indiferencia desgarradora en círculos socio-económicos medios y altos, es donde más se oculta y más se soporta en silencio, pero igual pienso seguir insistiendo en ayudar a quienes pueda ayudar, no soy capaz de ser pasiva ante ningún tipo de violencia.

Incomprensión

Yo también tengo este tema bastante cerca... y sí que tienes razón cuando explicas que son ellas las que dan acceso a su agresor en muchas ocasiones.

Este fenómeno se debe al Síndrome de Estocolmo, en el que la persona agredida se somete e identifica con su agresor como herramienta de supervivencia, muchas veces de manera instintiva. Cuando esta situación se da durante años requiere de una psicoterapia muy larga además de continuada para poder superarlo y ver la realidad no de manera sesgada, parcial, sino de manera objetiva.

La opinión pública en general se escandaliza porque lo notorio del maltrato se ve al final de éste y no logra comprender por qué la víctima no corta de raíz frente a estas situaciones. Si se dieran estos casos al principio de las relaciones, en el primer día o la primera semana en el que el vínculo afectivo apenas existe, ellas no volverían a ver a su agresor.

En la mayoría de las ocasiones, el maltrato no se da ni todos los días, ni todas las semanas, y en muchas ocasiones ni siquiera en todos los meses. La convivencia es muy llevadera entre episodios y el que el agresor actúe como si no hubiese pasado nada después de un episodio de maltrato, ayuda a hacerlo irreal para su víctima.

Otro factor que ayuda a que se den estas cosas es que siempre se empieza por el maltrato psicológico de una manera muy sutil, haciendo que paulatínamente la voluntad y la autoestima de la víctima quede anulada. Y la imagen pública del maltratador suele ser muy favorable para él durante años, entre el círculo que rodea a esta pareja. Ellos (los maltratadores) son gente encantadora. Algunos los definirían como "encantadores de serpientes".

Muchísimas veces los vecinos o compañeros de trabajo de un maltratador, cuando se enteran de lo que ocurre de puertas para adentro, no se explican cómo es que fulanito es así con su pareja. "Con lo majo que es..." y este apoyo que tienen los maltratadores (incluyendo en muchas ocasiones a la familia de la víctima) hace que ésta se sienta indefensa. Que sienta que está sola. Que sienta que es ella quien está equivocada. Estos apoyos hacen que, sin querer, ellas mismas nieguen sus sentimientos, sus razonamientos haciendo que el círculo se convierta en vicioso y sea tan difícil de romper.

Os recomiendo un libro que se titula en la edición española "Quiéreme bien: una historia de maltrato" de Rosalind B. Penfold. Está en formato de cómic y en él se ve más claramente todo esto que os estoy contando.

Saludos desde Vigo,

Isabel

Nadie más opina???!!!

Isabel, que bueno que una mujer más se anime a aportar en este tema tan sensible e importante

Muchas gracias Mila.

Por tu reconocimiento a mi pequeña aportación en esta página.

Sinceramente no creo que encontremos muchas más opiniones al respecto ya que aunque está muy en boga este tema a nivel practicamente mundial, no es algo que se conozca bien en profundidad más que por la gente especializada en ello (terapeutas, jueces, policía, etc.), o que lo ha sufrido en carne propia, o lo ha vivido de cerca a causa de alguien muy querido/a que sí lo esté sufriendo.

A mí me ocurre con varios textos de este mismo blog, que por desconocimiento del tema, o que no me sienta segura de poder aportar algo nuevo ya que no lo domine, prefiero callarme y leeros a quienes sí que tengáis más formación/información sobre lo que se esté tratando.

Recibe un caluroso saludo,

Isabel Fdez.

No existen victimarios sin víctimas

Me encantó el cotrtometraje y el blog respecto a la violencia que padecen muchas mujeres.
Los maltratadores en el fondo son personas inseguras, cobardes y con un autoestima baja. Y ellos sólo atacan a alguien que consideran más debil porque no son capaces de hacerlo en igualdad de condiciones.
Toda esto sólo para decirles que cuando tenemos una buena autoestima, reconocemos nuestra valìa y no permitimos que nadie domine nuestra vida. estaremos reduciendo en gran medida el maltrato, ya que no pueden existir víctimarios sin víctimas

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